Si tuvieras presupuesto ilimitado durante 24 horas, ¿qué harías?
Simple: llenar mis arcas, habidas y por haber, durante 24h, sin prisas y sin pausas. Después, con calma, estudiando y analizando las múltiples posibilidades de favorecer a la Vida, iria decidiendo donde, para qué y cómo usar todo lo acumulado de la mejor manera posible.
Diversificaría el dinero en diferentes proyectos de regeneración de la Tierra, en el ámbito rural y en el marino. La arquitectura ecológica tambien seria una de mis miras. Mientras tanto, iría al encuentro de un lugar donde asentarme y escribir, bañarme en aguas dulces y saladas, danzar y compartir miradas que ven y sienten. Estar allí sin más.
Seguiría soñando, pero ya no tengo necesidad. Estoy aquí, ahora. Es suficiente.
Nos mueve el Amor y el Servicio