¿Cómo llevas la incertidumbre?
La llevo por dentro.
A veces quiere correr y agarrarse a lo conocido, pero cuando lo hace, sufre.
Es un sufrir lento, agonizante, casi de asfixia; entonces se acuerda que tiene alas y vuelve a la carrera.
Cuando sale pa’ fuera, se enloquece como una cabrita que se sabe libre, pero cuando lo hace, sufre.
Es un sufrir rápido, inquieto, casi desesperante; entonces se acuerda que es anciana y regresa a la calma.
La llevo dentro.
Bien adentro, para que no se escape y se olvide de enseñarme a andar con lo que va viniendo, no sea que me acomode.
Maestra incerteza. Compañera de viaje.
Hasta el infinito y más allá.