SĆntesis final y celebración de SueƱos, creencias y pactos de Amor
Este post es la continuación y el cierre del proceso de autoindagación generado a partir de un sueƱo revelador en la noche pasada. Como todo sueƱo revelador, anidaba un mensaje oculto a la espera de ser encontrado. Para hallarlo, utilicĆ© la metodologĆa de educación biocĆ©ntrica que aunque estĆ” diseƱada para trabajar en grupo, la he usado para ayudarme a desgranar el tesoro escondido y ha sido tan eficaz que me complace compartirlo contigo. Siento que todo lo que me sirve en mi proceso de crecimiento personal, puede inspirarte tambiĆ©n a tĆ en tu propio caminar, y tambiĆ©n por quĆ© sĆ© que lo que nos ocurre a una como sujeto individual, repercute en el sujeto colectivo, y asĆ vamos recordando, limpiando memorias antiguas, reeditando hechos del pasado que permanecen a la espera de ser mirados, amados, honrados y dejados ir para desvanecerse como nubes en el cielo, y continuar nuestro viaje mĆ”s ligeras si cabe, mĆ”s libres. Por nosotras y por las generaciones futuras.
Para que puedas entender todo el proceso desde el principio hasta el final, si lo consideras oportuno, te invito a que leas primero el post anterior (aquĆ te dejo el enlace De sueƱos, creencias y pactos de amor.) Esto te ayudarĆ” a seguir el hilo conductor de todo el relato y a entender la dimensión integradora de la metodologĆa biocĆ©ntrica. Si ya lo leĆste o no te apetece leer tanto, mi deseo es que te inspire, mĆ”s que eso te dirĆa que mi deseo es que te llegue como lluvia de primavera, mojando la tierra y reverdeciĆ©ndola con su mĆ”s bello resplandor. Agradecida por haber llegado hasta aquĆ.
Creando la sĆntesis final
HabĆa conseguido desgranar el mensaje oculto a travĆ©s de las palabras generadoras: la creencia del abuso se ha disuelto al verla. Yo no soy la creencia, soy la que la percibo. Esto me permitió sentarme en un espacio interno de reconocimiento al camino andado y abrazar la oportunidad de soltar la creencia me mantenĆa con la silenciosa y no vista necesidad de protegerme. Ya no tiene sentido; el aprendizaje se ha dado y no preciso protegerme mĆ”s. La Vida me protege. Yo Soy la Vida. SonrĆo satisfecha por el camino recorrido hasta llegar aquĆ.
En educación biocĆ©ntrica, el proceso de aprendizaje-desarrollo no se termina en la creación del conocimiento, que en este caso corresponde al post anterior. Para que lo reconocido se integre y germine en la tierra fĆ©rtil de nuestro interior creando acciones transformadoras reales, precisamos continuar acompaƱando el proceso hasta el cierre del mismo con la sĆntesis final y la celebración de la cosecha.
La sĆntesis final es una creación grupal, generalmente artĆstica, de todo lo vivido en el proceso de conocer. Este momento es de vital importancia para que la integración se dĆ© vivencialmente en el cuerpo generando un vórtice de energĆa implosiva que reedite la memoria celular y restaure al Ser a su condición originaria. Por eso motivo usamos la expresión artĆstica, ya sea danza, interpretación teatral, amasar con arcilla, etc. MĆ”s tarde te explicarĆ© el sentido de la celebración de la cosecha como prĆ”ctica pedagógica de cierre del proceso. Por ahora, dĆ©jame continuar con el relato para que puedas acompaƱarme en todo el proceso.
HabĆa llegado el momento de la sĆntesis final. ĀæCómo iba a crearla sin grupo?. Al cuestionarme este hecho, percibĆ que nunca estamos solas; me acompaƱaban presencias que no necesito identificar pues me basta con sentirlas presentes. La soledad no existe; -no hay separación- me dije, asĆ que cogĆ mi cuaderno, la caja de colores, las acuarelas, el pincel y, lĆ”piz en mano me dispuse a plasmar lo que surgiera. CerrĆ© lo ojos para intensificar la conciencia del momento sagrado. Entonces, de imprevisto, empecĆ© a llorar.
Las lĆ”grimas aparecieron como un manantial de agua fresca, pura y abundante, libre de residuos y contaminantes. LlorĆ© y llorĆ© y seguĆ llorando hasta que la pĆ”gina de mi cuaderno, quedó inundada con las aguas de mi alma que ya no era mĆa, era el Alma de mi linaje familiar. Y de a poquito, como flotando, ella fue surgiendo, azul, sonriente, la que me habita, la dama de agua que juega, rĆe y danza, canta, llora y se encanta, con pies de pez y piel de seda, entre delfines y ballenas, arrecifes de coral, algas y arena.
AllĆ estaba la sirena que me habita. Yo Soy- dije. Me reconocĆ en ella y desde entonces mis aguas no cesan de sonreĆr.

DespuĆ©s, al contemplarla, surgió un poema que comparto contigo porque tampoco es mĆo ya; es nuestro, de todas.
Soy Yo, Yo Soy La que Danza en las aguas de la Madre y con su danza mece el vientre que la parió. Soy Yo, Yo Soy La que nutre con su risa y disipa la niebla de la prisa, La que canta sin hablar y sueƱa contando. Soy Yo, Yo Soy La que ve y escucha en la Noche oscura, y cuando la Luna aparece, aĆŗlla tan alto y fuerte que se funde con la hermana Loba. Soy Yo, Yo Soy la mujer, la madre, la hembra fecundada de ocĆ©ano y mares vivos. SĆ, Soy Yo. Yo Soy
Celebración de la cosecha
HabĆa llegado el momento de cerrar lo vivido. En educación biocĆ©ntrica, el cierre del proceso de aprendiazaje-desarrollo se hace rememorando la tradición de los pueblos de la tierra que celebran la generosidad de la Gran Madre al tĆ©rmino de sus labores comunitarias. Ruth Cavalcante, la creadora de la Educación BiocĆ©ntrica junto con CĆ©sar Wagner, se inspiraron en esta hermosa tradición y asĆ crearon la Celebración de la cosecha, que es el momento de recordar lo vivido, honrarlo y celebrarlo.
Celebrando mi cosecha recuerdo las palabras generadoras que sembrĆ© en el primer relato (abuso, engaƱo, abundancia); ellas han dado hermosos y jugosos frutos que he recogido en forma de creación artĆstica, y ahora, para reconocer y agradecer lo vivido, me pongo en pie, desnuda cual sirena y agradeciendo a todas mis ancestras y ancestros, suelto lo vivido pues el pacto se ha cumplido. Soy Libre.

Gracias, gracias, gracias.
Te dejo la música que me acompaña en este momento.
Amor y Servicio.