Mediateca

La Carta de la Vida

(Apuntes de la 1a Formació Intensiva de Educación Biocéntrica en España, marzo 2016)

Fuente inspiradora

El II Encuentro Nordestino de Educación y Ciudadanía y el II Encuentro Nordestino de Educación Biocéntrica, realizados en Fortaleza-Ce, en el período del 11 al 14 de marzo de 2010, contó con la presencia de cerca de 600 inscritos de las áreas de Educación, Salud y Organizaciones y Movimientos Sociales/Comunitarios, entre otras. Los participantes eran oriundos de varias ciudades del estado de Ceará, representantes de varios estados del nordeste y otros estados de Brazil y de países de Amèrica Latina.

Los Encuentros fueron promovidos por el Instituto Nordeste Ciudadania – INEC y Universidade Biocêntrica, con apoyo del Centro de Desenvolvimiento Humano – CDH y muchos otros socios.

Además de las reflexiones en mesas de Diálogo. Vivencias pedagógicas y presentaciones culturales, fueron realizados 8 foros temáticos, utilizando la metodología de Círculos de Cultura, con los siguientes temas Generadores:

  1. Educación Biocénrica en las organizaciones Emprendedoras y Responsabilidad Social.
  2. Ecología y Sostenibilidad en el desarrollo de las ciudades.
  3. Educación Biocéntrica y Acciones comunitarias.
  4. La acción de Biodanza en la Danza de la Vida
  5. Educadores Biocéntricos en la Escuela
  6. Ciudadanía y Desarrollo
  7. Etnias e Inclusión Social
  8. Ciudad saludable

Los Círculos de Cultura, que tienen como soporte teórico la Educación Idealógica de Paulo Freire y son recreados en la acción pedagógica de la Educación Biocéntrica en Cearà, garantizaron que cada participante pudiese dar su contribución directa en el Encuentro, reafirmando el compromiso universal con el Aquí y Ahora y con el futuro de la vida humana y de todos los seres vivos de la Tierra.

La síntesis final de estas reflexiones y contribuciones quedó expresada en la Carta de la Vida, con directrices interdependientes, que expresan una alianza amorosa de compromiso con la Vida.

 

Llamado

La Carta de la Vida presenta una invitación, un deseo, una esperanza, que nacieron del cuidado y de la vinculación profunda con la vida. Es un llamado a la conciencia planetaria de cuidar la vida en todas sus manifestaciones.

Se destina a toda la humanidad como un documento que se propone presentar directrices y acciones para la valorización y el cuidado y la celebración de la vida en el planeta Tierra. En la cual cada persona hace parte de la tela del Universo, con su inmensa capacidad de generar formar distintas de vida en la magnífica danza cósmica.

Comprendemos que la Vida merece ser enaltecida y considerada como algo sagrado. El misterio que la involucra nos incumbe y nos da la responsabilidad de preservarla y reverenciarla en su grandeza, debiendo ser comprendida y puesta encima de cualquier verdad o dogma de fe, para que su continuidad y evolución puedan ser garantizadas.

Para eso, necesitamos tenerla como principio mayor, como una gran maestra de nuestras acciones en el mundo. Cualquier pensamiento, actitud, o movimiento nuestro, debe tener como principio La Vida.

Seguir los principios de la Carta de la Vida significa firmar un compromiso de expansión y aplicación del Principio Biocéntrica en la escuela, en las comunidades, en las organizaciones, y en las diversas instituciones creadas por el ser humano en la búsqueda de una convivencia armoniosa, en búsqueda del placer de vivir juntas.

Solamente una educación para vivir, a través de la valoración del afecto, la vivencia de solidaridad, podrás transformar la visión fragmentada de la realidad en una percepción armoniosa de la existencia, orientada y vivenciada dentro de un profundo sentimiento de amor y de pertenencia a la vida.

Creemos que con es compromiso sagrado de respeto a la Vida, podremos proporcionar un cambio en el curso de la historia de la humanidad, una inversión de valores anti-vida, para una cultura orientada por el vivencia del afecto, de la alegría en presencia del otro-otra, de igualdad, de justicia, de belleza, de misterio, de contacto con la naturaleza.

La Carta de la Vida nos invita a hacer parte de esa conspiración de amor, una conspiración por el acto de vivir.

 

Caminos

  1. Estimular el acto de cuidar como un aprendizaje continuo, vivenciando de manera afectiva y solidaria todas las instancias de la vida social.
  2. Promover la sostenibilidad de los asentamientos humanos, sustituyendo la tristeza por la alegría, el miedo de la presencia del otro por la confianza de poder caminar juntos con respeto a la diversidad (de etnia, género, sexualidad, deficiencias y otros) en la búsqueda incesante de la construcción de un lugar donde sea posible la convivencia armónica, orientada por el conocimiento, nutrición y el cuidado de la vida.
  3. Fortalecer la conexión con la vida por medio de la expresión de los potenciales genéticos de vitalidad, sexualidad, creatividad, afectividad y trascendencia, asumiéndolos como sujeto de una realidad social.
  4. Fortalecer la identidad saludable, la integración del ser, por la vivencia de vinculación consigo mismo, con el otro y con la totalidad, teniendo como inspiración el Principio Biocéntrica – la vida como centro del universo.
  5. Buscar la humanización de la escuela por el fortalecimiento de vínculos afectivos entre educadores y educando, lo que irá a facilitar aprendizajes y significativos fundamentados en una educación volcada a la vida.
  6. Promover el desarrollo humano y la ciudadanía por medio de redes de sostenibilidad universal, cuidando de la vida con responsabilidad, amor y ética.
  7. Redescubrir nuestra humanidad, reconociendo las historias de vida y valorando las raíces de nuestra ancestralidad, sugerida en un árbol de la sabiduría universal que se fructifica por medio del protagonismo del mestizaje de los pueblos, y del conocimiento de la diversidad cultural.
  8. Contribuir en la construcción de una ciudad saludable, que ofrezca oportunidades de educación, salud, habitación, saneamiento ambiental, con respeto, cuidado y amor a todos los seres vivos. Teniendo la participación popular como elemento central para su equilibrio social, ecológico y espacial.