Biodanza

Biodanza y la poética de la voz y la palabra

El tema que hoy nos ocupa fue propuesto por nuestra seguidora en el canal de YouTube Marcela Carlino. Gracias Marcela por tu sugerencia inspiradora.

Para hablar de la expresión poética de la voz y la palabra desde una perspectiva biocéntrica, vamos a referenciarnos en la propia Vida. Concretamente en el inicio de la creación.

En las tradiciones antiguas, los sabios de todo el planeta relatan cómo fue la creación de la Vida. Si bien cada cultura usa su propia expresión poética para describirla con detalle, todas ellas coinciden en un vacío creador llamado de muchas maneras, entre ellas Amor que, para experimentarse y gozarse, se proyectó hacia fuera. Esa fuerza proyectiva se la conoce como energía electromagnética la cual contiene y distribuye toda la información necesaria para que se manifieste en múltiples dimensiones.

La energía electromagnética viaja por el plasma (el líquido amniótico y medio salino conductor) en forma de ondas de luz (ondas de radiación) y sonido (ondas acústicas), similares a las que se forman al lanzar una piedra a un estanque. Las ondas de radiación o luz, al ser la consecuencia de la aceleración de las partículas cargadas, pueden viajar en el vacío y siempre en línea recta. Las ondas sonoras necesitan un medio material para transmitirse ya que son ondas mecánicas y se propagan por oscilación (gravedad y distribución) de la presión, o sea, producen una vibración que es lo que conocemos como sonido.

El sonido primigenio, conocido como Aum, Amén, y otros nombres, es la vibración original de donde proviene toda la creación. En la tradición veda significa la Unidad de lo Supremo; sus letras A-U-M dicen que son la única sílaba eterna que contiene en sí misma pasado, presente y futuro, así que es el principio y el fin, el todo y las partes. En la India es el primer sonido que se les enseña en la infancia pues es el símbolo del despertar de la Voluntad Creadora sin actividad. En la tradición judeocristiana, la Biblia empieza con la frase “Al principio fue el Verbo, el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios. Éste estaba en el principio con Dios. Todas las cosas por medio de él fueron hechas y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho”. El símbolo del Tao es en sí mismo la representación de la energía creadora ying-yang en constante movimiento, siendo yang el polo positivo o eléctrico, y yin el polo negativo o magnético.

El Verbo, la vibración sonora, es Sabiduría y Acción Creadora. Tal es así que a mediados del siglo XX el mundo occidental ratificó la capacidad creadora del Sonido constatando que, formas que parecen sólidas, en realidad son su propia vibración. El suizo Hans Jenny fue el precursor de la disciplina llamada cimática, que estudia el origen de las vibraciones y cómo afectan a la materia. Podemos “ver” el sonido porque crea patrones geométricos precisos. En este vídeo que viene a continuación puedes apreciarlo.

El sonido es el lenguaje del universo que habitamos. Es nuestro lenguaje. Nosotros humanos, somos seres sonoros. Nuestra naturaleza biológica es de hecho, un instrumento acústico.

Cuando el aire que viene de los pulmones asciende por la laringe ( entre otras funciones es el órgano de fonación, que genera fonemas, formas)  y pasa por los pliegues o cuerdas vocales cerradas, genera una energía vibratoria que crea una frecuencia (numero de repeticiones o ciclos por unidad de longitud)  que se convierte en onda sonora y se hace audible gracias al desplazamiento de las moléculas de aire que espiramos.  De energía vibracional se convierte en acústica y es entonces cuando podemos oír la Voz.

La etimología de voz, viene del latín voce (aire que se expresa como vibración). En su raíz indoeuropea hace referencia a vibración poética, épica. La raíz de voz también se asocia al verbo vocare (llamar, nombrar), del que surgen las palabras, vocablo, vocativo, vocabulario, vocación, … La voz se atribuye al habla del ser humano. Con ella expresamos pensamientos, nos comunicamos.

La voz no puede ser tocada, ni es visible aún siendo una acción en sí misma. Es en este sentido que se dice que la voz humana es el órgano del alma que la revela al mundo a través del sonido. La voz genera y transmite emociones, da forma a pensamientos, nombra las cosas y al nombrarlas las hace reales. Por eso necesitamos ser conscientes de lo que dice nuestra voz, de lo que está transmitiendo, con su tonalidad (agudo-grave), timbre (cerrado-abierto), intensidad (alto-bajo) y duración (lento-rápido).

En Biodanza, “la consigna tiene el objetivo de motivar el movimiento y la vivencia”, dice Rolando Toro – “la calidad de las vivencias depende en gran parte de las consignas”.

Sabemos que la vivencia integradora que propone Biodanza, tiene la capacidad de reeditar la información genética y «despertar» potenciales genéticos. Para que eso se dé es necesario que la frecuencia con la que se emite la voz de la consigna llegue al corazón, pues es allí donde los armónicos tienen la capacidad de resonar y expandir por todo el organismo la nueva información.

Sólo podemos conectar con los armónicos del corazón con el corazón mismo, o sea, la palabra ha de salir del corazón. No importa si estás explicando el nombre del ejercicio y el modo de realizarlo, o el efecto del ejercicio en el organismo; lo que sí importa es que aquello que salga de ti sea auténtico. Ahora bien, para inducir a la vivencia con tu voz, precisamos la amable compañía de la poética, porque el lenguaje poético es genuino del alma, del ser, es el que tiene la capacidad de crear resonancias armónicas que despierten los potenciales genéticos que nos hacen trascender cualquier estado limitante que nos mantiene sujetos, parados, dormidos, eclipsados en nuestro desarrollo y experiencia terrenal.

Martin Heodegger (1889-1976), uno de los pensadores que componen el campo teórico de la Biodanza, dice la respecto “todo lenguaje poético, tanto en el sentido amplio como en el más estricto poético, es en el fondo un pensar. La esencia poética del pensar guarda el reino de la verdad del ser (…); El lenguaje es la casa del ser; en su morada habita el ser humano” “Ser en el mundo”.

La poética en la consigna de Biodanza se da en la medida que tu alma se expresa libremente mediante tu voz. Suele tomar tiempo y práctica constante porque siempre es nueva la experiencia. Cuando consigues conectar con tu misión como facilitadora y facilitador, y dejas que sea Ella la que hable a través de ti, tu Ser en el mundo resuena en el campo unificado y se acoplan las resonancias armónicas que sintonizan con la propuesta, ampliando así el campo electromagnético individual y colectivo. Así, desde el Amor que somos expresado como individualidad, vamos apoyando la evolución de esta maravillosa Gaia y por ende, el universo ya que no hay nada desconectado. Amor y Servicio.

Biodanza

Grupo-música-movimiento-vivencia: estructura unitaria e integradora de Biodanza

Una de las bases fundamentales de la propuesta de Biodanza para que se dé el proceso de integración humana, es la estructura unitaria que forman música-movimiento-vivencia. Rolando Toro, el creador del sistema Biodanza, dice al respecto: “la eficacia de un ejercicio de Biodanza radica en la profunda integración entre la música, el movimiento y la vivencia. (…) cada una de las partes es inseparable de la función de la totalidad”. ¿Cuál es la fuente inspiradora que lleva a Rolando a tal afirmación? ¿De dónde se nutre?

En los textos escritos por Rolando, que forman parte de la formación de docente de Biodanza, encontramos innumerables citas a diferentes autores que forman parte de la base epistemológica y ontológica de Biodanza. En Semántica Musical, Rolando cita varias veces a Kurt Lewin, un investigador nacido en Prusia en 1890, considerado el padre de la psicología social y la psicología de las organizaciones, así como también uno de los principales impulsores de lo que sería la Gestalt. Sus aportes en la comprensión del comportamiento humano dieron un giro radical al paradigma psicológico que imperaba en la época de los treinta, donde el conductismo había surgido como contraposición al psicoanálisis para proporcionar una base demostrable y medible a la psicología.

Kurt Lewin (!980-1947). Reconocido como el fundador de la Psicología Social.

El foco del conductismo era medir la conducta humana a partir de la observación, priorizando lo objetivo de lo subjetivo. En sus observaciones descubren lo que llaman el condicionamiento operante, o sea, defienden que el ser humano es un sujeto pasivo que se comporta principalmente condicionado por el ambiente que le rodea. Esta es la base del conductismo tradicional que después se desarrollaría en otras ramas.

Para Lewin, que venia de estar en contacto con el marxismo y el movimiento feminista, la psicología debería ser una ayuda para transformar la sociedad en una más igualitaria y justa. Sus investigaciones se enfocan en los fenómenos sociales con el interés de identificar y entender cuáles son los factores que influyen en el comportamiento humano.

En sus investigaciones, Lewin se inspira en las teorías de la física cuántica, especialmente en la teoría del campo, que dice: el campo es una zona del espacio en donde existen propiedades representadas por magnitudes físicas (temperatura, fuerza, etc.). Este campo unificado, donde todo ocurre y es de manera interrelacionada y nada existe por separado, todo está vinculado entre sí, Lewin lo lleva a la psicología y lo renombra como Espacio Vital.  Sus observaciones las centra en los grupos humanos y de ahí formula que la conducta humana se da por la interacción en un campo unificado dinámico o espacio vital en el que sólo existe el presente, y donde las dinámicas que surgen en esa interacción hacen que el sujeto pueda percibirse a sí mismo.

El enfoque de la teoría de campo de Kurt Lewin hace que el estudio del comportamiento humano se aborde desde una perspectiva de totalidad, donde el sujeto y su entorno no están aislados. Lewin dice: “Si no hay cambios en el campo, no hay cambios en la conducta. Todas las partes están dinámicamente conectadas de tal modo que la modificación de una parte de ellas produce un cambio en todas las demás”.

La aportación de Lewis da pleno sentido a Rolando en su afán por encontrar la manera de rescatar al humano de sus “gestos despedazados” y redescubrirse como ser libre y pleno en sí mismo.  La música, el movimiento y la vivencia, como estructura unitaria, constituyen en sí mismo un conjunto organizado y organizador e inseparable de la función de totalidad.  Para Toro la influencia recíproca que existe en música-movimiento-vivencia, se evidencia cuando se realiza un mismo ejercicio con músicas diferentes, dando como resultado vivencias totalmente distintas.

Los ejercicios de Biodanza -dice Rolando Toro- tendrán en cada persona una resonancia y un grado de intensidad diferentes. No obstante, el patrón inductor apuntará siempre a una de las Cinco Líneas de Vivencia. De ese modo, una música, unida a una determinada propuesta de movimiento, producirá en cada miembro del grupo, vivencias afines, aunque de distinta intensidad y matiz, de acuerdo con los grados de represión y sensibilidad”. Cuando Rolando dice vivencias afines, está hablando de patrones inductores integrativos que se dan en la selección de las músicas, los ejercicios asociados a las músicas y la semántica de la consigna, que “es el producto de un cuidadoso y paciente trabajo de selección e investigación que ha demorado más de veinte años”, dice Toro en la década de los ochenta. Aún así la estructura sutil del grupo es única por lo que los patrones de vivencia deben tener una “extraordinaria carga intencional para conservar, a pesar de los posibles factores perturbadores, su eficacia esencial” afirma Rolando.

A mi entender, el grupo forma parte de la estructura unitaria integradora propuesta por Biodanza ya que sin grupo no existe la Biodanza; no hay Biodanza individual.


Es común observar en los facilitadores y facilitadoras noveles, el ansia de incorporar músicas afines al entorno del profesional mas está totalmente desaconsejado, al menos hasta que la persona que facilita se haya familiarizado totalmente con las músicas “oficiales” y haya adquirido experiencia y criterio suficientes para poder incorporar, con total certeza, músicas de su cosecha que sigan los principales criterios para la selección de música-movimiento-vivencia que son:

  • Potencial de integración afectivo-motora
  • Potencial armonizador de la totalidad.
  • Potencial deflagrador de la comunicación humana.
  • Potencial psicomotor arquetípico.
  • Potencial creativo
  • Potencial de desarrollar la sensibilidad frente a la Vida.

Con todas estas consideraciones presentes, el creador del sistema Biodanza, escribe: “comprendemos la delicada responsabilidad técnica que tiene el profesor de Biodanza y la sensibilidad y asertividad que requiere para lograr resultados efectivos”.


Grupo-música-movimiento-vivencia: la estructura unitaria e integradora del sistema Biodanza

Amor y Servicio.

Biodanza

La afectividad: la inteligencia biocósmica

Definir Afectividad es complejo; hay muchos autores con diferentes opiniones y maneras variada de definir la afectividad. Yo voy a remitirme a Rolando Toro, el creador del sistema Biodanza.

Una de las fuentes que Rolando Toro cita para definir la afectividad es José Ortega y Gasset, filósofo español nacido en Madrid a finales del siglo XIX y exponente principal de la teoría del perspectivismo, la razón vital e histórica.

José Ortega y Gasset. Nace en Mayo 1833 y muere en octubre de 1955. Dos de sus libros más conocido son «La rebelión de las masas» y «Estudios sobre el amor».

El perspectivismo es una teoría filosófica que propone que el ser humano se aproxima al conocimiento del mundo y de la vida desde la interpretación y la perspectiva individual, circunscrita a su propia experiencia y reflexión.  Este planteamiento fue desarrollado por el filósofo alemán Gottgried Leibniz sobre tres ejes principales:

  • el primero sostiene las ideas de la razón metafísica que nos llevan a verdades más allá de la comprobación científica.
  • el segundo eje se enfoca en que la perspectiva humana es limitada y finita ya que parte de las capacidades perceptivas y de raciocinio, determinadas en su mayoría por el lugar, el tiempo y el espacio que ocupamos en el mundo.
  • El conocimiento de la vida depende de las creencias, la cultura y la interpretación valorativa de cada ser humano.

Posteriormente Nietzsche plantea que los hechos no existen como tal, así como tampoco existe la real naturaleza de los objetos; solo podemos hablar de la mirada del observador sujeta a su interpretación humana, de lo que se deduce que el acercamiento al conocimiento es subjetivo. Esta perspectiva recuerda a la cuántica.

José Ortega i Gasset da un giro importante al perspectivismo afirmando que la verdad puede existir si se incorporan todas las posibles aportaciones individuales desde su particular realidad, ya que cada experiencia vivida, meditada y analizada desde el individuo, es única, inédita y personal y construye el conocimiento real de la vida.  De ahí la frase del filósofo madrileño “yo soy yo y mis circunstancias”.  

El perspectivismo no acepta la perspectiva global, ni la verdad absoluta, ni la ética categórica, ni la epistemología definitiva. La verdad, entendida como la comprensión del conocer, se crea en la conjunción de la diversidad individual*.

Desde la mirada del perspectivismo, Ortega y Gasset defiende que la afectividad abarca cualquiera de las pasiones del ánimo, en especial el amor, el odio, el cariño, la rabia, y otras. Rolando Toro, a partir de la definición del filósofo español, va más allá y afirma que la afectividad es “un estado de afinidad profunda hacia otros seres capaz de originar sentimientos diversos”.  


Etimología de la palabra afecto

Si nos vamos a la etimología de la palabra afecto, encontramos que proviene del latín y significa el resultado de algo o alguien que actúa junto a uno y que afecta a su estado físico y psíquico, provocando sentimientos diversos. Por otro lado, tenemos que “efecto” es el resultado de completar algo. Un ejemplo sería: si yo choco entre sí dos artilugios metálicos, el efecto es una vibración sonora, que nos afecta de una forma u otra dependiendo de nuestra sensibilidad al ruido, de nuestro estado de ánimo, de lo desprevenidos que estemos, etc.

Para entender la afectación, necesitamos distinguir emoción de sentimiento. Aquí seguimos remitiéndonos a Rolando Toro. Para el creador de la Biodanza, las emociones son estados pasajeros y momentáneos que ocurren en el instante presente y responden a circunstancias especiales que impulsan al movimiento- de ahí el inglés emotion. Aquí entendemos movimiento tanto interno como externo, es decir, una respuesta de huida como correr por un susto, o de llanto que no deja de ser un movimiento interno. En cambio, la afectividad es más compleja: se extiende en el tiempo, lo que implica recuerdos y memoria, participa la conciencia y la representación simbólica.  La durabilidad en el tiempo puede ser dada por repetición del estímulo que provoca una emoción que desencadena en sentimiento, o por el propio proceso consciente y simbólico. Es verdad que existen patrones básicos de respuestas emocionales, como la alegría, la tristeza y el miedo, que se dan en combinación con sentimientos variados, alcanzando un campo emocionalidad compleja, como puede ser el caso que Rolando cita: “el arte puede evocar emociones sumamente complejas, sutiles y de gran intensidad”. Aun así, la distinción entre emoción y afectividad es sustancial, como ya hemos dicho.

Para Toro la afectividad es una expresión de la identidad (según él existen cinco líneas de expresión de la identidad a las que llama líneas de vivencia, que son: vitalidad, sexualidad, creatividad, afectividad y trascendencia, citadas por orden ascendente de represión). La expresión privilegiada de la Afectividad es el Amor. Esta es la base teórica de la concepción de la Afectividad en Biodanza. Y surge la pregunta ¿porqué el Amor? Porque al observar la Vida, estudiarla, meditarla y vivenciarla, reconocemos que hay una estructura originaria, un orden cósmico mayor basado en la armonía, el equilibrio, la evolución y la integración compleja y autónoma de todo cuanto existe, tanto en lo micro como en lo macro, que se repite fractalmente, generando lo que conocemos como Vida. A ese orden cósmico infinitamente renovado y eternamente gozoso, como dices las enseñanzas védicas, podemos definirlo como Amor, la expresión de la divinidad, tal y como lo cuentan las antiguas tradiciones sagradas, y en los últimos tiempos, también la ciencia en sus estudios cuánticos y metafísicos empieza a reconocer la Unidad de la creación, aunque lo definan con otros nombres.

La afectividad determina la evolución completa del ser humano, desde la etapa intrauterina hasta la madurez. La inteligencia tiene su base estructural en la afectividad, pues todo proceso de adaptación inteligente al medio ambiente y la construcción del mundo se organiza en torno a las experiencias primales de la relación afectiva.”- afirma Rolando Toro. Es por eso por lo que podemos hablar de inteligencia afectiva.

Hay una armonía integradora en todo lo viviente que evidencia la colaboración, la solidaridad, la afinidad … existente en todo lo viviente. Las células, los órganos, los sistemas, los planetas, las galaxias, … todo vive y convive entrelazado, tejido, si podemos decirlo así, en una Unidad Mayor que nos hermana. De ahí que la génesis biológica de la Afectividad como expresión de la identidad, está relacionada con el instinto de manada (solidaridad intraespecie, impulsos gregarios, tendencias altruistas y rituales de vínculo). Aun así, el ser humano, en su expresión en el mundo, no sigue el mismo patrón cósmico ya que puede organizarse para destruir a su propia especie y a su entorno. ¿Qué le ocurre al ser humano? ¿por qué va en contra de su Naturaleza primordial, la que gobierna y sostiene el universo?

En la base teórica de Biodanza, la expresión de la afectividad en el ser humano está determinada por factores genéticos, fisiológicos, culturales y ambientales. Si bien parece que hay factores que pueden ser irreversibles, la ciencia está afirmando ya, como ya nos dicen los textos sagrados desde hace milenios, que las capacidades humanas aún están por reconocerse y los estados de expansión de la conciencia, pueden llevarnos a entendimientos mayores de nuestra naturaleza humana que posibiliten relacionarnos con la vida (con uno mismo, el otro y el entorno abarcando el Universo) trascendiendo lo que conocemos como salud a niveles impensables.

Capacidad de aprendizaje, memoria y percepción están fuertemente condicionadas por la afectividad. Las motivaciones existenciales, que en el fondo diseñan nuestra trayectoria por la vida, son de naturaleza afectiva. (…) El aprendizaje del lenguaje, la poesía, el arte, todo en general, posee una génesis afectiva.

Rolando Toro

Partiendo de estos principios, en Biodanza se propician vivencias integradoras que posibilitan el encuentro progresivo con nuestra naturaleza esencial, rescatando así nuestra expresión genuina. El aprendizaje es progresivo, autorregulado por el propio participante, acompañado por la persona que facilita el proceso, y contenido por el grupo que, gracias a la música y las propuestas, desarrolla su inteligencia afectiva individual y colectiva propiciando un proceso de integración amable, alegre, sagrado y celebrante. Cuando nos sentimos amados, respetados, honrados, la historia de vida, con sus memorias, regresa a su estado natural luminoso. Esa Luz que en definitiva somos, emerge de la oscuridad en la que ha vivido, pues nunca ha dejado de brillar, y lo hace en manada, por eso Biodanza es grupo. No existe la Biodanza individual. La práctica continuada de Biodanza, preferiblemente semanal, por una cuestión de efecto cíclico en nuestra biología, potencia la salud integral facilitando el reencuentro con nuestro ser genuino, y por tanto con una dimensionalidad de lo que verdaderamente somos que da mucho para experimentar.

Rolando Toro afirmaba que “el estudio de la estructura afectiva constituye la más urgente y necesaria investigación en nuestra sociedad, cuya patología afectiva es ostensiva. (…) Desenvolver la afectividad mediante Biodanza, es incidir con la música y la danza en la raíz nutricia de la vida».

Practicar regularmente Biodanza es una manera alegre y muy satisfactoria de mantenernos como seres despiertos, capaces de elegir cómo queremos vivir, a pesar de las circunstancias externas. ¿qué eliges tú?


* Rodríguez, Daniel. Perspectivismo: origen, característica y obras destacadas. Lifeder, marzo 2019.

Educación Biocéntrica

El bosque sombrío de nuestros adolescentes

Hemos iniciado el curso con adolescentes que provienen de los dos institutos de mi pueblo. Se trata de un proyecto del Área de Juventud de la Creu Roja (Cruz Roja) de la localidad donde vivo, con la que colaboro desde hace unos años. Este año el grupo está compuesto por veintitrés adolescentes y jóvenes de doce a dieciocho años que provienen de familias con dificultades económicas y sociales. Cada uno de ellos tiene su propia historia personal y algunas de ellas son realmente complicadas.

Mi implicación en el proyecto es de un día en semana; concretamente los miércoles, aunque todos los días tienen actividades. La dinámica es la siguiente: vamos a buscarlos a sus respectivos institutos y nos reunimos en un espacio municipal muy amplio, cedido a la Creu Roja por el ayuntamiento. El recinto está dotado de instalaciones deportivas bien equipadas y diferentes salas muy espaciosas. Allí comemos todos juntos y después hacemos una actividad hasta las cinco de la tarde. Cada día tienen preparado algo diferente: dos días a la semana hay acompañamiento a deberes escolares; otro día deporte (pueden escoger entre fútbol sala, basquet y boley); otro día juego libre y el miércoles conmigo Educación Biocéntrica.

El año pasado usé el cuento como recurso pedagógico para crear un ambiente de aprendizaje-desarrollo, construcción del conocimiento y acción transformadora. Escogí un álbum ilustrado en forma de cómic, titulado Cool Nata, escrito por Maria Scriban y editado por la editorial Brúixula. La protagonista del cuento nos narra su inicio en el primer año de instituto: cómo su mejor amiga, después de todo el verano sin verse, ha cambiado y ya no quiere saber nada de ella, los recursos que usa para recuperar a su amiga, sus emociones, el encuentro con otros amigos,… Es un libro escrito para adolescentes, con un lenguaje e ilustraciones para ellos. Lo escogí porque es excelente para generar diálogos sobre las emociones y los sentimientos. Aquí debajo te dejo una foto del libro.

Crear espacios de aprendizaje-desarrollo donde podamos ejercitar el diálogo y la reflexión ampliada que posibilite acciones transformadoras, no es nada fácil con ellos y ellas. En general, los adolescentes y jóvenes no están acostumbrados a que se les escuche. No lo digo yo, lo han dicho ellos y ellas mismas; y sí encima eres de los GR, o sea, Grupos Reducidos, que son los alumnas y alumnas más «conflictivos»: los que arman barullo, los que no atienden y hablan en clase, los que contestan y se quejan, resulta todavía más complicado. ¿Por qué?, porqué cargan en sí mismo una gran frustración, ira y desarraigo. No se comportan así porque sí; detrás de su expresión rebelde, siempre hay una historia, una vivencia, un sentir. Todos desean la felicidad, pero no la que han diseñado para ellos y ellas. Por supuesto aún no saben qué felicidad es la que reclaman detrás de su «portarse mal». Insisto que nadie les enseña a mirarse hacia dentro e indagar qué les ocurre sin juicio ni prejuicio, sin poner etiquetas, sin presuponer nada. Con esa ausencia no pueden cultivar palabras que nombren su sentir, reconocerlo, dotarlas de sentido. Mientras tanto van creyéndose raros, diferentes, tarados, inseguros, desgraciados, excluidos y otros adjetivos que sólo de escucharlos me duelen, sobretodo porque se los creen y los viven como si fueran verdades que construyen su identidad disminuida, intoxicada, frustrada.

En Educación Biocéntrica promovemos el pensamiento crítico, el cuestionamiento, la reflexión, el diálogo constructivo, la vivencia integradora, el silencio y la escucha respetuosa. Lo hacemos con dinámicas vivenciales donde ellos y ellas son los protagonistas, y juntos recreamos el conocimiento del vivir y de la Vida. Detrás de sus corazas de dureza, pasotismo, timidez, despreocupación, machismo, y tantos roles aprendidos para «encajar» en la familia, la escuela, el colectivo, se encuentra un alma con deseos de Ser en el mundo. Siempre me maravillo al escuchar sus sentires sinceros. Ellos son los que pueden cambiar la sociedad desde dentro. Nos cabe acompañarlos para que descubran qué son en realidad. Por supuesto también quiero decirte que no es fácil llegar a ese lugar de construcción comunitaria, pero nadie dijo que fuera fácil. 😉

Este año decidí utilizar como recurso pedagógico los Juegos Cooperativos. La primera sesión fue muy complicada: eso de cooperar no se les da muy bien; saben más de competir pero de eso ya tenemos mucho, así que empezamos creando los Acuerdos de Convivencia que regirán nuestros encuentros. Conseguimos con mucho esfuerzo, llegar a los siguientes Acuerdos:

  • Tener disponibilidad para conocer y relacionarme con otras personas que no sean de mi círculo.
  • Mantener una actitud de cooperación (hemos definido entre todos y todas la palabra cooperación).
  • Participar en los espacios de reflexión con interés de compartir y aportar el saber de cada quién.
  • Respetar las diferencias.
  • Disponibilidad de dialogar con la intención de entenderse. El diálogo ha de ser un espacio constructivo y de escucha.
  • Evitar las discusiones estériles y propiciar los acuerdos.
  • Comprometerse para crear acciones transformadoras desde el interior de cada quien para que el exterior cambie.
  • Si todo lo dicho anteriormente no prevalece como principio, vamos a inventar todas las formas que se nos ocurran para que se den, y hasta que no sea así, seguiremos construyendo.

Por supuesto, cada miércoles debemos recordar nuestros acuerdos porque enseguida se olvidan, por eso siempre hacemos Memoria de la sesión anterior. Junto con las técnicas que me acompañan en la actividad, hemos decido hacer las actividades en dos grupos porque facilita el entendimiento si los grupos son más pequeños. Veintitrés es demasiado.

¿Por qué te cuento todo esto? Porque cuando a nuestros adolescentes, rebeldes e inquietos, anárquicos e irrespetuosos, se les escucha con Paciencia pedagógica, abren su corazón y su alma y empiezan a escucharse entre sí y a sí mismos. ¿Qué es la paciencia pedagógica? la escucha activa, preguntar para que ellos y ellas respondan las cuestiones y desvelen su saber interior, esperar e incentivar su inteligencia afectiva más que la lógica, que también,… y así su alma sedienta de amor, va apareciendo entre las grietas de sus corazas construidas a trompicones, disolviéndose suavemente en el diálogo afectivo, en nlos silencios respetuosos, en el contacto y la mirada sincera y sin juicio reconociendo su alma. Cuando eso ocurre sus ojos vuelven a sonreír inocentes y juguetones, su rostro y las palabras empiezan a tener sentido, a expresar sentimientos encerrados en su interior, a abrir su sensibilidad encapsulada entre etiquetas dolientes, y poco a poco van apropiándose dignamente de su singularidad. Ellos y ellas son el futuro. A nosotras, facilitadoras y educadoras biocéntricas, papas y mamás, abuelas, tías, familia y comunidad humana, nos cabe que así sea.

No escatimes recursos ni ocasiones para que la «magia» ocurra. No dejes escapar ninguna oportunidad para crear ambientes que nutran su alma sedienta de amor, comprensión, amabilidad y sentido. Suelta todo lo aprendido y vacíate para que ellos y ellas también puedan soltarlo y así recreen el verdadero conocimiento que emerge del interior. Fuera sólo hay espejos.

Tenemos mucho por hacer aún. Es urgente.

Amor y Servicio.

Cuentos biocéntricos

Sheraqua, mi primer cuento biocéntrico

En enero del 2020 me encontraba trabajando en la creación de mi video-curriculum. Como creativa que soy, había de reflejar mi esencia artística y decidí escribir un cuento que reflejara mi trayectoria. Así fue como surgió Sheraqua, la que danza las palabras. Al principio no tenía título porque se trataba de un video-curriculum, pero conforme fue tomando forma en mi interior, la semilla empezó a germinar y la Vida se manifestó en ella sin mi intervención; como tiene que ser ;). Te cuento el proceso.

Contar mi curriculum en vídeo no tenía mucha gracia, así que me puse en contacto con la hermana de una amiga, que justo acababa su formación de Ilustradora. Su nombre Anna Vila. Le propuse que lo ilustrara y enseguida se involucró con ilusión en el proyecto. Conforme me iba enviando sus esbozos, se fue generando en mi interior la remota posibilidad de publicarlo, pero no me atrevía a verbalizar mi deseo, hasta que un día Anna me dijo: Sería maravilloso si lo publicaras. Ella no sabía nada de mi deseo oculto, así que cuando Anna le puso sonido a mis palabras silenciadas por el miedo, supe que era la señal. Entonces le puse título. No lo dudé ni un segundo: la protagonista era Sheraqua, y te voy a contar de donde viene este nombre. Es una historia muy bonita.

Por el año 1994, yo me levantaba todas las noches en silencio, a las cuatro en punto para escribir historias de vida. En el silencio de la noche, cuando todos dormían, yo me sentaba en mi escritorio delante de mi libreta y mi rotulador (antes escribía en rotulador, ahora escribo a pluma), cerraba los ojos y rezaba pidiendo inspiración para escuchar historias de vida que surgían del silencio, contándome sus vidas, sus anécdotas, sus sufrimientos, sus caminos que siempre tenían un desenlace de Luz y de profunda enseñanza.

Cada día, excepto el sábado y el domingo, el silencio me hablaba y yo escribía y aprendía a amar la vida y las palabras, sus sonidos, sus significados, sus imágenes. Una noche o madrugada, mejor dicho, el silencio estaba en silencio, en quietud; no había palabras. Estuve mucho rato esperando escuchar pero sólo había una calmada quietud. Esperé y esperé y cuando ya pensaba que nada iba a ocurrir, escuché en un susurro lejano Sheraqua. – ¿Cómo?- dije. -No entiendo.- Y volví a escuchar en un susurro más cercano: Sheraqua. – ¿Y cómo se escribe esto?-pensé. Me puse a garabatear el sonido con letras que podrían ser y probando unas con otras, al fin encontré cómo se deletreaba: Sheraqua. Me pregunté qué signficado tendría esa palabra, y escuché en mi interior, con una voz juvenil y alegre: la que danza las palabras.

A partir de ese momento, las historias de vida que escribía siempre iban firmadas como Sheraqua. Después, con los años, regresé a mi nombre y Sheraqua quedó en mi corazón, como un recuerdo hermoso.

Hoy Sheraqua es una realidad. Es mi primer cuento ilustrado, de lo muchos que vendrán, porque Sheraqua es la protagonista de un viaje que todas emprendemos en busca del único tesoro verdadero: Yo. En esta aventura del vivir ocurren muchas cosas; algunas son insignificantes, la mayoría determinan el gozo y el sufrimiento en nuestro camino. El destino es único e inevitable, con tantos matices que parece que cada quien viva por separado, más eso sólo es una ilusión. Andamos buscando la felicidad, el Goce Eterno al que estamos predeterminados como reflejos de la única Inteligencia Creadora, y esa es la historia de Sheraqua, que es tuya, mía, nuestra, porque las historias de vida son la vida misma y siempre podemos reflejarnos de alguna manera, cuando el corazón vibra por la emoción del encuentro.

Sheraqua es la protagonista porque su rostro es el de una niña que crece por fuera pero mantiene la inocencia dentro de sí, aunque a veces se la arrebatan los duendes o otros seres mágicos que nos encontramos por el camino para probar nuestra fortaleza, nuestra voluntad y la sabiduría que vamos recordando en el caminar el camino. Ella insiste, persiste, y al final (si es que podemos decirlo así), se sumerge en las aguas de la Madre, entregada a su oleaje, y encuentra su gran Tesoro escondido: ella Es y siempre ha sido una sirena.

Lo siento…. te he descubierto el final del primer cuento, pero no por ello se pierde la magia del hallazgo. Sheraqua tiene mucho para ofrecerte: espacios de reflexión, de silencios, de risas y cantos, de murmullos, susurros y más silencios, de palabras y sobre todo, Corazón. En este sentido, estoy creando recursos metodológicos basados en Educación Biocéntrica, que generen espacios de aprendizaje-desarrollo inspirados en el cuento. Son recursos que podrás usar como profesora de escuela, mamá y papá, abuela, terapeuta, facilitadora y educadora y que están creados para inspirarte cuando uses la historia de Sheraqua como función pedagógica. Vas a encontrarlos en la pestaña del menú principal, donde dice Cuentos Biocéntricos.

El recurso del cuento siempre es maravilloso, pero desde la perspectiva de Educación Biocéntrica, lo he usado como Tema Generador, pues abre un universo de posibilidades para tejer conocimiento pre-reflexivo y reflexivo, dotar de significado y crear acciones transformadoras con ayuda del MIB (Método Integrativo Biocéntrico).

El cuento puede contarse de forma simplificada a partir de infantes de cinco años. Entre siete y diez años de edad, se puede leer y contar de forma normal, o sea siguiendo el hilo de la historia y las Notas de Navegación, que son Notas, como dice la palabra, que vas encontrando entrelazadas en la historia y que se pueden leer a parte. De los doce años en adelante sin ningún límite de edad, está dedicado a toda persona con ganas de sumergirse en la belleza de las imágenes que ha creado Anna Vila y las palabras que son más que palabras.

Ahora estamos en el proceso de crear la página del crowdfunding o microfinanciación, que estamos haciéndola en la plataforma Verkami, una plataforma de micromecenaje para proyectos de arte. Te explico como funciona por si no lo conoces:

El micromecenaje es la manera de financiar proyectos, que suelen ser sociales y artísticos. Cada proyecto se publica en una página donde se explica cómo es, el dinero que se necesita para que el sueño se haga realidad, cómo se va a distribuir la financiación recibida, y las recompensas que cada persona que aporte, va a recibir a cambio de su aportación. Es una plataforma con total transparencia. Si el proyecto no consigue la financiación propuesta, el dinero que las mecenas, se devuelve al término de la campaña, sin ningún problema es de total confianza. Son muchas las artistas y grupos que usan esta plataforma para financiar sus proyectos, pues como sabrás, tanto el arte como las acciones sociales, no disponen de muchos recursos económicos en nuestro mundo actual.

Las recompensas a las aportaciones son muy importantes, por que son la manera de agradecer el dinero que cada persona aporta al proyecto. Nosotras hemos creado unas cuantas que confiamos sean de tu interés. Han sido hechas por manos amigas con mucho amor y dedicación.

En este post quiero compartirte una de las recompensas que he hecho yo misma. Se trata del cuento simple de Sheraqua, escrito a mano con pluma y con dibujos únicos creados para el pequeño libro que también he encuadernado a mano, usando un papel de creación artesanal. ¿Qué te parece? Mira en estos vídeos que te comparto aquí abajo, y déjame un comentario si quieres.

Este es el libro en castellano. Pertenece a una de las recompensas.
Ésta es la versión en catalán

Mi intención es, en la medida que estamos generando la página de Verkami, ir ofreciéndote cápsulas de información sobre el proyecto para que me acompañes en esta aventura tan maravillosa que me he propuesto vivir de ahora en adelante: publicar mis cuentos.

Me encanta que me acompañes en esta luminosa etapa de mi existencia. Gracias por seguirme.

Hasta pronto.

Amor y Servicio

Biodanza

La palabra sentida de las Mujeres Jardín

Me maravilla ver sus rostros cuando entran en la sala. Las veo y las siento sólo mirándolas. Ellas preparan las sillas para nuestra rueda sagrada mientras, yo acomodo el equipo para que todo suene bien. Llegan puntuales. Vienen con el corazón lleno de bienaventuranza, colmadas del bien común compartido que se expresa en sus palabras, silencios, miradas y en el tacto. ¡Cuánto bien nos hace el contacto!.

Hacía días que no escribían las Mujeres Jardín. Son tiempos de movimientos internos y externos; tiempos para observar y dejar que el silencio nos guíe. Hay mucho barullo en el mundo y en el Jardín de las Mujeres poetas, nos recogemos para que el aroma del Jazmín en flor, vuelva a penetrar el alma y la Rosa recupere su perfume; el Clavel andaba apurado: sentía su cabeza hueca pero ahora parece que ya pasó y de nuevo se ríe y está alegre; nuestra Margarita – una nueva flor del jardín- luce satisfecha y la Dama de Noche sonríe mientras danza y esparce su aroma. La violeta sigue en flor después de un descompuesto y la Flor del Higo Pico va y viene a ritmo tropical. La Azucena anda pa dentro: demasiado sol la quema y nos ha pedido un poco de sombra fresquita para descansar de tanto calor. Así que vamos despacito, con calma, danzando el final de una primavera y el nacimiento de un nuevo verano.

Volver a flexibilizar sus corporeidades está siendo toda una experiencia. Un año y medio sin biodanzar es mucho tiempo para el alma y mucho más para sus añejos tallos, porque el alma se ha nutrido de la constancia de nuestros encuentros, que aunque no danzábamos en la sala, lo hacían nuestras palabras en la plaza, pero el cuerpo, sus hermosos y lozanos tallos se han resentido de la fría noche pandémica y hay que ir poquito a poco para que se acostumbren a las notas del agua bendita que nos riega.

La semana pasada ocupamos el espacio de nuestra rueda verbal con algún tema que no recuerdo y no tuvimos tiempo para la lectura de sus escritos, así que esta semana, lo primero que hicimos fue escuchar a nuestras poetas y escritoras. Son tan hermosos sus escritos, tan delicados, tan sinceros que te los transcribo aquí debajo, con su permiso, para que veas que no te miento ni exagero. Aquí lo tienes:

Autora: Azucena. Escrito el 7 junio 2021

Hola, Hola a todas. Os cuento como me fue la semana pasada en Biodanza.

Me sentí tan relajada y tan bien… La clase estuvo muy acertada, para mí por lo menos; esos ejercicios que me llevan a otro lugar, que me hacen sentir en el Jardín de las Flores que tenemos en Biodanza, como una yedra que trepa por las paredes buscando la sombra de mis compañeras; cuando abro los ojos y las veo, me da alegría y me doy cuenta que ellas también lo sienten así.

El otro día una señora me preguntó qué hacíamos en Biodanza, si bailábamos. No supe explicarle; sólo le dije: – Hay que vivirlo para sentirlo. Eres otra. – Aquí levantó la miradas y nos miró a todas sonriendo satisfecha. Luego siguió leyendo- . Mucho amor para este lindo grupo.

Autora: Margarita. Escrito el 7 junio 2021

Queridas compañeras y mujeres de Biodanza. Estoy muy contenta de poder compartir con vosotras estas dos horas en compañía de nuestra maestra Teresa que nos dice las cosas con tanto cariño que me llegan al alma. Así que cuando termina la clase, estoy relajada y feliz.

Autora: Dama de Noche. Escrito del 24 de mayo 2021.

Saludos compañeras,

Ya tenemos las puertas abiertas en el espacio que tanto hemos echado en falta. El pasado martes, fue una gozada danzar de nuevo juntas. No recuerdo los temas, fueron varios: el círculo, la rueda, el silencio, las risas, el juego de palmas, … La propuesta fue hermosa, escuchando la cajita de música que nos guiaba. Fue precioso.

Al salir de la sesión, no escuché ni una queja (me duele eso o aquello). Gracias.

Hay Mujeres Jardín en todas las comunidades pero la tribu humana se ha olvidado de que vive en un jardín y que hay que regarlo con el agua del Amor y la escucha. Las personas han aprendido a decir muchas cosas, a dar su opinión, a quejarse, a opinar,… pero han olvidado el arte de escuchar. ¡Hay tanto para escuchar de las Mujeres Jardín del mundo entero!.

Ellas, las de este jardín hermoso que cuidamos desde hace cuatro años, saben que lo que escriben y compartimos con todas vosotras aquí en las redes, llega a todo el mundo: Chile, Argentina, Uruguay, España, Colombia, Estados Unidos, Venezuela, Italia, México, Francia, Portugal, Perú, Suecia, Reino Unido, Venezuela, Rusia, Irlanda, Ecuador y Brasil. Creo que no me he dejado ningún país. Para ellas es una bendición ser inspiración para tantas personas que ni conocen pero que con certeza nos une el amor a la vida, a la sacralidad de la Vida que Rolando Toro y sus colaboradoras y colaboradores, tejieron en este sistema maravilloso llamado Biodanza.

Biodanza es música, grupo, consigna y vivencia en su más sublime expresión. Se expande en ondas de vibraciones-Amor que nos habitan dentro y fuera, mientras danzamos unas con otras, en las otras y en la totalidad, en movimiento constante, eterno, siempre renovado, renacido, autoreferenciado en la Vida que somos.

Ellas danzan y lo cuentan con sus hermosas palabras que brotan de la tierra cultivada de sus vidas y experiencias. Ellas danzan y cuentan lo que brilla en su corazón aún estando en silencio.

Te invito a que dejes un comentario para ellas. Una frase, una palabra, un sonido, un afecto. Todas somos Una.

Amor y Servicio.

Educación Biocéntrica

Educación biocéntrica en las organizaciones: una valiosa herramienta para el nuevo paradigma

Hace más de treinta años que facilito grupos. Cuando empecé, no se hablaba de facilitación; el enfoque era dirigir grupos, así que los primeros años, podría decir que con la poca experiencia que tenía, sumado a la ilusión, más bien me sentía monitora de grupos que otra cosa. Con los años, la búsqueda incesante para encontrar formas y maneras más orgánicas que generaran espacios de autocrecimiento tanto individual como colectivo, me llevaron a la Biodanza.

Biodanza me aportó uno de los elementos indispensables para el aprendizaje: el cuerpo, a corporeidad, el contacto. La sinergia que generan los organismos biológicos entre sí, no puede separarse del proceso de aprendizaje, de la misma manera que no podemos separar la flor de su perfume, las nubes del cielo, el llanto de los ojos, la sangre de la vida. Esto puede parecer obvio pero llevamos muchos siglos viviendo desde la perspectiva antropocéntrica regida por la visión exclusiva del hemisferio izquierdo que, si bien nos ha proporcionado muchos adelantos tecnológicos: la comunicación en red, la circulación libre del conocimiento, la mecanización de procesos, la industria,… también nos ha dejado su parte oscura: acumulación, propiedad privada, consumismo, privatización de los bienes, segregación por género,… y tanto más que no necesito nombrarte porque sabes bien de qué estoy hablando.

Si bien la Biodanza me aportó corporeidad, vivencia y la perspectiva del hemisferio derecho que apenas usaba, fue la Educación Biocéntrica la que ha dado verdadera forma y sentido a mi vocación. Con el estudio y la práctica de la Educación Biocéntrica, la manera de facilitar los grupos en los que iba trabajando, ya sean de Biodanza y otros, ha ido transformándose hacia una vivencia cada vez más integradora en la que la persona que facilita no sólo es observadora del proceso manteniendo su rol en el grupo. La educadora biocéntrica es parte del propio proceso de construcción del conocimiento tanto individual como colectivo. La educadora biocéntrica está atenta a todo lo que sucede pero su mirada y su acción no son desde afuera; está inmersa en el proceso de desconstrucción y construcción del conocimiento, aportando el continente biocéntrico para enmarcar y contextualizar. Esto es fundamental en el proceso de aprendizaje-desarrollo ya que el sistema patriarcal, neoliberal y capitalista, ha dejado una profunda huella en nuestra manera de relacionarnos con la Vida, con el otro y con nosotras mismas, imprimiendo cómo hay que actuar, qué es lo correcto y lo que no, lo que está bien y lo que está mal, lo aceptable y lo que no, siempre desde la perspectiva antropocéntrica, así que la educadora biocéntrica precisa autoindagar en su propia visión para distinguir qué es biocéntrico de lo que parece serlo. Esto es muy sutil y requiere una mirada autocrítica sincera.

La preponderancia del hemisferio izquierdo (asociado semánticamente al masculino), ha generado la ilusión de separación del Ser como única realidad, descalificando todo lo que viene del hemisferio derecho, relegándolo a lo incorrecto, lo prescindible, un «mal vivir» por decirlo de alguna manera. En el imperio que ha generado el hemisferio izquierdo, la mente es la protagonista, mejor dicho, la única protagonista así que durante centurias se ha ido entrenando al pueblo a dirigirlo hacia actitudes y formas de hacer que nutran ese sistema en el que sólo reconoce lo que nutre esta forma de entender la vida. La mente ha generado maneras muy refinadas de despistarte de la Verdad, no porque sea mala; su función es la de empujarte al autodescubrimiento una y otra vez.

En la mayoría de grupos con los que trabajo, sobretodo en el ámbito de las organizaciones, ya sean cooperativas, organizaciones no-guvernamentales (ONG), asociaciones y otras, la gran dificultad con la que se encuentran las personas es reconocer su patrón «convencional» o «adiestrado» de comportamiento, sobre todo en las aquellas que son emprendedoras. Generalmente aún entienden el liderazgo como una manera de destacar, de ser valoradas, de ser miradas, repitiendo patrones antiguos del patriarcado sin ser conscientes de ello, con un discurso bien estructurado de «nueva generación», usando palabras autocuido, respeto, escucha, … sin haber pasado por el verdadero tamiz de la semántica.

Nosotras, como educadora biocéntricas, debemos practicar la autocrítica para familiarizarnos con las dificultades de trascender el antiguo paradigma y así, acompañar los procesos de transformación desde dentro, no desde fuera. No es lo que yo quiero, aunque tenga las mejores de las intenciones, es el punto de encuentro donde todos los saberes convergen creando algo inesperado muchas veces.

Necesitamos generar una fuerza gravitacional que ancle el nuevo paradigma existencial para que las generaciones futuras vivan en equilibrio, en Paz, en diálogo, construyendo y viviendo el Bien Común para todas y cada una de las formas de vida del planeta y del universo. Revisa tus acciones, tus intenciones, estate atenta al espejo del otro que te devuelve aquello que no puedes ver en ti. Ábrete a posibilidad de la Unidad desde el Ser Una. No hay nada fuera de ti. Ese es el reto, ese es el movimiento vital del toroide, el campo primordial donde la Vida se manifiesta. Todo pasa por el Punto Cero.

Hay mucho que hacer. Concéntrate en crecer por dentro. Deja la queja para otro momento. Ahora es el mañana. Sin esfuerzo, con dedicación.

Notas de navegación

El Bien Común Sí se puede

Ayer participé en la presentación de Reorganización Ciudadana con Edwin John y el equipo de Comunidades del Bien Común en España. Al llegar al lugar del evento, quedé maravillada por la belleza y estructura simple del edificio que configura la Lleialtat Santsenca, una cooperativa obrera del barrio de Sants, Barcelona, que ha sido recuperada y es autogestionada por diferentes entidades del barrio. Si el lugar en sí ya emanaba Belleza (la que surge de la ilusión por la Vida), las personas con las que me iba encontrando conforme me adentraba al lugar del evento,  formaban parte de esta red humana maravillosa, enlazada por el Amor, la Sabiduría y el Poder (Yo Amo, Yo Sé, Yo Puedo) que pulsa en mi interior como faro que guía.

Había llegado pronto y aún estaban organizando el espacio, así que me quedé observando; entonces Edwin John se acercó sonriente, mirándome, con interés de saber de mí. No fue el único; los encuentros surgían de forma natural, tal y como somos los seres humanos, afectivos por naturaleza, aunque nuestra sociedad actual se empeñe en hacernos olvidar.

En ese clima de Amor, Ilusión, Cooperación, Deseo y el objetivo común de crear acciones conjuntas que contribuyan al Bien Común, empezaron las diferentes presentaciones. A lo largo de las dos horas y media del evento, todo fluía con perfecta naturalidad. Edwin nos contó el origen de su proyecto que surgió observando a un bebé intentando desplazarse sin saber andar todavía; lo conseguía agarrándose a un punto de anclaje. ¿Cuál es nuestro anclaje como seres humanos? Primero surge el deseo, después la acción. Los sueños son realidades cuando creemos que podemos hacerlos realidad y esa es la clave.

Desde pequeños somos educados en la productividad que alimenta un sistema basado en la desigualdad para abastecer a un reducido sector de la población cuyo valor es la posesión y la acumulación de bienes para su uso y disfrute. En este sistema educativo, las ideas que el ser humano genera por su característica innata de creador, son sistemáticamente abortadas haciéndonos creer que la imaginación sólo sirve para crear cuentos que nunca llegarán a ser realidades. Nos permiten imaginar porque la imaginación es libre, pero se encargan de hacernos sufrir la osadía de crear y recrear. Pero, como ya he dicho, la Imaginación no conoce fronteras y cuando osamos creer en lo que sabemos, osamos hacer lo que sabemos, y amamos los que sabemos, surge el Poder del Ser vivos, de Ser Vida, y las cosas ocurren.

Ayer, mientras escuchaba a Edwin, en mi interior sonaban tres palabras que se repetían danzarinas «Sí Se Puede».

El ser humano, con intención de explicar la Vida y la complejidad del vivir, generó símbolos y significados que definían conceptos e ideas que recreaban la Vida y el vivir. Con el paso del tiempo, esas palabras dejaron de ser usadas para ampliar la conciencia y se emplearon para manipular las conciencias. Así se generó la mentira, la mente en ira, la mente enloquecida que intenta engañar los sentidos para su juego iracundo; pero… la Fuerza de la Verdad es eterna; se alimenta del Amor y así se gesta la Vida. Sólo el Amor alumbra lo que perdura, así que llegado el momento, el de cada uno y el colectivo, creamos realidades que se replican exponencialmente sin parar.

Hoy quiero regalar mi sueño, el ser y estar del viajante donde el vocabulario verdadero existe sólo para explicar las cosas que la Vida contiene en sí misma, y no hay cabida para lo que no es Real, como la palabra imperfección. La imperfección no existe, es un invento  humano que lleva a la confusión, así que ¿para qué vamos a tener y usar palabras que nos confunden?. La imperfección no existe. Dejemos de usarla y creemos juntos y juntas el diccionario de la Vida donde nuestros hijos e hijas, y las hijas y los hijos de las próximas generaciones hablen en Verdad como Camino del Saber.

La rEvolución está en marcha, nadie puede pararla ya.

Biodanza

Biodanza en familia: el encuentro con lo esencial

Estoy trabajando con un hermoso grupo compuesto por mamas y papas [pocos papas, aún son pocos los hombres que participan de las actividades fuera del horario escolar] y niños/as de 5 a 7 años, aunque también vienen hermanitos y hermanitas menores. Es un programa promovido por el Ajuntament de Rubí, al que doy las gracias por su disponibilidad y confianza.

El primer día pregunté si alguien sabía qué era la Biodanza. Nadie la conocía excepto una mamá que estuvo mirando por internet para hacerse una idea. Le pedí una palabra para definir la sensación que le produjo y dijo «Desestresante». ¿por qué has escogido esa palabra? le pregunté curiosa y contestó que el hecho de que cada uno se moviera a su antojo, libremente, le pareció muy desestresante. Sonreí para mis adentros, recordando esa sensación de estar sujeta a hacer las cosas que toca hacer cuando los hijos/as son aún pequeños y requieren tanta atención y cuidado que no hay apenas tiempo para hacer nada más que lo que toca hacer.  Pensé lo importante que es cuidarlas a ellas también, creando espacios para ellas/os mientras están con sus criaturas.

Hablamos brevemente sobre la propuesta de Biodanza e hicimos mención a la autorregulación, la progresividad, el grupo, y especialmente a «Portarse bien»; estas dos palabras me las enseñó mi querida amiga Rosa Palacios, fruto de su larga experiencia con niños/as y familias. En Biodanza el «Portarse bien» no existe; no conocemos este concepto porque entendemos que siempre hacemos lo mejor que sabemos. Esto da pie a  invitar a las mamás y papás a que descansen de su rol de padres y madres, y dejen que las cosas sucedan tal como son, sin exigencias. Sí indicamos que si no deseamos hacer algo, podemos optar por descansar o hacer otra actividad siempre que ésta no moleste a nadie ni al grupo. El respeto es primordial.

Dejar el rol de padres/madres, generalmente causa un efecto de alivio: tienen el permiso de pasárselo bien ellos y ellas, sin controlar lo que hacen sus hijos e hijas. Es inevitable que, al  menos en la primera sesión, los más pequeños vayan pegados a sus progenitores si no conocen a ningún otro niño y niña, pero a lo largo de la sesión y de los días, cada vez hay más espacio entre ellos. Después de dos o tres sesiones, cuando la confianza en el lugar y en la facilitadora se ha generado, empezamos a hacer propuestas de vivencia en las que los adultos interactúan sólo entre ellos mientras los más pequeños los observan, y al revés; por ejemplo, con ruedas concéntricas, rondas de presentación al centro, juegos de interpretación. Es muy interesante ver el efecto que causa en los papas y mamás y también en sus hijos e hijas. De primer momento, los adultos suelen encontrarse algo desubicados cuando no están con sus hijos/hijas y se encuentran con otros/as adultos, como si por un instante se dijeran a sí mismo/a ¿Pero esto no era para los más pequeños?, pero la música ya está sonando y la propuesta está en acción así que se entregan a la vivencia. Sus hijos e hijas están allí mirándolos, observando con sus ojos limpios de juicio. Quizás hay algún pequeño que se puede pegar a las piernas de la mama o el papa mientras están allí sin ellos, pero no suele ocurrir; en general les gusta ver a sus papas y mamas haciendo cosas que no suelen hacer: los ven jugar entre ellos, divertirse como niños y niñas, hacer y deshacer con la misma simplicidad que nuestros pequeños y pequeñas. Es un momento mágico. La sala se llena de un hermoso aroma de Alegría y Libertad. La esencia del Ser se manifiesta y no hay diferencia entre personas y personitas.  Así es como va ocurriendo la trans-forma-ción: danza a danza, movimiento a movimiento, círculo a círculo.

Hay otro momento especialmente significativo en la aula de Biodanza y Familia: es la parte de la curva metodológica donde descendemos y las músicas son melódicas, las propuestas de movimiento son más lentas y las expresiones de afecto y cariño se hacen más evidentes. ¡Cuán distinto es este momento en las sesiones con adultos!!!! Con los niños, el darnos amor, cuidarnos, querernos, es algo natural. Pocos pequeños rehuyen el contacto afectivo: sus manitas aman a sus compañeros/as, aman a sus mamas y papas y se dejan amar.  En Biodanza para adultos, la progresión hacia la expresión de la ternura, es lenta en el tiempo, muy progresiva, leve y con consignas poéticas para no herir sensibilidades.

Observarles en ese acto amoroso que surge como caricia, para mí es un momento de Gran Belleza. Padres/madres junto a sus hijos/as se expresan amor mutuo acurrucados en un nido afectivo, apoyados unos con otros con cuidado,  estirados en el suelo, en un tren de descanso o en un mandada,… y surge la caricia, el mimo, el contacto de la piel con la piel que nutre. Siento que esos instantes amorosos son como cantos de Esperanza y de Fe en el Ser Humano, en la Vida, en el vivir.

La Biodanza es un sistema de induce a la reeducación afectiva proponiendo vivencias integradoras que devuelven el sentido a Ser Humano.

 

Educación Biocéntrica

Educación Biocéntrica en la Escuela de Adultos

El pasado viernes 6 de abril, impartí una aula de Educación Biocéntrica en la Escuela Municipal de Adultos de mi pueblo, Castellar del Vallés. La directora del centro, Antonia,  estaba interesada en ver el alcance del método en sus estudiantes de ciclo superior. Disponía de una hora, de 11.45 a 12.45h.

El aula era convencional: mesas individuales y sillas donde los/las estudiantes ocupaban su lugar; luz natural agradable y una puerta que daba a un jardín frondoso. Eran 18 estudiantes entre 18-20 años aproximadamente, más dos profesoras y la directora. Curiosamente había bastantes más chicos que chicas.

Lo primero que hicimos fue despejar la sala colocando las mesas y las sillas apiladas unas sobre otras para disfrutar de un espacio diáfano donde movernos. Mientras despejaban el aula, probé el equipo de sonido y la sala se llenó de música. Había escogido  una música que tenía la certeza que podría gustarles. El efecto que causó el nuevo espacio de su aula junto a la música, fue decisivo para crear un ambiente distendido y de curiosidad.

Nos pusimos en ronda de pie e hice una muy breve presentación sobre mí y la propuesta de Educación Biocéntrica (sólo tenía una hora y quería aprovecharla para entrar en vivencia pedagógica). Comenté que en Educación Biocéntrica el «Portarse bien» no existe porque entendemos que siempre hacemos lo mejor que sabemos y/o podemos, y que todo lo que ocurre en la clase nos concierne a todos y todas, así que invité a las profesoras a relajarse de su rol pedagógico y a disfrutar del rato que íbamos a estar juntos y juntas. Las tres profesoras sonrieron aliviadas mientras los/las estudiantes las miraban con ojos chispeantes.  Una de las profesoras dijo al grupo que sería difícil para ella pero que lo agradecía. Todos y todas volvimos a sonreír con una cierta complicidad. [La verdad es que durante toda la aula, no hubo diferencia entre profesoras y estudiantes].

Empezamos con un par de juegos de presentación creativa en ronda y dos juegos de toma de atención; la intención era zarandear sus estructuras cognitivas y prepararlas para una nueva manera de aprendizaje-desarrollo.

Empezamos con Circulo de Cultura de palabra generadora propuesta por la facilitadora. Llevaba tres palabras generadoras que me parecieron adecuadas para dejarles un mensaje claro en qué pensar sobre sus sueños de futuro, sus ilusiones y la manera de abordarlos. En la Escuela de Adultos, los/las estudiantes vienen rebotados de otros centros educativos donde no han podido superar los cursos básicos. La mayoría son chicos y chicas diagnosticados de hiperactividad y TDH, de falta de atención, de estigmas y etiquetas que los marcan como «raros» «inadecuados», «no-óptimos», «no aprovechables» para el sistema en el que vivimos.  Mi deseo era transmitirles con esas tres palabras generadoras, un estímulo para percibirse a ellos y a su entorno, de otra forma en la que la Vida es protagonista por excelencia más allá de etiquetas y que cada uno/una posee cualidades y dones para ofrecer.

Antes de dar las palabras generadoras, les propuse dividirse en tres grupos. No les dije tres grupos de 7-8 personas. La intención era que se organizasen entre ellos para generar  los tres grupos propuestos. En nuestra sociedad, estamos acostumbrados y acostumbradas a ser dirigidos, conducidos, guiados; suele haber poco espacio para la espontaneidad y la autogestión, así que si creamos situaciones para que eso ocurra sin intervenir,  la tendencia siempre es a la armonía.

Una vez creados los tres grupos, explicamos la dinámica del círculo de cultura y distribuimos una palabra por grupo: SABER, AMAR, PODER. Al terminar, hicimos una gran rueda y cada grupo expuso su síntesis a todo el colectivo. Hubieron comentarios maravillosos, oportunidades de hablar sobre la importancia del lenguaje poético, la riqueza de expresar desde el sentir; surgió la expresión de la espiritualidad poco común en las aulas, y aunque generó risas y un cierto abucheo, al escuchar el relato de las personas, sobrevino el respeto y la consideración a la diversidad.

El tiempo corría y ya era la hora del cierre. Mi deseo hubiera sido seguir haciendo una síntesis creativa pero no daba para más. Nos reunimos en una ronda alrededor de las palabras puestas en el suelo de forma que todos y todas pudiéramos leerlas. Mientras las palabras eran leídas en silencio, propuse que se cogieran por la cintura. El silencio que había en ese momento me invitó a decir: Ahora vamos a fijarnos en las palabras generadoras SABER, PODER, AMAR y las vamos a poner en primera persona.

Yo Se, Yo Puedo, Yo Amo.

El efecto que causó fué maravilloso; ví muchos rostros con la expresión del que recibe un grato presente; alguno quedó pensativo, intentando analizar, pero no era momento de pensar, sólo sentir el efecto de las palabras en su interior. Enseguida les invité a cerrar los ojos y puse una música suave. El balanceo surgió discreto entre risas nerviosas y algún que otro desconcierto. Terminamos ocho minutos más tarde de lo previsto pero nadie dijo nada al respecto, sólo gratitud, sonrisas, aprobación, breves comentarios explícitos de satisfacción.  El objetivo se había conseguido.

Cuando el aula ya estaba en su orden habitual, nos quedamos hablando la directora y las profesoras. Estaban gratamente sorprendidas. Contesté algunas cuestiones que surgieron, comentamos detalles del compartir de los/las estudiantes durante la actividad,… Al final, la directora dijo que van a reunirse en claustro y buscar la manera de introducir la educación biocéntrica en su curriculum escolar.

Que así sea !