Notas de navegación

El Vergel de las Hadas: un lugar para el encuentro del Ser

En el viaje que cada quien emprende en la búsqueda de respuestas a preguntas formuladas desde el eco del tiempo, pasamos por diferentes paisajes que nos llevan a relaciones diversas, silencios, ilusiones que se desvanecen, algunas permanecen… y así vamos haciendo nuestro andar, como si fuéramos al encuentro de un destino, un lugar preciso donde poder estar y quedarse. Con el tiempo y lo vivido, vamos percibiendo que no hay más lugar que el hogar interno, aquel en el que ya habitamos como cuerpo, alma y espíritu.

En ese encontrarnos dentro, regresar al contacto con la naturaleza, Gaia, la Pacha, se torna imprescindible para apaciguar el ruido de la mente, el barullo que genera la línea cuando no se percibe curva y andas y andas sin saber que ya estás regresando, que nunca te has ido pues no hay donde ir. Todo Es.

Si esta Unidad es Verdad y para significar verdad vuelvo a citar a Dan Winter “La Verdad es un punto de fricción donde chocan dos fuerzas con la misma intensidad pero en sentido contrario“, donde realmente puedes percibirte Una con la Vida, es en la Naturaleza. Entre los maestros árboles, los líquenes, los pájaros, los gusanos, las hadas, las plantas, las flores, los insectos, las lombrices, las ninfas, las bacterias, … Las respuestas a nuestra locura aparente se hallan allí, en ese silencio de la plenitud armónica de convivencia donde los mensajes no son palabras, son sentires de colores, de formas espirales, circulares, concéntricas, fractales eternos de proporción áurea que convergen en puntos constantes de verdad que Es Una y Son Cero. Aromas y fragancias de fertilidad.

El Vergel de las Hadas

Siempre he necesitado mantener contacto directo con la naturaleza; era la única manera de oxigenarme de toda la toxicidad de la gran urbe donde vivía: coches, masificación de personas, ritmo acelerado, edificios altos, contaminación acústica, ambiental y emocional. Era demasiado para mí, así que decidí encontrar un lugar relativamente cerca de la gran ciudad y suficientemente lejos para andar con ritmo orgánico, donde el aire fuera limpio y la naturaleza estuviera tan cerca que no necesitara desplazarme. Y lo encontré.

Mi pueblo no es el mejor del mundo, ni el más orgánico, ni el menos contaminado y hay muchas cosas por hacer aún en muchos aspectos, pero es el lugar donde habito y aquí me hallo. Con el paso de los años, paseando por sus calles y entornos, he ido encontrando rincones maravillosos donde me percibo Una con la Vida, envuelta en la Pacha, arropada por su saber añejo, sabroso, siempre dispuesta.

Uno de mis recientes descubrimientos es El Vergel de las Hadas, a ocho minutos en coche y treinta paseando. Allí la Unidad se vive, se experimenta, y ejerce con el conocer y el hacer. Allí también, el humano puede dejar de ser gente y regresar a ser humano. Adalú y Santi habitan el lugar junto con sus hijos. Ellos son los guardianes del Vergel, transmiten todo lo aprendido a lo largo de más de treinta años viviendo con sentido, aprendiendo de la Pacha, recordando como se hacía y como hacer para colaborar con la Tierra, con la Vida para nutrirnos sin desnutrirla, para disfrutar de la autonomía que nos brinda Gaia, para aprender sus ciclos, sus ondulaciones, sus necesidades, que son las nuestras si dejamos que Ella nos nutra.

Cada jueves nos encontramos de 9 a 12h y si llueve aprovechamos para aprender e indagar aspectos más teóricos del cuido de la vida; cuando ya podemos salir a la tierra entonces hacemos lo que haya que hacer en el momento, lo que toque hacer por la temporada, por el clima, por la hora. Santi nos enseña con pasión y sabiduría, Adalú añade comentarios y una tarta casera teción horneada con infusión improvisada con lo que haya. Me siento feliz de haberlos encontrado.

En el Vergel de las Hadas, no solo aprendemos a cuidar la Tierra, a distinguir las plantas y sus usos, las técnicas ancestrales, la química, el terreno, … también recuperamos la vivencia de la comunidad, porque las tareas se vuelven comunitarias cuando hay qué hacer y así, germina en los corazones las semillas del Amor y el Respeto al Vivir. Gracias Santi y Adalú.

Aquí te dejo algunas fotos del último día.

Educación Biocéntrica

Diferencia vs. diversidad: una aportación biocéntrica al uso del lenguaje

Este post lo dedico a todas las personas que de alguna forma u otra, hemos aprendido a transformar la “diferencia” en una vivencia integradora de la diversidad que Somos

Esta mañana me he encontrado en la calle con una vecina del pueblo que no había visto desde el inicio del confinamiento. El encuentro entre máscaras que casi ocultan el rostro, me ha dejado la sensación de una comunicación escasa, casi diría insuficiente, porque el gesto, la piel, la palabra y el movimiento de la boca al hablar son lenguaje, el lenguaje corporal que no engaña. La conversación ha sido breve, justo para ponernos al día con cuatro detalles y convenir un encuentro en otro momento. En este encontrarnos, aunque fugaz, he recordado que es “ser diferente” en el patriarcado.

Para el Imperio, la diferencia es un error que subsanar, un fallo en el sistema, algo que no puede permitirse y por el “bien de todos” hay que asimilar. Ser distinta genera libertad y conciencia ampliada, así que si no eres útil para nutrir a la Bestia, vas a sufrir las consecuencias.

En mi historia personal, que en esencia es como tantas y tantas otras, recuerdo que mi singularidad era etiquetada como “diferencia”. Con el tiempo aprendí que “ser diferente” en el sistema neoliberal, ocultaba un significado no-dicho de negación y carencia: no-ser-apropiada, no-ser-suficiente, provocar lástima o “pena” con la típica frase de “pobrecita” o “pobre” dicha por las almas “misericordiosas” que se llaman a sí mismas “compasivas”. La lista sigue y sigue, porque la diferencia en este Imperio puede llevar a un desprecio tal que duela hasta morir, y no te hablo del morir simbólico y necesario para la transformación; te hablo del asesinato y del suicidio. Tal es la impiedad y locura del patriarcado.

Tengo el vivo recuerdo de, quizás con 10-12 años aproximadamente, cuestionarme en silencio ¿cómo he de ser si siendo como soy no soy bien?.

Esta pregunta la he escuchado y la sigo escuchando tantas y tantas veces en boca de tantas y tantas personas de todas las edades y condiciones, que hoy, concretamente hoy, me duele el alma. La buena noticia es que ese dolor forma parte de la transformación necesaria para recordar qué somos, qué hacemos aquí en este mundo tan hostil, tan difícil de sostener, tan oscuramente manipulado; y aunque de vez en cuando surjan estas inquietudes y otras que nos hagan dudar de todo, el resumen es uno sólo: Sé lo que ya eres y nunca has dejado de ser. Que no te aturda el estruendo del sistema: Sé lo que ya eres y nunca has dejado de Ser, nada más y nada menos; ni buena ni mala; ni eso o aquello, ni paquí ni pallà: Eres diversa, singular, porque formas parte de esta maravillosa diversidad que es la Vida. Tu singularidad es la Vida.

diversidad: distinto a; prefijo di (separación múltiple) más el verbo versus (girar, dar la vuelta). Cualidad de múltiple y abundante.

diferencia: prefio di (separación múltiple) y (verbo fere llevar, cargar). Sin cualidades.

Diccionario etimológico

Casi ocho millones de especies habitamos Gaia entre animales, hongos, plantas, algas, protozoo y moho. Los expertos han conseguido identificar sólo dos millones y afirman que, dado el impacto que causa el ser humano en el hábitat natural provocando la rápida extinción de múltiples especies, una gran cantidad de ellas desaparecerán antes de ser identificadas. ¿Por qué el ser humano se ha convertido en el mayor peligro para la Vida?

Desde la perspectiva biocéntrica la causa principal de este “desconcierto” es la ilusión de la separación vivida como realidad.

Separada de mí misma, de mi cuerpo, de mi alma, de la Tierra, de la Vida. Sobrevivo.

El ser humano ha dejado de sentirse parte de la Vida; no siempre ha sido así. En estos tiempos vivimos cargando literalmente la diferencia. En esta experiencia de separación, hemos olvidado el verdadero significado de diversidad. Diversidad es la capacidad de percibirse separada sin estarlo, para poder observar más allá de sí misma e identificar lo distinto/semejante. Si en ese percibirse nos olvidamos del propósito original y nos precipitamos a la experiencia de la disociación.

Para distinguir Verdad de Mentira, precisamos regresar al punto de partida, a la Unidad, lo único que existe.

Hay una definición de Verdad de Dan Winter (psicofisiólogo, ingeniero e investigador), que dice así:

La Verdad es un punto de fricción donde chocan dos fuerzas con la misma intensidad pero en sentido contrario.

Nuestro cuerpo posee la llave maestra para regresar al centro, a la Vida. En el ADN se halla toda la información que define la singularidad de cada una y de todas las criaturas de la Tierra. El diseño fractal de la Vida se encuentra también (por supuesto) en nosotras.

El ADN transmite y recibe información autodirigiéndose a través del tiempo y el espacio

El ADN (ácido desoxirribonucleico) es un ácido nucleico (macromoléculas específicas en la célula), encargado de almacenar y difundir la información genética para el desarrollo y funcionamiento de todos los seres vivos, desde los organismos unicelulares hasta la persona que somos. Una de sus características es la autoregeneración: se repara a sí mismo cuando se daña.

Cada organismo vivo, y todos ellos, tienen su propio genoma o ADN completo. Se encuentra en el núcleo de cada célula y está compuesto de un código de seis mil millones de letras en cuatro tipos de bloques clasificados como: A [adeina], T [tininA], C [citosina] y G [guanina]. El orden de las letras de este código, que es único en cada ser vivo, hace que el genoma tenga diferentes funciones que definen la singularidad de cada ser.

El ADN o código de la Vida está situado en el núcleo de cada una y todas las células de todos los seres vivos.

No pretendo darte una clase de genética, tampoco podría porque no soy experta. Si te aburre el tema sólo te pido que te quedes un poco más; he de contarte todo esto para llegar a donde quiero llegar.

El movimiento del genoma es toroidal (ver mosaico de imágenes). La doble hélice se mueve en espiral, impulsada por el campo magnético de resonancia que se genera dentro del toroide. Cuando la doble hélice, en su movimiento danzante lleva a doblarse a sí misma, la información que contiene se “despierta” de forma que activa las funciones que van definiendo nuestra singularidad a lo largo de toda la vida. Ese punto de torsión es llamado también punto sagrado porque es donde convergen todas las fuerzas electromagnéticas. Las iglesias, catedrales, pirámides y muchos edificios emblemáticos están situados en lugares “sagrados” por esta motivo dentro de lo que llamamos Red Planetaria.

Según investigaciones de Dan Winter sobre la naturaleza eléctrica de la emoción, los análisis de las señales de frecuencia o armónicos del corazón, emiten señales eléctricas que intervienen en el desarrollo de las funciones del ser. Si las emociones son de amor, compasión, placer, paz,… genera armónicos que hacen “danzar” el ADN hasta el punto de torsión donde se libera la información que estructura al ser humano. [Nota: si te interesa saber más detalles técnicos sobre este tema, aquí te dejo un enlace donde hallarás diferentes videos explicativos. ( Dan Winter, Geometría del Corazón).

En sus investigaciones de más de treinta años, Dan Winter descubrió que hay emociones “calientes” y otras “frescas”, esto es debido al movimiento toroidal de explosión/implosión. Las “calientes” o reactivas pertenecen al movimiento explosivo -hacia fuera- y están asociadas a la rabia, el miedo, la ira, la cólera, la frustración, etc. inundando el organismo de frecuencias desentructurantes en sí misma. Las “frescas” o armónicas (movimiento toroidal de implosión -hacia dentro) se asocian a sentimientos de paz, amor, bienestar, sosiego, contemplación, y activan la danza toroidal del ADN que libera la información de nuestros potenciales genéticos definiendo así nuestra singularidad. El equilibro armónico explosión/implosión nos define, pero es en la implosión donde puede modificarse. Esto ocurre en todos los seres vivos, no solo en el ser humano, porque la vida es fractal.

Si clickas la imágen te llevará a una entrada de facebook que me ha parecido interesante. Se trata de Psiconautas

Todo esto para decirte que estamos diseñados para el placer y el bienestar. Nuestro organismo activa todos sus potenciales genéticos con la práctica del Amor y la Compasión. Todo lo que nos hace sentir separadas de la Vida, es una ilusión y por tanto limita. Somos la Vida manifestándose como individualidad en su Unidad.

En nuestras aulas, en nuestras familias, en nuestros círculos de amistades, en todas nuestras relaciones, si escuchamos el cuerpo, el latir del corazón, el calor y la frescura de las emociones, podremos Ser. Encuentra tiempo para amarte amando y transformar así conscientemente tu organismo, tu realidad, la nuestra y por ende, la realidad colectiva.

Para que esta escucha se dé, precisamos Paz y Silencio. No te hablo de una vida asceta y aburrida, te indico la autocontemplación, la autoindagación. La práctica diaria de la autoindagación, te hará corregir los errores y percibir las mentiras y las ilusiones que nos confunden y nos atrapan en tempestades que parecen eternas. Sólo la Verdad, la única Verdad permanece. Escuchar el cuerpo, nos puede ayudar a transformar la realidad. El poder está en ti, te habita, no está fuera. No es por mí, ni por ti, es por las generaciones futuras, por los hijos e hijas de la Tierra, por el Cosmos y el Universo. La Vida soy yo. Yo Soy la Vida.

Sigue adelante. No estas sola. Somos muchas ya; cada vez somos más.

Si este mensaje te ha llegado, me alegra de corazón porque esa es la intención. Si no es para ti, déjalo pasar y sigue tu caminar. Gracias.

Con Amor y Servicio.

Notas de navegación

La división desde la Unidad

Cuando tienes la certeza que la Unidad es lo único que existe, quiere decir que tu bagaje por los senderos del autodescubrimiento ha llegado a un punto de inflexión en el que no hay vuelta atrás. Quizás sea ese tu momento, quizás esa es tu realidad presente. Ante esta certeza, a menudo surge la pregunta: si todo es Unidad, si el bien y el mal no existen como nos lo han enseñado, si todo se resume a un experienciar y todo es Uno ¿Qué hacer delante de las relaciones tóxicas? ¿cómo manejo la separación desde la certeza de la Unidad? ¿será que estoy equivocada cuando requiero distancia, alejamiento, incluso olvido de una relación, de una persona, de una situación que no me conviene? ¿Cómo afronto en paz “tu a lo tuyo y yo a lo mío”?.

Muchas relaciones se vuelven tóxicas o quizás lo han sido desde el principio y no teníamos capacidad para aceptarlo, para enfrentarnos a ello, o simplemente queríamos experimentar, probar, jugar. Cuando digo relaciones me refiero a los vínculos afectivos que se generan entre amistades, amantes, familia, parejas, vecinos/as, … personas que de alguna manera u otra te importan y afectan en tu cotidiano; en especial quisiera hacer referencia a los vínculos íntimos de familia y del par. Doy por sentado que sabes que todo cuanto nos ocurre es una guía para recordar qué somos en verdad, así que no me voy a entretener con eso. Mi intención es compartir contigo parte de mi experiencia, por si puede serte útil. Si no te interesa, sólo tienes que dejarla pasar.

Para mí, encontrar la coherencia entre lo que siento que es una certeza y el vivir y convivir en este mundo aparentemente dividido, ha significado un camino de error/acierto en el que el sufrimiento, la soledad, la angustia, la culpa, la desesperación, fueron dejando paso al silencio, la observación, la contemplación, la autoindagación cada vez más allá de mí, más profunda si cabe decirlo así, más sincera, y sobretodo más amorosa conmigo. Las señales que llegaban de múltiples formas y maneras, fueron dándome aliento para seguir creyéndome a pesar de las múltiples tempestades y los desafíos. La persona con la que en algún momento me había identificado pensando que era yo, fue desvaneciéndose poco a poco hasta descubrir Aquello que siempre he sido, que siempre Es.

En esta búsqueda insaciable de mi alma, el aire me proporcionó la visión del Sueño y me enseñó a volar alto, lejos, me educó en el ver y el percibir. El fuego me enseñó a transmutar sin quemar, a ser ceniza, a danzar, a no hacerme daño. Después vino el agua que instruyó en el arte del navegar, salvando tormentas y tsunamis, moldeando mis deseos y anhelos. Y por último fue la Tierra que ha nutrido mis raíces y las ha extendido en Su útero para sentirme pertenecer y así aprender a contemplar aquello que Soy a través del espejo de la Naturaleza.

Te cuento todo esto para decirte que las preguntas formuladas en el principio de la narración, tuvieron respuesta observando a los animales mamíferos, como hacen con sus crías, cómo les enseñan el respecto en el clan, a cazar, a defenderse, a protegerse, a ser valientes, a ser lo que son en Libertad. Ellos me dieron la clave de cómo vivir en Unidad en este mundo donde la división, la lucha por conquistar, poseer, por ser más y mejor que el otro aún pisándolo, desvalorizando, subyugando, esclavizando, sometiendo, está bien visto.

Los lobos fueron los primeros mamíferos que observé, luego las ballenas y los grandes cetáceos, después vinieron los felinos. Todos maestros, guías para el ser humano, de hecho todos cuánto existe. Observando su comportamiento, su manera de vivir y de convivir, de hacer, aprecié la Unidad más allá de cualquier situación. Aprendí que ante el cazador hay que protegerse, esconderse, huir y si no hay otra salida, matar. Que la colaboración entre especies es un hecho más allá de las diferencias, que el instinto es clave para vivir en este mundo y nosotras, las personas, los seres humanos, hemos sido privados de la Gracia desde hace mucho, mucho tiempo, pues la Gracia es Femenino y éste ha sido tan maltratado, violado, pisado, esclavizado, abusado, destrozado que nos hemos olvidado de nuestra naturaleza esencial, instintiva, intuitiva, la que conecta con la Tierra, la Vida, la Unidad.

Este post es una llamada al instinto, al retorno del Femenino Sagrado para que tu, hombre, mujer o con aquello en lo que te identifiques, recuerdes hacerlo presente en tu vida, en tu cotidiano, en tus decisiones, en tus haceres. Descubre qué es el Femenino en tí, en tu cuerpo, en tus genitales más allá del género (al fin y al cabo es una palabra que surgió en 1947 o algo así para designar las funciones de cada quien según el patrón patriarcal); aprende a vivir en el estado del tiempo de Kairós (Presente) y en el de Aión (Eterno) y usa Kronos tan sólo en los momentos que se requiera. Conéctate de nuevo a la experiencia de la Unidad, restaurando el Femenino en tí, en tus hijos e hijas, en tus relaciones. No hablo de banderas, de -ismos ni -istas, hablo a tu Ser.

Es momento de restaurar el Femenino al lugar que le corresponde y en Unidad, tejer esta nueva revolución de lo inesperado que es el vivir.

Con Amor y Servicio

Biodanza

Lamer la piel

Al contrario de lo que nuestra sociedad impone como verdad: la inevitable muerte como símbolo de finitud, destrucción y conclusión de una vida, el proceso de renacimiento a lo largo de nuestro tránsito como seres en-carnados, es constante y cíclico. No podía ser de otra forma ya que pertenecemos a la vida, somos vida y como tal, estamos inmersos en continuo movimiento.

Después de unos días de descanso en gratificante compañía, dejando fluir el sentir de cada instante consecutivo, ausente de exigencias de cualquier tipo, decidí darme un baño de purificación en agua caliente.

La bañera de casa de mi amiga, tiene un diseño que recuerda las termas romanas: una vez lleno el contenedor de agua donde vas a sumergirte, te permite flotar sin a penas obstáculos, favoreciendo la sensación de estar suspendida en las aguas de la sustentación de la vida. Así me sentí de una forma inmediata. La temperatura cálida, el sonido del latido acelerado de mi corazón y el sentir el cuerpo ligero flotando en el agua, me transportó a vivencia cósmica-uterina simultáneamente. Estaba utilizando el tubo de respirar debajo del agua y constaté que respiraba sin dificultad, plácidamente, lo que facilitó mi entrega a la vivencia.

Mi mente permanecía en estado latente, relajada, atenta a los sonidos, las sensaciones y entendí con el órgano de la piel, cómo el bebe en el seno materno inevitablemente en estado de fusión,  se identifica con el sentir de su sustentadora  y cómo desde ese momento, estamos influenciados por nuestro entorno inmediato moldeando nuestro placer y goce innatos de vivir, imprimiendo sensaciones que nos acompañaran a lo largo de nuestra vida.

Perdí la noción del tiempo. Flotaba en el cosmos de la vida, en el agua maternal que sustentaba mi ser completo ajeno a resistencias y obstáculos, libre de ser-sentir. De forma paulatina decidí que estaba llegando el momento de emerger; deseaba que fuera una experiencia placentera, imprimir mi piel con el placer del renacimiento, y fui emergiendo de a poquito. Mi cuerpo se fue enfriando poco a poco al contacto con el aire, dejando de respirar a través del tubo y abriendo mis pulmones a respirar por la nariz; el agua iba desapareciendo hasta sentir que ocupaba un lugar y pensé en envolverme en una toalla caliente, esponjosa que me arropara. Súbitamente apareció la imagen de una leona lamiendo a su cachorro recién nacido y deseé que todo nacimiento tuviera su bienvenida con la lengua de su mama y su papa, recuperar el placer sagrado de lamer, devolver el contacto cálido de la lengua en la piel como acto de reconocer al otro con la alegría de recibirlo. Placer, dicha, goce… palabras que han sido olvidadas de su innata sabiduría originaria y se han manipulado de tal forma que quedan subordinadas a abuso, pecado, vergüenza, miedo, dolor.

Image (46)Este fenómeno se le llama “imprinting” referido a la especie humana, también llamado “impronta” en el que las endorfinas que producen la madre y el bebé durante el nacimiento hacen que durante la hora siguiente al parto, tanto madre como neonata están impregnadas de opiáceos que, si no se las separa y permanecen juntas, crean un estado de dependencia natural que las vinculará con lazos de unión indivisibles hasta la independencia del bebé. Este fenómeno podemos verlo en otros mamíferos cuando la madre queda al cuido de sus cachorros y si uno de ellos ha sido apartado de su regazo en el momento de nacer, será rechazado después de pasado el tiempo de vinculación afectiva natural.

Casilda Rodrigáñez apunta al respecto que la represión  del imprinting en nuestra sociedad es una mutilación en el comienzo de la vida que impide el desarrollo de su condición de criatura deseante/deseada y de su capacidad de amar.  Literalmente dice: La ruptura de la simbiosis primaria humana, el bloqueo de la producción deseante en el primer estadio de nuestra vida, es un caso claro de perturbación de la autorregulación de la vida y de su fluir asociativo. La ley dictada por la autoridad humana quiebra esa autorregulación creando en lo somático y en lo psíquico todo tipo de patologías, entre ellas el tánatos (capacidad para la crueldad), la tiranía, y la sumisión (capacidad para devastar y apropiarse de los bienes y la capacidad para mandar, y/o para vivir en estado de sumisión).

Rolando Toro, consciente de la importancia vital de la impronta del nacer, creó dentro del sistema Biodanza vivencias maravillosas de renacimiento que reimprimen nuestra memoria celular. Específicamente creó Biodanza Acuática que trabaja en agua templada a 34-36º y permite adentrarse en grupo a un estado de regresión y reconexión con la Gran Madre, sustentadora, renacedora, revitalizante. Son experiencias maravillosas que posibilitan reeditar nuestra memoria celular hasta integrarla en la vivencia primigenia del placer de vivir.

Toda vida es una danza suspendida en notas de resonancia armónica que empujan siempre hacia el placer, el goce, la alegría, la satisfacción, el regocijo, la solidaridad, la colaboración, el vínculo afectivo. Es esta nuestra naturaleza y nuestro el compromiso de recuperar la memoria olvidada.

Nacer, renacer es un acto de amor que va más allá de un propósito existencial. Es nuestra naturaleza eterna que nos empuja a experimentarnos, a explorarnos en nuestra multidimensionalidad. Si permanecemos lejos del origen, de la unidad, llegamos a olvidar que nacer es placer, que parir es orgasmo, que amar es disfrutrar, que lamer es honrar, besar agradecer y así hasta borrar de la memoria el rastro del dolor y del drama de la carne.

conciencia-animal4Así pues, digo a mis hijos y a los hijos de mis hijos, a las mujeres jóvenes, a las abuelas, a las madres, a las mujeres y a los hombres, a los ancianos, a niñas y niños, educadoras y psicólogos, terapeutas y de más, que laman a sus bebés al nacer, que saboreen sus lenguas en la piel de sus hijos para que nunca más olvidemos del vínculo de la unión.

Vivamos en la tierra así como en el cielo. Namasté