Especialista en Ecología de Sistemas Humanos e I Ching Sistémico. Acompaño a organizaciones y líderes a descifrar su código de Coherencia Vital para alcanzar la excelencia operativa y la salud sistémica. Mi enfoque une el rigor del diagnóstico de precisión con la ética biocéntrica.
“L’educació , com a formació, no passa moltes vegades d’instrucció, quan no de deformació. En el seu significat més profund, l’educació no es redueix a una qüestió de formar (donar forma), o informar (introduir en la forma), o conformar (ajustar a la forma), o reformar (refer la forma), o fins i tot transformar (passar d’una a un altre forma). Si es permet el neologisme, és una qüestió de formar (fer sortir de la forma), per què educar és alliberar de l’esclavitud de les formes, és revelar el contingut íntim de la vida, descobrir la realitat subjacent en nosaltres, actualitzar, en definitiva, les infinites potencialitats de l’ésser!. Ara bé, això només pot ser obra de l’amor, per què només en el clima de l’amor és possible fer descordar, en l’ànima de l’educand, la flor de la consciència eterna.”
L’Educació Biocèntrica es fonamenta amb la vivència ontològica o Biologia de l’Amor deHumberto Maturana, la vivència epistemològica de la pedagogia popular de Paulo Freire, la teoria de la complexitat d’Edgar Morín i la inteligència afectiva de Rolando Toro, i l’aplicació metodològica reflexiva-dialògica-vivencial (MDV). L’Educació Biocèntrica és reconeguda perla Pedagogia Comunitàriai avalada perla Universidade Biocêntricade Fortaleza (Brasil).
Dirigit: A totes les persones interessades en noves metodologies d’aprenentatge que observant al ser humà des de la perspectiva biològica-emocional- reflexiva-trascendent i que potencien accions pro-vida, sentit crític i vivència de ciutadania.
Inscripcions a la Llibreria Tècnica de Sabadell c/ Tres Creus, 65-73 . tel. 937274932
“Todo ocurrir acontece si se dan las condiciones para que así sea” dice Humberto Maturana en su Biología del Amor. De ahí podemos preguntarnos ¿qué es el conflicto? ¿qué condiciones requiere para que acontezca?.
En este taller reflexivo-vivencial construiremos el conocimiento del conflicto, su naturaleza y sus orígenes, con la intención de restaurar el significado de conversación como una danza de encuentros, donde las individualidades convergen entre lo cierto y lo incierto, la confianza y la desconfianza, la rigidez del control y la flexibilidad de la fluidez.
Construir el conocimiento para educarnos en la legitimidad del error y crear espacios reflexivos, círculos de confianza donde habitar y con-vivir.
Metodología
La Educación biocéntrica se fundamenta en la educación popular de Paulo Freire, la teoría de la complejidad de Edgar Morín, la biología del amor de Humberto Maturana y la inteligencia afectiva de Rolando Toro. Como elemento integrador del proceso constructivo, utiliza el sistema Biodanza por posibilitar la experiencia profunda de sentirse vivo mediante la trilogía música-movimiento-vivencia.
Dirigido a
Mujeres y hombres de 16 años en adelante.
Facilita
Teresa Vázquez. Facilitadora de Biodanza y Educación Biocéntrica porla Internacional Biocentric Foundation(IBF). Post-grado en Neurociencia y Biodanza Acuática.
Entrada libre. Aportación económica voluntaria.
Organiza: Comissió de Gènere 15M Sabadell, Nucli autogestionat CIC-Sabadell i Associació veïnal la Concòrdia
+ info: Maria del Mar mmvilchez@gmail.com – tel. 649 085 439
Ahora más que nunca necesitamos la vivencia comunitaria para restablecer los valores que han quedado olvidados detrás del consumismo, la especulación, la competencia, la manipulación y la mentira. Sólo juntos podemos conseguir el mundo mejor que todos y todas deseamos. ¿Cómo lo podemos hacer?. Creando espacios de escucha, afecto y diálogo donde la palabra es vivencia que rescata la saviduría interior para ponerla al servicio de la vida y construir juntos y juntas aquello que nos propongamos.
Construyendo comunidad es una secuencia de talleres vivenciales que tienen como objetivo promover los potenciales del ser humano y su capacidad de creación y recreación.
Domingo 12 de mayo 2012 de 16,30 a 20,30h . Lugar: Aurea Social – Espai obert autogestionat. c/ Sardenya, 261-263 – Barcelona. Estación de metro Sagrada Familia.
Valor del taller: Confiamos en tu aportación voluntaria.
Els cercles de confiança son espais reflexiu-vivencial on construir el coneixement de la vida, utilitzant la metodologia de l’Educació Biocèntrica.
Próximo círculo: domingo 13 de mayo de 16,30 a 20,30h – Sala Serenor c/Lacy, 47 de Sabadell
Habitar es ocupar, morar, residir, vivir. Para Martin Heidegger habitar es “ser en el mundo”. Ser en el mundo, pasa por el yo y el nosotros, la mirada y mirarnos, la escucha y escucharnos, el ver y vernos.
Presentamos el Círculo de Confianza como un trabajo reflexivo-vivencial donde juntas y juntos construirmos un espacio de encuentro con lo primordial, vinculándonos a la vida y a la vivencia de ser, restaurando la consciencia de la corporeidad que reconoce al ser in-corporado, habitando las dimensiones biológica, emocional, racional y trascendental.
Metodología
La Educación biocéntrica se fundamenta en: la educación popular de Paulo Freire, la teoría de la complejidad de Edgar Morín, la biología del amor de Humberto Maturana y la inteligencia afectiva de Rolando Toro. Como elemento integrador del proceso constructivo, utiliza el sistema Biodanza por posibilitar la experiencia profunda de sentirse vivo mediante la trilogía música-movimiento-vivencia.
Dirigido a
Mujeres y hombres de 16 años en adelante
Facilita Teresa Vázquez, Facilitadora de Biodanza SRT y Educación Biocèntrica por la International Biocentric Foundation (IBF), post-grado en Neurociencia aplicada y Biodanza Acuática.
Inscripciones del 2 al 10 de mayo por email sheroqua@hotmail.com y al teléfono 649 085 439. Plazas limitadas a 20 personas.
Valor económico: Confiamos en tu aportación voluntaria.
Hay una parte de mí en la que habita el caminante del cielo. Pertenece a la raza roja: el inicio. Con él aprendo el desafío sagrado de la Exploración y la Vigilancia.
Hace dos años, impulsada por Caminante del cielo, empecé los preparativos de un viaje que no sabía donde me llevaría, en qué puertos descansaría, cuántas ciudades recorrería, qué aldeas y paisajes observarían mis ojos, cómo se instalarían en mi piel y qué dejaría correr como el agua de río.
Los preparativos fueron intensos e inesperados, no tanto por lo que llevaría conmigo sino por lo mucho que había de dejar. Poco a poco fui escogiendo con cuidado y detalle cada elemento de mi equipaje, valorando su servicio, descartando lo superfluo. El resultado fue una bolsa de viaje ligera, cómoda, útil.
De los muchos imprevistos que surgieron en la preparación del viaje, el que más me sorprendió fue la aparición de Roca Blanca, el amigo fiel que me acompaña y guía. Yo no quería ninguna compañía pero él lo había resuelto antes. Roc es justo, valiente y libre. Decidió venir conmigo porque es fiel al corazón y no se somete a ninguna forma engañosa de poder a no ser que éste sea el poder del amor indiferenciado. Juntos aprendemos.
Roc con 14 mesos de edad
Cuando iniciamos el viaje, Roc tenia 6 meses. Era un cachorro grande y robusto, acostumbrado al entorno familiar, a la naturaleza, paseos prolongados por los bosques, descanso en la casa donde siempre suena música, ya sea por el reproductor o por los pájaros que habitan nuestro patio, por los maullidos seductores de gatos y gatas callejeros, o por los susurros de las dulces campanas que danzan al son del viento, aroma de pan recién hecho, incienso, noches de velas y alfombra, risas, gritos de niños que juegan a pelota y a mojarse con la manguera, caricias, besos…
Llegamos al primer asentamiento comunitario: una colonia post-industrial. Convivimos durante varios días, entre suciedad, pulgas, personas unidas por el deseo de habitar y rehabilitar un espacio donde ser, ruinas y un río contaminado por la avaricia productiva. Trabajamos duro y nos instruimos mucho. Roc aprendió que hay otras tribus humanas que viven y conviven de formas muy distintas y no hay qué temer. Se ejercitó en distinguir al humano del pseudo-humano, creando estrategias para defender su lugar entre perros y perras, humanos y humanas, experimentando con la autoridad y la obediencia en una tribu ajena a sus costumbres.
A mí me fascinó la capacidad humana de transformar el espacio. Somos capaces de modificar el entorno con gran velocidad, destreza y eficacia. Ésta característica nos permite adaptarnos a cualquier medio, desarrollando mecanismos, ingenios y estructuras que permiten el asentamiento deseado en condiciones óptimas, y así, volamos por los aires, buceamos por las aguas marinas, habitamos en las nieves perpetuas, en las selvas, las ciudades de asfalto, los bosques, los desiertos, las montañas y las llanuras.
Aprendí cuán difícil es la comunicación entre las personas y qué engañosa es la ilusión cuando vive en el imaginario. La in-comunicación no es una cuestión de lenguas sino de relaciones humanas. Existen muchos patrones, creencias y convicciones heredadas que condicionan la manera de relacionamos con el otro y la otra, conmigo y con el entorno. Somos inconscientes del peso heredado de una sociedad donde la sombra se oculta porque es “mala”. Cuando convivimos en comunidad, la presencia de la otra persona posibilita el encuentro con la propia luz y la propia sombra, pero nos cuesta identificar en nosotros y nosotras las distorsiones que ha creado el sistema en nuestro ser. Es más fácil culpabilizar al otro, al sistema, al de afuera. La división cuerpo/alma, mente/carne, ha generado profundos daños que requieren reparación inmediata. ¿Cómo? Reeducando la afectividad.
Hemos viajado por varias comunidades. A veces Roc no ha podido acompañarme pero aun así, al volver a casa, hemos seguido con el entrenamiento de fidelidad al co-razón.
El conjunto de comunidades que hemos conocido, convivido, habitado por un espacio de tiempo más o menos corto o largo, es afín al movimiento político, social, político y espiritual dedicado al cambio de paradigma existencial. Todas ellas tienen un eje central ideológico que las reúne en torno a centro personificado que impulsa el movimiento a una velocidad x. La huella que imprime el eje impulsor es asumida por ideal o convicción o ambas cosas a la vez y en el transcurso de su dedicación para expandir el movimiento, genera la pulsación confianza-desconfianza que difícilmente podrá superar la continuidad si no es con la observancia del proceso afectivo, la inclusión de la escucha de sentimientos, la utilización de métodos de conectar con la vivencia espiritual y el espacio donde expresar la vivencia de ser miembro de la comunidad, con voz y presencia. No podemos seguir repitiendo patrones antropocéntricos. La liberación de la supremacía humana pasa por la vivencia biocéntrica.
No nos han enseñado a ser libres, y mucho menos a defender nuestra libertad sin luchas, ni agresiones, sin imponer ni exigir. Se hace necesaria la reeducación afectiva. Son muchos y muchas los que han salido a las calles para reivindicar la vida digna, justa y solidaria, al servicio del pueblo y en beneficio del pueblo. Las asambleas siguen en los barrios, en los centros ocupados, en las calles. El activismo une las masas que pierden sus viviendas, sus empleos y sus recursos, se genera hermandad pero se olvida algo muy importante, vital para la continuidad: sacralizar la vida.
Las comunidades que hemos visitado en el ámbito rural, tienen un vínculo afectivo más sólido. El contacto con la tierra y sus ciclos de vida facilita relaciones colaborativas más estéticas, resolutivas y empáticas. El desafío de estas comunidades rurales, en las que sus jóvenes defienden el derecho de la autogestión, el beneficio revertido en la comunidad, la igualdad de derechos y deberes, la corresponsabilidad comunitaria, la ecología profunda, la permacultura, la inclusión, la cultura de la paz, la ciudadanía,… se centra en cómo hacer trascender lo que Freire llama “la adherencia del oprimido al opresor” de campesinos y campesinas que trabajando sus tierras de por vida, se siguen sometiendo al poder de un amo que discrimina, explota y excluye, argumentando que así es como ha sido siempre.
Antecedentes históricos. Nuestras sociedades actuales descienden de comunidades tribales donde la tribu es símbolo de sobrevivencia. Tenemos impreso en nuestros registros acásicos la vivencia tribal que refuerza el sentimiento de pertenencia, de solidaridad, de comunión, fraternidad y hermandad. El ciclo de la evolución nos ha llevado al aprendizaje de entrar en el imaginario, ese mundo placentero disfrazado de múltiples posibilidades donde no hay que hacer más que dejar que las cosas sucedan. No requiere dedicación, constancia, perseverancia, disciplina,… todo surge por el deseo de que así sea. Sus normas se extraen de las leyes divinas o universales, pero hay un elemento infiltrado: el deseo de ganar y ahí el juego ya no es jugar, es sufrir, crujir de dientes le llaman algunos. El aprendizaje se realizará igual, lo que cambia es el camino que escogemos: el sendero del dolor o el del goce.
Se hace necesario el retorno a lo originario. El espacio-tiempo del viaje circular ha llegado a su término, el momento perfecto no se detiene y nos impulsa a la reeducación afectiva, a la vivencia biocéntrica donde la vida es la que organiza el universo y no el universo el que organiza la vida.
Las comunidades que surgen fundamentadas en el deseo de un mundo mejor y en un movimiento pro-vida, están necesitando herramientas metodológicas que potencien el recuerdo de qué somos, qué hemos venido a hacer aquí en la tierra, y hacerlo. Esto no pasa por un trabajo exclusivamente cognitivo, o espiritual, o corporal; necesitamos la integración cuerpo-alma, mente-carne. El registro de toda la información necesaria para vivir el cambio en plenitud de consciencia, se encuentra materializado en la piel, los órganos y las vísceras. Es nuestro cuerpo el que tiene la llave de la conexión que posibilita la reunión, la comprensión de la unicidad, el sentido de la solidaridad exponenciado a lo cósmico. Nuestro organismo está dotado de toda la información necesaria para progresar en un sentido autopoiésico, y es así encontramos que el principal atractor de la evolución a partir de los estados originarios de materia/energía es la vida, y el alimento que la impulsa el amor. Cada acto vinculado a la vida es un acto de amor que nuestro ser reconoce y vibra, haciendo resonar ondas que alteran el orden cósmico, creando universos donde microcosmos y macrocosmos permanecen unidos en una escala eterna de autogeneración y aprendizaje.
La síntesis universal es la continuidad. De ahí que la experiencia educativa del ser requiera diferentes campos de sabiduría: arte, filosofía, ciencia, mística, mitología y espiritualidad. Estos campos son la base de la educación biocéntrica.
La educación biocéntrica. Yo soy educadora biocéntrica. Mi trabajo consiste en crear espacios de integración humana, potenciando los potenciales humanos, propiciando su expresión, reflexión, integración y síntesis para crear y recrear la comprensión del conocimiento de la vida, la valorización del saber en común, como dice Kapra, y acciones que celebren la vida, la eleven a niveles de sacralidad, y impulsen su evolución.
Todos los talleres que ofrezco están basados en mi propia experiencia de vida, en el aprendizaje de vivenciarme como ser en construcción y en la aplicación de la metodología de la educación biocéntrica. Así, cuando me expresaron las dificultades de comunicación y relación humanas entre algunas de las diferentes comunidades que componen el movimiento social y político de Sabadell (Barcelona), les propuse CONSTRUYENDO COMUNIDAD como el espacio/tiempo donde reflexionar vivencialmente qué queremos construir, cómo vamos ha hacerlo, qué estoy dispuesta y dispuesto a aportar y cuál es su valor.
Un taller no es suficiente para generar las herramientas que acompañan el proceso de construcción, por eso este monográfico es el inicio de una trayectoria que podemos llamar Laboratorio de aprendizaje, donde ejercitaremos la maestría de cada una y uno hasta que las alas de la autogestión estén suficiente fortalecidas para emprender el vuelo ansiado.
Ahora más que nunca necesitamos la vivencia comunitaria para restablecer los valores que han quedado olvidados detrás del consumismo, la especulación, la competencia, la manipulación y la mentira. Sólo juntos podemos conseguir el mundo mejor que todos y todas deseamos. ¿Cómo lo podemos hacer?. Creando espacios de escucha, afecto y diálogo donde la palabra es vivencia que rescata la saviduría interior para ponerla al servicio de la vida y construir juntos y juntas aquello que nos propongamos.
Construyendo comunidad es una secuencia de talleres vivenciales que tienen como objetivo promover los potenciales del ser humano y su capacidad de creación y recreación.
Domingo 15 de abril 2012 de 17 a 20,30h . Local de l’Assocació veïnal de La Concòrdia – carrer Esperança, 4 de Sabadell
Próximo taller en mayo con el título EDUCANDONOS EN EL CONFLICTO.
Organiza: Moviment 15M Sabadell con la colaboración de la Comisión de Género 15M Sabadell, Núcleo local de la CIC y la Asociación de vecinos y vecinas de La Concordia.
Principio Biocéntrico (PB) (texto extraído de Pedro Labbé Toro – www.pedrolabbetoro.com)
El PB es una hipótesis que Rolando Toro explicitó en1970, a partir de las últimas observaciones y conclusiones que en aquel entonces habían sido generadas, “desde el campo de la biología genética, la ciencia de la evolución, el estudio comparado de estructuras morfológicas, la teoría de los sistemas de regulación y el estudio bioquímico de la memoria.”
Su base teórica por ende arranca desde los principios universales relativos al desarrollo y evolución de los seres vivos y contempla los siguientes parámetros o propiedades:
– Filiación biológica de los seres vivos.
– Código genético y Replicación
– Autoorganización (autopoiesis)
– Invariancia reproductiva
– Teleonomía
– Evolución selectiva
– Diferenciación
– Memoria
– Autorregulación
Estas características y/o propiedades de los seres vivos, partiendo de su filiación biológica desde la cual por la mera inspección de contenido se pude reconocer que entre un ser vivo y una muestra de material interestelar, existen coincidencias inesperadas en sus componentes. Dicha relación bastaría para poder vincular lo orgánico con lo inorgánico como nacientes de un mismo origen. Mas todos los otros factores dan cuenta además que este principio autoregulador y auto-organizador, aparecen en la formación de los planetas y las galaxias.
Habida cuenta de estos antecedentes Rolando concibió como una cosmovisión universal el Principio Biocéntrico y que postula que la vida es el origen del Universo, y no a la inversa como postulan algunas corrientes científicas. Dicho de otra manera: “El Universo existe porque existe la vida, y no al revés.” La vida es el eslabón inicial, como un plan maestro, como objetivo implicado, de la génesis del Universo.
Desde ahí, el par “materia-energía” como eje fundamental de la evolución, y a partir de sus estados originarios, donde no había orden alguno, hubo de coexistir un factor aglutinante en todos los procesos de cambio y transformación del Universo. A estos factores se les conoce en la Teoría del Caos como los atractores.
Rolando concibe a la vida como el principal atractor que ha marcado la evolución del Universo. En otras palabras, todos los procesos ocurridos se dieron única y exclusivamente para que surgiera la vida, y así, los procesos que ahora vemos fueron posibles del modo como conocemos que ocurrieron. Desde el microcosmos al macrocosmos, desde el primer átomo de hidrógeno hasta generarse las condiciones ambientales que posee la Tierra.
Y dentro de la vida misma, Rolando postula al amor como el principal de sus atractores. Así, “toda expresión, todo movimiento, toda danza es un acto-viviente”.
Desde esta mirada, el PB sitúa a la vida como el principio regulador de toda la existencia planetaria, y el respeto a la vida como algo sagrado, se yergue desde él, como el paradigma de todas las disciplinas y comportamientos humanos.
Rolando Toro Araneda denomina inconsciente numinoso al estrato más profundo del inconsciente humano, donde se encuentran los potenciales de vida que constituyen el poder de excelencia de lo humano.
El dissabte 17 de març 2012, a Aureas Social (un espai obert i autogestionat per diferents col·lectius que tenen en comú accions que convergeixen en l’empoderament de la ciutadania), s’ha desenvolupat la I Jornada d’Educació de la Cooperativa d’Educació i Coneixement Integral (CECI), amb el lema: La Secundària que volem.
Unes 70 persones han participat d’aquesta jornada que pot marcar l’inici d’accions conjuntes envers al canvi del sistema educatiu vigent i la conjunció d’alternatives pedagògiques que ja estan donant resposta a les necessitats d’un aprenentatge humanitzat i al servei de la vida.
En un dels moments de la jornada, una mare va compartir una conversa de dues nenes en una plaça de Barcelona. Ambdues estan cursant 5è de primària i estan en procés d’escollir institut per començar la secundària. En aquest dies, els instituts obren les portes per donar a conèixer les seves instal·lacions i el seu programa i és l’oportunitat per visitar alguns dels instituts candidats a continuar l’educació secundària.
El diàleg va anar així:
A li diu a T: Ja saps a quin institut aniràs?
T: Encara no m’he decidit. No en hi ha cap que m’agradi.
A: Ja. A mi tampoc gaire.
T: Ahir vaig anar a un que tenia dos arbres al pati. Vaig preguntar si m’hi podia pujar i em van dir que no.
A. I llavors, per què serveixen?
T: Es veu que son per decorar o alguna cosa així.
Arbre habitat- by Janius
No és un acudit, ni una tira de còmic. És un diàleg intel·ligent que dona molt per a reflexionar.