Biodanza

La consigna de Biodanza es el puente a la acción transformadora de la vivencia

El Ayuntamiento de Santa Perpètua de la Mogoda, Barcelona, ha decido incluir la Biodanza en el programa de Inserción socio-laboral para mujeres en riesgo de exclusión. Esto ha sido posible gracias a Sandra, alumna del grupo regular de los viernes tarde de Castellar del Vallés, que viendo los efectos de la Biodanza en sí misma, decidió proponer a su concejala los beneficios de incluir la vivencia corporal integradora del Sistema Biodanza en el programa de mujeres del que ella es la técnica. El resultado ha sido una prueba piloto de tres sesiones de Biodanza, como propuesta integradora afectivo-motora en el programa de formación y apoyo que se ofrece a estas mujeres.

La convocatoria ha sido de 21 mujeres pero en la realidad son 16. Esto en sí mismo ya es un éxito debido a que todas ellas están buscando empleo y esto implica una dedicación de tiempo importante, a parte de ser madres, esposas, amigas, hermanas, atender sus casas, sus padres, sus hijos e hijas, comprar, acompañar al médico a sus seres queridos, preparar comidas, cenas, recoger y llevar los niños y niñas a la escuela, a los extraescolares, ir a las reuniones de padres de la escuela, … Si viviéramos en una sociedad donde los valores no fueran exclusivamente masculinos y regidos por el hemisferio izquierdo sin tener en cuenta el derecho (por decirlo de forma diplomàtica), estas mujeres que están en situación de riesgo de exclusión (por no encontrar trabajo con todo lo que ello implica a múltiples niveles), serían bendecidas y bienamadas por la sociedad entera por el bien que hacen a la comunidad humana, aunque ese bien no se base en el mercantilismo del vivir, sino en la con-vivencia del Vivir, de ser familia; aunque esta palabra, como tantas otras,  haya dejado de tener el significado que tenía hace tan solo una generación atrás. Todo cambia muy rápido pero la inclusión de la mirada femenina-feminista, está muy lejos de ocupar el lugar que lo corresponde.

Estas mujeres, a pesar de sus historias personales, no son víctimas de una sociedad enferma, nada más lejos que eso. Ellas son Guerreras en Pie de Paz para decir alto y claro, que ni Ellas ni ninguna mujer más, son mercancía desechable o defectuosa. Ellas son supervivientes de la maquinaria capitalista que sólo valora a la persona por su productividad al servicio del sistema androcèntrico que nos está llevando a la autodestrucción como especie y como planeta. Ellas sólo pueden estar al servicio de la Vida porque no es por ellas, es por nosotras y las generaciones venideras.

Ser mujer en este mundo endurecido y violento, sigue siendo hoy en día un acto heroico en mitad de tanta barbarie. ¿Cómo hacer que en tan sólo tres sesiones estas mujeres estigmatizadas sientan su Poder, el Yo Puedo en sus manos, sus vientres, su voz y su mirada? La mejor manera que se me ocurre es Vinculándolas a la Tierra,  a la Gran Madre; retornando al origen de nuestra esencia y escuchando la Voz de Gaia que nos habla claro y fuerte pidiéndonos coraje para Ser y ocupar nuestro lugar en el mundo. Somos las mujeres, dadoras y sostenedoras de Vida que tenemos ese papel. Eso no excluye al masculino ni mucho menos, pues cada uno hace su papel en la Danza de la Vida. Para restaurar el equilibrio planetario, de todos los seres que vivimos en el planeta, las mujeres necesitamos escuchar a Gaia y reconocer en nosotras la Voz de Tierra. Nosotras somos las guardianas de la Cultura de la Tierra, los hombres nos acompañan en su labor. Nadie es mejor que nadie. Todas las personas, todos los seres humanos, somos iguales a los ojos de Gaia, sin distinciones de ningún tipo. Este es el mensaje que deseo transmitirles a estas mujeres: debemos ocupar nuestro espacio en todos los lugares donde estemos, reclamando la Verdad y la Sabiduría de la Tierra que Ama a todos los seres por igual, los nutre igual y los cobija de igual forma en sus oceànicos brazos. Nuestra misión como mujeres empoderadas es abrazar nuestra singularidad y con ella alzarnos en Pie de Paz para que los valores de Gaia la Gran Madre, sean restaurados y prevalezca la equidad en lugar de la desigualdad,  que la ternura y el respeto sustituyan la violencia y la violación, que la libertad sea vivida y la esclavitud un mal recuerdo, que las mujeres y sus hijas e hijos podamos andar solas y confiadas por bosques y selvas sin miedo a ser violadas, esclavizadas, torturadas, que los hombres sólo empuñen espadas de Luz y Verdad y nunca más de muerte y guerra, … Estamos cansadas, hartas de tanto desamor.

Así, con la fuerza que me da la Madre Tierra, planteo estas tres sesiones de Biodanza, que sin dejar de ser sesiones para iniciantes, tradicionales en su método y puesta en práctica, puedo transmitirles el Amar, el Saber y el Poder de Yo Soy. ¿Cómo? Con la consigna (las músicas vienen después); es en la consigna donde puedo generar el puente a la vivencia transformadora que propone la Biodanza en sus ejercicios. Como facilitadoras, no necesitamos hacer nuevas propuestas de ejercicios, ni inventar a penas nada pues todo lo que ya está construido sigue siendo útil por sí mismo, pero sí podemos y debemos seguir investigando, adaptando las propuestas originarias a las situaciones concretas del grupo y el momento.

Biodanza despierta el alma, y lo hace a través del cuerpo. Esa es la excelencia de Biodanza que la hace tan distinta a cualquier otro sistema y método que se trabaja desde la perspectiva corporal. La apariencia de la forma puede confundirnos, pero sólo en Biodanza encontramos la clave antropológica que mueve todo el sistema: el Principio Biocéntrico y la Inteligencia Afectiva .

Espero acordarme de hacer una foto con las mujeres para documentar mi experiencia.

Saludos.

 

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Honrando la Mujer que somos

Tengo cincuenta y cuatro años; dejé de ser niña en el momento que me dijeron que ya era mujer por sangrar mi vientre, pero eso no deja de ser una mentira más de la que nos cuentan, no sólo nuestras madres, sino el mundo entero. Nos hacemos mujeres pensando que ser mujer es lo que nos han dicho que es: trabajar para ser independientes económicamente y no depender de un hombre que nos mantenga; ser igual al hombre, aunque en realidad hemos de ser mejor que ellos para demostrar lo que valemos), escoger nuestra pareja en función que sea un buen padre y hombre trabajador para tirar la familia para delante, y tantas otras falacias que nos han contado que forman parte del imaginario colectivo que perdura a pesar de los bienintencionados intentos de nuestras madres, hermanas y otras mujeres y hombres también. En resumen: Se una mujer de éxito. Pero ¿qué es el éxito en nuestra condición femenina?

Después de todo lo vivido desde mi niñez hasta el día de hoy ocho de marzo de dos mil diecisiete (8-3-2017), hoy, conmemoro el Día Internacional de las Mujeres, y vuelvo a ponerme en pie aunque me duela la espalda, vuelvo a levantar mi cabeza bien alta, vuelvo a mirar al frente con los ojos bien abiertos y mi corazón henchido de coraje, porque me siento orgullosa de ser la Mujer que Soy, y digo con voz clara y firme, bien alto, para que me escuche mi familia de sangre, mis hermanas de afecto, mis amigas y todas las Mujeres y los Hombres que saben que el Femenino no es una cuestión de género sino un hecho del vivir: ¡BASTA!!! Basta ya de tanta mentira. Basta ya de tanta insensatez. Basta ya de seguir alimentando todo lo que nos han contado que es la Mujer. Basta a la fidelidad incondicional a la familia porque es en ella donde también se gestan las mayores crueldades, las más grandes aberraciones, abandonos y desprecios, los atroces silencios que debemos perpetuar por respeto a la sangre. ¡Basta!!!

La única sangre que merece sagrado respeto es la que sale de nuestras entrañas y nos hace fértiles, no por tener hijos e hijas, sino porque es la sangre la que nutre la Vida, la que alimenta su opulencia y la hace florecer aunque la tierra esté seca.

¡Basta a los lazos familiares que en nombre de la Familia, somete a sus miembros a la esclavitud emocional de la obediencia y el silencio, a pagar precios muy altos con tal de ser como conviene que seas, porque siendo como eres no mereces afecto, consideración, respeto y escucha.

¡Basta a la sumisión sentimental que nos hace cuidar del bienestar de los que son crueles con nosotras sólo porque son cuñados, suegros, hermanas, madres. Basta y mil veces Basta.

Ninguna muerte más, ni una víctima más de sumisión, ni un intento de asesinato nunca más. Hay muchas formas de intentar matar a una mujer; algunas son tan retorcidamente sociales y normalizadas que nos pueden llevar a pensar que estamos locas por sentir cómo sentimos, que perdemos el juicio por ser como somos, que no somos merecedoras de afecto ni respeto porque somos distintas; rebeldes nos llaman, rebelde me dicen; pero te juro que esto no es así. Ni estamos locas ni somos idiotas.

Dicen que el amor basta, pero Yo digo que No. El amor no basta para amarse, son los actos que acreditan el Amor, y por amor se mata, se hiere, se asesina, se oculta, se silencia, se desprecia, se somete.

Basta de esconder desarraigos, de ocultar las desdichas. Ni un silencio más, ni un callar prolongado hasta el ahogo. Nunca más.

Amo la Libertad en Mayúsculas y por eso, porque la única fidelidad a la que estoy dispuesta a honrar es a Mí misma, a Mi derecho de Ser tal y como Yo Soy, digo en voz alta y firme que es la Vida la que me concede este derecho y nadie más;  y Yo escojo honrarme aunque por ello pierda mi familia, mi empleo, mi marido, mi hermana, mi madre, mi sea lo que sea. Nadie ni nada pueden hacer callar la Verdad que nos habita dentro. Ya no.

Honra la Vida que eres, y Se quien Eres. Sólo tú puedes hacerlo, sólo nosotras podemos. La Verdad está en Tí, en Mí. No dejes que nadie, nadie y repito nadie, te inculque la duda de ello. Se quien Eres. El precio de la Libertad es muy elevado, escandalosamente alto,  pero vale la pena pagarlo; no por ti, ni siquiera por mí misma, sino por todas las mujeres de la historia, las que conocemos y las que no, las que están cerca y las que viven lejos, las que murieron, violaron, abusaron, ultrajaron, lapidaron, incluso por las que olvidaron. Digamos ¡Basta, basta y mil veces basta!.

No lo dudes. Somos muchas las que hemos pagado el precio que nos han reclamado, muchas las que nos precedieron, muchas las que siguen adelante, constantes, confiantes a pesar de la dura y atroz presión.  Muchas las que seguirán, muchas más las que vendrán a seguir en Pie de Paz, hasta que este mundo deshumanizado, recuerde que la Vida es en femenino y que debe ocupar su lugar para que el equilibrio se dé tal como está escrito que sea.

Revisa tus afectos y sé fiel a la Libertad de Ser.

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Círculos de Mujeres: la esencia del feminismo

El feminismo arde incontenible cuando la llama nace de su espiritualidad inherente.
Cuando no, es sólo una de tantas estructuras políticas, y la política
nunca ha saciado nuestra hambre más profunda.
Carol Lee Flinders, en “La raíz de este anhelo”

Cuando hablo con mujeres y les digo que participo de Círculos de Mujeres, una de cada diez, no dice nada al respecto, hace como si no oyera y sigue su sendero. Las nueve restantes se interesan y preguntan con más o menos curiosidad. Entonces yo les cuento brevemente que nos reunimos para acompañarnos en nuestros sentires, para compartir experiencias y saberes, para escucharnos en círculo … y sigo explicando según la resonancia que sienta.  

A menudo, la respuesta que surge es un contar de sus silencios, un abrir el corazón, es complicidad, es…. lo que yo llamo el resurgir del femenino sagrado. No te asustes cuando digo “sagrado”, me refiero a “sacro”, el hueso en forma triangular, situado en la base de nuestra columna vertebral, impar porque es único, central, simétrico, oblicuo, compuesto por cinco piezas soldadas (vértebras sacras) y que conecta, a través de nuestra columna central, la Tierra con el Cielo y a la inversa. Es ese sacro, esa sacralidad que sustenta nuestro cuerpo como ser completo, unido, entrelazado a la complejidad de la Vida.

Siento confianza en ésta pacífica revolución que llevamos a cabo las mujeres de los Círculos, aunque sea difícil de percibir a simple vista. El nuestro, es un movimiento espiritual en espiral ascendente que nos alienta a tomar parte en este cambio de paradigma existencial, aportando nuestra sabiduría y nuestras virtudes femeninas a la transformación de la humanidad en su inevitable evolución del vivir y habitar la Tierra como criaturas humanas, hermanadas a todo ser viviente. 

Pero,….  ¿Qué son los Círculos de Mujeres?

Los Círculos de Mujeres son espacios cuidados donde cada mujer se ve a sí misma reflejada en la otra al escuchar y compartir vivencias, experiencias vitales, ilusiones que a menudo han quedado silenciadas, calladas, ocultadas por no encontrar un lugar seguro donde ser sin más. En un círculo de mujeres, cada una de nosotras habla de sí misma y al hacerlo manifiesta su potencial creativo, dándose la oportunidad de cambiarse a mí misma y cambiar el mundo. Jean Shinoda Bolen nos dice al respecto del Círculo:

El círculo es una forma arquetípica que resulta familiar a la psique de la mayoría de las mujeres, pues es personal e igualitaria; y cuando las mujeres lo trasladan al lugar de trabajo o a la comunidad -a menudo con ciertas modificaciones, a fin de que los hombres lo acepten y no se sientan intimidados por él- las tareas que requieren colaboración experimentan una mejora, y surge un acercamiento emocional y una relación mucho menos jerarquizada entre las personas que trabajan juntas.

En el círculo hay un centro, un punto de confluencia donde todo se sustenta. Ese centro es espiritual porque es allí donde todo converge y se sostiene, donde siempre podemos regresar y permanecer cuidadas sin juicio, sin exigencias ni recriminaciones. En el centro del Círculo, existe un silencio presente que nos recuerda nuestra naturaleza intuitiva, cíclica, vinculada a la Madre Tierra que potencia la sabiduría de cada una de las participantes.

Cada Círculo es autónomo, autogestionado, regido por las propias mujeres que lo componen y es en esos espejos donde podemos percibir qué nos ocurre, cómo hacemos, dónde nos olvidamos de hacer. “En un ámbito patriarcal, un círculo de iguales puede ser como una isla donde hablar y reír libremente; nos hace conscientes del contraste, y eso nos lleva a darnos cuenta de que muchas de nuestras acciones están perpetuando el status quo y de cómo podríamos cambiarlas.  dice la Dra. Bolen. Tanto es así que, defendiendo el feminismo, muchas mujeres tienen actitudes machistas sin percibirlas, repitiendo patrones que han visto en sus casas, en su infancia, asumiendo verdades que pertenecen a un tiempo que no les pertenece.

En los Círculos de Mujeres de confianza, se vivencia la pertenencia y la comunidad. Dejamos de estar solas y llevar la carga en silencio para ponerle palabras, risas, llantos, ilusiones que revierten en el círculo y se expanden desde el centro hasta las vidas de cada una de nosotras y de nuestras hijas e hijos, familia, entorno laboral, vecindario y, exponencialmente al mundo.

Son muchas las maneras en que las mujeres se comunican dentro del círculo, y la conversación adopta forma de espiral en la exploración subjetiva de cada lema. Escuchando, presenciando, representando un modelo, reaccionando, profundizando, haciendo de espejo, riendo, llorando, sintiéndose afligidas, inspirándose en la experiencia y compartiendo la sabiduría de la experiencia, las mujeres del círculo se apoyan mutuamente y se descubren a sí mismas a través de las palabras. Jean Shinoda Bolen, en El Millonésimo Círculo.

Los Círculos de Mujeres sanan y es por eso que desde ellos apoyamos la teoría de la Resonancia Mórfica planteada por el bioquímico Rupert Sheldrake de la Universidad de Cambridge, que afirma que la conducta de una especie cambia cuando las modificaciones dentro de ella alcanzan un nivel crítico, es decir, cuando se manifiestan en un número exacto de sujetos; a raíz, de ello, el comportamiento y los hábitos de la especie entera experimentan una transformación. Así, cuando un número decisivo de personas transforme su actitud o comportamiento, la cultura en su totalidad también se transformará y comenzará una nueva era

Ana Luz Quintanilla, profesora de la Universidad de Colima, dice respecto al nivel crítico para que la transformación se dé: “Para que el sistema patriarcal cambie, ha de existir un “millonésimo círculo”. Y ha de ser así porque lo que el mundo actualmente necesita es una inyección de la clase de sabiduría que las mujeres tienen, y la forma misma del círculo es la encarnación de esta sabiduría.”.

Cada Círculo de Mujeres creado es una nueva posibilidad de más círculos y por tanto de apoyar la transformación del mundo. Así es como funcionan los campos morfogenéticos.

Cada círculo es una regeneración de la forma arquetípica; está inspirado y sustentado por todos los círculos de mujeres que han existido, y él, a su vez, hace una aportación al campo de energía arquetípica que facilitará el camino al círculo siguiente. Los campos morfogenéticos y los arquetipos se comportan como si hubieran conocido una existencia previa e invisible fuera del espacio y del tiempo, resultan instantáneamente accesibles cuando nos alineamos con esa forma, y encuentran expresión en nuestros pensamientos, sentimientos, sueños y acciones. El círculo, y especialmente un círculo sagrado, es mucho más que la experiencia de esta generación.  Jean Shinoda Bolen, en El Millonésimo círculo.

En Círculos donde existe un centro espiritual, las mujeres aportamos de múltiples formas la sabiduría femenina vinculada a la Tierra, a los ciclos de la Vida, al cuidado del planeta, al Amor incondicional que surge de nuestros úteros y se derrama por nuestros pechos. Somos Guardianas del Saber oculto. Unidas en círculos, expandimos nuestro Saber a este nuestro tiempo y al de las futuras generaciones de seres humanos.

Si deseas saber más sobre los Círculos de Mujeres, no dudes en leer el libro de Jean Shinoda Bolen, El Millonésimo Círculo. También puedes venir a la charla que hago el próximo 7 de abril en la Biblioteca Vapor Badia de Sabadell. 

Gracias por leerme.

 

 

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Feminismo: relaciones de respeto y aprehendizaje

Ayer día 8 de marzo se celebraba el Día Internacional de la Mujer. Muchas fueron las actividades programadas en todo el mundo durante el día: manifestaciones, charlas, lectura de manifiestos, performances, debates,…  La palabra feminismo fue nombrada del derecho y del revés, por delante y detrás, se analizó, se recordó históricamente, política y socialmente, se habló del feminismo en las instituciones, de las sufragistas, de las que mujeres que murieron, de las luchas, de los logros conseguidos… Queda mucho camino por andar todavía.

La memoria de nuestra historia feminista nos conduce a reconocer un camino doloroso, austero, angosto, en donde la mujer (siendo igual al otro) fue amordazada, violada, esclavizada, arrinconada, sometida, torturada, comprada, usada, vendida, asesinada para demostrar el poder del Patriarcado. Aún así, las mujeres, la raza negra, los indios americanos, los mayas, las culturas vinculadas a la Tierra, siguen alentando al mundo para que la Paz sea.  Hemos luchado y sobrevivido, muchas de nosotras murieron y siguen muriendo por una enorme carencia de amor, respeto y libertad.  El género, la raza, la creencia, siguen siendo motivo de violencia, aniquilación y muerte.

Que todo lo vivido sea para aprehender y las acciones que nos broten sean sin luchas (no-violencia), con firmeza sí, coherencia, constancia, y con Paz. Círculos de mujeres con hombres unidas y unidos por una vida donde la diferencia es riqueza y la singularidad es dones al servicio de la comunidad.

Vivimos en una sociedad que nos reclama activas, presentes, con voz. Es momento de decir, contar, explicar, exponer, compartir, y por ello os dejo con una de las tantas mujeres que usan su voz para contarnos la otra parte de la historia que se silencia en las escuelas y en los libros de texto, esa historia que se obvia, se ignora, se calla. Ella es Teresa Forcades i Vila, Doctora en Salud Pública y Teología y monja benedictina, en una breve entrevista en la que habla de Teología Feminista.

Aquí os dejo el enlace a la entrevista completa por si es de vuestro interés “teología Feminista en la Historia”

Curiosamente en catalán, mujeres se escribe dones. ¿Será casualidad? 😉

Educación Biocéntrica

El aporte feminista de la Educación Biocéntrica

Faltan pocos días para la celebración oficial del Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo. Ante la propuesta de celebración feminista, queremos aportar nuestra vivencia desde la perspectiva sistémica, el pensamiento complejo y la inteligencia afectiva, propuestas como base ideológica de Educación Biocéntrica.

Hay un saber ancestral femenino que se remonta a los círculos donde las mujeres se reunían para tejer, trenzar, cocinar, vigilar a los niños. Cualquier rincón era perfecto para organizarnos colectivamente. En esos círculos de saberes, las mujeres compartíamos conoceres, maneras de hacer, creábamos las prendas que nos vestían, nos instruíamos en las artes del juego erótico, practicábamos lenguas porque la escucha era la fuente de diálogo.

Esos tiempos, siguen vivos en muchas comunidades indígenas y colectivos de ciudadanía que escogen vivir de acuerdo con la naturaleza, en armonía con ella y ocupados en que el conocimiento ancestral de Gaia y sus Guardianas continue vivo a través de los tiempos. ¿Cómo? cantando juntas, encontrándonos para tejer hilos de afectos que unan el saber femenino y la memoria de nuestra historia para trascenderla y permitir que la Vida siga manifestándose en su máxima plenitud. A menudo, esa vivencia de plenitud y vaciado cíclica en la mujer, se asocia a los ciclos lunares que simbolizan las fases en las que nuestras aguas transitan cada mes. Pero esto no es una sentencia, es una manera de exploración para hacernos libres.

El activismo feminista suele relacionarse con las mujeres que murieron para que la Voz Femenina se oyera en una sociedad que no sólo nos enmudecía sino que nos hacía vivir en esclavitud, pero nosotras, igual que el apartheid, el movimiento LGBT  y otros movimientos sociales activistas, hemos sobrevivido gracias a la vivencia comunitaria. Tenemos grandes escritoras que con su expresión, inspiraron a multitud de mujeres a defender sus derechos hasta que la Voz Femenina tuviera representación en los órganos de decisión política y social. Mucho ha llovido desde entonces y gracias a toda el agua, la sangre, el sudor, las acciones derramadas hasta nuestros días, hoy la mayoría de las mujeres podemos hermanarnos en la defensa de nuestros derechos.

Existen colectivos organizados para que el Feminismo entendido como movimiento por la igualdad y la paz, siga su curso y ocupe el lugar que le corresponde. Nosotras, como mujeres tenemos la opción biológica de vivenciar en nuestro útero y genitales la gestación y parto de las hijas e hijos que componen la familia humana. Es nuestra la tarea de reunirla para restablecer el significado de palabras que son por sí mismas generadoras de Vida, como lo es la palabra femenino.

Muchas luchadoras conocidas masivamente por su trayectoria a lo largo de la historia y, otras tantas activistas anónimas, amas de casa, empresarias, madres, abuelas, esposas, amigas, hijas, nietas, sobrinas, panaderas, maestras,… viven el feminismo en cada acto de sus vidas. Unas conscientes de su feminidad, otras ausentes de ellas, todas explorando qué es el femenino, y tanto empeño en que el Saber Femenino, los Saberes en Círculo no se perdieran que hoy, en la memoria celular de todas las mujeres, existe la clara impromta del amar nuestras hijas e hijos, de sentir la tierra y sembrarla de semillas que contengan toda la memoria ancestral de la Vida en la Tierra porque, es a través del alimento que nos proporciona, que nos mantenemos despiertas en la labor que venimos a desempeñar como mujeres, Guardianas del Circulo.

Cada Círculo de Mujeres tiene su gestación y parto comunitario. Son espacios autogestionados donde compartir saberes de forma transgeneracional, para que no sólo no se pierdan, sino que continúen resonando en nuestro interior como guía de acciones con futuro de unión y común-unidad. No obstante, existen unas bases sagradas que deben estar presentes de alguna forma representadas en todos los Círculos de Mujeres que se convoquen. Éstas  son:

  • Principio de Confidencialidad
  • el Poder del Centro.
  • la Bara de la Palabra
  • Inicio y Cierre
  • Autogestión organizativa

Desarrollaré los puntos anteriores para una mayor comprensión.

Principio de Confidencialidad

Para que podamos recuperar la memoria femenina, es indispensable explicar nuestro sentir. Esto solo puede ocurrir si el entorno nos incluye como una miembro más de la colectividad, con el mismo derecho de expresión y de poder de decisión que el resto del grupo. Así, la figura del líder deja de existir para pasar a compartir el liderazgo. La manera de que esto ocurra es autogestionada, vinculante y proactiva.

El Poder del Centro

Toda construcción circular tiene un centro donde convergen las fuerzas en equilibrio constante para sostener el sentido y la forma circular. Este centro debe ser cuidado para que permanezca incorrupto, así se origina la figura de la Guardiana del Centro consensuada por los acuerdos previos de temporalidad, función y salvaguarda. A veces esta figura puede complementare con la Guardiana de la Vara de la Palabra.

La Vara de la Palabra

Es un elemento plausible que hace la función de otorgar la palabra a quien la solicita. La palabra es considerada en su aspecto comunicativo de expresarse a sí misma, por tanto, los silencios son formas de expresión, así como la risa, el llanto, el canto, la poesía y toda expresión creativa de sí misma. No se puede hablar de otras personas si no están presentes y la posesión de la Vara no da derecho a aconsejar, opinar, analizar nada de lo dicho a no ser que sea a petición de la solicitante, siendo libre la aceptación de la demanda.

Cualquiera puede invocar el Poder del Centro, para reconducir el tema, desatascar situaciones o porque el momento lo requiera. La Guardia de la Vara de la Palabra también se decide por acuerdos de autogestión y autonomía.

Inicio y Cierre

Con la finalidad de respetar los ciclos vitales de toda expresión de vida, se acuerda la forma de iniciar y cerrar un círculo. Diferentes ejemplos pueden ser: el sonido de una campana o cuenco, un canto, silencio, encender una vela central,…

Existen muchos tipos de Círculos de Mujeres, la autogestión permite dar personalidad a nuestro círculo, recrearlo a las necesidades que satisfagan al colectivo, así encontramos Círculos de Mujeres con afinidades comunes que se reúnen para tejer, para cantar, para compartir saberes, para ayudarse mutuamente en la medida de las posibilidades que el grupo decida colectivamente.

Autogestión organizativa

La finalidad del Círculo de Mujeres es el empoderamiento femenino al servicio de la Vida, la implicación en el vivir donde la sostenibilidad, la ecología, la cultura sea popular, comunitaria, participativa, colectiva y afectiva-efectiva.

Gracias por leer hasta aquí.

 

Notas de navegación

El movimiento bicéntrico es en aspiral ascendente

Hoy la vida me ha dado la llave de una puerta que andaba buscando, y he lanzado al Universo la petición que “Así Sea”.  ¡Tengo tantas ganas de compartir mi experiencia en Centros de Mujeres, Centres de Dones, Women’s Center, que la sensación siento es de inmersión en un estado de bienestar olvidado por mi mente pero presente en mi cuerpo!!!

Son mi aguas contenidas por la piel, que me avisan de las inclemencias del exterior y yo, resulta que una de las maestrías que me ha proporción-hado vivenciar la Educación Biocéntrica, es la conciencia de corporeidad de la perspectiva sistémica. Con la vivencia de esta visión, puedo sentir el aire que respiro, el sonido del pájaro que canta su melodía allá en alguno de los árboles de este rincón de la ciudad, mis lumbares acomodarse en el asiento de piedra del parque donde estoy tomando el Sol antes de entrar a la Bioblioteca para seguir mis estudios y actividades internas en Univers Biocéntric.

Todo se mueve como una danza. Por eso amo ser facilitadora de Biodanza.

Como decía, hoy he lanzado al Universo, la petición de explicar qué son los Círculos de Mujeres, porque me parecen tan importantes para el desarrollo y acompañamiento de la humanidad, su función en la evolución del pensamiento y la acción constructiva del mundo.

Cuando le he explicado a mi alumna mi deseo, a ella le ha parecido muy interesante. Es una mujer joven de unos treinta años. Serenamente inquieta y implicada en la Vida con mucha soltura. Ella me ha dicho que se puede intentar y siempre son experiencias nuevas.

Ya os iré contanto, porque este año es para mí un año tiernamente hermoso y muy placentero. Un gusto de Ciclo de 13 Lunas.

Espero con alegría la noticia. Tardan unos 10 dias. Que sea lo haya de Ser.