Notas de navegación

El principio biocéntrico más que nunca

Notas de navegación de una facilitadora de Biodanza en tiempos de pandemia

El principio biocéntrico es la base fundamental del sistema Biodanza y de la Educación Biocéntrica. Es en su base teórica y vivencial que sustentamos todas las propuestas, más en este tiempo de pandemia, donde se nos invita a revisar nuestras acciones, nuestros haceres y reorganizarnos de forma que sean las correctas y adecuadas a las circunstancias actuales, el principio biocéntrico se vuelve, más que nunca, el punto de referencia existencial donde la mirada no puede divagar entre opuestos. Sólo puedo quedarme como la observadora, para tomar aliento y permanecer en el centro sin involucrarme en creencias, en mi o la historia, en deseos,… Percibir desde el centro, me coloca en una vivencia imparcial, circular, donde todo lo que ocurre es perecedero excepto Yo, que existo antes de todo lo que acontece frente a mí, antes incluso de nacer, en lo imperecedero e inmutable, en Vida siendo la Vida, ya que Ella no se transforma en sí misma, cambia su forma de expresarse pero Ella en sí misma no cambia.

Así es como percibo mi facilitar en el mundo, mi Ser en el mundo facilitando procesos de transformación en los que yo me transformo y ofrezco mi transformar en propuestas pedagógicas que faciliten el proceso de aprendizaje autorefenciado; pues la única referencia que permanece en este tiempo de incertidumbre manifiesta, es la Vida. Más no la que está afuera de mí, que no deja de ser efímera, cambiante, pasajera, en constante transformación; sino la Vida en sí misma, la que Soy, la que permanece más allá de medidas de tiempo y espacio. Aquí es donde puedo empezar a diseñar la clase de biodanza que voy a ofrecer a mis grupos. Es el único lugar desde donde puedo hacerlo si quiero ser coherente con el existir; de nada me valen las referencias del ego que me colocan en algún lugar desviado donde yo facilito algo que no ejemplifico con mi propio existir.

La Biodanza no es un espacio de escenografía donde actuamos como sí; la Biodanza nos invita a vivir la danza de la Vida desde el propio centro, pero ¿cuál es mi centro? mi verdadero centro?, no es el ilusorio que me sitúa en un rol; es el viviente. Este es el único posible para facilitar verdaderos procesos de transformación interior, y no digo con ello que desde otro lugar no se den, más la transformación a la que Rolando apunta es la de Ser almas en un cuerpo, espíritus encarnados, seres divinos incorporados, consciencias puras en biologías mutantes danzando al son de la Gran Danza cósmica.

Y qué ocurre ahora que percibir al otro se vuelve lejano, impalpable, no-acariciable?. Pues que desde la nueva distancia encontrada, donde el metro y medio se normaliza como encuentro afectivo, justo en esa distancia yo puedo percibirme como ser cósmico dotado de lo imprescindible y único que existe que es el vivir. Y desde ese lugar puedo percibir a la otra que quizás antes me pasaba desapercibida, o me oprimía, o me asustaba, o me repelía pues el espacio era corto, quizás demasiado para percibirme a mí. Ahora, con este metro y medio, la propia Vida nos ofrece el aprender a sentir el aliento que me habita en ese campo aúrico donde la vibración se transpira y la resonancia de mi corazón se respira. Desde aquí, desde ese metro y medio que es una isla del Gran Océano, puedo percibir otras islas que emergen en el mismo Océano universal, y el yo y el nosotros adquiere una dimensión espacial profundamente trascendente, pues lo sutil apenas tiene forma aunque la usemos para describir.

En esa distancia entre islas oceánicas, puedo sentirme acariar y ser acariciada por la existencia del otro, que en la aparente lejanía emite sus ondas vibratorias de amor que yo puedo sentir desde este otro lugar.

Hay más aire ahora en las aulas de Biodanza, más espíritu, más trascendencia implícita, no verbalizada, indirectamente sentida. Cada ejercicio propuesto, ya no va al cuerpo-emoción; va directa y amorosamente al alma. Esto es la Gracia.

Estamos construyendo el conocernos desde otro lugar más trascendente, más creativo, con una vitalidad menos eufórica y una sexualidad más íntima y placentera, con una afectividad más centrada en la Vida, donde el otro no es tanto un cuerpo palpable sino una corporeidad sentida, un alma incorporada, un alma al fin. Y puedo percibirla mucho más ahora en la distancia que antes en la proximidad. Nada es casual. Todo ocurre en la urdimbre de Aquello que Teje los hilos de la Vida que conducen al retorno del Ser, donde el yo personal cede al Yo Supremo, Yo Soy.

Es un reto esta simplicidad a la que nos invita la distancia pandémica. Un reto que sólo podremos trascender si permanecemos en el centro de la Vida, no como espectadoras o directoras de orquesta; sino como la Vida misma.

Amor y Servicio

Biodanza

Biodanza con la incorporación del perro terapùetico

Llevamos un año y medio biodanzando cada martes con personas de la Tercera Edad. Es un grupo consolidado de 10-12 mujeres, y éste año estamos iniciando un nuevo paso de profundización en el movimiento, el sentir y el comunicar; ya es el segundo año y hemos de seguir avanzando en la senda de la integración. Biodanza con personas mayores de 65 años es un regalo maravilloso que me motiva y me llena siempre de mucha gratitud y alegría. Preparar la sesión para las mujeres del grupo que oscilan entre los 73 y 92 años, es una oportunidad más para ejercitar, como facilitadora, la flexibilidad y la habilidad de adaptar las vivencias a sus limitaciones sin por ello dejar de potenciar los estados intensificados de la conciencia, donde ocurren verdaderamente las transformaciones biològicas que nos permiten trascender estados emocionales de carencia, limitación, tristeza, soledad y otras sensaciones asociadas a la vejez que vivimos en el mundo capitalista. De hecho considero que las personas mayores junto con lasmás pequeñas, deberían disfrutar de mayor protagonismo en nuestras comunidades, ya que son fuente de sabiduría y guía segura para el retorno al corazón.

Pues bien, el pasado martes, por circunstancias que no viene al caso contar en este momento, tuve que ir a impartir la sesión de Biodanza con mi perro Roc. Él està acostumbrado a la música, la danza, las personas, el movimiento, el silencio, la comunidad humana, puesto que desde muy pequeño ha participado en círculos de meditación, encuentros en la Naturaleza con Biodanza, por no decir las horas que danzo en casa probando músicas, ejercicios, secuencias,… y mi gusto por la música y el danzar. Así que cuando decidí que Roc me acompañara a la sesión de los martes por la tarde con mis abuelas biodanzantes, sabía que él no causaría ningún problema. Mi grata sorpresa fué la entrañable acogida que tuvo Roc en el círculo de las mujeres, las muestras de afecto que le hacían, las caricias que le daban y la mirada de sus rostros al observar el estar de Roc entre todas ellas. A pesar de eso, sólo lo dejé entrar a la sala en el primer momento de la Rueda de Intimidad Verbal y al final de la sesión; pensé que era lo mejor para el desarrollo de la sesión.

Al terminar, Roc entró en la sala y las mujeres lo colmaron a caricias, palabras cariñosas y carantoñas que Roc acogía de buen grado. Mientras esto ocurría, me quedé observando la belleza de los rostros sonrientes de las mujeres del grupo. Era el efecto que les producía la presencia de Roc, mi hermoso, fiel, paciente y noble perro. Esto me despertó una idea que tomó fuerza en mi interior cuando una de las mujeres dijo en el grupo que lo trajera más veces a danzar con ellas, que era muy agradable sentir su presencia allí con ellas. Todas secundaron la idea.

Durante la semana he estado escuchando mi corazón: Introducir la presencia de Roc en las sesiones de Biodanza como parte del proceso de integración. Mmmmmm! Sabe bonito. Sabe bueno. Sabe bien.

Las relaciones que se gestan entre perros llamados terapéuticos y personas mayores, infantes autistas, personas afectadas por enfermedades neuronales, trastornos psiquiátricos y otras alteraciones, son verdaderamente saludables. Me he documentado sobre estudios y proyectos llevados a cabo en residencias geriátricas y concretamente con niños autistas; de hecho tengo una querida amiga que ha estado educando a su perro para poder trabajar con niños y niñas afectados por algún trastorno de la conducta (agresividad, pasividad, inquietud, celos, etc.) y los resultados siempre son muy motivadores. Si bien es cierto que no todos los perros pueden ejercer este rol terapèutico, Roc es un perro terapeuta por su propia manera de ser, de relacionarse y por el vínculo de amor que mantenemos. Así que ayer mismo hablé con la técnica del proyecto «Biodansa per +65a de Creu Roja», y le propuse seguir haciendo las clases de Biodanza incorporando la presencia terapèutica de Roc. Le encantó la idea y hoy hemos hecho la primera sesión de Biodanza con Roc.

La experiencia ha sido extraordinaria. Tengo el corazón lleno de alegría y satisfacción. Comparto los detalles por si pueden ser de inspiración para alguna persona.

Cuando nos hemos encontrado con el grupo en la calle, justo antes de entrar a la sala, la acogida con Roc ha sido deliciosa: todas las mujeres estaban contentas de contar con su presencia y han celebrado su incorporación a partir de ahora.

En la Rueda de Intimidad Verbal, Roc permanecía quieto, estirado, es actitud de relax justo en medio de la rueda. Mientras las mujeres compartían sus vivencias, la presencia de Roc entre ellas les despertaba ternura y alegría a la vez. Así lo han manifestado.

Roc ha participado con las integrantes del grupo en varias de las propuestas, la primera ha sido en el caminar a dos. Les he enseñado a sujetar la correa de forma correcta para pasear con él y que Roc se sintiera cómodo a su lado. Las mujeres sonreían con una complejidad nueva, casi diría que radiante. Había en su semblante y en corporeidad una sensación de orgullo, de seguridad que no había antes en ellas. En los cambios de pareja propuestos mientras sonaba la canción, Roc era un miembro más del grupo y paseaba con cada una de ellas.

También ha participado de forma activa en una propuesta de «danza creativa a dos unidas por un hilo invisible». ¡Qué hermoso ha sido ver el juego que se generaba entre las mujeres y Roc en cada uno de los cambios; la seguridad que les proporcionaba a ellas el ver cómo Roc se adaptaba a ellas y ellas aprendían rápidamente adaptarse a Roc. Algunas de ellas tienen el desplazamiento limitado pero con Roc, se permitían jugar más con su propio cuerpo movidas por la intención de conectar con Roc.

En la parte de la sesión más tranquila, Roc ha estado descansando, mirando la sesión a distancia, durmiendo a ratos. No ha intervenido en esta parte pero voy a introducir progresivamente el acariciamiento y el masaje a Roc como un miembro más del grupo.

Me siento feliz de la experiencia y siento que esto va ha ser muy bueno para el grupo.

Seguiré informado. Un abrazo.

Biodanza

El recurso de los cuentos populares en la aplicación deBiodanza y familia

En el Ayuntamiento de Rubí, Barcelona, dentro del programa educativo «Efecte E», han incluido de nuevo Biodanza en familia. Es la segunda edición y para mí es todo un reto y una satisfacción poder compartir Biodanza en familia con niños y niñas de entre 3 y 5 años. 

Como ya conté en mi post anterior Biodanza en Familia: encuentro con lo esencial, los niños y niñas vienen acompañados de sus mamás. La ausencia del papá o de la figura masculina es notoria y en cierto modo alarmante. ¿Serà que las mamás no trabajan fuera de casa y disponen de más tiempo que los papás?. Las respuestas que obtuve fueron del todo convencionales asumiendo que ésto es lo normal, y sólo de forma excepcional es cuando el papá aparece. Me pregunto si somos conscientes del mensaje que estamos dando a nuestro hijos e hijas repitiendo los mismos esquemas que nos han llevado a estigmatizar los roles femenino y masculino. Todavía son muy pocos los papás comprometidos con la paternidad consciente y muy pocas las mamás dispuestas a llevar a la práctica real lo que teóricamente está muy claro; pero no me cabe juzgar lo que cada quién hace como mejor puede. 

Mi interés en este post es compartir el uso de la herramienta del cuento popular en las sesiones de Biodanza en familia, y para ello me voy a remitir a un libro titulado «Cuentos Sanadores» de Susan Perrow, que me ayuda muchísimo a construir las sesiones para que, no sólo pasemos un buen rato en familia, sino que ese rato sea rico de experiencias y vivencias integradoras por los ejercicios de Biodanza en sí mismos y también, por el contexto en que se desarrollan. 

A medida que un/a niño/a pequeño crece física y emocionalmente, su capacidad para imaginar y su fantasía se desarrollan. […] Mientras que un/a niño/a de menos de dos años imitará la actividad de la persona adulta, en los tres y cuatro años jugará con los objetos y los utilizará de forma imaginativa. […] En este estadío, las fuerzas imaginativas del/de la niño/a están floreciendo y preparadas para recibir el «alimento» de los cuentos populares y de los cuentos de hadas.

Los cuentos de hadas, en el sentido amplio del término, es decir, los cuentos populares de culturas de todo el mundo, […] tienen una calidad atemporal y satisfacen el profundo anhelo de lo maravilloso en los/las niños/as y ofrecen consuelo y esperanza. La profundidad de su sabiduría es un contrapeso saludable frente a nuestra época materialista, y su magia los hace valiosos para todos los niños/as.

Cuentos Sanadores. Susan Perrow. Una ayuda para padres y educadores para gestionar situaciones difíciles y desafiantes. 

Desde muy niña recuerdo mi pasión por los cuentos; me han ayudado a vivenciar experiencias que no podría haber vivido de otra manera. Siempre hay un problema o situación que debe ser resuelto, una confrontación con el mal, el cual puede tomar muchas y diversas formas, desafíos que hay que superar para conseguir la satisfacción final. Es un entrenamiento anímico que estimula el desarrollo saludable de la criatura, y por eso decidí incluir el recurso del cuento popular en mis clases de Biodanza en familia. 

A veces me ayuda de mi muñeca Paula [ver foto] que es la protagonista de la historia o la que la cuenta; otras veces soy yo misma la relatora, y en la medida del transcurso de la aventura, intercalo las vivencias de Biodanza con sus músicas, alimentando así la experiencia enriquecedora. Para mí como facilitadora y cuentacuentos, es una satisfacción ver y sentir las miradas de los/as niños/as, sus reacciones, aportaciones, cómo siguen la creación de la historia, olvidando por algunos instantes a sus mamás presentes, para recuperarlas después, desde el hèroe y la heroína en la que se han convertido.

El proceso de creación de la sesión es el siguiente: uso un cuento popular, lo adapto de forma que la curva metodológica de Biodanza cumpla su efecto integrador, intercalando vivencias y músicas adecuadas que sigan el hilo de la historia, y termino con una ronda de cierre. Nunca hay moraleja, la acción sucede en una secuencia natural (más verbos que adjetivos y más acción que descripción), y preferiblemente incluyo una rima o repetición en la narrativa del texto que siempre ayuda a los más pequeños a seguir el hilo de la historia. Te pongo un ejemplo para que lo entiendas mejor. 

El cuento que voy a usar se titula La Manzana Estrella. Es un cuento popular de origen desconocido y es adecuado para todas las edades. Cuando lo cuento, suelo cortar la manzana (horizontalmente) y después la pongo junta en un paño, para que en el momento adecuado de la historia, pueda mostrarla. El cuento dice así: 

Érase una vez un niño pequeño que estaba aburrido de mirar todos sus libros de imágenes, de todos sus rompecabezas y de todos sus juguetes. -¿Qué podría hacer?, – le preguntó a su mamá. La madre sabía cosas hermosas que podían hacer los niños pequeños, y le dijo: – Deberías ir de viaje a buscar una casita roja, sin ventanas y sin puertas y con una estrella escondida en su interior.- Los ojos del niño se abrieron por la emoción. – Pero madre, ¿dónde puedo encontrar una casa semejante?- dijo. – Sigue la calle, para la casa del granjero y sube colina arriba. Recuerda que cuando la encuentres debes traerla para enseñármela.- contestó la madre.

Así que el niño salió de casa. Era un día hermoso de otoño, brillaba el sol en un cielo azul y él se sentía feliz porque iba a vivir una aventura. Bajó la calle saltando y cantando. No había ido muy lejos cuando vió al granjero, al lado de un gran granero marrón, observando sus campos sembrados de grano y maíz.

-Disculpe Sr.Granjero,- dijo el niño. ¿Podría decirme dónde puedo encontrar una casita roja, sin ventanas ni puertas y con una estrella en su interior?.  – He vivido un montón de años aquí y no sé nada sobre una casa así. Deberías preguntar a la abuela. Ella teje mitones rojos, sabe hacer palomitas de maíz caramelizadas y muchas cosas más. Seguro que la abuela lo sabe. -le dijo el granjero.  

El niño siguió calle abajo buscando la casa de la abuela. Pronto llegó a dónde estaba la abuela sentada en su mecedora en medio de su jardín lleno de hierbas aromáticas y de flores de caléndula. – Disculpe abuela, -dijo el niño,- ¿Podría decirme dónde puedo encontrar una casita roja, sin ventanas y sin puertas y con una estrella escondida en su interior?. – Oh!- suspiró la abuela,- ¡Cuánto me gustaría a mí saber dónde hay una casita así. Podría estar calentita en las noches frías de invierno y la estrella daría una hermosa luz. Deberías preguntar al viento. Él sopla sobre las colinas y los valles, sopla por todas partes y conoce todos los secretos.

Así que el niño continuó su viaje en busca del viente. Empezó a subir la colina y bo había ido muy lejos cuando el viento vino a su encuentro. Sopló una vez sobre su cabeza y una más, y otra más. – Disculpe Sr.Viento- dijo el niño. ¿Podría decirme dónde puedo encontrar una casita roja, sin ventanas y sin puertas y con una estrella escondida en su interior?. El viento empezó a reírse y le dijo- Sígueme. Sopló hacia lo alto de la colina donde crecía un manzano y sopló una vez sobre el hermoso árbol, volvió a soplar y otra vez, hasta que se desprendió una manzana de una de sus ramas y cayó en la hierba, debajo del árbol.  Cuando el niño recogió la manzana, la sostuvo en sus manos y la miró atentamente. Era redonda y roja, no tenía ventanas ni puertas, tenía un pequeño tallo en lo alto que parecía una chimenea. Se preguntó: -¿será ésta la casita? . Entonces sacó de su bolsillo una pequeña navaja y cortó la manzana justo por la mitad. Cuando separó las dos mitades, vió que dentro había escondida una estrella!!!!.  -¡Gracias Viento!-dijo.  -De nada – susurró el Viento. Y el niño regresó a casa para enseñarle a su mamá la hermosa casita roja, sin ventanas ni puertas y con una estrella escondida en su interior. 

En este cuento he hecho algunas modificaciones como por ejemplo: cuando va de camino a casa del Sr. Granjero, se encuentra con otros niños y niñas que los acompañan un trecho del camino, entonces introduzco la coordinación rítmica a dos, o el trenecito; cuando encuentra al granjero, éste le dice que no sabe donde está la casita pero que antes de ir a por la abuela, se quede a ayudarle en las tareas del campo y aquí pongo una canción infantil para hacer los gestos universales de los trabajos primordiales (arar, sembrar, recoger, moler,…). En otro momento del cuento, cuando encuentra a la abuela, ésta está cocinando y bailando con su gato y su perro, entonces pongo una música para hacer danza a dos creativa; cuando se encuentra con el viento, introduzco la vivencia de la Garza o una danza de fluidez como si estuviera flotando en el aire… y así voy creando las variaciones hasta que encuentro que la historia y las vivencias siguen la curva metodológica de integración. Mi experiencia es muy satisfactoria. 

Espero que este post haya sido de tu interés y te haya podido inspirar a crear tu propia forma de facilitar Biodanza en diferentes contextos.

Hasta pronto. Un abrazo. 

Biodanza

Biodanza en familia: el encuentro con lo esencial

Estoy trabajando con un hermoso grupo compuesto por mamas y papas [pocos papas, aún son pocos los hombres que participan de las actividades fuera del horario escolar] y niños/as de 5 a 7 años, aunque también vienen hermanitos y hermanitas menores. Es un programa promovido por el Ajuntament de Rubí, al que doy las gracias por su disponibilidad y confianza.

El primer día pregunté si alguien sabía qué era la Biodanza. Nadie la conocía excepto una mamá que estuvo mirando por internet para hacerse una idea. Le pedí una palabra para definir la sensación que le produjo y dijo «Desestresante». ¿por qué has escogido esa palabra? le pregunté curiosa y contestó que el hecho de que cada uno se moviera a su antojo, libremente, le pareció muy desestresante. Sonreí para mis adentros, recordando esa sensación de estar sujeta a hacer las cosas que toca hacer cuando los hijos/as son aún pequeños y requieren tanta atención y cuidado que no hay apenas tiempo para hacer nada más que lo que toca hacer.  Pensé lo importante que es cuidarlas a ellas también, creando espacios para ellas/os mientras están con sus criaturas.

Hablamos brevemente sobre la propuesta de Biodanza e hicimos mención a la autorregulación, la progresividad, el grupo, y especialmente a «Portarse bien»; estas dos palabras me las enseñó mi querida amiga Rosa Palacios, fruto de su larga experiencia con niños/as y familias. En Biodanza el «Portarse bien» no existe; no conocemos este concepto porque entendemos que siempre hacemos lo mejor que sabemos. Esto da pie a  invitar a las mamás y papás a que descansen de su rol de padres y madres, y dejen que las cosas sucedan tal como son, sin exigencias. Sí indicamos que si no deseamos hacer algo, podemos optar por descansar o hacer otra actividad siempre que ésta no moleste a nadie ni al grupo. El respeto es primordial.

Dejar el rol de padres/madres, generalmente causa un efecto de alivio: tienen el permiso de pasárselo bien ellos y ellas, sin controlar lo que hacen sus hijos e hijas. Es inevitable que, al  menos en la primera sesión, los más pequeños vayan pegados a sus progenitores si no conocen a ningún otro niño y niña, pero a lo largo de la sesión y de los días, cada vez hay más espacio entre ellos. Después de dos o tres sesiones, cuando la confianza en el lugar y en la facilitadora se ha generado, empezamos a hacer propuestas de vivencia en las que los adultos interactúan sólo entre ellos mientras los más pequeños los observan, y al revés; por ejemplo, con ruedas concéntricas, rondas de presentación al centro, juegos de interpretación. Es muy interesante ver el efecto que causa en los papas y mamás y también en sus hijos e hijas. De primer momento, los adultos suelen encontrarse algo desubicados cuando no están con sus hijos/hijas y se encuentran con otros/as adultos, como si por un instante se dijeran a sí mismo/a ¿Pero esto no era para los más pequeños?, pero la música ya está sonando y la propuesta está en acción así que se entregan a la vivencia. Sus hijos e hijas están allí mirándolos, observando con sus ojos limpios de juicio. Quizás hay algún pequeño que se puede pegar a las piernas de la mama o el papa mientras están allí sin ellos, pero no suele ocurrir; en general les gusta ver a sus papas y mamas haciendo cosas que no suelen hacer: los ven jugar entre ellos, divertirse como niños y niñas, hacer y deshacer con la misma simplicidad que nuestros pequeños y pequeñas. Es un momento mágico. La sala se llena de un hermoso aroma de Alegría y Libertad. La esencia del Ser se manifiesta y no hay diferencia entre personas y personitas.  Así es como va ocurriendo la trans-forma-ción: danza a danza, movimiento a movimiento, círculo a círculo.

Hay otro momento especialmente significativo en la aula de Biodanza y Familia: es la parte de la curva metodológica donde descendemos y las músicas son melódicas, las propuestas de movimiento son más lentas y las expresiones de afecto y cariño se hacen más evidentes. ¡Cuán distinto es este momento en las sesiones con adultos!!!! Con los niños, el darnos amor, cuidarnos, querernos, es algo natural. Pocos pequeños rehuyen el contacto afectivo: sus manitas aman a sus compañeros/as, aman a sus mamas y papas y se dejan amar.  En Biodanza para adultos, la progresión hacia la expresión de la ternura, es lenta en el tiempo, muy progresiva, leve y con consignas poéticas para no herir sensibilidades.

Observarles en ese acto amoroso que surge como caricia, para mí es un momento de Gran Belleza. Padres/madres junto a sus hijos/as se expresan amor mutuo acurrucados en un nido afectivo, apoyados unos con otros con cuidado,  estirados en el suelo, en un tren de descanso o en un mandada,… y surge la caricia, el mimo, el contacto de la piel con la piel que nutre. Siento que esos instantes amorosos son como cantos de Esperanza y de Fe en el Ser Humano, en la Vida, en el vivir.

La Biodanza es un sistema de induce a la reeducación afectiva proponiendo vivencias integradoras que devuelven el sentido a Ser Humano.

 

Cursos

Taller de profundización de Biodanza

Sábado 12 de mayo 2018, de 17,30 a 20h

TANDEM STUDIO, Via Laietana, 45, BCN

BiodanzaSRT es un sistema de integración humana, reeducación afectivo-motora y reconexión con nuestra naturaleza instintiva. Este proceso de transformación profunda, requiere una progresión entre tres y cuatro años de práctica.

En la fase de iniciación, las aulas de Biodanza están diseñadas para familiarizarnos con nuestra naturaleza gregaria, introduciendo progresivamente en la vivencia corporal, la mirada, el gesto, el silencio, la presencia y el círculo como lugar de transformación y cuido.

Posteriormente a esta fase de iniciación, el encuentro con sí misma, la otra persona y el entorno, surge con mayor profundidad: las máscaras y rigidez corporal previas, se han ido disolviendo progresivamente, permitiéndonos expresar con más confianza y fluidez. Las propuestas y las músicas en esta fase de profundización, requieren práctica previa.

Este taller va dirigido a personas que ya tengan experiencia  en Biodanza y/o en trabajo corporal, y deseen seguir profundizando en sí mismas dentro de un entorno seguro, cuidado y facilitado por una profesora con más de diez años de experiencia conduciendo grupos, impartiendo talleres, conferencias y comprometida con su propia evolución.

Si te interesa la propuesta, puedes ponerte en contacto conmigo mediante correo electrónico tenderoteresa@gmail.com y teléfono 649 085 439. Soy Teresa Tendero. Yo facilito el taller.

Lugar: TANDEM STUDIO – Via Laietana, 45 3r.1a. BCN (frente Palau de la Música).
Cómo llegar: Metro L1, L4 estación Urquinaona. Bicing. Bus 45, N8, V15, V17.
Precio: 20€ si te inscribes antes del 20 de abril.
30€ a partir del 21 de abril.
*Hay cómodos vestuarios para cambiarse.

+información sobre mi en  www.universbiocentric.wordpress.com 

Biodanza

Resonancia armónica y Biodanza

Todos los organismos, incluyendo a los humanos, se comunican e interpretan su entorno mediante la evaluación de campos de energía. Puesto que los humanos somos tan dependientes del lenguaje hablado y escrito, hemos descuidado nuestro sistema sensorial de comunicación basado en la energía. Igual que con cualquier otra función biológica, la falta de uso conduce a la atrofia.  Dr. Bruce H Lipton en La Biología de la creencia.

Rolando Toro, el creador del Sistema de integración humana Biodanza, enfatiza la necesidad de reencuentro con nuestra naturaleza instintiva, olvidada tras pesados telones de costumbres, cultura y hábitos modernos que disocian cuerpo-mente-alma de forma que normalizamos la enfermedad como una manifestación más de nuestro estar en el mundo.

Nuestra naturaleza instintiva sigue los mismos procesos fisiológicos básicos de la vida que se dan en los organismos más primitivos de la tierra (los procariotas): una bacteria come, digiere, respira, excreta los desperdicios,  muestra procesos «neurológicos» como percibir dónde se encuentra el alimento e impulsarse hacia ese lugar, y reconocer toxinas y depredadores que activan maniobras de evasión para salvar la vida. Hasta aquí podemos decir que nosotros tenemos las mismas respuestas pero nuestra mente, el entrenamiento al que somos sometidas las personas en escuelas, familia y trabajo, termina por disociarnos de tal modo de nuestra naturaleza instintiva, que nuestras maniobras de supervivencia básica se ven alteradas y mutadas por dependencias emocionales que adoptamos como verdades.

Biodanza es un aliento fresco de Vida en esta locura de posibilidades atroces a las que parece que estamos predestinados. Su abordaje profundamente biológico, incide en nuestra percepción del conocimiento de la Vida y de qué hacemos en Ella. Parece una barbaridad hablar de Ser en la Vida sin más, ni adjetivos ni otros aditivos que el Verbo Ser; es una barbaridad a la que no podemos poner palabras, solo sentires.

¿Qué es Ser en la Vida? intenta contestarlo con la mente de una criatura infante, un niño o una niña que sólo conocen el mundo a través de sus percepciones aún no demasiado contaminadas por la mirada del adulto grandilocuente que todo pretende saber. Ser en la Vida sólo puede ir acompañado de Yo Soy – YoSoY  y de SomoS. ¿Te has fijado en la estructura de estas palabras? Pueden leerse de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Esto tiene un nombre pero ese nombre no es importante, lo que realmente importa es la dimensión que ocupan en el entendimiento de la Vida.

Cuando decimos YoSoY, estamos activando patrones geométricos sagrados porque activan la construcción de la Vida en su multidimensionalidad transversal, simultánea, quántica, numinosa, viva. ¿Por qué te cuento todo esto con referencia a Biodanza? Porque Biodanza celebra la corporeidad como algo sagrado y dionisíaco, con alegría, placer y comunidad, donde poder danzar al son de la propia vida y nombrar con palabras aquello que genera vida. Puede que no entiendas nada de lo que te estoy contando; no te extrañe si así es porque mi lenguaje no se dirige a tu mente pensante sino a tu ser sintiente, a la vibración que te mueve, al impulso que resuena en tu interior cuando algo lo mueve por dentro.

En Biodanza vas a reconectarte progresivamente con ese impulso vital interno que emerge del subconsciente profundo para que lo dejes danzar sin etiquetas ni restricciones hasta que se canse de dominar el escenario de tu hacer. Entonces y sólo entonces, podrás danzar tu oscuridad sin sufrimiento porque en ella se encuentra la Gran Escuela a la que tu te entregaste para experimentar qué es eso de Ser Humano. ¿Sabes de qué te estoy hablando?. De reirte porque sí, de quedarte mirando a alguien mientras también eres mirada y dejas que eso pase sin más; de embelesarte con la lluvia que cae en tu piel mientras sonríes inocente sin pensar si tienes ropa de recanvio; de emocionarte al ver la profundidad de unos ojos o un gesto que dice más que habla,… Biodanza es también esa poética, con toda una base epistemológica que corrobora sus efectos, sus acciones y su manera de hacer para que la magia de la Vida vuelva a correr por tus venas, proporcionándote una clara y profunda sensación de estar Viva. ¿Te acuerdas de qué es estar viva?

Se puede ser feliz sin sentirte culpable por ello; puedes estar orgullosa de ti prescindiendo de ser egoísta y monstruosa como nos han contado,… Eres un Ser Perfecto al que se le ha olvidado de dónde procede de tanto decirte que esta vida es un valle de sudor y lágrimas. Puedes recomponerte solo, sola, pero te aseguro que en comun-unidad es mucho más agradable, más liviano, más profundo, más rápido, más divertido y sobre todo más natural, porque somo seres gregarios, seres de piel con piel, donde nos nutrimos unas a otras porque esa es nuestra naturaleza primaria: la comunidad.

Podría seguir hablándote toda la noche de todo lo que aporta la Biodanza a la vida, pero seguiria siendo poco hasta que no te decidas tú a salir de ese lugar conocido donde, aunque no eres suficiente feliz, te aferras por miedo a experimentarte, pensando que hay tanto para sanar. Biodanza te facilitará un espacio protegido para que la alegría de estar vivo, viva, emerja de forma natural y, mientras emerge, el grupo te devolverá todo el amor que necesitas para seguir adelante experimentándote en tu singularidad, aceptándote en tu proceso de aprender a Ser Humano, celebrando los logros y abrazando las recaídas que te hacen más fuerte, más digna, cada vez más quien tu eres.

No te olvides que en la estructura de la Vida, en todos los organismos vivos, la resonancia armónica incide en la dimensión atómica y libera el potencial que espera para servir a la Vida de la mejor manera posible. Tu, Yo, Somos organismos vivos hechos con los mismos patrones vitales; por eso SomoS (de izquierda a derecha, de derecha a izquierda y leas como lo leas.

 

Cursos

Festejando Dones y Talentos. Taller de Biodanza y Educación Biocéntrica

Dones y Talentos es el título del primer taller de Alquimia Interior, proyecto evolutivo de Biodanza y Educación Biocéntrica para honrar y celebrar la vida.

El abordaje es corporal; nuestro cuerpo responde a estímulos más allá de la voluntad, transformando la bioquímica que nos compone y destilándola en el alambique de la presencia. El efecto es progresivo, autoregulador y evolutivo.

Si te interesa la vivencia de la integración bio-emocional como un proceso de crecimiento y aprendizaje desde el goce y la alegría de vivir, no lo dudes y participa.

Facilitan:
– Gemma V. Ribas, Facilitadora de Biodanza, Animadora Infantil, Facilitadora de Pshyc-k.
– Teresa Vázquez, Facilitadora de Biodanza, Educadora Biocéntrica, escritora.
– Victòria Morera, Facilitadora de Biodanza, traductora.

Lugar del encuentro: Espai Compartit – Valldoreix- Sant Cugat (cuando hagas la reserva de tu plaza, te indicamos cómo llegar con tren o vehículo particular)

Coste del taller: 25€
Máximo 20 participantes. Se requiere inscripción previa.

Inscripciones: Envia nombre y apellido, teléfono y email de contacta a biogemmita@live.com o per telèfon i whatsApp a 696 608 214 (Gemma).    + info: Dones y Talentos

 

(versió amb català)

Dons i Talents és el títol del primer taller d’Alquimia Interior, projecte evolutiu de Biodansa i Educació Biocéntrica per honrar i celebrar la vida.

L’abordatge és des del cos, el qual respon a estímuls més enllà de la voluntat, transformant la bioquímica que ens composa i destilant-la en l’alambí de la presència. L’efecte és progressiu, autorregulador i evolutiu.

Si t’interessa la vivència de la integració bio-emocional com a un procés de creixement i aprenentatge des del goig i l’alegría de viure, vina a participar-hi.

Facilitadores:
– Gemma V. Ribas, Facilitadora de Biodansa, Animadora Infantil, Facilitadora de Pshyc-k.
– Teresa Vázquez, Facilitadora de Biodansa, Educadora Biocéntrica, escriptora.
– Victòria Morera, Facilitadora de Biodansa, traductora.

Lloc: Espai Compartit – Valldoreix-Sant Cugat (quan facis la reserva de la teva plaça, t’indiquem com arribar amb tren o cotxe particular).

Cost: 25€
Màxim 20 participants. Es requereix inscripció prèvia.

Suggerència: Portar roba còmoda

Inscripcions: Envia nom i cognom, telèfon i email de contacte a biogemmita@live.com o per telèfon i whatsApp a 696 608 214 (Gemma). + info: Dons i Talents

Cursos

La alquímia de Biodanza

Estoy preparando el curso 2015-2016 de Biodanza a Sabadell. Hoy me entrevisto con la persona responsable del centro donde tengo la intención de impartir las sesiones de Biodanza y, pensando en ello me he encontrado con la descripción que voy a utilizar en la publicidad para describir qué es de Biodanza.

Biodanza es un sistema de integración biológica. Funciona como la Alquimia: cuerpo/movimiento, música y grupo son los elementos que combinados según la metodología biocéntrica, generan un proceso evolutivo de transformación capaz de potenciar  la salud y el bienestar necesarios para sentirnos vivas y vivos.

¿Qué quiere decir sentirnos vivas y vivos? Impulsados por la vida, conectados a la alegría, la flexibilidad, la elasticidad, el cambio, la creatividad, la espontaneidad, la escucha y el vínculo afectivo con nosotras nosotros y con todo cuanto nos rodea.

Solemos vivir en modo automático, levantarnos de la cama para hacer cosas que se supone nos dan la felicidad, pero esa felicidad ¿nace de nuestro impulso interior o surge de patrones externos?. ¿Qué es lo que nos hace felices? La respuesta se encuentra dentro, en nuestra biología.

Nuestro cuerpo, el gran olvidado, demanda consciencia corporal. Es aquí donde se encuentra toda la información necesaria para desarrollar la plenitud a la que estamos destinados a vivir. Se puede conseguir por dos vías: el sufrimiento y la alegría. Biodanza opta por la segunda opción porque es más natural y mucho más orgánica.

Si quieres potenciar la flexibilidad, la elasticidad, la vitalidad y la escucha con el cuerpo, la música y en grupo, ven a probar conmigo la Biodanza a Sabadell. En breve tendremos horarios y precios.

Puedes escribirme a tevazte@gmail.com o contactar por medio de whatsApp al 649085439.

Saludos

Biodanza

Carl G Jung: antecedentes psicológicos de Biodanza

Tal y como dice Raúl Terrén en su carta dedicada a Rolando Toro el 27 de febrero de 2010, «(…) Einstein y Heisenberg te enseñaron el pensamiento cuántico, Freud y Jung te iniciaron en el misterio humano (…). »  Efectivamente, Jung fue una de las fuentes de inspiración más influyentes para Rolando Toro en el proceso de creación del Sistema Biodanza. Los fundamentos psicológicos de la Teoría de Biodanza están basados mayoritariamente en la vida y obra de Jung. Me parece interesante también las analogías de Rolando Toro y Carl G Jung en su búsqueda constante del conocimiento y entendimiento del ser, llevándoles a viajar por todo el mundo hallando respuestas,  ampliando percepciones y desarrollando su propia teoría.

He encontrado un trabajo que realicé sobre Jung hace muchos años. En él he encontrado citas de su correspondencia abundante mantenida con muchas personas en todo el mundo, pensamientos, vivencias y recuerdos dictada a Aniela Jaffé colaboradora personal de Jung que sirvieron para escribir su autobiografía recogida en un libro titulado -Jung, su vida, su obra, su influencia, Gerhard Wehr, (1991) Paidós Testimonios. Me place compartir un breve resumen de su pensamiento con la finalidad de ampliar los antecedentes de los aspectos psicológicos de Biodanza.

Carl G Jung
Carl G Jung (1875-1961)

Carl G Jung afirma que la meta del desarrollo anímico es el proceso de convertirse en uno mismo (individualización), en cuyo transcurso las grandes polaridades u opuestos de la vida se fusionan en una unidad: consciente e inconsciente, luz y oscuridad, masculino y femenino, anima y animus (feminidad y masculinidad interna).

Para corroborar esta visión, Jung pasó 45 años de su vida para que las experiencias propias pudieran formularse científicamente y trasladarlas a la práctica terapéutica;  de ahí que para poder ejercer de psicoanalista junguiano se requiere vivir en sí mismo el proceso del entendimiento racional a la comprensión. En Biodanza también es un requisito imprescindible participar, durante los 3 años de formación como facilitadora más uno más de presentación de tesis de titulación, en un grupo regular de Biodanza pasando por las etapas de iniciación, profundización y radicalización de vivencias.

Sus experiencias le llevaron a decir «Son aún demasiado pocos los que buscan en su interior, en su propio Sí-mismo. (…) A cada uno individualmente le hace falta subversión, violencia interna, disolución de lo existente, renovación, pero no imponer a sus semejantes hipócritamente el manto del cristiano amor al prójimo o del sentimiento de responsabilidad social… Se requiere de conocimiento de sí mismo por parte de cada uno, regreso de cada uno al fundamento de la esencia humana y de su certidumbre social e individual».  

Consciente de los complicados fenómenos anímicos  del ser humano, hacia el año 1910, Jung concluye que existe una función mediadora entre consciente e inconsciente, racional e irracional a la que llama » función trascendente» que consiste en una sucesión de fenómenos que aparecen espontáneamente en sueños y visiones. Sus estudios sobre mitología le llevan a pie del Nilo en Egipto, donde estudia el saber de Osiris, de Horus y su antagonista Set, concluyendo que la naturaleza humana tiene la necesidad de liberarse de las tinieblas para ir a la Luz y seguir así sincronizados a los ciclos vitales representados en la naturaleza como día/noche, Sol/Luna, vida/muerte, oscuridad/luz…

Este entendimiento le lleva a las preguntas ¿cuál es realmente la meta de este proceso, del viaje a los más profundo del propio interior? Impulsado por su interior, inicia esbozos y dibujos circulares que terminan siendo mandalas (en sánscrito, «círculo») descubriendo que: «Sólo gradualmente llegué a advertir lo que es realmente el mandala: formación-transformación, conservación eterna del sentido eterno, y eso es el Sí-mismo, la totalidad de la personalidad (…)».

A inicios de 1925 viaja a Nuevo México para visitar los indios taos en la meseta de Taos, donde conoce a Ochwiä Biano, Lago de Montaña, cuyo nombre civil es Antonio Mirabal.  Éste le hablaba de la locura de los hombres blancos porque sólo piensan con la cabeza y no con el corazón y así han perdido la capacidad de comprender la vida y al ser humano. Le dice sinceramente que el hombre blanco ha perdido el alma y eso se manifiesta en su fisonomía, en la mirada, los rasgos faciales. Jung dice al respecto: «Por primera vez en mi vida alguien me había trazado el retrato del ser humano verdaderamente sabio. Aquel indio había tocado nuestro punto más vulnerable y descubierto algo para lo que nosotros somos ciegos. Sentí como si algo desconocido pero interiormente familiar ascendiera en mí como una niebla informe y de esa niebla se desprendía una imagen tras otra». Para Jung las palabras de Lago de Montaña amplían su conciencia a una percepción sagrada y sublime que desconocía. Incluso en su último año de vida, con ochenta y cinco años, escribe: «Nos hace falta urgentemente una verdad o una concepción semejante a la de los egipcios de la Antigüedad, como la que encontré aún viva entre los taos-pueblo«. Estamos en los cincuenta años de Jung, en 1925.

Estudia el I Chin – Libro de las transformaciones donde se recoge la sabiduría ancestral china. Este estudio de los oráculos le hace concebir el fenómeno que Jung define como «sincronicidad».

En sus viajes a África, Jung entra en contacto con los rituales de veneración a la Luna y al Sol, con la inmersión sagrada con la Madre naturaleza y regresa del viaje de 1925, que dura casi una año, relatando que la creación, aparentemente infinita con sus gigantescas dimensiones, sólo puede quedar completa mediante el hombre, ya que éste se convierte en co-creador del mundo. «Es la conciencia humana la que crea sentido y confiere al hombre el lugar estable en el gran proceso del devenir que se produce en el cosmos». 

El estudio de la Alquimia le proporciona los fundamentos históricos para sus teorías y conclusiones. En la Alquimia Jung descubre que « quien busca seriamente la piedra filosofal (transformación de la materia) y el elixir de la vida (transformación de la vida humana) y se esfuerza en representarlo en forma química, descubre el arte del conocimiento espiritual y físico, un camino de autotransformación representado en la Alquimia como la transmutación de la materia». Jung comprende que el proceso de individualización del ser no puede completarse sin la vivencia de la muerte como integradora del proceso de transformación en el Ser Integral.

Se adentra en el estudio y práctica del yoga Kundalini. Viaja a la India por varios meses y es tal su inmersión que quieren convertirlo en precursor de la espiritualidad oriental en occidente, pero Jung dice al respecto: «… su sabiduría les pertenece y a mí me pertenece sólo lo que surge de mí mismo. En Europa, sobre todo, no puedo tomar nada prestado de oriente, sino que debo vivir desde mí mismo(…)»

El «mundo de la psique», tal como dice Jung, es un redescubrimiento individual que se halla en el «organismo anímico de cada individuo.

La vivencia de autotransformación de Jung le llevan a definir el inconsciente colectivo que trasciende al individuo, a la psique individual para ayudarle a encontrar el Ser Integral, mediante imágenes psíquicas del inconsciente colectivo que son patrimonio común de la humanidad a las que Jung denomina arquetipos.

Rolando Toro también se nutre de múltiples viajes por el mundo en búsqueda de conocimiento integrador. Una de sus aportaciones al mapa psicológico del ser es el inconsciente vital, el psiquismo de células y órganos, su memoria arcaica viviente como fractal de la leyes que rigen la Vida. Órganos y células tienen memoria primigenia: sistemas de defensa, afinidad y rechazo, solidaridad y una basta red de comunicación y de formas de comunicarse; un verdadero funcionamiento integrado que origina los estados de humor relacionados con la condición de equilibrio, vitalidad y salud del organismo. Este psiquismo celular, no se nutre de ideas ni imágenes ya que sólo responde a estímulos externos y principalmente internos.

El inconsciente vital aportado por Rolando Toro  se fundamenta (entre otras) en la teoría de la simbiogénesis o sociedad cooperativa de genes, defendida por Lynn Margulis en 1981, que sostiene que el primer medio de evolución para organismos superiores sería los ordenamientos simbióticos que llegan a ser permanentes y por tanto crean nuevas formas de vida. Los estudios sobre neurociencia explicando la formación sináptica y sus mecanismos, los estudios de biología de los chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela, Fritjof Capra físico austríaco, el psicólogo Lev Vigotsky, el químico ruso Ilya Progogine, y muchos otros pensadores, investigadores, filósofos, artistas, científicos, antropólogos, fecundan el pensamiento evolutivo y confirman recíprocamente la teoría del inconsciente vital que sustenta la metodología de Biodanza.

«Lo importante no es la tendencia o metodología de determinadas escuelas psicológicas, sino la integración de las ideas-fuerzas que han surgido sobre el ser humano, sobre la dinámica de su psiquismo y de su comportamiento. La imagen del ser humano actual no es obra de un sólo pensador (…)». Gittith Ariela Sánchez Padilla en Teoría de la complejidad: Neurociencias y Biodanza.

Biodanza

Integrando la identidad: vivencia biocéntrica

Desnuda de silencios que ocultan sentires profundos donde la vida habita callando, me empodero de la verdad que siento en mí para decir que de amor, nadie sabe más que una misma, y de Amor Incondicional solo podemos hablar cuando el desapego a lo más amado se sacraliza hasta el punto de encontrar el amor sin mácula, inmaculado -como de Gran Madre-, que sobrevive a todo cuanto hayamos conocido con anterioridad.

Vivir en Kairós es una gran bendición. El eterno movimiento circular de la temporalidad posibilita experimentar confianza y sensación de que nada es en vano ya que todo regresa al punto de inflexión donde se gesta la integración de lo vivido. Podría parecer que ese instante concreto es tiempo y espacio, pero eso sería achicar la multidimensionalidad de la existencia. Sí es un instante de vida, más es cúmulo también de toda una vida, de cada instante, cada decisión tomada, cada incerteza silenciada y expresada. En Biodanza, a todo esto lo llamamos integración de la identidad, y se fundamenta en el modelo teórico que sustenta el sistema Biodanza creado por Rolando Toro.

Modelo Teórico de Biodanza
Modelo Teórico de Biodanza

Un modelo teórico es una representación de cómo entendemos lo que es, en este caso se trata de la complejidad de «ser en el mundo». En el eje principal del Modelo Teórico de Biodanza encontramos la pulsión «Conciencia intensificada de sí-mismo/Identidad» y «Conciencia disminuida de sí-mismo/Regresión». En esta pulsación danzan los potenciales genéticos manifestados a través de cinco Líneas de Vivencia que completan la expresión de «ser en el mundo» (en otros sistemas, la expresión de los potenciales del ser se representan como los siete chacras principales). Esta danza fluye entre vivencias que enriquecen y empobrecen nuestra percepción de la realidad y de nosotros mismos. Así pues, vivimos reflejando lo que hemos creído como verdad, lo que hemos asimilado, normalizado y automatizado como respuesta ante la vida, y el resultado suele ser una profunda nostalgia de amor. Ser vistas y miradas, valoradas en nuestra expresión existencial, sostenidas e impulsadas nuestras múltiples capacidades creativas, honradas por ser seres únicos e irrepetibles, amados por nuestra singularidad,… son terribles ausencias que normalizamos en nuestras vidas, transmitiendo así de una forma u otra, con mayor incidencia o menor, el mismo mensaje castrante y destructivo en todas nuestras relaciones, hasta que el desamor duele tanto que nos arroja al «desconocido» interior y nos enfrenta a preguntas existenciales que devuelven silencio desconcertante. Allí,  en ese des-concierto, empezamos a tomar consciencia de la inmovilidad forzada a la que nos hemos sometido y, casi perdidos, empezamos a danzar con los sentidos.

Aire de inicio podría ser, fuego quizás, agua bendita a lo mejor, tierra fértil, éter… Cada una de nosotras, vibra en un elemento que impulsa movimiento de vida y con él la conciencia de estar vivas. Con el tiempo y dedicación, constancia y tesón, vamos encontrando palabras, sonidos, músicas que redimensionan la vivencia del amor, hacía mi misma, la otra, la vida. El proceso requiere de toma de decisiones, asumir las elecciones que hacemos constantemente (conscientes o no), darles conciencia y agradecimiento, sabiduría y equidad  para seguir decidiendo siempre cómo queremos nuestra vidas, con quién queremos relacionarnos, de qué forma queremos nutrirnos, para qué creamos y a quién servimos. Vaciar lo que no nos sirve, para llenar de nuevas vivencias. Despedir para encontrar. Soltar para encontrar. Dejar para recibir.

Vida y muerte son complementos de nuestra dualidad, opuestos complementarios de la vivencia de vivirnos. Existe algo superior que nos sustenta; es nombrado de múltiples maneras por el ser humano, aunque todas ellas reflejan al Si-mismo que habitamos.  En Biodanza, lo llamamos VIDA y queremos que Ésta sea la verdadera protagonista de toda nuestra Historia como humanidad. Nuestro hacer es BIOCENTRICO pero hay muchas personas que hacen de forma biocéntrica sin saber siquiera que existe esta palabra. Lo importante en verdad, es que hagamos siempre de nuestras vidas acciones y servicios que impulsen alegría, bienestar y dicha porque esta es nuestra autentica y única naturaleza primordial.

En Biodanza puedes encontrar herramientas que te lleven de regreso a lo primordial, pero no todo lo que dice ser Biodanza es verdad. Como reflejo de la vida que hemos creado, existen impostores que utilizan el Buen Nombre para lucrar sus impulsos primarios y egocéntricos, olvidando su propia naturaleza divina y la sacralización de la vida como acto genuino de nuestra naturaleza esencial. Biodanza no es mistificada pero sí recupera el sentido sagrado de la vida y lo pone al centro de todas las relaciones, preservando así la Vida en su plenitud y evolución.

Eres libre de vivir tu vida y responsable también. Asume tu poder creador y vive con ello. Sólo te pido que tus actos promuevan Vida, la que de verdad nos merecemos todos los seres de este planeta, de esta galaxia, del universo entero.

Gracias por leerme hasta aquí. 🙂