Notas de navegación

Notas de navegación de una facilitadora de Biodanza hoy

De palabras que dicen y sones que cuentan

En estas fechas, en mi pueblo se celebraba la Fiesta Mayor. Eran días de música en la calle, de encuentros imprevistos, de sonrisas, abrazos, diàlogos improvisados, escenarios montados para conciertos, teatro, danza en las plazas y las avenidas, familias enteras reunidas disfrutando de espectáculos, baños de espuma, carrera de andróminas, risas y alegría. Este año la fiesta se ha suspendido.

También se suspendió la festividad de Sant Jordi, el dia de la Rosa y el Libro, cuando las calles enteras se llenan de puestos ambulantes repletos de rosas perfumando el ambiente, de libros antiguos, modernos, ilustrados, infantiles, novelas, ciencia ficción, filosofía, autores firmando sus obras, presentando sus libros… Los amantes pasean de la mano con sus rostros henchidos de pasión, los niños y las niñas llevan en sus manitas rosas confeccionadas a mano, hechas en sus escuelas, que regalan a sus madres y abuelas orgullosas, esposos trajeados con corbata y zapatos de vestir andan ligeros cargados con ramos de frescas rosas para regalar a su amada,… todo huele a rosas y a libros. Es la gran fiesta en Catalunya, la fiesta del Amor y la Cultura, del Amor y el Arte, del Amor y la Paz. Este año esta celebración se suspendió.

Las familias se reúnen en bautizos, casamientos, cumpleaños que son los momentos donde todos, los de lejos y los cercanos, se encuentran y,… desde hace meses, se han anulado los encuentros de más de diez personas.

Los ancianos se reunían en la plaza para charlar de sus cosas, mirar a las mujeres pasar, contar anécdotas, recordar momentos, comentar el partido de fútbol. Mientras, las mujeres ancianas de la comunidad, fuertes y valientes, se encontraban en el mercado comprando pescado, la carne, el pan,… Ahora no hay ancianos en la plaza y las mujeres no se encuentran en el mercado; van deprisa para recogerse pronto en casa y salir lo justito,no sea que se contagien.

Los niños y las niñas jugaban en los parques y las plazas mientras sus madres reunidas en corro, hablaban de esto y aquello, de lo de aquí y lo de allí. Plazas y parques hoy están clausurados; ya no hay criaturas que correteen, jueguen, rían. Ahora van todas enmascaradas, muy cerca de la mamá o el papá y en silencio.

El pueblo se ha vuelto un lugar de paso. Nadie se para en la calle para charlar; los saludos son escasos pues se hace difícil reconocer a la vecina tras la máscara, y hay prisa. El pueblo se ha vuelto silencioso pero no es un silencio natural, es sintético, aséptico, doloroso, temeroso, frustrante, desconcertante, apabullante, solitario, carente, ausente de Amor. Y no es que el Amor no esté, es que se esconde bajo máscaras de miedo, de terror, de incertidumbre. Los abrazos, los besos y las risas de esos abrazos y esos besos empiezan a ser un recuerdo de algo que fué. Y en ese vagar, nos vamos acostumbrando a andar con bozal, a callar, a sobrevivir, a alejarnos de la Vida cada día un poquito más, sin aliento renovado, respirando nuestro aire contaminado.

La Biodanza permanece; quizás ahora más que nunca pues la carencia de Amor es tan evidente, que la llamada del encuentro poético, de la mirada afectiva, del estar presente, corazón valiente, amoroso, húmedo, respetuoso y discreto, hoy tiene más sentido que nunca.

Los grupos se desvanecen entre miedos, temores y sin sabores. Al aire libre parece que aún algunos se sostienen pero viene el frío y ¿qué vamos hacer?. Hoy más que nunca la Biodanza és el aliento que mece las almas que encarnadas en cuerpos aislados, piden en silencio un sostén de amor, una cama de afecto, un lugar de encuentro donde encontrarse sin temor. Y no quiero decir que seamos imprudentes. Nunca. Lo que digo es que hoy más que nunca, la referencia que hay fuera no nos sirve, nunca lo ha hecho pero ahora es ya una evidencia sin retroceso. Cabe autoreferenciarse, mirar hacia dentro, donde la Vida sigue siendo el centro y responder con coraje que estamos vivas, que podemos recrear el Amor aún en tiempos de pandemia y con respecto, prudencia y corazón, restaurar la Vida que pulsa dentro.

Biodanza es el reencuentro con el Ser Vida, sin separaciones que nos dividan, sin creencias que nos limiten, deshaciendo corazas que nos protegen de un mundo desnaturalizado, carente, aislado, perdido, enturbiado. El regreso al Ser, al alma encarnada, al alma corporizada en cuerpos solitarios que mueren ahogados por la falta de afecto.

Biodanza es la propuesta danzante que te regresa al Ser, a recordarte la Vida que eres, que somos, a recuperar la unidad sagrada de cosmos y raíces, de cielo y tierra, agua y aire en reflexivo, donde solo existe un Yo, un único Soy que nos mece. Ese es el Autoreferenciarse que quise explicarte cuando hablamos de ética en este entorno politizado, estandarizado, manipulante, engañosamente poderoso, comercializado, estereotipado, estandarizado, capitalizado, colonizado por el lado oscuro de la Fuerza. Autoreferenciarse en la Vida que Soy, que Somos cada una y todas.

La Autoreferencia surge como el encuentro sagrado de la vida en la Vida, donde el yo ignorante y poseído por la ignorancia, recupera su esencia al descubrirse Vida, tal y como apunta el principio biocéntrico de Biodanza.

Aureferenciarse va más allá de un acto egoico donde sólo yo importo. Autoreferenciarse es mirándote me veo, no porque tu seas aquello que necesito, sino porque quedándome en la Vida, Me hallo, y en ese hallarme el tu y el yo son uno sólo danzando al mismo compás.

Dedicado a tí que me escuchas.

Amor y Servicio

Educación Biocéntrica

El arte de la facilitación desde la mirada biocéntrica

Facilitar significa “hacer más sencillo, más fácil, la posibilidad de algo o la obtención de una finalidad. Desde la mirada biocéntrica, ese algo o finalidad es la Vida, la Vida al centro que decimos. Esta frase tan simple, contiene en sí misma dos grandes “enigmas” que conviene profundizar para comprender la magnitud y el alcance de su significado. Uno de ellos es la Vida ¿qué es la Vida? ¿cómo la percibimos?, ¿qué sentido tiene?. ¿cuál es su objetivo?. El otro es el Centro. ¿qué es el centro? ¿A qué se refiere en términos de Vida? ¿Dónde se halla el centro? ¿Es un lugar, un estado, una referencia, una guía?. En los espacios biocéntricos, como facilitadoras, educadoras, profesoras, da igual el nombre que uses, estas dos palabras: Vida y Centro requieren una atenta mirada ya que son el fundamento de nuestra formación y desarrollo como facilitadoras de procesos de integración, que es el tema que nos ocupa.

Desde la perspectiva antropocéntrica, la facilitación de grupos es entendida como el rol que desempeña una persona para ayudar a un grupo a conseguir alguna finalidad concreta, mediante herramientas que faciliten el consenso y el consentimiento (aunque este último no suele nombrarse mucho según mi experiencia). Esta visión mantiene al facilitador y facilitadora en la distancia, como un observador y observadora que sabe qué y cómo hacer para que “todo salga bien” -¿te suena la frase?-. El facilitador-a gestiona el grupo desde la posición de la que asume que el sujeto individual y el sujeto colectivo es carente, carece de, le falta la capacidad de auto-gestionarse, de autonomía, de auto-organizarse y por tanto necesita la figura de la que sabe, de “aquella que posee el conocimiento, los estudios, la preparación” para guiarle en la resolución de lo que le o les ocupa.

Así es como nos educa el Imperio: por una lado hay los que saben y ocupan posiciones, cargos y lugares estratégicos, que dictan las normas para que otros, adiestrados debidamente, “enseñen, guíen, conduzcan” a otros a ser la mano de obra del sistema, los esclavos del imperio, con estrategias tan sutiles y refinadas que nos hacen creer que “todo es por nuestro bien”.

Desde la mirada biocéntrica, el ser humano es libre y completo en sí mismo, con todos los potenciales genéticos inscritos en su ADN para desarrollarse como el Ser verdadero que es, para goce y disfrute de la Vida: Unidad indivisible y única realidad. Esta visión coloca al ser humano en el nuevo paradigma existencial donde el yo deja de ser egocéntrico, o sea personal, para expresarse y vivenciarse como el Yo aliento activo del Bien Común.

Delante de este nuevo paradigma existencial, el papel de la facilitadora deja de ser de salvadora (maternal o paternal muy común), para pasar a ser agente de creación de atmósferas donde el principio de autosostenibilidad de la Vida, también llamado principio biocéntrico, se manifieste no para el bien del grupo, sino con el grupo, desde dentro, participando de los círculos de cultura como parte integrada del propio proceso de transformación. Eso es clave en educación biocéntrica y altamente revolucionario, porque dejamos de ocupar un rol para ser parte viva de la construcción comunitaria, desde dentro hacia fuera y hacia dentro nuevamente, en movimiento continuo de espiral concéntrica que refleja el patrón toroidal de la Vida.

Este gesto casi podríamos decir que es heroico en sí mismo puesto que, como humanos, nos lanza al abismo del encuentro con el Minotauro: el espejo de lo que no me atrevo a mirar por miedo. Pero ese miedo es la llave del paraíso ya que en la imagen del monstruo cornudo se halla oculta la verdadera historia de amor de la Bella y la Bestia, de la fusión del Ser Uno, completo en sí mismo. En este viaje trascendente precisamos desnudarmos de creencias, juicios y valores aprendidos, para reconocer las artimañas de la mente menor, sus trucos, sus escondites y sus estrategias de entreten_i_miento que nos han mantenido atrapadas en lo personal muchas veces sin tener clara consciencia de ello.

Te sugiero que practiques la autoevaluacion como herramienta diaria indispensable. Practica la escucha del latido de tu corazón, los armónicos que resuenan en ti para distinguir el pleno sentido de lo que sólo es apariencia. Toma distancia de las palabras bonitas que esconden carencia, de los gestos amables aprendidos, de las sonrisas postizas. Pueden confundirte y entretenerte en tu camino.

Para las facilitadoras biocéntricas, profesoras de Biodanza, educadoras, terapeutas, maestras, madres, mujeres, amantes, humanos … el Centro es el Punto Cero, el Vacío. Está en cada célula de tí, de tu cuerpo, de tus cuerpos, de todos los seres vivientes. Continúa curiosa por el saber; lee a Edgar Morin, a Kepler, Maturana, a Zecharias Sichin, David Bohm, Robert Morning Sky, Dan Winter, y muchos otros autores que te puedan inspirar. Ábrete al conocimiento transdisciplinar y sumérgete en campos diversos, nuevos, más allá de tu zona de confort; deja lo personal y marínate en lo transpersonal. Investiga en la Geometría Sagrada, la visión fractal, el arte, la antropológica, … ; dibuja y colorea mandalas, practica la contemplación y el silencio, escribe, pinta, ríe, diviértete, juega, y sobretodo no te creas nunca Nada porque no hay nada que creer, todo está en tu interior. Vacíate de todo lo aprendido; han manipulado la historia de la humanidad y nos han engañado; todo lo que nos han contado es una ilusión creada para mantenernos subyugados, manipulables, domesticados. No te creas nada, cuestiónalo todo, porque la nueva era es Transparencia. Los opuestos no existen. Todo es un campo unificado.

Vida sí, Centro sí, pero no cualquier vida ni cualquier centro. Sólo la Vida y el Centro que se general en nuestro interior y se expande en espiral áurea hacia los confines de la creación. Mostrémonos como lo que somos: fractales vivientes de la única Ley Universal que rige todo, conocida como el Amor. Sigue instruyendote, investigando, profundizando sobre la Unidad, la dimensión del Amor, las Leyes naturales; todo revertirá en beneficio de tu vida personal, de tus relaciones, de los grupos y las personas que encuentres en tu camino. No te quedes sólo con lo conocido, sigue porque hay mucho que recordar. Esta es la excelencia de nuestra misión como facilitadoras.

Si te resuena, estoy feliz por haberte pasado el mensaje. Si no te dice nada, o incluso si te parece una tontería, sólo déjalo pasar y sigue tu camino. Gracias de todos modos.

Con Amor y servicio.

Notas de navegación

El Bien Común Sí se puede

Ayer participé en la presentación de Reorganización Ciudadana con Edwin John y el equipo de Comunidades del Bien Común en España. Al llegar al lugar del evento, quedé maravillada por la belleza y estructura simple del edificio que configura la Lleialtat Santsenca, una cooperativa obrera del barrio de Sants, Barcelona, que ha sido recuperada y es autogestionada por diferentes entidades del barrio. Si el lugar en sí ya emanaba Belleza (la que surge de la ilusión por la Vida), las personas con las que me iba encontrando conforme me adentraba al lugar del evento,  formaban parte de esta red humana maravillosa, enlazada por el Amor, la Sabiduría y el Poder (Yo Amo, Yo Sé, Yo Puedo) que pulsa en mi interior como faro que guía.

Había llegado pronto y aún estaban organizando el espacio, así que me quedé observando; entonces Edwin John se acercó sonriente, mirándome, con interés de saber de mí. No fue el único; los encuentros surgían de forma natural, tal y como somos los seres humanos, afectivos por naturaleza, aunque nuestra sociedad actual se empeñe en hacernos olvidar.

En ese clima de Amor, Ilusión, Cooperación, Deseo y el objetivo común de crear acciones conjuntas que contribuyan al Bien Común, empezaron las diferentes presentaciones. A lo largo de las dos horas y media del evento, todo fluía con perfecta naturalidad. Edwin nos contó el origen de su proyecto que surgió observando a un bebé intentando desplazarse sin saber andar todavía; lo conseguía agarrándose a un punto de anclaje. ¿Cuál es nuestro anclaje como seres humanos? Primero surge el deseo, después la acción. Los sueños son realidades cuando creemos que podemos hacerlos realidad y esa es la clave.

Desde pequeños somos educados en la productividad que alimenta un sistema basado en la desigualdad para abastecer a un reducido sector de la población cuyo valor es la posesión y la acumulación de bienes para su uso y disfrute. En este sistema educativo, las ideas que el ser humano genera por su característica innata de creador, son sistemáticamente abortadas haciéndonos creer que la imaginación sólo sirve para crear cuentos que nunca llegarán a ser realidades. Nos permiten imaginar porque la imaginación es libre, pero se encargan de hacernos sufrir la osadía de crear y recrear. Pero, como ya he dicho, la Imaginación no conoce fronteras y cuando osamos creer en lo que sabemos, osamos hacer lo que sabemos, y amamos los que sabemos, surge el Poder del Ser vivos, de Ser Vida, y las cosas ocurren.

Ayer, mientras escuchaba a Edwin, en mi interior sonaban tres palabras que se repetían danzarinas “Sí Se Puede”.

El ser humano, con intención de explicar la Vida y la complejidad del vivir, generó símbolos y significados que definían conceptos e ideas que recreaban la Vida y el vivir. Con el paso del tiempo, esas palabras dejaron de ser usadas para ampliar la conciencia y se emplearon para manipular las conciencias. Así se generó la mentira, la mente en ira, la mente enloquecida que intenta engañar los sentidos para su juego iracundo; pero… la Fuerza de la Verdad es eterna; se alimenta del Amor y así se gesta la Vida. Sólo el Amor alumbra lo que perdura, así que llegado el momento, el de cada uno y el colectivo, creamos realidades que se replican exponencialmente sin parar.

Hoy quiero regalar mi sueño, el ser y estar del viajante donde el vocabulario verdadero existe sólo para explicar las cosas que la Vida contiene en sí misma, y no hay cabida para lo que no es Real, como la palabra imperfección. La imperfección no existe, es un invento  humano que lleva a la confusión, así que ¿para qué vamos a tener y usar palabras que nos confunden?. La imperfección no existe. Dejemos de usarla y creemos juntos y juntas el diccionario de la Vida donde nuestros hijos e hijas, y las hijas y los hijos de las próximas generaciones hablen en Verdad como Camino del Saber.

La rEvolución está en marcha, nadie puede pararla ya.

Cursos

Embarazo y Gestación en Biodanza

¿Deseas tener un/a hijo/a? ¿De donde viene el deseo de concebir una nueva vida? ¿Te has imaginado en tu interior como madre, como padre? ¿qué es para tí la maternidad, la paternidad? ¿cómo te gustaría que fuera tu familia, el vínculo con tu hijo/a?

Cuanto pensamos y sentimos se gesta en el universo cuántico donde todo ocurre en el ahora de forma transdimensional, o sea, alma-mente-cuerpo se expresan en diferentes frecuencias vibracionales que nos producen la sensación del tiempo (antes, después, lento, rápido). En esa condensación de la forma, lo que llamamos materialización (pues se corporifica, toma cuerpo), existe un traspaso de información que se asienta en la biología para asegurar que todo lo establecido se llevará a cabo. Ese asentamiento biológico es llamado memoria celular: allí se encuentra nuestra biografía desde antes de nuestra gestación como organismos vivos.

La memoria celular guarda todos los programas que heredamos del Inconsciente Familiar con sus fidelidades, secretos y pactos de amor que van a marcar nuestra experiencia de vida de una manera decisiva, así como las vivencias que experimentamos en el vientre materno y durante los primeros siete años de vida.

Cuando un óvulo y un espermatozoide se unen, empieza la gran danza de la Vida, que en su fase evolutiva embrionaria, dura aproximadamente nueve meses, durante los que el sentido de individualidad no existe ya que éste se desarrolla fuera del vientre materno, al cabo de unos meses de vida. Todo lo que la criatura gestante percibe, es vivido en primera persona, de ahí la importancia de vivir el proceso de gestación con plena consciencia de todo cuanto pensamos, decimos y hacemos. La criatura que habita en el vientre materno, va a percibirlo todo: pensamientos, emociones, sensaciones,… que influirán en el crecimiento o contracción de las células de nuestro bebé.

La propuesta de Biodanza nace de la Biología, de la corporeidad vivida. Todo el sistema Biodanza Rolando Toro está diseñado para generar impulsos que potencian gradualmente la expresión de nuestra identidad integrada y la alegría de vivir; por eso Biodanza es progresiva y autorregulada. Cada música, consigna y propuesta de movimiento, sigue una cadencia sonora y vibracional estudiada para que el organismo de todas las personas participantes responda a su estímulo, proporcionando vivencias integradoras que estimulan la sensación profunda de sentirse vivo, viva.

Cuando se practica Biodanza en la gestación, estamos ofreciendo a nuestro bebé, a través de nuestros cuerpos, impulsos de vida relacionados con la confianza, el cuidado, la celebración, la escucha, el respeto, la atemporalidad, la alegría, la comunidad afectiva y, la certeza de unos padres y madres deseosos de darse amor así mismos, a los otros y a la vida. Las heridas y herencias del inconsciente familiar, pueden ser reeditadas con danzas de amor, caricias de luz, miradas sin juicio, rondas de canto, encuentros afectivos, baños de dulzura, en un entorno afectivo donde la comunidad humana honra la Vida y la singularidad de cada una/o.

Hay demasiada nostalgia de amor aún hoy; nuestro mundo sigue carente de abrazos sinceros. Rolando Toro, el creador del sistema Biodanza, creó la Biodanza para llenar las vidas de todas las personas de danzas de amor, de gestos de afecto, de miradas limpias que borraran el dolor y las heridas que la humanidad carga generación tras generación.

Si eres una pareja que estás pensando en embarazarte, una mujer, un hombre, un ser humano gestando un proyecto de vida en tu vientre o en el de tu amor, ven a conocer la Biodanza. Te garantizo que tu cuerpo reconocerá el beneficio desde la primera sesión.

Estamos en Centre MÖUU, carrer Lacy, 102 Sabadell. Miércoles de 18:45 a 20h. +info: tenderoteresa@gmail.com y 649 085 439.

 

Notas de navegación

Cuando Fe es más que un símbolo

¿Recuerdas cual es el símbolo químico del Hierro en la Tabla Periódica de los elementos?. Es (Fe). – me dijo mi buen amigo Jose Antonio Rojano, y añadió: “Fé en ti misma”. Ese añadido, ese  “en ti misma” me produjo de inmediato una sensación física agradable, placentera;  percibí que mi rostro se iluminaba y se dibujaba una sonrisa.  Me sentía llena.

Fé en mi misma. He escuchado muchísimas veces la palabra fé haciendo alusión a la confianza ciega en algún poder superior llamado de múltiples formas,  y siempre como algo fuera de mí. Fé en mi misma redimensiona mi universo vocabular y la percepción de mi persona como un ser pleno, completo, ausente cuando olvido mi verdadera naturaleza.

Esta vivencia biológica de la Fé me permite acceder a ella todas las veces que la evoco, y así regreso al recuerdo de quién Yo Soy.  Una versión de mí que con demasiada frecuencia, para mi gusto, suelo olvidar, cayendo en el enfado, la tristeza, incluso la desesperación breve de vivir en un mundo demasiado enloquecido para amar y dejarse amar.

¿Qué nos ocurre a los humanos? ¿De dónde nos viene esa obstinación por perdernos en las lagunas de la mente y creernos lo que imaginamos, lo que deseamos que así sea? En nuestras mentes, diseñamos maneras de vivir y convivir que hacen que nuestras relaciones sean perfectas o casi perfectas en nuestro pensamiento. Creemos lo que creamos y, seguimos adelante, obviando lo que nuestro cuerpo, nuestra bios interna nos señala, nos apunta; hacemos como si no escucháramos la llamada y continuamos con nuestra ilusión caótica, casi perversa.

Muchas relaciones se alimentan así, haciéndonos ver lo que nuestro pensar desea, imagina, sueña. Cuando no coincide con la realidad y ésta nos sorprende con su sinceridad, volvemos a acallar la llamada de nuestra bios interna con mentiras que sustentan relaciones insostenibles, situaciones alarmantes que gimen por un cambio, una nueva versión,  pero la arrogancia de nuestra insensatez insiste en seguir repitiendo maneras de relacionarnos con nosotros mismos, con los otros y el entorno que están lejos de ser sagradas.

Cuando la vida deja de tener una perspectiva sagrada, cualquier acción puede ser legitimizada, sostenida, justificada, aludiendo a cualquier insensatez imaginable que, lejos de servir a la Vida y a su evolución, se aferra al morir, a la Muerte. Ambas, vida y muerte, forman parte de la misma aventura pero con prismas distintos. ¿Cuál es la mejor? En realidad valorar nuestras acciones como buenas o malas, peores o mejores, es una de las tantas trampas de la cultura.

Para mí, la elección pasa por escoger aquello que más placer y bienestar me produce, más satisfacción y gozo. Para no confundirme en el laberinto de los significados de las palabras y sus consecuencias, me remito a la bios,  a mi bios interna que coincide con la bios planetaria, con la bios cósmica con la Bios Uni-Versal que reconozco en el cielo estrellado, en la observancia de la Luna en su juego amoroso con el Sol, en el hacer de mi perro, en la mirada de una niña y un niño. Esa es la sensación orgánica que me indica que voy andando el camino por el sendero certero que me conduce a la salud, en su sentido más amplio posible.

Entonces, cuando mi cuerpo se expresa plasmando en todas y cada una de mis células la alegría de estar en la respuesta acertada, entonces y sólo entonces, me siento Viva. Nada más y nada menos que Viva.

¿Qué es de aquellos y aquellas que olvidaron la sacralidad del vivir? ¿Por cuantos senderos y encrucijadas caminaremos repitiendo la misma ilusión, una y otra vez?

El rostro de los y las que viven en paz es reconocible; no tanto en lo que vemos o nos muestran, porque eso puede ser apariencia refinada en sus formas de hacer y mostrarse. Me refiero al reconocimiento interior, el que emerge de nuestro organismo y se manifiesta como baño de agua transparente, cristalina, limpia, sin palabras, con sonrisa, en paz; como una bendición.

Esa es la Fe que produjo en mí la frase de mi amigo, la que me recuerda desde mi cuerpo,  cuan sagrada es la Vida, cuan sagrada que Yo Soy.

 

Notas de navegación

Dia dels Morts i Cel.lebració dels Vius

Aquí en el meu país de Catalunya, on als boscos nostres, les fades i els fullets conviuen i viuen, hi ha una tradició molt bonica. És un cant llunyà ón els temps eren de sentirs i els sentits recordaven el sentit de viure. Aquí doncs, cel.ebrem el Dia dels Difunts. És una cel.lebració de tres díes que volta el primer diumenge desprès de la lluna plena del que correspon al més de octubre-novembre en el que la figura de la Dona Castanyera és pressent en tot el imaginari col.lectiu de la comunitat que s’extenia en una ampli, extens i frondós territori de mar a alta muntanya.

Catalunya és càtara de mena. Les tribus que habitaven els territoris dels càtars s’extenien amb altres fronteres de les que ara coneixem. Eren fronteres més ideogràfiques i les diferències eren tractades com confluències de savers. Eren temps de guerrers i guerreres, bruixes i bruixots líders de comunitats agrupades per estats de pertinença afectiva amb la Terra. Aquest amor cap a la Terra es va anar extenent i trobant amb altres realitats de les que encara en sabem poc pero podem avançar que provenïen de les terres inques, dels antics maies del territori que coneixem les Amèriques.

“El món és rodó” diuen els grans savis i, per privatitzar el saber i fer-lo servir com una eina de poder obscur, es cremen a la foguera a les Dones que parlaven llengues, savïen d’herbes i plantes sagrades, remeis i d’afers amorosos, i elles moren amb serenitat fidels al seu Ésser Superior, el que culmina com la comprensió de la Divinitat. Què èra allò que tenien les deesses, sacerdoteses, savies, erudites i enteses en múltiples afers que tant desig de possessió generava? Com podien fer entrar en una Épica Fosca a les que savien de les Paraules, si no era acallant les Seves Veus? I així va ser, però mentre la Vida és Vida la Feminitat segueix el curs de la Història com un riu que a voltes es submergeix amb el món de les profunditats, habitant grutes de colors de zofre i estanys d’aigua dolça, i altres, emergeix valenta com la Sirena que pren el Sol i es pentina els llargs cabells al mar.

Les Dones van seguir cantant als seus nedons, la història de temps davants i entre tetada i tetada, parlava amb altres dones dels savers de la Vida mentre cusien, bordaven, cuinaven i netejaven. Així va passar el missatge de les ancestres que teixien Vincles d’Afectes entre les criatures confiants que el Poder de La Mare es manifestaria en el moment precís. I així ha sigut.

Segons el calendari en el que podriem mesurar la relativitat del temps, podriem parlar de 2015 anys aproximadament o dos dies galàctics aproximadament. Com canvia la percepció si ens fixem només amb  les xifres!. La comprensió esdevé quan podem abordar la possibilitat d’una nova visió de la Vida en la que s’involucren els sentits, la memòria milenària, el reconeixement de la memòria cel.lular, recapitaluant així la Inmortalitat del Ser, possibilitant-lo a la comprensió del Ser Còsmic, Multidimensional, amb capacitat Creativa Infinita continguda a la Unitat-U.

Doncs des d’aquesta perspectiva Històrica, surgueix la Cel.lebració del Dia dels Difunts, que consta de tres moments. La nit del divendres, coincidint amb la tardò astrològica del Hemisfero Nord, les families fan el ritual de venerar als morts de la comunitat. El Xamàn-Xamana, Bruixa-Bruixot de la tribu decidia el Lloc de la Donació; solía ser un arbre centenari al que tota la tribu ofrenaria en memòria d’ésser estimats havent fet el traspàs a l’latre dimensionalitat. L’arbre era guarnit amb coses elaborades per les dones i homes de la comunitat com ara pedres savies, herbes amb propietats saludables, eines de la comunitat com ara ganivets, taces, gots, collars…  Tambè s’hi trobaven pergamins escrits amb paraules savies que alguns llegien, intencions formulades a cintes de colors que guanien com a estandart de la Congregació o Tribu. Tot s’amanïa amb cants, dances i músiques de la terra que s’anaven afegint d’altres terres llunyanes i composaven sons de trobada i festa, d’alegria i prosperitat.

La Festa del Difuns, coneguda des que la Esglèsia Apostòlica y Romana la va batejar com a Festa de Tot Sants, s’inicia amb un Ritus de Nom. Això vol dir que el nom dels Difunts es nombrat per la comunitat en un Cercle Sagrat on cadascuna ocupa el seu lloc i aquest lloc es estimat, vist i celebrat per la comunitat. Així neix els Càntics del Nom que és la forma en la que s’invocaven als Éssers “Asuents” i es seguien nombrant per tal de mantenir el vincle i la Unió de Vida i Mort, en una Dança Cósmica en la que tots i totes les assistents entraven en èxtasi i percevien la Magestuositat de la Creació i del Creador. Aquesta festivitat era perllungada amb menjars i vegudes sel.lectes per la ocasió.

Desprès seguía el Dia de Silenci, on les ànimes que encara estaven tristes, perdudes, adolorides o vagavundes, focin escoltades i recollides per ser ateses i recuperades al Cercle. Les campanes de les esglèsies tocaven totes melàngiques campanades que recorava a la comunitat el recolliment, respecte i vibracions harmòniques per acompanyar el trànsit a la Llum.

El tercer día i últim, es cel.lebrava pròpiament el Día dels Morts, on tothom anava a les esglèsies a ofrenar amb menjars per oferir als vianants (arros, farina, pa cuit, secallona, i coses així). Es guarnien els altars amb flors i frutis de la temporada, com ara carbasses, campanilles blaves, castanyes, boniatos, mangranes i tancaven la ce.lebració amb càntics i rotllanes que avui encara es reconenixen com “Donar-nos les mans”, que consta d’anar dançant amb rotllana de tal forma que una mà sempre estigui entrellaçada en la mà d’un altre per tal que la unió sigui continuada, fluida, afectiva i harmònica.

Avui és el darrer día aquí a Catalunya. Encara hi ha llocs on es conserva aquesta tradició que mica a mica es va reincorporant al teixit social de la Comunitat. Jo ho he viscut aquest cap de setmana a l’Empordà, junt amb una bella amiga i altres amigues seves que van convocar un Cercle per conmemorar als Morts. Va resultar que nomès erem dones i parlant entre nosaltres, vam rescatar la memòria de la Bella Tradició que ens prepara per transitar l’Epoca Fosca del Cicle de la Collita, coneguda com Hivern, per tal que el cicle de la Vida continui incansable recreant la consciència del Viure.

No explicarè els detalls per què això forma part del Secret de la Comunitat que és Sagrat i per tant no té discussió, però si us dirè que a partir d’ara vull cel.lebrar La Festa dels Difunts així, connectada a la Terra que habito i m’habita.

Gràcies.

Cursos

La alquímia de Biodanza

Estoy preparando el curso 2015-2016 de Biodanza a Sabadell. Hoy me entrevisto con la persona responsable del centro donde tengo la intención de impartir las sesiones de Biodanza y, pensando en ello me he encontrado con la descripción que voy a utilizar en la publicidad para describir qué es de Biodanza.

Biodanza es un sistema de integración biológica. Funciona como la Alquimia: cuerpo/movimiento, música y grupo son los elementos que combinados según la metodología biocéntrica, generan un proceso evolutivo de transformación capaz de potenciar  la salud y el bienestar necesarios para sentirnos vivas y vivos.

¿Qué quiere decir sentirnos vivas y vivos? Impulsados por la vida, conectados a la alegría, la flexibilidad, la elasticidad, el cambio, la creatividad, la espontaneidad, la escucha y el vínculo afectivo con nosotras nosotros y con todo cuanto nos rodea.

Solemos vivir en modo automático, levantarnos de la cama para hacer cosas que se supone nos dan la felicidad, pero esa felicidad ¿nace de nuestro impulso interior o surge de patrones externos?. ¿Qué es lo que nos hace felices? La respuesta se encuentra dentro, en nuestra biología.

Nuestro cuerpo, el gran olvidado, demanda consciencia corporal. Es aquí donde se encuentra toda la información necesaria para desarrollar la plenitud a la que estamos destinados a vivir. Se puede conseguir por dos vías: el sufrimiento y la alegría. Biodanza opta por la segunda opción porque es más natural y mucho más orgánica.

Si quieres potenciar la flexibilidad, la elasticidad, la vitalidad y la escucha con el cuerpo, la música y en grupo, ven a probar conmigo la Biodanza a Sabadell. En breve tendremos horarios y precios.

Puedes escribirme a tevazte@gmail.com o contactar por medio de whatsApp al 649085439.

Saludos

Notas de navegación

Vaciando la mente para sentir respirar la vida

Vaciar la mente para sentir y percibir la vida como pulsa a ritmo de presencia. Respirar con consciencia del momento para sentirme viva en el presente. Volver al estado de confianza alegre, despreocupada, atenta de curiosidad y dejar que la vida se manifieste, aprendiéndola, aprendiéndome.

El vacío daba miedo cuando decían que aprender era llenarse de conceptos, frases, teorías que empachaban la curiosidad de saber y conocer. Si no aprendes a llenar la mente, estás vacía, no eres nada, un libro en blanco. Pero ese vacío no existe, es pura ilusión. A pesar de la presión que implica la avalancha constante de información, nuestro cuerpo siempre tiende al equilibrio y desarrolla mecanismos de acción y reacción capaces de soportar cualquier situación por extrema que sea. Todo deja su huella, más la capacidad de regeneración de la vida que nos habita es tal, que podemos reeditar y crear nuevas respuestas impulsadas por la intención de que así sea.

La llave que abre la puerta de mi entendimiento genuino es el cuerpo. En él encuentro todo lo que necesito para sentir que la vida está en mi y no viene de fuera. En mi cuerpo habita la sabiduría de la tierra que infinidad de veces dejo de escuchar porque estoy saturada del ruido ajeno, del que proviene del enjambre. Más allá de ese alboroto ensordecedor, escucho sonidos silentes que me recuerdan que estoy viva y que la locura del morir es una etapa trascendida por el impulso del vivir y convivir.

Todo cambia. Nada permanece quieto a no ser que sea el morir mismo que vivimos sin percibir,  pero como el morir es cíclico del vivir, todo cambia. Y así es la vida, una espiral de sentires en movimiento imperceptible de quietud viviente. Océanos de vida nos habitan, mundos dentro de mundos conviven en nuestro interior en perfecta armonía con el exterior sin que nosotros lo percibamos. Se desencadenan relaciones internas entre los habitantes de mi singular reino corporal que yo ignoro y, actuando como si yo fuera una política más de un gobierno enajenado, me empeño en un vivir que no es del cuerpo pensando que así es el vivir. Mientras, mi cuerpo, el país que dirijo, la tierra que habito, va muriendo poco a poco del cansancio del olvido. Y así reproduzco en mi vivir, el vivir enajenado de la comunidad humana.

Es el vaciar la mente lo que me regresa al vivir verdadero que encuentro al escuchar mi cuerpo, la tierra, el cuerpo. Allí se desencadena la vida en un silencio sonoro que respira, y me siento viva de vivir, en un vivir que casi diría nuevo si la memoria de mis células no me recordara el eterno vivir, continuo, ondulante y sistémico vivir y convivir.

Regreso a lo esencial. Sólo respira.

Biodanza

Hablando de muerte en Biodanza

A raíz de mi Tesis en Biodanza titulada “Hablamos de Muerte“,  he recibido un mensaje entrañable de una mujer que pronto se titulará como facilitadora de Biodanza y ella como yo, sintoniza con la estructura dual de nuestro mundo que nos recuerda que vivir es un convivir con el morir, que cuando hablamos de vida hablamos también de muerte, lo que es una manifestación más de la Ley de la Polaridad.

Cuando presenté mi intención de escribir sobre la muerte en mi tesis de Biodanza, me encontré con la frase de mi director de tesis que dijo “en Biodanza hablamos de vida”. Justo entonces entendí que mi reto personal como aspirante a facilitadora era cuestionar porqué no se habla de muerte en nuestras aulas biodanzantes. Quise aportar mi visión integradora de la vida en la que yo he aprendido a vivir muriendo para permitir que la vida continue manifestándose en su estado natural evolutivo de constante movimiento. Si el morir no se integra en el vivir, el ciclo autopoyético del vivir consciente se colapsa hasta un nuevo morir donde el vivir siga manifestándose en su infinito ciclo autoreferenciado.

Las palabras son portales del conocer que abren, cierran y desvían el devenir de la vida. Ellas nos conducen por el entramado de la vida acompañándonos en nuestra danza cósmico-terrenal, facilitando y dificultando el encuentro con nuestra esencia primal. En Biodanza, conscientes de la importancia de la palabra, se insta a tomar mucha atención en el cómo de las consignas que presentan las vivencias propuestas en la onda sinusoidal de la sesión.

Una palabra es un universo en sí donde conviven pedacitos de verdades ajenas que toman forma en nuestra complejidad viviente condicionando nuestro relacionar-me con la vida. En ese convivir fragmentado se gestan nuestras locuras y corduras que van definiendo el “ser en la vida” y, aunque vivamos más en el morir que en el vivir, la vida sigue siendo protagonista.

Habitar la palabra es un viaje diferenciado que honra la singularidad del Yo Soy. Para mí, Biodanza es la posibilidad de danzar mi habitar donde las palabras se mezclan, se entrelazan tejiendo un entendimiento de mi Ser que va más allá del significado cuando se vuelve vivencia y es justo allí cuando puedo resignificar la vida que habito, la vida que soy, el Yo Soy.

Vida-muerte-vida es el círculo evolutivo que se repite sin fin justamente por su circularidad dinámica. Resignificar la muerte en nuestro vivir se hace imprescindible para trascender las barreras del conocimiento del vivir de otros y tejer el conocimiento del vivir singular, capaz de seguir expandiendo la vida en su dual complejidad.

Educación Biocéntrica

Educación biocéntrica en el hogar

Desde la distancia, hace años que conozco a una mujer especial. Se llama Cristina, es la nieta de mis vecinos. Su abuela materna me ha ido contando sus pasos  y, aunque no hablaba mucho con ella, he sentido afinidad de almas desde el inicio.

La vida nos ha llevado a encontrarnos y compartir momentos muy especiales. Cristina esta preparándose para asumir votos de monja budista. Su reciente viaje a Tibet, le brindó la oportunidad de encontrar el camino que guía sus pasos en su pasaje por la tierra. Ríe a menudo y su rasurada cabeza le proporciona una belleza especial. Con ella hemos iniciado lo que podemos llamar “Viernes de meditación budista”. Fue una propuesta que surgió del deseo de compartir un espacio de meditación con personas amigas.

La base del budismo es la compasión. Yo no soy budista pero la comprensión de la compasión, el significado de esta palabra que hace tiempo me atrae y no podía integrar, está llegando a través de las meditaciones budistas que Cristina nos ofrece todos los viernes en mi casa.

Una semana más, nos encontramos el viernes antes de las 17h ,que es la hora de inicio de la meditación. En está ocasión mi querida amiga Lola venía acompañada de su sobrino Alex de 10 años. Durante la hora que nos iba a ocupar la práctica, Alex prefirió deambular por la casa con nuestro perro Roc y distraerse a su manera.

En esta ocasión meditamos acompañadas de mantras tibetanos cantados por una mujer. Fue una meditación muy especial para mí: la compasión dejó de ser una palabra para convertirse en una vivencia.

Al término, Álex se acercó y se sentó con nosotras. Estábamos compartiendo los beneficios de la meditación, inquietudes, sensaciones que habíamos tenido. Alex escuchaba atento y, de forma natural se involucró en el diálogo contándonos sus pensamientos, y en el devenir de la danza mágica que se genera cuando las palabras son vivencia, surgió la pregunta ¿qué ocurre después de la muerte?. Se había dirigido a mí directamente, a lo que le contesté – ¿Tú que crees?.

Generamos un espacio biocéntrico donde la vida se manifestaba tal y como es, sin distinciones que nos separen. Cada ser es un mundo de sabiduría particular, individual, que se complementa con todo lo que existe a su alrededor.

La conversación se desarrollaba plácidamente, con silencios, miradas, escucha, experiencias, palabras que brotaban del sentir.  Al rato, Alex manifestó que, sobre todo en la escuela, se encontraba que quería preguntar cosas, decir su parecer, hablar de lo que él pensaba y que casi nunca podía.  Entonces hablamos de lo importante que era nutrirse de otras fuentes para conocer. Le expliqué que en la escuela se aprenden conocimientos que están enfocados a nutrir una parte de la vida, pero no toda y que por ese motivo era importante que leyera otros libros que en la escuela no encontraría. Y seguimos hablando de internet, la información que se puede encontrar por la red, cómo localizar el contenido apropiado, el acompañamiento, …. y así durante un tiempo poseído por Kairós donde todo fluye en corrientes de amor y respeto.

Más tarde me percaté de la falta de bibliografía para la infancia. Quise buscar algún libro de mi biblioteca para ofrecerle, y encontré algún cuento interesante pero nada sobre la muerte, la espiritualidad, la unidad del principio femenino y masculino, Gaia como Ser,… la visión cosmogónica de la vida, la perspectiva sistémica para la educación infantil. Fluyó en mí la visión de un libro con ilustraciones hermosas y me despertó el deseo de escribir para la nueva infancia que tanto tiene para ofrecernos.

Pensé en el mudismo al que la sociedad nos somete desde corta edad. Me estremezco al recordarme a mi misma con tantos pensamientos que no se expresaban porque no había espacios para ello, en la escuela, en casa; sólo en mis juegos. La razón infantil limpia, sin aditivos añadidos más que los de la propia vida. Ser.

Quizás encuentre el momento para contar desde mi experiencia, la sabiduría que se manifiesta en mi sentir, lo que he aprendido de otros seres pensantes que me han aportado luz al conocimiento y ayudado a crear mi propio comprensión de la vida, complementaria a la de otras, a la de todas las personas que vivimos y cohabitamos este planeta.

Amo la Vida. Amo el Presente. Me amo. Este es mi decreto hoy.

Rolando Toro http://www.scuolatoro.com
Rolando Toro
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