Biodanza

La palabra sentida de las Mujeres Jardín

Me maravilla ver sus rostros cuando entran en la sala. Las veo y las siento sólo mirándolas. Ellas preparan las sillas para nuestra rueda sagrada mientras, yo acomodo el equipo para que todo suene bien. Llegan puntuales. Vienen con el corazón lleno de bienaventuranza, colmadas del bien común compartido que se expresa en sus palabras, silencios, miradas y en el tacto. ¡Cuánto bien nos hace el contacto!.

Hacía días que no escribían las Mujeres Jardín. Son tiempos de movimientos internos y externos; tiempos para observar y dejar que el silencio nos guíe. Hay mucho barullo en el mundo y en el Jardín de las Mujeres poetas, nos recogemos para que el aroma del Jazmín en flor, vuelva a penetrar el alma y la Rosa recupere su perfume; el Clavel andaba apurado: sentía su cabeza hueca pero ahora parece que ya pasó y de nuevo se ríe y está alegre; nuestra Margarita – una nueva flor del jardín- luce satisfecha y la Dama de Noche sonríe mientras danza y esparce su aroma. La violeta sigue en flor después de un descompuesto y la Flor del Higo Pico va y viene a ritmo tropical. La Azucena anda pa dentro: demasiado sol la quema y nos ha pedido un poco de sombra fresquita para descansar de tanto calor. Así que vamos despacito, con calma, danzando el final de una primavera y el nacimiento de un nuevo verano.

Volver a flexibilizar sus corporeidades está siendo toda una experiencia. Un año y medio sin biodanzar es mucho tiempo para el alma y mucho más para sus añejos tallos, porque el alma se ha nutrido de la constancia de nuestros encuentros, que aunque no danzábamos en la sala, lo hacían nuestras palabras en la plaza, pero el cuerpo, sus hermosos y lozanos tallos se han resentido de la fría noche pandémica y hay que ir poquito a poco para que se acostumbren a las notas del agua bendita que nos riega.

La semana pasada ocupamos el espacio de nuestra rueda verbal con algún tema que no recuerdo y no tuvimos tiempo para la lectura de sus escritos, así que esta semana, lo primero que hicimos fue escuchar a nuestras poetas y escritoras. Son tan hermosos sus escritos, tan delicados, tan sinceros que te los transcribo aquí debajo, con su permiso, para que veas que no te miento ni exagero. Aquí lo tienes:

Autora: Azucena. Escrito el 7 junio 2021

Hola, Hola a todas. Os cuento como me fue la semana pasada en Biodanza.

Me sentí tan relajada y tan bien… La clase estuvo muy acertada, para mí por lo menos; esos ejercicios que me llevan a otro lugar, que me hacen sentir en el Jardín de las Flores que tenemos en Biodanza, como una yedra que trepa por las paredes buscando la sombra de mis compañeras; cuando abro los ojos y las veo, me da alegría y me doy cuenta que ellas también lo sienten así.

El otro día una señora me preguntó qué hacíamos en Biodanza, si bailábamos. No supe explicarle; sólo le dije: – Hay que vivirlo para sentirlo. Eres otra. – Aquí levantó la miradas y nos miró a todas sonriendo satisfecha. Luego siguió leyendo- . Mucho amor para este lindo grupo.

Autora: Margarita. Escrito el 7 junio 2021

Queridas compañeras y mujeres de Biodanza. Estoy muy contenta de poder compartir con vosotras estas dos horas en compañía de nuestra maestra Teresa que nos dice las cosas con tanto cariño que me llegan al alma. Así que cuando termina la clase, estoy relajada y feliz.

Autora: Dama de Noche. Escrito del 24 de mayo 2021.

Saludos compañeras,

Ya tenemos las puertas abiertas en el espacio que tanto hemos echado en falta. El pasado martes, fue una gozada danzar de nuevo juntas. No recuerdo los temas, fueron varios: el círculo, la rueda, el silencio, las risas, el juego de palmas, … La propuesta fue hermosa, escuchando la cajita de música que nos guiaba. Fue precioso.

Al salir de la sesión, no escuché ni una queja (me duele eso o aquello). Gracias.

Hay Mujeres Jardín en todas las comunidades pero la tribu humana se ha olvidado de que vive en un jardín y que hay que regarlo con el agua del Amor y la escucha. Las personas han aprendido a decir muchas cosas, a dar su opinión, a quejarse, a opinar,… pero han olvidado el arte de escuchar. ¡Hay tanto para escuchar de las Mujeres Jardín del mundo entero!.

Ellas, las de este jardín hermoso que cuidamos desde hace cuatro años, saben que lo que escriben y compartimos con todas vosotras aquí en las redes, llega a todo el mundo: Chile, Argentina, Uruguay, España, Colombia, Estados Unidos, Venezuela, Italia, México, Francia, Portugal, Perú, Suecia, Reino Unido, Venezuela, Rusia, Irlanda, Ecuador y Brasil. Creo que no me he dejado ningún país. Para ellas es una bendición ser inspiración para tantas personas que ni conocen pero que con certeza nos une el amor a la vida, a la sacralidad de la Vida que Rolando Toro y sus colaboradoras y colaboradores, tejieron en este sistema maravilloso llamado Biodanza.

Biodanza es música, grupo, consigna y vivencia en su más sublime expresión. Se expande en ondas de vibraciones-Amor que nos habitan dentro y fuera, mientras danzamos unas con otras, en las otras y en la totalidad, en movimiento constante, eterno, siempre renovado, renacido, autoreferenciado en la Vida que somos.

Ellas danzan y lo cuentan con sus hermosas palabras que brotan de la tierra cultivada de sus vidas y experiencias. Ellas danzan y cuentan lo que brilla en su corazón aún estando en silencio.

Te invito a que dejes un comentario para ellas. Una frase, una palabra, un sonido, un afecto. Todas somos Una.

Amor y Servicio.

Notas de navegación

Estar bien desde la perspectiva de Biodanza

Hay una herida profunda en el alma de muchas y muchas personas, que suele aparecer en algún momento u otro en los grupos de iniciación a la Biodanza y tiene que ver con la trascendencia; esa línea de expresión de la identidad que posibilita transcender estados de conciencia limitantes, que condicionan nuestra manera de relacionarnos con el mundo, con la otra y conmigo misma. Sobre todo conmigo misma, pues el retorno a mi ser íntimo es en realidad lo desconocido.

Nuestro Angel estaba con el corazón partido, la mirada triste, el semblante cansado de tanto llorar, intentando sostener el peso de la pérdida, que suele dejar un rastro de dolor y de angustia difícil de digerir. Ella llevaba una sesión sin venir: me llamó para decirme que estaba recogida en su interior y aún no podía salir de allí. Esperaba que esta semana encontrara la forma para venir al grupo y dejarse arropar por él. Yo había preparado la sesión pensando en ella. No sabía si vendría, sólo tenía el anhelo, y sí, apareció. Cuando abrí la puerta y la encontré, nos abrazamos; habían otras compañeras así que no hubo tiempo de intimidad. Nuestro Angel se mostraba resignado. Empezamos la sesión.

En la Rueda de Intimidad Verbal abrimos el espacio para compartir: no había compartires, así que hablamos sobre la vivencia y cómo se significa en Biodanza. Me parecía importante dialogar sobre este tema pues el grupo ha crecido: se han incorporado dos mujeres más y ninguna de ellas conoce la Biodanza más que por la sesión de presentación que hicimos hace unos días. Sólo llevamos dos sesiones juntas. Sentí necesario situar a las dos mujeres nuevas en el contexto de vivencia propuesta por Rolando Toro, ya que el grupo lleva funcionando ocho meses y en este tiempo han pasado muchas cosas, como grupo y como singularidades. Ellas no son las mismas. No lo digo yo, lo dicen ellas. Además, esta era nuestra primera sesión con el grupo al completo y nuestro Angel se incorporaba después de su temporal ausencia. Era un momento delicado.

Al término de la rueda de diálogo, recogimos cojines y dejamos la sala preparada para danzar. Suena la primera música; suena la segunda y nuestro Angel me llama en privado. – Me voy a marchar. No puede seguir. (…). No puedo hacerles esto al grupo. No estoy bien (…) tal como estoy creo un mal ambiente…- Mantuvimos un breve diálogo. Al finalizar la canción, nuestro Angel y yo entrábamos en la sala para seguir adelante. La siguiente vivencia era un caminar a dos con una música de Dixieland. Nuestro Angel estaba allí y, al decir la consigna con la persona voluntaria para mostrar la vivencia, hice mención a la oportunidad de caminar a dos con lo que somos en ese preciso instante, con lo que hay, sea lo que sea, sin tener que estar de ninguna otra forma; sólo en el presente, aquí, con lo que yo soy ahora y nada más. Y es así como todo está bien.

En realidad no recuerdo bien lo que dije, lo que sí recuerdo perfectamente fue la cara de nuestro Angel, sonriendo dulcemente, tranquila, relajada, confiada. Y eso, es una bendición.

Biodanza recupera gestos cotidianos tan simples como el caminar a dos y los resignifica, no con nada nuevo en realidad, aunque parece que lo fuera pues el amor está tan escondido, tan guardado, olvidado, custodiado, encerrado en nuestros corazones heridos que pareciera que es nuevo, pero sólo es hacerlo presente con nuestros gestos cotidianos. Una música básica, de dixieland, y un caminar cogidas de la mano, vinculándonos con la mirada, con el gesto,… nada más y nada menos. Todo un universo en acción en ese preciso instante, donde dos personas que a penas se conocen, andan juntas, sin hablar, acompañadas de una música rítmica,… y la magia del amor se hace presente, no porque sea mágica sino porque nunca ha dejado de estar presente; oculta o no, ella está siempre y cuando le damos un espacio y un ambiente propicio para que se muestre, de forma natural emerge el amar, amando, el amor amando, el amarnos amándome. Tan simple y tan complejo a la vez.

En Biodanza, no hablamos con palabras porque es nuestra corporeidad la que se expresa y su lenguaje es muy claro, simple, sin lugar a confusión. En Biodanza recuperamos los gestos perdidos que a golpes de desencuentros, nos han llevado lejos de nuestro interior y así nos hemos perdido.

En Biodanza no necesito -estar bien- para estar en el grupo, para participar de la sesión, porque estar bien es intrínseco del estar. No hay mal estar, sólo es el preludio de la transformación que ocurre cuando le damos tiempo a que acontezca; y no sólo tiempo sino el lugar y el ambiente adecuado para que se dé, y en Biodanza se da, porque la música, el grupo, la consigna y la facilitadora propician que se de la vivencia integradora; no sólo la vivencia, sino la vivencia integradora.

Photo by Tatiana Syrikova on

Y seguimos con la sesión. Cuando llegamos a la parte descendente de la curva metodológica, entramos en ella con una Rueda de Miradas. La música escogida: Marchando al frente de Renato Teixera . (aquí te dejo el audio para que la disfrutes).

El agua interna brotaba tranquila por la fuente de nuestros ojos mientras nos mirábamos; se deslizaba al compás de la melodía, con todo lo que allí había, sin palabras, sólo sonidos del alma, recuerdos, nostalgias, deseos, anhelos, goces y mucho más manifestándose calmadamente, sin prisa. Bendito momento, sagrado instante de bendición inesperada, colmando nuestro ser de una profunda Belleza. No hay palabras que describan tanto Amor; sólo el silencio que comparto contigo, a tí, que me escuchas más allá de lo que digo.

Biodanza es humildad, porque ante milagros así, no hay como sentirse de otra manera que no sea humilde.

No existe un -estar bien- para hacer Biodanza. En Biodanza el Bien es Ser y Estar, en grupo, en el corazón, en el silencio, en el gesto, en el abrazo y en la distancia. Olvídate de ser algo que no eres, de estar de una forma u otra para que te acepten, para que te quieran, para sentir que perteneces. Sólo por el hecho de existir ya es suficiente. Así en Biodanza, porque la propuesta de Rolando Toro es que todo el mundo dance la Vida, que todos los seres humanos rescaten sus gestos perdidos y se unan en una enorme ronda de manos dadas, donde el corazón de una no es más mío ni tuyo, sino de todas y todo.

Al terminar, pedí que dijerámos sólo una palabra que definiera el instante vivido. Se dijeron varias. Yo la recuerdo fue SUPERACIÓN. La dijo nuestro Ángel sonriendo.

Si aún no conoces la Biodanza, no te quedes con las ganas. Busca un lugar que sea fácil para ti, en tu entorno, en tu localidad más cercana (hay muchos ya). Déjate llevar por la intuición; deja que tu alma te guíe. Ella te agradecerá encontrar un espacio donde danzar la vida en la vida.

Amor y Servicio

Biodanza

Biodanza como la poética del encuentro

La poética del encuentro es una de las maneras que podemos definir qué es Biodanza. ¿Porqué? porque detrás de la amplia teoría que sustenta su base epistemológica y ontológica, la semilla de Biodanza está arraigada en el amor a la Vida. Rolando Toro, el padre de la Biodanza, así lo manifestó cuando en meditación profunda sobre la humanidad, percibió que detrás de todas sus acciones, correctas e incorrectas, se esconde el grito ahogado de la nostalgia de amor, de sentirnos vivas y bienamadas, no sólo por alguien en especial, sino por la Vida misma. Ante una visión así, Rolando aceptó el reto y transformó el mundo con su acción transformadora, generando junto con otras personas que compartían su visión, un sistema de integración humana donde el ser humano, pueda experimentarse como ser completo, con los potenciales y talentos necesarios para colmarse de satisfacción y ser en el mundo lo que es, sin tener que ser algo o alguien desconocido para sí mismo. Se inspiró en el psicodrama, nos cuenta Cecilia Luzzi, su compañera sentimental en aquellos inicios, y le añadió la biología, la música y la vivencia. De Psicodanza pasó a ser Biodanza porque no hay psique y danza, sólo hay Vida, por eso Bio.

Expresar todo lo que significa Biodanza, sería como contarte el ciclo del agua en todas su expresión transformadora circular y eterna; o como contarte como crece un árbol desde la semilla hasta que da frutos; o como se gesta un bebé en el vientre de la madre desde el primer encuentro de espermatozoide y óvulo, hasta el último aliento; y aún así no sería suficiente porque la Vida no puede explicarse dividiéndola, separándola, compartimentándola en trocitos; la Vida es constante, como una danza cósmica eterna, fractal, geométrica, física y metafísica, cuántica, sistémica, artística, mística, orgánica, evolutiva, y todo lo que te se pueda ocurrir de más. Nunca aislada, por eso Biodanza siempre es grupal, porque es la comunidad afectiva que podemos vernos, crecer y transformarnos. El movimiento en sí es Vida, aunque no puedas percibirlo con tus cinco sentidos limitados a las formas aparentes de las cosas mutables. La roca, la montaña, el mar, se mueve en su interior atómico y eso es vida, la danza de la vida. Esta es la percepción biocéntrica de Biodanza, basada en el principio biocéntrico que afirma que la Vida es la que organiza el universo y no al revés.

Mi propuesta es que te dejes llevar por la poética de tu interior. Si no sabes si existe en ti, si no la has potenciado, si te cuesta encontrarla y reconocerla, si tienes vergüenza, si consideras que no es suficiente, si estás bloqueada, acude a un lugar cercano donde puedas conocer la Biodanza Sistema Rolando Toro. Asegúrate que sea Sistema Rolando Toro, porque es garantía que la facilitadora ha hecho todo el proceso de autotransformación íntima que dura tres años mínimo para formarse como facilitadora y después un año más para presentar su tesis de titulación que ha de ser un tema inédito bajo la mirada biocéntrica, con tutores autorizados que la acompañan en todo el proceso hasta llegar al tribunal biocéntrico donde la presentará públicamente; que habrá pasado por varias supervisiones durante sus primeras sesiones impartidas, y que sigue en formación continua porque la Vida no se acaba y siempre hay qué aprender para seguir transformándonos hasta fusionarnos con la Vida, en la Vida.

Ves y date el permiso para probar. Desde la primera sesión podrás percibir el efecto benéfico que dura más allá de lo esperado porque incide en la biología. La transformación puede ser amorosa, sensible, alegre, divertida y profundamente vivida. Eso es Biodanza también, la Alegría de sentirse viva.

Amor y Servicio.

Notas de navegación

Què pot fer que polítics ignorint i impedeixin el debat al Parlament

Hi ha una Barcelona que sembla que no existeixi per algunes polítiques que només han vist el mercantilisme de la ciutat, la possibilitat de lucre que ofereix Barcelona com una de les grans ciutats del món amb més atracció turística pel seu art i la seva cultura.

Avui he tingut el gust de passejar-me per alguns dels seus recons preuats, silenciosos, presents en la nostra història com a poble, com a identitat, com a cultura mediterrània, cosmopolita, entranyable, valenta i misteriosa. Aquesta és Catalunya, el pais que m’habita.

Què fa als polítics que seuen a les cadires del Parlament creient-se Senyors de la Terra, decidir ignorar i impedir el debat d’una Iniciativa de Legislatura Popular (ILP) d’educació signada per unes 95.000 persones que saben cóm volem que no sigui la nostra educació i tenim algunes de les bases per iniciar la construcció de l’Educació que volem al nostre país.

La resposta deu ser que estan contaminats per la malaltia del des-amor i s’han oblidat que tot te cura, fins la mal anomenada mort (part integrant de la dualidad del món que coneixem coma Terra). Cal fer les coses d’altres formes ón la inclusió sigui present amb la seva màxima expressió o al menys, amb la mateixa expressió que ho fa la exclusió però amb Pau, sense violència.

Deixo unes fotos d’alguns dels recons que avui he gaudit. fes clik

 

Educación Biocéntrica

Prostitución, salud y acompañamiento desde mi vivencia biocéntrica.

Conocer de cerca el mundo de la prostitución está siendo una bendición para mí. Han sido tres meses de dura adaptación donde he fluctuado entre sentimientos contradictorios que me hicieron dudar de mi verdadera vocación como educadora biocéntrica. Me sentí golpeada por una brutal crueldad que esconde mujeres sagradas que aman como nunca había visto antes.  Detrás de rostros maquillados con exuberancia,  cuerpos semidesnudos expuestos en alquiler, sonrisas amplias y generosas, hay una humanidad tierna, sensible, maternal, profundamente sagrada.

Cuando decidí trabajar con mujeres prostitutas, sabia que mi empeño no surgía por un afán de salvar a nadie, sino de acompañar y compartir el ser mujer en un mundo enloquecido por la posesión, el lucro y el consumismo. He leído mucho sobre prostitución, sus efectos, consecuencias, estadísticas que cifran datos recogidos en grupos de control, análisis, historia de su supuesto origen, relatos de vivencia, y ….  cuando hablo con ellas cara a cara, frente a frente, piel con piel, semana tras semana, agradezco ser mujer porque nosotras las mujeres, somos capaces de cualquier cosa por amor. Nuestro ser femenino interno, profundo, oculto, se manifiesta siempre que encuentra un espacio donde ser y hacer presente la grandeza de la Gran Madre que habita en cada una de nosotras.

Claro está que en cada mujer, la experiencia de la vida la vive de una forma u otra, más ausente, más presente, más furiosa, rebelde, calma, ….. Mi experiencia en estos meses es que las prostitutas son mujeres sabias que han aprendido a conocer al hombre en profundidad, llevándolas a una compasión renovada en cada cita de treinta minutos mínimo.

Compasión se traduce literalmente como “sufrir juntos, simpatizar con el sufrimiento ajeno, ir más allá de la empatía para comprender el estado emocional del otro”.  Ellas hablan de los hombres, sus clientes, como si trataran con niños chicos perdidos en un mundo de apariencia y mentira. Las mujeres prostitutas son el continente donde los hombres que acuden a su encuentro, pueden mostrar sus miserias, adicciones, locuras, fantasías, perversidades, …. sin reparo ni miedo a ser juzgados. Ellas son la posibilidad de escapar del papel de hombre correctamente ajustado al patrón estándar que la sociedad les exige, y con ellas juegan a ser sin tener que ser.

Nos cuentan las mujeres, que muchos clientes vienen a hablar, a ser escuchados, a ser mimados y a liberar sus fantasías sexuales reprimidas por miedo a ser rechazados o mal interpretados por su esposas, compañeras y por ellos mismos.  Los hay que descargan tensión acumulada sin miramientos, pero la generalidad habla de nostalgia de amor. ¡Es tan amplio el amor y tan mal interpretado!!! Cuerpos fragmentados por la educación de las partes disociadas entre sí, ajenas unas de otras a la plenitud de amar en libertad.

Estos tres meses de integración, me ha dolido el alma. Ha crujido mi memoria ancestral femenina para romperse un velo imperceptible que nublaba inconscientemente mi ser en la vida. Ha sido a través de sus miradas de mujer, de sus secretos guardados, de su saber femenino que he podido sentir más profundo vinculo con  la sacralidad de la vida.

Las prostitutas que he conocido en el proyecto hasta el día de hoy (unas 40-45 mujeres y dos transexuales), en su mayoría son madres separadas o divorciadas, viudas y también casadas, con hijos e hijas por los que hacer lo que haga falta para que estudien y sean algo en la vida, “no como yo, una puta”, dicen. Nadie sabe que la economía que sustenta sus hogares es fruto de la prostitución, ni sus parejas, maridos y amantes. Tienen un altísimo grado de responsabilidad con su familia, sea esta hijos y padres, ya que pueden prescindir con bastante facilidad de su pareja, pero no de sus padres e hijos, asumiendo ellas la sustentación econdómica familiar, con médicos de pago si es necesario, estudios hasta la universidad para sus hijos e hijas y todo lo que necesiten para darles cuanto sea necesario para vivir con dignidad y que no les falta de nada. “Si no lo hago yo, quien lo va ha hacer”, dicen con digna aceptación. “Ellos me lo han dado todo”, dicen en referencia a sus padres.

Aman a sus hijos e hijas con orgullosa y generosa locura. Cuando hablan de ellos, su cara se ilumina y todo sacrificio vale la pena sin rechistar lo más mínimo. Aguantan humillaciones solo si no han tenido suficientes ingresos para pagar los gastos previstos,  y exigen a sus clientes buen trato, usando el arte de la seducción y la complacencia.  Suelen tener mucha consciencia en relación a los contagios por enfermedades de transmisión sexual y evitan riesgos, no tanto por su vida sino por la de sus hijos.

También hay desesperación, esclavitud, consumo de drogas, mala alimentación, exceso de operaciones de estética para resaltar sus atributos sexuales, adicción a la televisión y al móvil, tendencia a no socializarse con el mundo exterior, desvalorización personal, estrés emocional,…

Mi trabajo como educadora biocéntrica  dentro del equipo multidisciplinar del proyecto, es aportar herramientas para valorizar sus vidas, impulsar la salud y el cuidado de sí mismas, informarlas de los riesgos de contagio de enfermedades de transmisión sexual, ofrecerles estrategias de negociación con el cliente, y sobre todo escuchar sus vidas, sus pensamientos, sus sueños.

En este tiempo con ellas, nunca he oído una queja a no ser por la falta de clientes. De entre las mujeres prostitutas que he conocido estos tres meses, sólo una amaba su trabajo, disfrutaba practicando el sexo con diferentes hombres y se sentía afortunada de hacer este servicio a la sociedad. Para casi todas las demás, la prostitución es la opción para que los suyos tengan una vida digna. Algunas es porque ganan más dinero que cuidando ancianos o fregando casas, y otras pocas porque están atrapadas en una red mafiosa de tráfico de mujeres con escasas posibilidades de liberarse.

Después de tres meses, empiezo a amar a esas mujeres que semana a semana me educan en la dimensión sagrada del amor. Quizás te pueda parecer demasiado poética mi vivencia, pero ¿qué es la vida si no un encuentro con lo poético?

Te sigo informando. Abrazos.

Biodanza

Integrando la identidad: vivencia biocéntrica

Desnuda de silencios que ocultan sentires profundos donde la vida habita callando, me empodero de la verdad que siento en mí para decir que de amor, nadie sabe más que una misma, y de Amor Incondicional solo podemos hablar cuando el desapego a lo más amado se sacraliza hasta el punto de encontrar el amor sin mácula, inmaculado -como de Gran Madre-, que sobrevive a todo cuanto hayamos conocido con anterioridad.

Vivir en Kairós es una gran bendición. El eterno movimiento circular de la temporalidad posibilita experimentar confianza y sensación de que nada es en vano ya que todo regresa al punto de inflexión donde se gesta la integración de lo vivido. Podría parecer que ese instante concreto es tiempo y espacio, pero eso sería achicar la multidimensionalidad de la existencia. Sí es un instante de vida, más es cúmulo también de toda una vida, de cada instante, cada decisión tomada, cada incerteza silenciada y expresada. En Biodanza, a todo esto lo llamamos integración de la identidad, y se fundamenta en el modelo teórico que sustenta el sistema Biodanza creado por Rolando Toro.

Modelo Teórico de Biodanza
Modelo Teórico de Biodanza

Un modelo teórico es una representación de cómo entendemos lo que es, en este caso se trata de la complejidad de “ser en el mundo”. En el eje principal del Modelo Teórico de Biodanza encontramos la pulsión “Conciencia intensificada de sí-mismo/Identidad” y “Conciencia disminuida de sí-mismo/Regresión”. En esta pulsación danzan los potenciales genéticos manifestados a través de cinco Líneas de Vivencia que completan la expresión de “ser en el mundo” (en otros sistemas, la expresión de los potenciales del ser se representan como los siete chacras principales). Esta danza fluye entre vivencias que enriquecen y empobrecen nuestra percepción de la realidad y de nosotros mismos. Así pues, vivimos reflejando lo que hemos creído como verdad, lo que hemos asimilado, normalizado y automatizado como respuesta ante la vida, y el resultado suele ser una profunda nostalgia de amor. Ser vistas y miradas, valoradas en nuestra expresión existencial, sostenidas e impulsadas nuestras múltiples capacidades creativas, honradas por ser seres únicos e irrepetibles, amados por nuestra singularidad,… son terribles ausencias que normalizamos en nuestras vidas, transmitiendo así de una forma u otra, con mayor incidencia o menor, el mismo mensaje castrante y destructivo en todas nuestras relaciones, hasta que el desamor duele tanto que nos arroja al “desconocido” interior y nos enfrenta a preguntas existenciales que devuelven silencio desconcertante. Allí,  en ese des-concierto, empezamos a tomar consciencia de la inmovilidad forzada a la que nos hemos sometido y, casi perdidos, empezamos a danzar con los sentidos.

Aire de inicio podría ser, fuego quizás, agua bendita a lo mejor, tierra fértil, éter… Cada una de nosotras, vibra en un elemento que impulsa movimiento de vida y con él la conciencia de estar vivas. Con el tiempo y dedicación, constancia y tesón, vamos encontrando palabras, sonidos, músicas que redimensionan la vivencia del amor, hacía mi misma, la otra, la vida. El proceso requiere de toma de decisiones, asumir las elecciones que hacemos constantemente (conscientes o no), darles conciencia y agradecimiento, sabiduría y equidad  para seguir decidiendo siempre cómo queremos nuestra vidas, con quién queremos relacionarnos, de qué forma queremos nutrirnos, para qué creamos y a quién servimos. Vaciar lo que no nos sirve, para llenar de nuevas vivencias. Despedir para encontrar. Soltar para encontrar. Dejar para recibir.

Vida y muerte son complementos de nuestra dualidad, opuestos complementarios de la vivencia de vivirnos. Existe algo superior que nos sustenta; es nombrado de múltiples maneras por el ser humano, aunque todas ellas reflejan al Si-mismo que habitamos.  En Biodanza, lo llamamos VIDA y queremos que Ésta sea la verdadera protagonista de toda nuestra Historia como humanidad. Nuestro hacer es BIOCENTRICO pero hay muchas personas que hacen de forma biocéntrica sin saber siquiera que existe esta palabra. Lo importante en verdad, es que hagamos siempre de nuestras vidas acciones y servicios que impulsen alegría, bienestar y dicha porque esta es nuestra autentica y única naturaleza primordial.

En Biodanza puedes encontrar herramientas que te lleven de regreso a lo primordial, pero no todo lo que dice ser Biodanza es verdad. Como reflejo de la vida que hemos creado, existen impostores que utilizan el Buen Nombre para lucrar sus impulsos primarios y egocéntricos, olvidando su propia naturaleza divina y la sacralización de la vida como acto genuino de nuestra naturaleza esencial. Biodanza no es mistificada pero sí recupera el sentido sagrado de la vida y lo pone al centro de todas las relaciones, preservando así la Vida en su plenitud y evolución.

Eres libre de vivir tu vida y responsable también. Asume tu poder creador y vive con ello. Sólo te pido que tus actos promuevan Vida, la que de verdad nos merecemos todos los seres de este planeta, de esta galaxia, del universo entero.

Gracias por leerme hasta aquí. 🙂

Biodanza

Parirme. Una vivencia unida a Biodanza

Al parir también le llaman “dar a luz”. ¡Hay tantas formas y maneras de parir! Podemos hablar del parto en aguas cálidas de hogar, en frío paritorio de cualquier hospital, de cuclillas, sentadas, estiradas, entre quejidos o en orgasmo, con caricias, con “palas” de extracción hospitalaria, con epidural, cesárea, parto natural,… y seguir así continuando espiral de vivencias que resignifican “parir”. Pero hoy quiero hablar de parirme, verbo reflexivo que transita por el nacer/morir/renacer, empujándome por canal de dolor/placer,  dejar/agarrar, salir/entrar, temer/avanzar, casi desesperar, para fusionarme en un inconsciente amor, salvaje amor, donde todo parece estar en armónico movimiento.

Tengo el ser desubicado, sin apenas referente. Cansancio desconocido o quizás olvidado. He dejado atrás una vida entera. He limpiado mi piel de todo resquicio de desamor y finalmente, renazco LIBRE, limpia, purificada por el gran tránsito del renacer.

En el Tarot de Biodanza, joya creada por Silvia Eick en homenaje al legado literario de Rolando Toro sobre la sensibilidad y grandiosidad del Ser Humano y su ser-en-el-mundo, hay una carta que simboliza perfectamente mi sentir. Se trata de un Arcano Mayor llamado “El Mundo”.

XXI - El Mundo, Tarot de Biodanza by Silvia Eick
XXI – El Mundo, Tarot de Biodanza by Silvia Eick

La explicación dice así: “Delante de nuestra alma se abre un Mundo de posibilidades que se expande con optimismo y alegría hacia la libertad. Eliminadas las fronteras, podemos salir en busca de nuevos desafíos, nuevas amistades y nuevas conquistas yendo más allá de lo que inicialmente imaginábamos. La generosidad divina alimenta con la abundancia a los héroes y heroínas que sobreviven a las batallas“. Le acompaña un poema de Rolando que dice:

Nuestra casa tiene la vertiente

los abismos

el pétalo seco

y el rocío.

Tenemos la lluvia de los trópicos

y el fuego con formas de mujer.

Tenemos las vendimias,

los sátiros y el viento.

Nuestra casa es la inmensidad.

El mundo, con sus cuatro

Elementos, nos acoge y nos brinda

la autofecundación y la

síntesis mágica

de la existencia.

Así me siento: pariéndome, dándome a luz.  Miro de nuevo la carta del Mundo y en la cara del bebé veo al recién nacido y emerge a la memoria el Renacimiento del Proyecto Minotauro de Biodanza, creado por Rolando Toro. A pesar del tiempo transcurrido, recuerdo la belleza salvaje de todo cuanto viví en ese ritual de paso: el canal vivo por el que transitaba el que iba a nacer, la desnudez de artificios, la acogida amorosa, el olor, el calor, la comunidad presente, el gozo de recibir, el orgasmo pariendo, parirse con placer, parirnos en sacra celebración.  

La vivencia en Biodanza, tiene la capacidad de quedarse en la piel reeditando la información, sin importarle el tiempo porque habita en Kairós donde todo es circular. Actúa a lo largo de la vida y evoluciona con ella.

El Proyecto Minotauro utiliza el Mito del Laberinto, como propuesta donde simbolizar la existencia humana repleta de misterios, dilemas, enigmas, incertezas y sabiduría milenaria de vida que surge de nuestro interior para guiarnos. Rolando dice al respecto “la incerteza parece ser la característica del viaje por el laberinto existencial. La llave del laberinto está profundamente inscrita en cada uno de nosotros, como un don divino. Sólo cuando tenemos el coraje de ser fieles a ese don interior luminoso, podemos saber, en cada momento, donde poner la mirada y donde encaminar nuestros pasos”. 

Ese don del que hablan muchos pensadores incluido Rolando, es difícil o casi imposible acceder a él con el intelecto ya que habita en la esencia del ser, en el inconsciente numinoso, y se muestra al mundo a través de nuestra identidad. No suele manifestarse en palabras que lo signifiquen porque existe antes que ellas. Es Logos, sonido eterno que nos identifica como seres únicos, irrepetibles, com-unitarios.

Biodanza aporta vivencias capaces de resignificar la existencia.

Notas de navegación

Construyendo el amor

El otro día escuché un diálogo en el que una frase me llamó la atención. Decía: “hay muchas maneras de amar y todas son válidas, el problema surge cuando la queremos imponer” (1). Pensando sobre la frase me surgió la pregunta ¿hay muchas maneras de amar?. Creo que lo que llamamos “maneras de amar”, son la construcción de la vivencia de amar.

¿Qué es el amor? Podemos reflexionar sobre el amor horas enteras, días y vidas, teorizar, discernir, conjeturar y combinar sobre su etimología*, más sigue siendo un enigma que revierte en una vivencia personal, infinita en posibilidades. ¿Donde está el margen de la creatividad? ¿Donde el límite de lo vivido y por vivir?

Construcciones de amor en arcilla humana

El amor es una construcción artesana que requiere de repeticiones constantes, de pruebas y ensayos hasta llegar a una sensación interna que extralimita fronteras y se expande hasta el mismo universo íntimo donde anida toda verdad.

Amar es como habitar lugares y espacios internos que reflejan extensiones y parajes multidimensionales que convergen y se sumergen. Exploramos las huellas que otros han dejado y probamos en nosotros, rehacemos figuras que otros ya experimentaron, inventamos, recreamos pero nunca es suficiente. Amar no es algo que se enseña en teoría, en concepto, en creencia. Amar es una vivencia íntima y reconocible sólo por el que la experimenta.

Tiene un aire de sonrisa discreta, de melena danzando al viento, de aroma dentro. Un espacio amplio donde ser e intuir la vida entre poros y moléculas, conjuntos y sistemas organizados por una resonancia común que es libre y abierta, neutra. Y pasamos los años, desde la infancia, construyendo el amor que por ser vivo, está en movimiento y anda de aquí para allá encontrando lugares de asiento donde florecer, crecer y seguir su sendero.

Construir el amor no es fácil en este mundo Tierra donde la noche oscura se ha instalado en los corazones y éstos han olvidado que existe el día que todo colorea. La noche se cierne azul y los humanos, curiosos, aprovechamos para explorar la sensación del miedo y nos perdemos en sus visiones interpretando sueños de laberintos en destrucción. ¡Cuanto dolor ocasiona la construcción del amor!!!!

Aprendices de la luz, miramos el suelo raso y sus alrededores, teñido de sombras que reclaman silencio y atención. Acostumbrados a los ruidos, el sonido de la noche se nos vuelve tenebroso y empieza la danza de la muerte, entregados a un final que no existe porque todo se transforma, como la mariposa en su ciclo de evolución.

Amor/desamor/amor y así en una onda mágica que ejercita la fluidez del sentir, flexibilizando las articulaciones de la existencia. Construir como arte-sanos, tejiendo nuestra verdad que es la de todos. Caminos y senderos que recorrer para volver al centro donde todo permanece, todo es.

Cuánto tormento en esta selva de desamor que mantiene el rostro pegado al suelo sin poder ver el alba surgiendo; siempre, cada nuevo día, en un nuevo amanecer.

Amanecer. fotografía de Jan

¡Cuanto daría para liberar a los que luchan por sobrevivir en este sin vivir!!! Y sin embargo nada puedo hacer más que permanecer en el camino del eterno retorno donde todo sigue, ciclo, evolución y vida.

El amor empieza en una/uno misma/mismo. La oscuridad nos invita a dejar de palpar a ciegas para permanecer en escucha y sentir desde dentro espacios azules cargados de sencillos y humildes tesoros de bienestar.¡Ámate! por la diosa y el dios que hay en ti.  Sé el ser que has venido a ser, con tus potenciales despiertos y entonados para seguir construyendo el amor.

No olvides de mirar el cielo. Recuerda de donde vienes.


Notas de navegación

La generositat de la vida

L’1 d’octubre en Duc, el nostre preciós pastor alemany ens va deixar després de 16 anys. Vaig sentir una tristesa profunda, una enyorança punyent que em deixava el cor tremolós. No volia cap gos més, al menys durant molt de temps.

Han passat 4 mesos del comiat d’en Duc i m’he anat acostumant a no esperar trobar-me’l en obrir la porta de casa,  a recordar-lo només a moments concrets i quan em creuava amb un altre gos passejant amb el seu amo. M’he acostumat a passejar-me sense la seva presència silenciosa i sempre fidel. M’he acomodat a viure sense ell… però la màgia del meu fill Eloi és poderosa i el seu somni s’ha fet realitat.

Fa només uns 15-20 dies enrere, Eloi em manifestava el seu desig sincer de tenir un gos des de ben petit, per educar-lo i passejar-lo, jugar-hi, còrrer i compartir la vida. Jo m’hi resistia per l’enyor. Encara em feia mal acaronar a un gos i sentir el seu pèl, la suavitat sota la meva mà, el plaer de la caricia animal. Eloi insistia, tot i que he de dir que mai ha estat invassiu i sí molt respectuós amb el meu sentiment,… però el seu cor bategava fort pel desig d’un altre gos a casa.

Ja haviem decidit que començariem a mirar-ne al acostar-se l’estiu, quan fossim de vacances per gaudir-ne i tenir temps per educar-lo, però la força de l’amor és ilimitada i l’elecció ja estava feta sense ser-ne conscients cap de nosaltres.

Eloi i Roc

Diari de Navegació: Aquest dilluns, 21 de febrer Eloi ve a casa dient-me que havia vist a un home amb un cadell a bracet, blanc, pelut i gran, que el regalava perque la seva gosa en havia tingut 5 i no els podia tenir. Eloi m’ho va expressar sense cap intenció de pressionar-me per agafar-lo, però jo, en sentir la descripció del gos, vaig reconèixer el vincle i li vaig dir que anes a buscar-lo. Van tenir que ser dues voltes les que va fer abans no el va trobar però finalment Eloi va apareixer amb un hermós cadell blanc a coll.

La cara del meu fill no podré oblidar-la mai. Va cridar des de lluny: Mamaaaa!!!!! . Anava acompanyat de l’amo de la mare d’en Roc, (aquest és el nom que hem escollit per ell). El senyor ens va explicar molt amablement que en Roc va nèixer el dia 17 de gener a les 14h, que és el quart d’una camada de cinc i que de tots, és el més tranquil. L’unic que volia l’home a canvi, era que el tractessim bé i que quan pogués sortir al carrer, ens trobessim passejant-los junts amb tots els germans per què havia aconseguit regalar-los tots pel barri.

Roc és un regal per a nosaltres. És amorós, tranquil, molt llest, … m’emociona veur’el dormir tant confiat i tranquil, lliurat a la vida tal i com vé.

Estic feliç de tenir un nou membre a la familia.
Sento pau de saber  que en Duc li deixa pas.
Agraeixo que poguem rebre l’abundància de la vida en qualsevol de les seves manifestacions.
Honoro la intuició i la màgia dels nostres cors que varen saber escoltar i accionar en coherencia.

Celebro el benestar que em produeix l’amor.

Roc en braços d’en Jan (el meu fill gran)

Temps és art. La vida és art.

Notas de navegación

Canto infinito de creación y recreación

Con la finalidad de “mostrar los aspectos destacados de la eterna necesidad humana de Celebración de la Vida y Sacralización de la Naturaleza” (R Toro, Antecedentes míticos y filosóficos de Biodanza), Rolando Toro rescata mitos antiguos modelos arquetípicos de extraordinaria fuerza como fundamento e inspiración a los abordajes esenciales del Sistema Biodanza.

Recuerdo, en mi formación como facilitadora de Biodanza, el re-encuentro mitológico con Deméter y los misterios de Eleusis, Isis y Osiris, Dionisio, Orfeo, y el pensamiento de Pitágoras y Heráclito. Recuperarlos en su dimensión corporal me permitió ampliar el conocimiento desde la vivencia y eso fue un verdadero placer. Conocer vivenciando, es como si todos los sentidos se amplificaran para abarcar una visión más completa, más amplia, más crítica a la vez, más libre para ser, estar y hacer.

Pero el verdadero re-encuentro fue con Jesús de Natzaret.  De la mano de Sanclair Lemos, la figura del Cristo se me presentó profundamente viva, cercana, libre de -ismos, -istas y otras etiquetas, limpia en su profundidad e íntimamente conectada con mi esencia.

Por mi formación y mis inquietudes personales, he leído y estudiado todo lo que ha caído en mis manos respecto a la palabra y la obra de Jesús. Muchos han sido los Grandes Maestro de la humanidad, guías sólidos que muestran a través de los tiempos, la sabiduría de la Creación, pero para mi, la profunda sabiduría Crística personificada en el maestro nazareno, ha sido como un bálsamo que me ha inspirado día a día en el camino de la espiritualidad. Fué con Sanclair que con su conocimiento vivenciado, consiguió acercar la palabra del Cristo en su máxima sencillez y profundidad, para mostrarnos cuan vivo se encuentra el mensaje del Amor incondicional en la esencia misma de cada ser.

dibujo de http://www.hermandadblanca.org

No hablo de creencia, de fe, religión; me refiero a re-ligare, unificar, entrelazar, conectar, lo divino con lo profano, elevándolo a su propia sacralidad donde siempre ha sido. Reencontrarme con el maestro nazareno desde la palabra vivenciada fue un presente que desde entonces, siempre me acompaña.

Mi pasión por la etimología de las palabras, su origen y significado, de donde provienen, cuantas interpretaciones pueden surgir y cómo puede llegar a cambiar un texto, una expresión,… una vida, me siguen ofreciendo regalos muy valiosos que hoy quiero compartir con vosotros. Se trata de la oración-invocación de Jesús que se transcribió en su día y que llegó a ser lo que hoy conocemos como “El Padre Nuestro”.

Antes de transcribirla, quisiera hacer una breve mención a la lengua originaria del texto, así como a la transliteración (escribir una palabra de un lenguaje a otro sin traducirlo) que ha llevado a un sinnúmero de estudios sobre el lenguaje que utilizaba Jesús.

No soy experta en el tema y por eso me gusta documentarme para poder entretejer un criterio personal que me acerque a una visión más amplia y viva, por lo tanto mutable. Entre toda la documentación encontrada donde la mayoría de estudios afirman que Jesús hablaba en arameo, he encontrado un meticuloso trabajo de Douglas Hamp, titulado “Descubriendo el lenguaje de Jesús. ¿Hebreo o arameo?”, publicado por Calvary Chapel Publishing, California, en el que documenta escrupulosamente que Jesús hablaba en lo que los historiadores llamaron el hebreo mishnaico o Mishna, un hebreo más coloquial y cercano al arameo, que representaba la transición histórica de la lengua hebrea a la aramea dominante.

En Mishna, la oración de Jesús transcrita al castellano seria:

Padre-Madre, respiración de la Vida, Fuente del sonido, Acción sin palabras, Creador del Cosmos,
Haz brillar tu luz dentro de nosotros, entre nosotros y fuera de nosotros para que podamos hacerla útil.
Ayúdanos a seguir nuestro camino respirando tan sólo el sentimiento que emana de Ti.
Nuestro Yo, en el mismo paso, pueda estar con el Tuyo, para que caminemos como Reyes y Reinas con todas las otras criaturas.
Que tu deseo y el nuestro, sean uno sólo, en toda la Luz, así como en todas las formas, en toda existencia individual, así como en todas las comunidades.
Haznos sentir el alma de la Tierra dentro de nosotros, pues de esta forma, sentiremos la Sabiduría que existe en todo.
No permitas que la superficialidad y la apariencia de las cosas del mundo nos engañe, y libéranos de todo aquello que impida nuestro crecimiento.
No nos dejes caer en el olvido de que Tu eres el Poder y la Gloria del mundo, la Canción que se renueva de tiempo en tiempo y que todo lo embellece.
Que tu amor esté sólo donde crecen nuestras acciones.
¡Que así sea!

Esta oración, sea o no la original, resuena en el ser y en la antigua memoria de la  tradición que entendía al Creador como un canto infinito cuya cristalización de ese canto era la Creación. Lo encontramos en el inicio del primer capítulo del Evangelio de Juan, donde la transcripción al latín dice: In principium erat verbum, lo que se tradujo como “en el comienzo era… el verbo, la palabra, el vocablo”, pero en la escritura originaria hebrea, también admite la traducción de “sonido, canto”, más en concordancia con la comprensión de la vida, en movimiento continuo, en danza y canto, en logos vivenciado.

Las tribus nómadas, se reunían en ruedas de celebración y transmisión de conocimiento, contando la historia a través de danzas y cantos que el sedentarismo y el sincretismo religioso fue callando, pero siguen siendo la fuente originaria de comunicación.

La percepción del conocimiento del Cosmos a través del estudio de la música, propicio a Pitágoras la llave de la comprensión de nuestra naturaleza vibratoria…. y tanto más que llenaría páginas y páginas ya escritas a lo largo de los tiempos.

Sólo para complementar, os invito a escuchar esta pieza musical de Adwoon d’Bashmaya, titulada The Lords Prayer in Aramic. 



Con amor, In lak’ech!