Educación Biocéntrica

Educación biocéntrica en el hogar

Desde la distancia, hace años que conozco a una mujer especial. Se llama Cristina, es la nieta de mis vecinos. Su abuela materna me ha ido contando sus pasos  y, aunque no hablaba mucho con ella, he sentido afinidad de almas desde el inicio.

La vida nos ha llevado a encontrarnos y compartir momentos muy especiales. Cristina esta preparándose para asumir votos de monja budista. Su reciente viaje a Tibet, le brindó la oportunidad de encontrar el camino que guía sus pasos en su pasaje por la tierra. Ríe a menudo y su rasurada cabeza le proporciona una belleza especial. Con ella hemos iniciado lo que podemos llamar «Viernes de meditación budista». Fue una propuesta que surgió del deseo de compartir un espacio de meditación con personas amigas.

La base del budismo es la compasión. Yo no soy budista pero la comprensión de la compasión, el significado de esta palabra que hace tiempo me atrae y no podía integrar, está llegando a través de las meditaciones budistas que Cristina nos ofrece todos los viernes en mi casa.

Una semana más, nos encontramos el viernes antes de las 17h ,que es la hora de inicio de la meditación. En está ocasión mi querida amiga Lola venía acompañada de su sobrino Alex de 10 años. Durante la hora que nos iba a ocupar la práctica, Alex prefirió deambular por la casa con nuestro perro Roc y distraerse a su manera.

En esta ocasión meditamos acompañadas de mantras tibetanos cantados por una mujer. Fue una meditación muy especial para mí: la compasión dejó de ser una palabra para convertirse en una vivencia.

Al término, Álex se acercó y se sentó con nosotras. Estábamos compartiendo los beneficios de la meditación, inquietudes, sensaciones que habíamos tenido. Alex escuchaba atento y, de forma natural se involucró en el diálogo contándonos sus pensamientos, y en el devenir de la danza mágica que se genera cuando las palabras son vivencia, surgió la pregunta ¿qué ocurre después de la muerte?. Se había dirigido a mí directamente, a lo que le contesté – ¿Tú que crees?.

Generamos un espacio biocéntrico donde la vida se manifestaba tal y como es, sin distinciones que nos separen. Cada ser es un mundo de sabiduría particular, individual, que se complementa con todo lo que existe a su alrededor.

La conversación se desarrollaba plácidamente, con silencios, miradas, escucha, experiencias, palabras que brotaban del sentir.  Al rato, Alex manifestó que, sobre todo en la escuela, se encontraba que quería preguntar cosas, decir su parecer, hablar de lo que él pensaba y que casi nunca podía.  Entonces hablamos de lo importante que era nutrirse de otras fuentes para conocer. Le expliqué que en la escuela se aprenden conocimientos que están enfocados a nutrir una parte de la vida, pero no toda y que por ese motivo era importante que leyera otros libros que en la escuela no encontraría. Y seguimos hablando de internet, la información que se puede encontrar por la red, cómo localizar el contenido apropiado, el acompañamiento, …. y así durante un tiempo poseído por Kairós donde todo fluye en corrientes de amor y respeto.

Más tarde me percaté de la falta de bibliografía para la infancia. Quise buscar algún libro de mi biblioteca para ofrecerle, y encontré algún cuento interesante pero nada sobre la muerte, la espiritualidad, la unidad del principio femenino y masculino, Gaia como Ser,… la visión cosmogónica de la vida, la perspectiva sistémica para la educación infantil. Fluyó en mí la visión de un libro con ilustraciones hermosas y me despertó el deseo de escribir para la nueva infancia que tanto tiene para ofrecernos.

Pensé en el mudismo al que la sociedad nos somete desde corta edad. Me estremezco al recordarme a mi misma con tantos pensamientos que no se expresaban porque no había espacios para ello, en la escuela, en casa; sólo en mis juegos. La razón infantil limpia, sin aditivos añadidos más que los de la propia vida. Ser.

Quizás encuentre el momento para contar desde mi experiencia, la sabiduría que se manifiesta en mi sentir, lo que he aprendido de otros seres pensantes que me han aportado luz al conocimiento y ayudado a crear mi propio comprensión de la vida, complementaria a la de otras, a la de todas las personas que vivimos y cohabitamos este planeta.

Amo la Vida. Amo el Presente. Me amo. Este es mi decreto hoy.

Rolando Toro http://www.scuolatoro.com
Rolando Toro
http://www.scuolatoro.com
Biodanza

Biología del amor

Rolando Toro dice que la sacralidad de la vida pasa por la vivencia corporal, rescatar el cuerpo de la vergüenza, el abuso, el pecado y resignificar corporeidad desde la perspectiva cosmogónica.  Matias de Stefano señala que el cambio social del despertar de la conciencia pasa de ser ideológico a biológico.

En nuestro cuerpo conviven patrones de conducta aprendidos desde generaciones atrás que condicionan nuestro presente, abusos en lo que ingerimos tanto por vía orgánica como emocional, maltrato espiritual proveniente de una historia religiosa sesgada por el interés personal, sexualidad enfocada al genitalismo, ensoñación fijada en objetivos pasajeros y efímeros, ausencia de rituales que nos hagan sentir parte de la vida y la Tierra, normalización de crímenes, guerras, violencia y guerra, fomento de la exclusión y la división por parte de las autoridades políticas, económicas y sociales,… y todo ello conviviendo en nuestro cuerpo, junto con pequeñas dosis de amor que absorbemos como agua de mayo en tierra fértil.  Y seguimos viviendo inconscientes de nuestro ser biológico, sosteniendo humano y humanidad.

Vivir en cuerpo, habitarlo,  aprender a sentir la corporeidad, se hace indispensable para recordar nuestra naturaleza sagrada, divina y trascendente. Escuchar el lenguaje corporal propio, la manera particular de expresar lo que necesita nuestro cuerpo para vivir en estado optimo, se vuelve imprescindible para conquistar la vida y disfrutarla, transcendiendo la pulsación de muerte impresa en nuestras células desde hace unos cuantos miles de años. ¿Cómo trascender nuestra cultura de muerte?

Quizás la clave no se encuentra tanto en el cómo sino en el qué es muerte, cual es el significado de esta palabra que se apodera de multitud de vidas impulsándolas a morir irremediablemente.

He estudiado durante muchos años la muerte. A mis cuatro años, mi abuela materna murió sin contarme qué era morir. Mi madre me repetía que ella se había ido a otro lugar muy hermoso a vivir y que no podía volver porque debía estar allí donde vivía ahora. En mi inocente mente, era absurdo comprender que mi iaia (abuela en catalán), prefiriera estar en otro lugar lejos de nosotros, aunque ese lugar fuera maravilloso como me contaba mi mamá. Recuerdo pasar mucha inquietud, incerteza, incomprensión, … hasta que con el tiempo me acostumbré a su ausencia. Ocho años más tarde, murió mi padre, dos años más mi abuelo materno. Para entonces ya sabía que la muerte era separación, abismo en el camino, seguir adelante con el recuerdo de lo que había sido, sin continuidad.

Me obsesioné con la muerte y estudié, estudié y estudié; me zambullí en sus aguas negras y a medida que la oscuridad me envolvía con su manto de terciopelo, más amor encontraba.  Amor y más amor, mucho amor, infinito amor, incondicional amor, siempre amor.

La muerte en nuestra sociedad, es la innombrable,  la que habita en la oscuridad porque se nutre de las sombras de cada una de nosotras. Ella existe porque nuestro mundo es dual y en la dualidad no hay blanco sin negro, día sin noche, vida sin muerte, luna sin sol, construcción sin destrucción,… opuestos que se complementan en una unidad indivisible para seguir la espiral constante de la creación.

La muerte es inevitable cuando nos ausentamos del Amor en mayúsculas, diferente del amor personificado. Amor en mayúsculas es ausencia de muerte, siendo ésta la incapacidad orgánica de mantener la homeostasis o equilibrio dinámico para mantener la vida. Entonces, ¿qué es lo que mantiene el equilibrio de la vida? La alimentación, el estilo de vida, los pensamientos que generamos al cabo del día, la espiritualidad vivenciada, son nuestros nutrientes elementales para permanecer vivos, y la calidad de ellos es nuestra libre elección.

Está demostrado que las causas de las mayorías de las enfermedades y dolencias son consecuencia de nuestro camino de aprendizaje, de las elecciones que hemos tomado y de las acciones que hemos hecho. Todo tiene su consecuencia ya que la Vida es equilibrio, compensación, evolución siempre en tendencia a la armonía. Morir, abandonar el cuerpo con plenitud de haber vivido, agradecido por todo lo vivenciado y en paz con la vida, no es morir sino transmutar de un estado de consciencia a otro. Transitar por el eterno Camino del Amor.

¿Qué hace Biodanza para contribuir a la Vida? Trabaja desde la biología del ser recordándole, a través de propuestas de movimientos sencillos y cotidianos, danzas de encuentros, posiciones generadoras de vida, nuestra naturaleza profundamente afectiva y comprometida con la Vida. ¿Cuál es la consecuencia inmediata? la alegría de sentirse viva. Todas las personas que practican Biodanza transforman su estilo de vida hacia una vivencia más orgánica, más ecológica, más sostenible porque esa es nuestra verdadera naturaleza cuando nos encontramos con la mirada del otro sin ninguna intención más que la de ser y estar. Todo lo demás es añadido.

Cuesta verdadero trabajo despojarse del fruto de la desconexión cuerpo/alma. Integrar la vivencia de la unidad es un camino de aprendizaje constante, vivo, transformador. Biodanza tiene las herramientas para recuperar la vivencia de la corporeidad sagrada: son la música, el grupo, el arte, la palabra sentida, el círculo y el movimiento con pleno sentido, el cuerpo, los cuerpos, la piel, la mirada, el cuerpo, los cuerpos. La magia de la transformación está asegurada, la artista invitada eres tú.

Biodanza: la danza de la vida.

by Aline Eick
by Aline Eick
Biodanza

Rolando Toro y la danza

Teoría de Biodanza, Rolando Toro.

«El primer conocimiento del mundo, anterior a la palabra, es el conocimiento por el movimiento (en la experiencia humana). Más que un espectáculo, la danza es el movimiento interior que origina los actos vitales: el abrazo, el mecimiento del bebé, las caricias y los besos, el trabajo, los saltos de alegría, los juegos, los gestos abatidos de soledad y los gestos espléndidos del encuentro. La danza es lo que nos mueve como criaturas apasionadas o como tristes espectros de la muerte.

Danza es el acto de la siembra, el de la oración e invocación a los dioses y del movimiento de dar y recibir. Caminar, nadar, comer, son parte de la danza infinita. Los astros danzan la danza celeste en la armonía y en el orden de la naturaleza. Las semillas se levantan desde la oscuridad de la tierra en misteriosa danza, elevándose al sol. Las rosas se abren y esparcen sus pétalos, los bosques se despiden en profundo otoño con hojas errantes».

Biodanza

Carl G Jung: antecedentes psicológicos de Biodanza

Tal y como dice Raúl Terrén en su carta dedicada a Rolando Toro el 27 de febrero de 2010, «(…) Einstein y Heisenberg te enseñaron el pensamiento cuántico, Freud y Jung te iniciaron en el misterio humano (…). »  Efectivamente, Jung fue una de las fuentes de inspiración más influyentes para Rolando Toro en el proceso de creación del Sistema Biodanza. Los fundamentos psicológicos de la Teoría de Biodanza están basados mayoritariamente en la vida y obra de Jung. Me parece interesante también las analogías de Rolando Toro y Carl G Jung en su búsqueda constante del conocimiento y entendimiento del ser, llevándoles a viajar por todo el mundo hallando respuestas,  ampliando percepciones y desarrollando su propia teoría.

He encontrado un trabajo que realicé sobre Jung hace muchos años. En él he encontrado citas de su correspondencia abundante mantenida con muchas personas en todo el mundo, pensamientos, vivencias y recuerdos dictada a Aniela Jaffé colaboradora personal de Jung que sirvieron para escribir su autobiografía recogida en un libro titulado -Jung, su vida, su obra, su influencia, Gerhard Wehr, (1991) Paidós Testimonios. Me place compartir un breve resumen de su pensamiento con la finalidad de ampliar los antecedentes de los aspectos psicológicos de Biodanza.

Carl G Jung
Carl G Jung (1875-1961)

Carl G Jung afirma que la meta del desarrollo anímico es el proceso de convertirse en uno mismo (individualización), en cuyo transcurso las grandes polaridades u opuestos de la vida se fusionan en una unidad: consciente e inconsciente, luz y oscuridad, masculino y femenino, anima y animus (feminidad y masculinidad interna).

Para corroborar esta visión, Jung pasó 45 años de su vida para que las experiencias propias pudieran formularse científicamente y trasladarlas a la práctica terapéutica;  de ahí que para poder ejercer de psicoanalista junguiano se requiere vivir en sí mismo el proceso del entendimiento racional a la comprensión. En Biodanza también es un requisito imprescindible participar, durante los 3 años de formación como facilitadora más uno más de presentación de tesis de titulación, en un grupo regular de Biodanza pasando por las etapas de iniciación, profundización y radicalización de vivencias.

Sus experiencias le llevaron a decir «Son aún demasiado pocos los que buscan en su interior, en su propio Sí-mismo. (…) A cada uno individualmente le hace falta subversión, violencia interna, disolución de lo existente, renovación, pero no imponer a sus semejantes hipócritamente el manto del cristiano amor al prójimo o del sentimiento de responsabilidad social… Se requiere de conocimiento de sí mismo por parte de cada uno, regreso de cada uno al fundamento de la esencia humana y de su certidumbre social e individual».  

Consciente de los complicados fenómenos anímicos  del ser humano, hacia el año 1910, Jung concluye que existe una función mediadora entre consciente e inconsciente, racional e irracional a la que llama » función trascendente» que consiste en una sucesión de fenómenos que aparecen espontáneamente en sueños y visiones. Sus estudios sobre mitología le llevan a pie del Nilo en Egipto, donde estudia el saber de Osiris, de Horus y su antagonista Set, concluyendo que la naturaleza humana tiene la necesidad de liberarse de las tinieblas para ir a la Luz y seguir así sincronizados a los ciclos vitales representados en la naturaleza como día/noche, Sol/Luna, vida/muerte, oscuridad/luz…

Este entendimiento le lleva a las preguntas ¿cuál es realmente la meta de este proceso, del viaje a los más profundo del propio interior? Impulsado por su interior, inicia esbozos y dibujos circulares que terminan siendo mandalas (en sánscrito, «círculo») descubriendo que: «Sólo gradualmente llegué a advertir lo que es realmente el mandala: formación-transformación, conservación eterna del sentido eterno, y eso es el Sí-mismo, la totalidad de la personalidad (…)».

A inicios de 1925 viaja a Nuevo México para visitar los indios taos en la meseta de Taos, donde conoce a Ochwiä Biano, Lago de Montaña, cuyo nombre civil es Antonio Mirabal.  Éste le hablaba de la locura de los hombres blancos porque sólo piensan con la cabeza y no con el corazón y así han perdido la capacidad de comprender la vida y al ser humano. Le dice sinceramente que el hombre blanco ha perdido el alma y eso se manifiesta en su fisonomía, en la mirada, los rasgos faciales. Jung dice al respecto: «Por primera vez en mi vida alguien me había trazado el retrato del ser humano verdaderamente sabio. Aquel indio había tocado nuestro punto más vulnerable y descubierto algo para lo que nosotros somos ciegos. Sentí como si algo desconocido pero interiormente familiar ascendiera en mí como una niebla informe y de esa niebla se desprendía una imagen tras otra». Para Jung las palabras de Lago de Montaña amplían su conciencia a una percepción sagrada y sublime que desconocía. Incluso en su último año de vida, con ochenta y cinco años, escribe: «Nos hace falta urgentemente una verdad o una concepción semejante a la de los egipcios de la Antigüedad, como la que encontré aún viva entre los taos-pueblo«. Estamos en los cincuenta años de Jung, en 1925.

Estudia el I Chin – Libro de las transformaciones donde se recoge la sabiduría ancestral china. Este estudio de los oráculos le hace concebir el fenómeno que Jung define como «sincronicidad».

En sus viajes a África, Jung entra en contacto con los rituales de veneración a la Luna y al Sol, con la inmersión sagrada con la Madre naturaleza y regresa del viaje de 1925, que dura casi una año, relatando que la creación, aparentemente infinita con sus gigantescas dimensiones, sólo puede quedar completa mediante el hombre, ya que éste se convierte en co-creador del mundo. «Es la conciencia humana la que crea sentido y confiere al hombre el lugar estable en el gran proceso del devenir que se produce en el cosmos». 

El estudio de la Alquimia le proporciona los fundamentos históricos para sus teorías y conclusiones. En la Alquimia Jung descubre que « quien busca seriamente la piedra filosofal (transformación de la materia) y el elixir de la vida (transformación de la vida humana) y se esfuerza en representarlo en forma química, descubre el arte del conocimiento espiritual y físico, un camino de autotransformación representado en la Alquimia como la transmutación de la materia». Jung comprende que el proceso de individualización del ser no puede completarse sin la vivencia de la muerte como integradora del proceso de transformación en el Ser Integral.

Se adentra en el estudio y práctica del yoga Kundalini. Viaja a la India por varios meses y es tal su inmersión que quieren convertirlo en precursor de la espiritualidad oriental en occidente, pero Jung dice al respecto: «… su sabiduría les pertenece y a mí me pertenece sólo lo que surge de mí mismo. En Europa, sobre todo, no puedo tomar nada prestado de oriente, sino que debo vivir desde mí mismo(…)»

El «mundo de la psique», tal como dice Jung, es un redescubrimiento individual que se halla en el «organismo anímico de cada individuo.

La vivencia de autotransformación de Jung le llevan a definir el inconsciente colectivo que trasciende al individuo, a la psique individual para ayudarle a encontrar el Ser Integral, mediante imágenes psíquicas del inconsciente colectivo que son patrimonio común de la humanidad a las que Jung denomina arquetipos.

Rolando Toro también se nutre de múltiples viajes por el mundo en búsqueda de conocimiento integrador. Una de sus aportaciones al mapa psicológico del ser es el inconsciente vital, el psiquismo de células y órganos, su memoria arcaica viviente como fractal de la leyes que rigen la Vida. Órganos y células tienen memoria primigenia: sistemas de defensa, afinidad y rechazo, solidaridad y una basta red de comunicación y de formas de comunicarse; un verdadero funcionamiento integrado que origina los estados de humor relacionados con la condición de equilibrio, vitalidad y salud del organismo. Este psiquismo celular, no se nutre de ideas ni imágenes ya que sólo responde a estímulos externos y principalmente internos.

El inconsciente vital aportado por Rolando Toro  se fundamenta (entre otras) en la teoría de la simbiogénesis o sociedad cooperativa de genes, defendida por Lynn Margulis en 1981, que sostiene que el primer medio de evolución para organismos superiores sería los ordenamientos simbióticos que llegan a ser permanentes y por tanto crean nuevas formas de vida. Los estudios sobre neurociencia explicando la formación sináptica y sus mecanismos, los estudios de biología de los chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela, Fritjof Capra físico austríaco, el psicólogo Lev Vigotsky, el químico ruso Ilya Progogine, y muchos otros pensadores, investigadores, filósofos, artistas, científicos, antropólogos, fecundan el pensamiento evolutivo y confirman recíprocamente la teoría del inconsciente vital que sustenta la metodología de Biodanza.

«Lo importante no es la tendencia o metodología de determinadas escuelas psicológicas, sino la integración de las ideas-fuerzas que han surgido sobre el ser humano, sobre la dinámica de su psiquismo y de su comportamiento. La imagen del ser humano actual no es obra de un sólo pensador (…)». Gittith Ariela Sánchez Padilla en Teoría de la complejidad: Neurociencias y Biodanza.

Mediateca, Notas de navegación

Destapando la Luz

Entre finales de septiembre y principios de octubre de este año 2013, decidí renovar mi compromiso como Facilitadora de Biodanza y Educadora Biocéntrica con un ritual de celebración. La intención del ritual es restablecer vínculo con lo sagrado, con la sacralidad de la Vida, que de forma incondicional y como manifestación de la Gran Madre, nos ofrece cobijo y amparo para rescatarnos del olvido.

Deseaba poder celebrar mi voto de renovación con la Vida, con mi misión (como dice Rolando Toro) como Facilitadora y Educadora Biocéntrica para que el viento, la tierra, las aguas y los fuegos que se enciendan, me recuerden siempre mi compromiso de Servicio con Amor. Así, contacté con un profesional del audiovisual y le expliqué mi propósito: «Quiero grabar un video de una sesión de Educación Biocéntrica creada para celebrar el camino de realización que he escogido». Y empezaron los preparativos. ….  Concretar fecha y horario, lugar del evento; invitar a todas las personas que quería que estuvieran, confiar  y, preparar la sesión. Necesitaba encontrar un título que enfocara mi intención.

«Destapando la luz» vino a mi como baño de agua templada, acariciando mi rostro con sonrisas. Sí, destapando la Luz porque la Vida me ha mostrado insistentemente, sin cansarse nunca, a pesar de mis sensaciones de ausencia y soledad reiteradas a lo largo de los años, que la única Luz que nunca engaña y siempre ilumina el sendero a seguir, se encuentra dentro nuestro, esperando ser atendida, a veces llena de telarañas, polvo reseco  y olvido gastado, pero palpitando como Pulsar luminoso, sin muestras de cansancio.

Reconocer la luz que habita en mi, ha sido trabajo arduo que ha exigido dedicación, constancia, fe y altas dosis de autodisciplina que siempre han sido recompensadas con indescriptibles muestras de Amor. No puedo dejar de Honrar la Vida por su inevitable transparencia. Cuando soy capaz de entrar en ese espacio cristalino de mi alma, todo está en maravillosa calma que vitaliza mi ser, definiendo mis propósitos.

Del 2012 a mediados del 2013, necesité tomar distancia de mi vocación como Facilitadora de Biodanza y Educadora Biocéntrica y atender mi vínculo con la Vida. Coherencia existencial me lo pedía. Tenía el alma lastimada con heridas remendadas para salir del paso; no eran muchas, pero sí reiteradas en el mismo lugar, lo que las hacía profundas y dolorosas. «Nada nuevo», pensé. «Reconozco la Bella Oscuridad», y me tomé tiempo y distancia para sanar. Y sin darme cuenta, orando para ver en la Luz Negra que ilumina lo que el Sol no puede mostrar, encontré mi Noche Cósmica alumbrando de nuevo el camino. Y no es que Noche hubiera dejado de alumbrar, es que en el camino de regreso, me creí perdida y andé sin saber hacia donde debía dirigir mis pasos. Tanto caminé, conocí, compartí, exploré,… que necesitaba tiempo de receso, pan recién horneado, descanso, silencio, integrar lo vivido.

En este espacio/tiempo de reencuentro, los largos paseos por el bosque y las montañas de mi pueblo con mi fiel perro Roc han sido milagrosos, ayunos conscientes, meditación continuada, escribir, componer poemas, cantar, han sido bálsamo para mi alma saturada. Y, muy importante para mi total recuperación, los Círculos de Mujeres celebrando la Luna. Allí recordé el verdadero significado de hermandad, de coraje, de amor incondicional a pesar de nuestra historia de dolor, ultraje, violencia y miedo; mi memoria celular regresó a tiempos remotos cuando las mujeres se unían en círculos de vida para tejer, contar historias, hornear pasteles, contar cuentos, reír y llorar juntas y amamantar a los hijos e hijas que la Diosa les daba. Nutrí mi alma, cuerpo y Ser del Amor de la Gran Madre y  me bañé en sus aguas curativas.  Sigo creciendo en Amor. Ahora puedo volver a facilitar.

Biodanza es sistema de integración que rescata al Ser humano de su nostalgia de Amor para recordarle que, desde dentro y en comunidad, cobijado por música que nos danza, podemos mirar y encontrarlo todo, mirar-me y encontrar-me, mirar-nos y encontrar-nos y, sencillamente Ser sin más. Desde la progresividad y la autoregulación, todo fluye hacia la Gran Unión del Ser Una.

Dentro nuestro, se encuentra todo lo necesario para ser feliz y convivir en sintonía con la vida. Se hace necesario un vaciado de costumbres, hábitos, cultura y educación, un tiempo y espacio donde restablecer la sabiduría ancestral que nos habita. Somos seres multidimensionales capaces de experimentarnos completos aquí y ahora, en esta densidad hiriente. Nos cabe regresar con el cuerpo, junto a él y con él, para vivenciarnos luminosos tal como somos.  Destapar la Luz que somos es el título que escogí porque Biodanza y Educación Biocéntrica pueden ofrecerte lo que necesitas para que esto que te explico, sea una realidad también para tí. Así diseñé la sesión de dos horas de duración, que fue grabada íntegramente.

Aquí tienes una breve síntesis del vídeo de 3 minutos de duración. Si te apetece, clicka el enlace y compártelo. Así nos ayudamos todas.  Destapando la Luz – Biodanza y Educación Biocéntrica

Gracias por leerme.

Cursos

Cohabitar. 2n Taller d’Educació Biocèntrica de la trilogia «Habitar»

Cohabitar és viure amb altres, conviure, coexistir, residir conjuntament. Rolando Toro proposa «Viure en l’alegria de «ser amb l’altre» significa «conviure», adquirir la capacitat de vincle afectiu».

Aquest taller és el segon de la trilogia «Habitar». Cada taller és independent a l’altre pel que, per participar-hi, no cal haber fet l’anterior.

niños andando juntos recortada

L’objectiu d’aquest segon taller d’Educació Biocèntrica és reafirmar consciència de presència de l’altre en la construcció del «ser en la vida». Moment de reconèixer-nos, de vincular-nos, de construir juntes comunitat per conviure.

Metologia aplicada: Educació Biocèntrica

L’Educació Biocèntrica es fonamenta en el principi biocèntric que defensa maneres de viure que contribueixin i possibilitin l’evolució de la vida com a matriu de creació, rescatant el concepte sagrat i desmitificant-lo.

La seva base teórico-vivencial és: l’educació popular de Paulo Freire, la teoria de la complexitat d’Edgar Morin, la biologia de l’amor d’Humberto Maturana i la intel·ligència afectiva de Rolanto Toro. Utiliza la Biodansa com element integrador del procés constructiu comunitari.

Preu: 20€  (si el cost econòmic és un impediment per participar en el taller, posa’t en contacte amb mi)
Imparteix el taller: Teresa Vázquez
Facilitadora de Biodansa per International Biocentric Foundation (IBF). Escriptora. Artesana teixedora.

Inscripcions: Escriu un email per confirmar la teva participació al email sheroqua@hotmail.com
+info a www.universbiocentric.wordpress.com

Biodanza

Evolución del concepto de armonía en Biodanza

¿Por qué Biodanza tiene la capacidad de incidir en la identidad y modificar estructuras biológicas, psicológicas y emocionales? La respuesta la encontramos en la base teórica de Biodanza. El estudio de los organismo vivos o los sistemas vivientes proporciona a Rolando Toro el fundamento biológico en el que estructura un sistema que se autodefine como de integración humana: biológicamente por  renovación orgánica, psicológicamente por reeducación afectiva e intuitivamente por reaprendizaje de las funciones originarias de vida, cuando Biodanza es practicada con regularidad.

Los principios fundamentales de este sistema integrador, surgen de las investigaciones en el campo de la Biología Genética, la Ciencia de la Evolución, el estudio comparado de las estructuras morfológicas, la Teoría de Sistema de Regulación, el estudio bioquímico de la memoria, entre otros. En este artículo, analizaremos algunos de esos principios (utilizaremos material teóricos de los textos de Teoría de Biodanza, vol I. Editoria ALAB) para llegar al concepto de armonía propuesto por Rolando. Algunos de esos principios son:

Filiación bioquímica común de los seres vivos. Los elementos químicos de todos los seres vivos son los mismos, tanto para una ameba como para un ser humano: 20 aminoácidos (para las proteínas) y 4 tipos de nucleótidos (para los ácidos nucleares). Este descubrimiento fundamenta la unidad del reino viviente, la ineludible vinculación que tenemos los seres humanos con todos los seres vivos desde los más simples a los más diferenciados.

El funcionamiento de los procesos biológicos de todos los seres vivos se produce también con las mismas secuencias de reacciones en todos los organismos vivos: replicación (ADN), transferencia de información (ARN), expresión (polipéptidos), replicación (proteína globular).

Invariancia reproductiva. El contenido de información genética de cada especie, se transmite de generación a generación dentro de un patrón específico, garantizando los procesos de renovación y conservación permanente del organismo. En los organismos pluricelulares, cada célula posee la totalidad de la información genética.

Ontogenia, Filogenia y Teleonomia. La ontogenia es el proceso integral de desarrollo hacia un estado adulto, mediante el cual se alcanzan ciertas formas estructurales que permiten al organismo desempeñar ciertas funciones en concordancia con el plan innato que lo delimita con respecto al medio circundante. La filogenia sería la historia de transformaciones adaptativas a través de procesos reproductivos, con la tendencia de llevar a cabo el plan de la especie con una total subordinación del individuo a ese fin. Teleonomía es el «plan innato» o rasgos indispensables para definir la organización del sistema vivo.

Las proteínas de la estructura del ADN desempeñan la función telenómica, los ácidos nucléicos la invariancia.

Evolución selectiva. Principio de adaptabilidad. Los organismos vivos cumplen líneas evolutivas diferentes de acuerdo a las condiciones del ambiente. Mientras algunas especies se mantienen durante millones de años dentro del mismo patrón estructural, como insectos u ostras, otras se modifican y continúan su proceso evolutivo. La «estructura selectiva» individual conecta con el ambiente mediante mecanismos de afinidad y rechazo en una pulsación orgánica. Interviene un proceso de aprendizaje y determina las relaciones del individuo con su medio.

Diferenciación. Principio de bio-diversidad. Existe diferencia entre especies y en cada individuo de la misma especie, hasta tal punto que se convierte en un individuo único, un ejemplar biológico singular. El proceso de diferenciación individual (ontológico) se acentúa de acuerdo con las posibilidades de desenvolvimiento del medio ambiente que lo circunda y por otras circunstancias.

La diferenciación evolutiva individual se produce por el reforzamiento y refinamiento de ciertos impulsos del potencial humano en tendencia a la armonía y la plenitud.

Memoria. En los organismos vivos existe el proceso de codificación, decodificación, almacenamiento y evocación de informaciones, que se estructuran químicamente a través del ácido ribonucleico. Todo aprendizaje es siempre una modificación bioquímica del organismo. Existe aprendizaje cognitivo-operacional, emocional-afectivo y visceral. El instinto puede considerarse la memoria de la especie, una expresión teleonómica de preservar la vida.

Autorregulación. Los seres vivos son sistemas autorregulados y sus funciones automáticas se basan en la perfección de sus mecanismos de retroalimentación. En los mamíferos superiores y en especial el ser humano, existen además sistema nos autorregulados que a menudo interfieren gravemente en la unidad funcional. De alguna manera, la autonomía del ser humano, su libertad de acción y libre elección, ponen en riesgo su supervivencia. El desorden en las regulaciones ecológicas producido por la civilización, es un ejemplo de este fenómeno.

Extásis/intasis. El ser humano manifiesta desde su nacimiento el impulso de trascender límites, buscando la integración de unidades mayores. Podemos llamar impulso de transcendencia, de expansión hasta la Experiencia Cósmica, para fusionarse con la totalidad. En estos estados de fusión, se activan diferentes zonas del cerebro que desencadenan sentimiento de alegría y éxtasis de fusión con la totalidad, en un universo indiferenciado donde no existe dentro/fuera; todo es uno.

El «Eterno Retorno» es una conducta registrada arquetípicamente en los mitos de renacimiento y en las festividades agrícolas. La tendencia a volver al orden primigenio y reciclar los padrones biológicos originarios, es una constante en todos los pueblos. Las ceremonias de trance y renacimiento son manifestaciones de este impulso.

Identidad. Uno de los procesos más evolucionados de los seres vivos es la aparición de la identidad o la conciencia de sí mismo como ser diferenciado y la percepción conmovedora de estar vivo. La función de la conciencia tiene una raíz biológica y se estructura sobre un fondo bioquímico.

Así podriamos estar nombrando unos cuantos puntos más sobre la base teórica de Biodanza (evolución radial y reticular, autonomía, simbiosis,…), corroborando científicamente que todo organismo vivo sigue un patrón matricial que impulsa la evolución y conservación del mismo, en tendencia a la armonía de las partes y del conjunto. Y es aquí donde quiero llegar, al concepto de armonía propuesto por Rolando Toro.

En referencia a los sistema vivientes, Humberto Maturana dice: «son redes de producciones moleculares en las que las moléculas producidas generan con sus interacciones la misma red que las produce». Su principio es la Unidad que mantiene la armonía de las partes con el todo en perfecta evolución autopoyésica. Siguiendo el hilo y mirando al ser humano, podríamos pensar que la complejidad de la consciencia y el libre albedrío del que dispone, ppdrían dificultar esa tendencia a la armonía pero la vinculación orgánica con la estructura matricial de los sistemas vivos permanece latente en todos los seres vivos, impulsando al ser humano a la armonía y la integración armónica con la totalidad. A esa «llamada»  Rolando la identifica como «la más intensa forma de nostalgia humana: la nostalgia de amor» que dispone al ser al encuentro consciente con su verdadera naturaleza trascendente, o también llamado «búsqueda del Santo Grial», la plenitud.

Esta necesidad de comunión armónica se manifiesta a lo largo de la historia de la humanidad en todas las culturas y tiempos: en India la búsqueda de la armonía interna en resonancia con la armonía cósmica a través de la meditación y el yoga; en China a través de la meditación corporal Tai Chi Chuan y los 64 exagramas del I´Ching; en Grecia la armonía de las esferas de Pitágoras para poner un ejemplo entre tantos otros filósofos y arquitectos en busca de la expresión de principio de armonía universal; astrólogos egipcios, medievales alquimistas, las danzas sufis,….Einstein a través de la Teoría del Campo Unificado,… una humanidad en búsqueda constante para describir de forma coherente, racional, poética, práctica, la tendencia intrínseca de la condición ser vivo: La Armonía.

Para Rolando Toro la armonía no es una categoría dialécticamente opuesta al caos, ni es oposición ni dinamismo cíclico. Es una relación procesal en que la armonía surge dentro de un cauce evolutivo por la sucesiva organización del caos. Como propone Heráclito, la armonía del eterno retorno, del eterno renacimiento: la armonía en movimiento.

En Biodanza la «Armonía es movimiento-amor, función hipotalámica de comunicación y contacto, riesgo, lucha y cuidado por establecer puentes a través de los cuales circula la energía vital.»  ¿Cómo recuperar la vivencia íntima del movimiento-amor? ¿cuál sería su instrumento?. La mirada, el gesto, el canto, la caricia,.. el retorno a la esencia de la expresión del ser. «Una armonía pulsante, fluida, cálida; una armonía en la que cada individuo encuentra a Amnios, el semejante que lo contiene», dice Rolando.

Ese es su propósito: «Restituir en nosotros esta armonía original».

«(…) Si los movimientos que realiza un individuo aumentan su unidad y mantienen su homeostasis, estamos frente a un proceso integrador que podría llamarse evolutivo. Si la vida de un ser humano se integra a otros centros de vida cada vez más amplios, tal vez estaremos impulsando el proceso evolutivo». 

Delante de un mundo recreado para morir, ser destruido, caducado, explotado, barrido, extorsionado, surge la llamada de la Vida que pulsa hacia la Armonía inevitable. Retomar gestos universales generadores de vida, recuperar su significado original y reeditar en nuestra piel la alegría de ser viviente, integrado en un todo cósmico, evolucionando a la par, transformando el presente en expresión de vida y sentir la satisfacción de ser en la vida.

Biodanza es así. Por eso hay que vivirla.

Biodanza

Danza: movimiento vivencial del ser

En la teoría de Biodanza encontramos, en el apartado «Definición de Biodanza»:

«El primer conocimiento del mundo, anterior a la palabra, es el conocimiento por el movimiento. La danza es, por tanto, un modo de ser-en-el-mundo, la expresión de la unidad orgánica del hombre con el universo».

Esta noción cenestésica(1) de danza pertenece a la historia de la humanidad  manifestándose en los rituales primitivos de celebración y unión con los elementos, en las danzas órficas como práctica de iniciación y purificación, en las ceremonias tántricas y en las danzas sufí, como vía de transformación y conexión con el poder superior, la Matriz de creación, la unidad con la permanencia.

Así el ser humano se inicia en el conocimiento del mundo, mediante el movimiento, vibración creadora de vida, constante, mutable, imperecedero e infinito. Ese movimiento vivencial generador de vida, es la expresión originaria de la danza que surge de lo más entrañable del ser, pulsando desde lo biológico hasta lo cósmico entre cadencias cardíacas, ritmos pulmonares, ímpetus neurológicos, melodías digestivas,… el vaivén de las mareas, los ciclos lunares, las migraciones de las aves,…

Rolando Toro dice al respecto:

«La idea se aproximaba claramente al concepto de «danzar la vida» propuesto por Roger Garaudy. Era necesario restaurar el concepto original de danza por movimiento natural, pleno de significación y de vida, en su amplia acepción. No podía, por lo tanto, asociarse al «ballet» ni a otra forma de danza estructurada. Tampoco podría ser asociada a alguna forma particular de psicoterapia. Inicialmente, utilicé el concepto de «Psicodanza», que posee el grave defecto de ser disociativo. «Psico» proviene del griego psyche=alma: Danza del alma. Ahí está implícita la disociación platónica».

Inicia sus primeros trabajos de danza con pacientes psiquiátricos del Hospital Psiquiátrico de Santiago de Chile en 1965, y observa que ciertas músicas tienen efectos contraproducentes al conducirlos fácilmente a estados de trance y aumentar así las alucinaciones y los delirios. Decide seleccionar músicas y danzas que refuercen la identidad y propone ejercicios de contacto para dar límite corporal y cohesión. El resultado es rotundo: muchos de los enfermos mejoran su juicio de la realidad, disminuyen las alucinaciones y aumenta la comunicación.

Así surge el primer eje del modelo teórico (identidad/trance) de lo que terminaría llamándose Biodanza.

Rolando dice respecto a la danza:

Creo en un danza orgánica, que responda a patrones de movimiento que originan vida. Hemos buscado esa coherencia y la hemos encontrado. Movimientos capaces de incorporar entropía negativa, posiciones generatrices, armonía musical entre los seres vivos, resonancia profunda con el micro y macrocosmos. Nuestro propósito es dilucidar esas pautas de movimiento para la vinculación real. 

(…) Hay un modo de estar ausente con toda nuestra presencia. En el acto de no mirar, de no escuchar, de no tocar al otro, lo despojamos sutilmente de su identidad. (…)Lo que necesitamos para vivir es un sentimiento de intimidad, de trascendencia, de vinculación gozosa y estimulante dicha. Pues bien, en esas necesidades naturales hemos puesto nuestro s objetivos. 

Nuestra finalidad es activar, a través de la danza y ejercicios de comunicación en grupo, profundas vivencias armonizadoras, porque (…) la vivencia es la puerta, a través de la cual, penetramos en el puro espacio del ser donde el tiempo deja de existir y donde somos nosotros aquí y ahora para siempre


Os dejo con estas palabras de Rolando que nos recuerdan que la danza es el movimiento vivencial del ser  desde sus orígenes y, volver a nuestros orígenes es un reencuentro existencial con nuestra naturaleza esencial que vibra de plenitud de amor.

Entre las mentiras del mundo que vivimos, Biodanza es el reencuentro con la verdad, la que parte de nosotros y nace en nosotros.

Que disfrutéis!

 

1) Cenestesia: Del griego κοινός, común, y αἴσθησις, sensación. Sensación general de la existencia y del estado del propio cuerpo, independiente de los sentidos externos, y resultante de la síntesis de las sensaciones, simultáneas y sin localizar, de los diferentes órganos. Definición del diccionario de la Real Academia Española.