Notas de navegación

Queering Spirituality BCN: una experiencia de singularidad y diversidad

El pasado 3 de marzo en la Sala Napati de Barcelona, se dió el primer encuentro Queering Spirituality de Barcelona. Fui invitada por J, un ex-alumno de Biodanza y persona amiga a la que conocí cuando su cuerpo andaba en clave binaria de mujer y se debatía entre rejas de cultura heterosexual, vivencias internas, pre-conceptos y demás luchas titánicas para ser, reconocer y mostrarse quien Es. En ese entonces yo ya me definía como bisexual dentro de esta cultura bipolar, pero no era tanto una definición consciente, sino tejida por la fuerza del vivir.

Desde jovencita he atraído tanto a hombres como a  mujeres, aunque mis escasas relaciones sexuales, que se limitaban a tocamientos y roces, siempre habían sido con el sexo masculino, quiero decir, con los que tienen pene en su órgano sexual. Para mí era una sorpresa encontrarme en esa dualidad en la que yo permanecía como observadora curiosa y distante, ya que la sexualidad no estaba en mis intereses prioritarios.

Vivir el proceso de autodefinición de J durante estos años desde la cercanía en la que se ha dado, me ha permitido aprender muchas cosas más de mí misma y de ser en el mundo. J y yo trabajamos juntos en un proyecto de arte de su gestación: yo era la coach que le proporcionaba el hilo de conexión con su vivencia corporal de transformación representada en su obra. Fueron tiempos de aprendizaje-desarrollo donde no sólo amplié el campo de mis lecturas habituales y me documenté sobre la teoría queer,  se despertaron en mí memorias olvidadas que siempre habían estado latentes en mi interior aunque nunca les había dado un espacio prioritario porque andaba ocupada en otros aspectos de la fractalidad del ser.

Esperaba el dia de Queering Spirituality con interés. Desde el primer momento en el que me inscribí a la jornada por email, recibí un cuido sutilmente distinto. Quiero señalar que estoy acostumbrada a participar de muchas formas y maneras en eventos diversos donde las personas y sus procesos son primordiales, así que el cuidar no me es ajeno.

En la misma calle donde se iba a desarrollar el evento, (una calle pequeñita, sin tránsito en el precioso barrio de Gràcia, BCN), andaba yo mirando el número del portal y un hombre con pelo blanco canoso en su cabeza y su barba, en actitud de estar esperando a alguién, me miró amablemente, intuyó mi búsqueda y sin mediar apenas alguna palabra, me indicó el lugar exacto.

Subí en el ascensor y en la puerta del centro donde se iban a desarrollar las actividades de la jornada, estaba J sonriendo-me. El lugar es exquisito, serenamente cálido, elegantemente sobrio, amplio y equilibrado. La sala central está iluminada por grandes ventanales que dejan ver una espaciosa terraza con sabor a antiguo, ornamentada con grandes tiestos de plantas verdes situados en un orden ligeramente informal que evocan la sensación de aire y respiro. Delante mismo, tejados y terrazas típicas de la cálida Barcelona de barrio, la de siempre, la de toda la vida.

En total somos una veintena de personas más o menos. Las actividades se dan en onda de transición orgánica. Entre tanto, miradas, infusión, encuentros, cocina, conversaciones que surgen sin ninguna expectativa. Me siento cómoda, agradablemente cómoda entre esta Belleza singular. Surge el deseo tranquilo de vuelvo, regreso,  encuentro.

Tomo aire y respiro el recuerdo del día y su efecto prolongado en mi cotidiano. ¿Cómo tejemos las redes humanas cuando la sexualidad es múltiple, diversa, transformable ¿Cómo nos vinculamos con las otras personas cuando la singularidad traspasa la identificación sexual y eso ocurre en todo el colectivo humano, no sólo aisladamente? ¿Cómo educamos y nos educamos en la ilusión del género?

Son preguntas que me surgen en esta intensa inquietud interna de servir a la comunidad humana, de servirme a mí misma, facilitando procesos de integración donde las personas, las cosas, los entes, el mundo, esdevingui [venga a ser] un lugar donde habitar sin sufrir. No podemos evitar el dolor, pero sí el sufri-miento.

¡Hay tanto conocer para construir, que no da para una vida! Por suerte, el vivir no sabe de tiempo, sólo del ahora.

 

Biodanza

Cuentos sanadores. La Espada de Luz de Lobo Blanco

Creado por Teresa Tendero.

Había una vez una gran manada de lobos. Todos tenían hermosos pelajes negros, grises, marrones, colorados, excepto una loba que era totalmente blanca. Se sentía extraña la loba en su reluciente pelaje blanco; ella quería ser como los demás. Intentaba disfrazarse con pelajes ajenos pero siempre acababa sacándoselos porque le daban mucho calor.

Un día vino a la manada un joven lobo blanco. Cuando Loba y Lobo se encontraron, a pesar de su diferencia de edad, se pusieron muy felices porque los dos eran blancos, y empezaron a divertirse juntos. Les gustaba pasear por el bosque, correr a gran velocidad y rodar por los prados verdes, nadar en los lagos y secarse al Sol.

Los Escritos Sagrados dicen que los Lobos Blancos son los Magos y Magas de la manada. Tienen el Poder de la Transformación y lo hacen con sus Espadas de Luz que habitan en su corazón, pero sólo pueden usarla para hacer el Bien y mejorar todo lo que tocan. Loba y Lobo Blanco no sabían que eran Magos porque nadie les había contado eso.

Un día de sus múltiples y diarias aventuras, estaban paseando por el bosque y encontraron dos ramas rotas en el suelo. Las usaron como espadas para jugar a Guerreros de las Galaxias y se inventaron una canción:

Yo Soy el Guerrero de la Luz,
con mi espada luminosa
nadie ni nada me puede vencer.
Aho, Aho, Aho.
Yo Soy la Guerrera de la Luz,
con mi espada luminosa
nadie ni nada me puede derrotar.
Aho, Aho, Aho.


Mientras  jugaban a guerreros con sus espadas de rama de árbol, Lobo dijo:

– Hagamos una invocación: Por el Poder que me otorga la Magia Divina, Yo Ordeno que esta Vara sea mi Espada de Luz con la que vencer toda clase de dragones y monstruos.

Entonces Loba dijo:

– Por el Poder que me otorga la Magia Divina, Yo Ordeno que esta Vara sea mi Espada de Luz con la que pueda Iluminar toda Oscuridad.

Para su sorpresa, las dos varas se convirtieron en Verdaderas Espadas de Luz. Con ellas jugaron a ser piratas y corsarios surcando mares en busca de grandes tesoros; a ser vikingos conquistando tierras lejanas; a ser reina y rey del país de la Música y el Baile; a ser artistas de cine, aviadores,…

Un día la Loba Blanca quiso jugar a ser mamá. Como Lobo Blanco era más joven que ella, pensó que él no podría ser el papá que ella estaba necesitando, así que decidió partir a las Tierras del Este, donde nunca hace frío, al encuentro de un papá para hacer realidad su sueño.

Lobo Blanco se quedó triste y desconsolado, pero aunque joven, era un Guerrero Valiente, así que decidió conocer las Tierras del Oeste, donde nunca hace calor.

Así estuvieron treinta y tres años viajando cada uno por su lado: él por las Tierras del Oeste, ella por las Tierras del Este. Durante todo este tiempo aprendieron a sobrevivir a las inclemencias del tiempo: Loba, tras sufrir graves quemaduras de Sol con las que estuvo a punto de perder la vida, aprendió a andar de Noche con las estrellas y la Luna, y a jugar con las luciérnagas y los Seres del Bosque. Lobo aprendió a tejerse un grueso y gran abrigo con el que se protegió de las grandes nevadas y los fríos hielos del Oeste. Cada uno en su viaje hicieron muchas cosas, buenas y malas, conocieron gentes de todos lados, tuvieron hijos, rieron, lloraron, cantaron y se olvidaron de su canción, aunque siempre guardaron en su corazón su Espada de Luz.

Un día de invierno, tras treinta y tres años de viaje, Lobo Blanco decidió que era tiempo de cambio y se mudó cerca del mar, donde pudiera despojarse de su gran y pesado abrigo para tumbarse al Sol y estar calentito. Mientras descansaba en la arena de la playa, vino a su memoria la canción olvidada y empezó a tararearla.

Yo Soy el Guerrero de la Luz,
con mi espada luminosa,
nadie ni nada me puede vencer.
Aho, Aho, Aho.

Cada vez cantaba con más fuerza, más y más hasta que tan fuerte fue su canto que se le podía escuchar a centenares de kilómetros de distancia.

Justo en ese instante mágico, Loba Blanca paseaba por los bosques de la Tierra Media y escuchó la canción. La empezó a cantar primero como un susurro y poco a poco con más intensidad hasta que sólo se oía una sola voz. Ambos cantaron tan fuerte y tanto tiempo, que sus voces se fueron acercando hasta encontrarse en la Tierra de la Opulencia y allí volvieron a jugar.

Cada vez que se encontraban en la Tierra de la Opulencia, su hermoso pelaje blanco relucía con un brillo especial. Pasaban el rato contándose sus aventuras y desventuras, jugando a hacer magia de nuevo con sus flamantes Espadas de Luz que brillaban como nunca, y empezaron a hacer planes para viajar juntos esta vez.

Como Lobo y Loba vivían en tierras lejanas, un día Lobo tuvo que atender asuntos urgentes que le ocuparían tres días enteros, así que estuvieron tres días en silencio, sin cantar, sin jugar ni hacer magia. Fueron tres días sin Luna.

Cuando Lobo Blanco regresó, había pasado tanto frío allí donde había estado, que volvió a ponerse el gran y pesado abrigo para calentarse. Tanto frío tenía, que se quedó quieto, paralizado, acurrucado con su abrigo, ajenos a todo, esperando a volver en calor.

Loba fue a su encuentro y al verlo tan quieto y helado, intentó encender una Gran Hoguera para que entrara de nuevo en calor. La Tierra estaba húmeda, había llovido mucho y la madera no prendía; entonces Loba sacó su Espada de Luz y le ordenó que encendiera el fuego para calentar a Lobo, pero el fuego no se encendía; era necesario que Lobo sacara su Espada de Luz y la empuñara con fuerza y vigor.

El abrigo era tan pesado que le costaba moverse, tenía mucho frío aunque su corazón ardía por el fulgor de su espada. Lobo estaba aturdido, enfadado, disgustado, inmóvil. Entonces, desde la profundidad de su Ser escuchó la canción.  En ese instante se dijo a sí mismo que no quería tener más frío nunca más, que deseaba sentirse ligero y soltar de una vez el gran y pesado abrigo para andar calentado por el Sol Interno que se manifiesta Allá en el Cielo y Aquí en la Tierra. Con decisión Lobo empuñó su Espada de Luz y ordenó que se encendiera la Gran Hoguera. Así se hizo.

Con el ímpetu, el gran y pesado abrigo cayó dentro de la Gran Hoguera. Lobo Blanco quiso salvarlo pero ante su sorpresa el abrigo empezó a arder y de sus llamas brotaban monedas de oro sin cesar. Tantas monedas de oro dió, que nunca jamás le faltó de nada, ni a él ni a nadie que estuviera con él.

Namasté

Notas de navegación

Las redes sociales desde una mirada biocéntrica

En este mundo de pantalla panorámica donde reflejamos una parte de nuestra soledad encubierta, las redes sociales tienen un papel preponderante de encuentro. El aparador social nos habla de sonrisas, viajes, pensamientos de todo tipo, selfis de aquí y allá, propuestas de todo tipo y para todos los gustos, información de interés y basura flotante. Entre medio de todo este espacio virtual, se dibuja el vacío de la Soledad.

El cuerpo es el mapa que cuenta la historia de una vida: hay senderos ocultos para descifrar, lagos y ríos por donde navegan recuerdos y vivencias que dejan surcos en el agua que sólo se pueden verse desde la distancia, valles de silencio donde la brisa corretea entre las hojas y se oculta tras las rocas, montañas grandes y chiquitas para escalar, subir y bajar, pequeños y aislados pueblos de secretos que esconden pactos de fidelidad, bosques de monstruos que asustan en la noche, hadas de luz que acunan el sueño, madres y padres que haciendo lo que mejor supieron rompen el corazón con lanzas de frío acero.

EL cuerpo habla y en su silencioso decir teje la estructura de un personaje, un actor y actriz que escenifica un vivir, que más que vivir es sobrevivir.

En mis clases de iniciantes de Biodanza, veo a diario cuánto dolor se instala en el cuerpo, cuán gruesa puede llegar a ser la armadura que sustenta la vulnerabilidad humana. Sí, somos frágiles, nacemos así y nuestra fragilidad es nuestra fortaleza pues es el billete de retorno a la Paz. En nuestro mundo, la fragilidad no se honra, se desprecia, se humilla, se maltrata, se esclaviza, se tortura hasta tal punto que para sobrevivir a tal brutalidad, nos escondemos tras corazas tan gruesas y pesadas que pueden llegar a ahogarnos.

En mis clases de Biodanza veo hermosos cuerpos comprimidos en una rigidez que apenas se puede sostener sin temor a romperse. El simple hecho de caminar por la sala durante los tres minutos aproximados que dura una música, puede desencadenar un encuentro profundo con esa fragilidad ocultada y destapar el llanto callado que ahoga el miedo a vivir tal y como en verdad somos.

Y sólo el amor alumbra, sólo el amor.

Las redes sociales ayudan a sentirnos conectados y conectadas más la verdadera conexión sólo se da cuando la mirada se encuentra con el mirar del otro, cuando las manos se entrelazan con otras manos, cuando el cuerpo es acogido por el abrazado y cuidado por la caricia, cuando el silencio habla de emoción y la palabra está preñada de sentido.

No olvides nunca que eres/somos un ser frágil y esa fragilidad es justo la que nos honra.

 

Biodanza

El post-parto y la maternidad/paternidad recién nacida desde una mirada biocéntrica

Han pasado nueve meses de gestación y todos los cambios experimentados durante el embarazo, han culminado en un parto, que quizás no ha sido como esperábamos, pero nos ha dado la preciada criatura que por fin tenemos en nuestros brazos. Es un momento único; podemos pasar horas mirando como se mueve, como respira, acariciando su piel, recorriendo su rostro. Ahora ocupa un lugar palpable fuera del vientre materno, llena un espacio y un tiempo de plena atención. Se inicia el proceso de vincularnos con la singularidad de nuestro bebé, de conocer sus necesidades y adaptarnos a ellas, de experimentarnos como padres y madres, porque no sólo ha nacido nuestro bebé, también ha nacido un nuevo padre, una nueva madre, una nueva familia.

Bruce H. Lipton, biólogo, dice en su libro «La Biología de la creencia»:

La esencia de la paternidad responsable es que tanto las madres como los padres se responsabilicen de educar niños sanos, inteligentes, productivos y llenos de alegría. Claro está que no podemos culparnos, y tampoco a nuestros padres, por los fracasos de nuestra vida o de la vida de nuestros hijos. La ciencia concentra nuestra atención en el determinismo genético, y no nos informa de la influencia que las creencias tienen en la vida ni, lo que es más importante, de cómo influyen nuestros comportamientos y actitudes en la vida de nuestros hijos.

 

No importa si sois padre y madre primerizos o si sois «veteranos» en la experiencia de la maternidad y la paternidad; cada embarazo, parto y post-parto es distinto,  los momentos son distintos, las situaciones cambian, todo se transforma constantemente. El cansancio físico de noches con sueño interrumpido,  los cuidados a nuestro bebé, la falta de tiempo para una misma  y para la pareja, las exigencias de la vida laboral, entre otras cosas, pueden generar nuevas inseguridades, incertezas y exigencias que inciden consciente e inconscientemente, en la relación con una misma, en el vínculo afectivo con nuestro bebé, y en su desarrollo emocional y físico.

Vivimos en una sociedad predominantemente mental, racional, analítica, tecnológica y con poco espacio para sentir y expresar nuestras emociones. Hemos conseguido grandes avances en muchos sentidos pero el coste ha sido muy elevado: vivir separados en nuestro interior, como si cuerpo y alma fueran distintos. La paternidad y la maternidad conscientes nos piden una mirada interior que restablezca la unión de cuerpo y alma para vivir en armonía con nosotros mismos, con los otros y con la vida. La unión de cuerpo y alma  potencia una identidad integrada que repercute en todo nuestro organismo físico, emocional y trascendente, y por supuesto, en la salut integral de nuestro bebé. Las vivencias de los primeros años de vida de nuestro hijo/a, marcaran su manera de relacionarse con el mundo y consigo mismo; de nosotros, padres y madres, depende que nuestros hijos e hijas sean personas integradas, preparadas para asumir los retos de la vida y vencer las dificultades con sabiduría. Esa sabiduría no se encuentra fuera de nosotros mismos; está sólo en nuestro interior.

El camino de retorno a nuestro Yo interno, tiene muchas veredas. El sistema Biodanza Rolando Toro, sustentado por el principio biocéntrico, propone que ese camino de autoconocimiento sea desde la perspectiva biológica, aprendiendo a escuchar nuestro cuerpo y a entender el mensaje que emerge de él.

El lenguaje corporal es primigenio y esencial: no conoce controversias, dudas ni el bien y el mal; su prioridad es vivir en las mejores condiciones posibles y para que así sea, todo nuestro organismo actúa en total colaboración entre todas sus partes para conseguir siempre el mejor resultado posible. Hay una sabiduría intrínseca en nuestras células, en todas y cada una de ellas, para vivir y sobrevivir en óptimas condiciones. Nuestro cuerpo posee la clave de la felicidad, la salud, la alegría, la satisfacción, pero debemos reaprender a escucharlo, a reconocer sus mensajes y acallar nuestra mente sobre-excitada que nos impide un flujo de comunicación fluida con él.

Nuestro bebé recién nacido sólo sabe expresarse al mundo a través de su cuerpo. Él/ella son la expresión viva del lenguaje corporal. Si como padres y madres podemos conectar con ese lenguaje primigenio e incorporarlo a nuestro cotidiano, entender a nuestra criatura, acompañarla en su desarrollo como ser vivo, puede resultar una experiencia muy enriquecedora para todo el conjunto familiar.

La práctica de la Biodanza proporciona ese espacio cuidado de experimentación donde redescubrir el cuerpo y su lenguaje como fuente de la sabiduría del Buen Vivir. Hacemos ejercicios con nuestros bebes y con el grupo que potencian el vínculo afectivo desde el corazón, el gesto, la mirada, el movimiento danzante, el abrazo, y todo ello acompañado de músicas escogidas que intensifican la vivencia amorosa dejando impresión en la piel. Practicar Biodanza con nuestros hijos e hijas, fortalece el alma desde el cuerpo, y poco a poco, crecemos juntos como seres integrados preparados para vivir y convivir en un mundo cambiante.

Si deseas más información sobre las actividades de Biodanza, puedes contactar conmigo a través del correo electrónico tenderoteresa@gmail.com, o por teléfono al 649 085 439.

Agradecida que hayas leído hasta aquí. Un abrazo.

 

Cursos

Embarazo y Gestación en Biodanza

¿Deseas tener un/a hijo/a? ¿De donde viene el deseo de concebir una nueva vida? ¿Te has imaginado en tu interior como madre, como padre? ¿qué es para tí la maternidad, la paternidad? ¿cómo te gustaría que fuera tu familia, el vínculo con tu hijo/a?

Cuanto pensamos y sentimos se gesta en el universo cuántico donde todo ocurre en el ahora de forma transdimensional, o sea, alma-mente-cuerpo se expresan en diferentes frecuencias vibracionales que nos producen la sensación del tiempo (antes, después, lento, rápido). En esa condensación de la forma, lo que llamamos materialización (pues se corporifica, toma cuerpo), existe un traspaso de información que se asienta en la biología para asegurar que todo lo establecido se llevará a cabo. Ese asentamiento biológico es llamado memoria celular: allí se encuentra nuestra biografía desde antes de nuestra gestación como organismos vivos.

La memoria celular guarda todos los programas que heredamos del Inconsciente Familiar con sus fidelidades, secretos y pactos de amor que van a marcar nuestra experiencia de vida de una manera decisiva, así como las vivencias que experimentamos en el vientre materno y durante los primeros siete años de vida.

Cuando un óvulo y un espermatozoide se unen, empieza la gran danza de la Vida, que en su fase evolutiva embrionaria, dura aproximadamente nueve meses, durante los que el sentido de individualidad no existe ya que éste se desarrolla fuera del vientre materno, al cabo de unos meses de vida. Todo lo que la criatura gestante percibe, es vivido en primera persona, de ahí la importancia de vivir el proceso de gestación con plena consciencia de todo cuanto pensamos, decimos y hacemos. La criatura que habita en el vientre materno, va a percibirlo todo: pensamientos, emociones, sensaciones,… que influirán en el crecimiento o contracción de las células de nuestro bebé.

La propuesta de Biodanza nace de la Biología, de la corporeidad vivida. Todo el sistema Biodanza Rolando Toro está diseñado para generar impulsos que potencian gradualmente la expresión de nuestra identidad integrada y la alegría de vivir; por eso Biodanza es progresiva y autorregulada. Cada música, consigna y propuesta de movimiento, sigue una cadencia sonora y vibracional estudiada para que el organismo de todas las personas participantes responda a su estímulo, proporcionando vivencias integradoras que estimulan la sensación profunda de sentirse vivo, viva.

Cuando se practica Biodanza en la gestación, estamos ofreciendo a nuestro bebé, a través de nuestros cuerpos, impulsos de vida relacionados con la confianza, el cuidado, la celebración, la escucha, el respeto, la atemporalidad, la alegría, la comunidad afectiva y, la certeza de unos padres y madres deseosos de darse amor así mismos, a los otros y a la vida. Las heridas y herencias del inconsciente familiar, pueden ser reeditadas con danzas de amor, caricias de luz, miradas sin juicio, rondas de canto, encuentros afectivos, baños de dulzura, en un entorno afectivo donde la comunidad humana honra la Vida y la singularidad de cada una/o.

Hay demasiada nostalgia de amor aún hoy; nuestro mundo sigue carente de abrazos sinceros. Rolando Toro, el creador del sistema Biodanza, creó la Biodanza para llenar las vidas de todas las personas de danzas de amor, de gestos de afecto, de miradas limpias que borraran el dolor y las heridas que la humanidad carga generación tras generación.

Si eres una pareja que estás pensando en embarazarte, una mujer, un hombre, un ser humano gestando un proyecto de vida en tu vientre o en el de tu amor, ven a conocer la Biodanza. Te garantizo que tu cuerpo reconocerá el beneficio desde la primera sesión.

Estamos en Centre MÖUU, carrer Lacy, 102 Sabadell. Miércoles de 18:45 a 20h. +info: tenderoteresa@gmail.com y 649 085 439.

 

Biodanza

Resonancia armónica y Biodanza

Todos los organismos, incluyendo a los humanos, se comunican e interpretan su entorno mediante la evaluación de campos de energía. Puesto que los humanos somos tan dependientes del lenguaje hablado y escrito, hemos descuidado nuestro sistema sensorial de comunicación basado en la energía. Igual que con cualquier otra función biológica, la falta de uso conduce a la atrofia.  Dr. Bruce H Lipton en La Biología de la creencia.

Rolando Toro, el creador del Sistema de integración humana Biodanza, enfatiza la necesidad de reencuentro con nuestra naturaleza instintiva, olvidada tras pesados telones de costumbres, cultura y hábitos modernos que disocian cuerpo-mente-alma de forma que normalizamos la enfermedad como una manifestación más de nuestro estar en el mundo.

Nuestra naturaleza instintiva sigue los mismos procesos fisiológicos básicos de la vida que se dan en los organismos más primitivos de la tierra (los procariotas): una bacteria come, digiere, respira, excreta los desperdicios,  muestra procesos «neurológicos» como percibir dónde se encuentra el alimento e impulsarse hacia ese lugar, y reconocer toxinas y depredadores que activan maniobras de evasión para salvar la vida. Hasta aquí podemos decir que nosotros tenemos las mismas respuestas pero nuestra mente, el entrenamiento al que somos sometidas las personas en escuelas, familia y trabajo, termina por disociarnos de tal modo de nuestra naturaleza instintiva, que nuestras maniobras de supervivencia básica se ven alteradas y mutadas por dependencias emocionales que adoptamos como verdades.

Biodanza es un aliento fresco de Vida en esta locura de posibilidades atroces a las que parece que estamos predestinados. Su abordaje profundamente biológico, incide en nuestra percepción del conocimiento de la Vida y de qué hacemos en Ella. Parece una barbaridad hablar de Ser en la Vida sin más, ni adjetivos ni otros aditivos que el Verbo Ser; es una barbaridad a la que no podemos poner palabras, solo sentires.

¿Qué es Ser en la Vida? intenta contestarlo con la mente de una criatura infante, un niño o una niña que sólo conocen el mundo a través de sus percepciones aún no demasiado contaminadas por la mirada del adulto grandilocuente que todo pretende saber. Ser en la Vida sólo puede ir acompañado de Yo Soy – YoSoY  y de SomoS. ¿Te has fijado en la estructura de estas palabras? Pueden leerse de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Esto tiene un nombre pero ese nombre no es importante, lo que realmente importa es la dimensión que ocupan en el entendimiento de la Vida.

Cuando decimos YoSoY, estamos activando patrones geométricos sagrados porque activan la construcción de la Vida en su multidimensionalidad transversal, simultánea, quántica, numinosa, viva. ¿Por qué te cuento todo esto con referencia a Biodanza? Porque Biodanza celebra la corporeidad como algo sagrado y dionisíaco, con alegría, placer y comunidad, donde poder danzar al son de la propia vida y nombrar con palabras aquello que genera vida. Puede que no entiendas nada de lo que te estoy contando; no te extrañe si así es porque mi lenguaje no se dirige a tu mente pensante sino a tu ser sintiente, a la vibración que te mueve, al impulso que resuena en tu interior cuando algo lo mueve por dentro.

En Biodanza vas a reconectarte progresivamente con ese impulso vital interno que emerge del subconsciente profundo para que lo dejes danzar sin etiquetas ni restricciones hasta que se canse de dominar el escenario de tu hacer. Entonces y sólo entonces, podrás danzar tu oscuridad sin sufrimiento porque en ella se encuentra la Gran Escuela a la que tu te entregaste para experimentar qué es eso de Ser Humano. ¿Sabes de qué te estoy hablando?. De reirte porque sí, de quedarte mirando a alguien mientras también eres mirada y dejas que eso pase sin más; de embelesarte con la lluvia que cae en tu piel mientras sonríes inocente sin pensar si tienes ropa de recanvio; de emocionarte al ver la profundidad de unos ojos o un gesto que dice más que habla,… Biodanza es también esa poética, con toda una base epistemológica que corrobora sus efectos, sus acciones y su manera de hacer para que la magia de la Vida vuelva a correr por tus venas, proporcionándote una clara y profunda sensación de estar Viva. ¿Te acuerdas de qué es estar viva?

Se puede ser feliz sin sentirte culpable por ello; puedes estar orgullosa de ti prescindiendo de ser egoísta y monstruosa como nos han contado,… Eres un Ser Perfecto al que se le ha olvidado de dónde procede de tanto decirte que esta vida es un valle de sudor y lágrimas. Puedes recomponerte solo, sola, pero te aseguro que en comun-unidad es mucho más agradable, más liviano, más profundo, más rápido, más divertido y sobre todo más natural, porque somo seres gregarios, seres de piel con piel, donde nos nutrimos unas a otras porque esa es nuestra naturaleza primaria: la comunidad.

Podría seguir hablándote toda la noche de todo lo que aporta la Biodanza a la vida, pero seguiria siendo poco hasta que no te decidas tú a salir de ese lugar conocido donde, aunque no eres suficiente feliz, te aferras por miedo a experimentarte, pensando que hay tanto para sanar. Biodanza te facilitará un espacio protegido para que la alegría de estar vivo, viva, emerja de forma natural y, mientras emerge, el grupo te devolverá todo el amor que necesitas para seguir adelante experimentándote en tu singularidad, aceptándote en tu proceso de aprender a Ser Humano, celebrando los logros y abrazando las recaídas que te hacen más fuerte, más digna, cada vez más quien tu eres.

No te olvides que en la estructura de la Vida, en todos los organismos vivos, la resonancia armónica incide en la dimensión atómica y libera el potencial que espera para servir a la Vida de la mejor manera posible. Tu, Yo, Somos organismos vivos hechos con los mismos patrones vitales; por eso SomoS (de izquierda a derecha, de derecha a izquierda y leas como lo leas.

 

Notas de navegación

La Catalunya que no se conoce

Después de una jornada histórica del 1 de octubre, en la que el pueblo catalán manifestaba de forma pacífica su deseo de ser escuchado y de decidir cómo queremos vivir, y el cuerpo represivo del gobierno español expandía su violencia contra nuestra reivindicación pacífica, los sentimientos que mi pueblo está viviendo no son de rabia ni de resentimiento; predomina la tristeza y el dolor de evidenciar que en España y en algunas pocas partes del mundo, se nos trata como terroristas neuróticos, radicales y merecedores de respuestas «proporcionales» a nuestro acto de rebelión.

Las imágenes que circulan por internet y que el pueblo español no puede ver porque el gobierno de España las prohíbe, hablan de quién tiene el mando y cuales son sus formas y maneras de gobernar. Tengo amigos por toda España y son pocos los que saben la verdad de lo que está ocurriendo aquí en Catalunya, porque las noticias que les llegan están sesgadas y teñidas de un nacionalismo inquisidor y enfermo que manipula mentes y corazones a su conveniencia. ¿Es esta la España unida que proclaman los políticos que gobiernan el país? ¿Una España unida bajo el yugo de la violencia y la represión brutal de gentes y personas en pie de Paz? ¿Es así como se entiende y se ejerce la unidad? Nunca puede surgir la unidad sin respeto, sin espacios para la escucha y el diálogo, con mentiras tejidas para manipular la información y mostrarla a la conveniencia de un gobierno que pretende mantener la unidad con violencia y represión. ¿No tuvimos bastante con la dictadura militar de Franco? Parece que el pueblo español no ha limpiado esa herida profunda que ayer resurgió nuevamente.

Mi pueblo está triste, el pueblo catalán está triste, el humano allí donde esté está triste. La verdad que vivimos en Catalunya y en todo lugar donde se impone la violencia, no trasciende a las mentes que prefieren seguir creyendo en el viejo paradigma de la fuerza y la brutalidad. Este es un tiempo de cambio donde la oscuridad emerge para ser disipada, y mi pueblo, el pueblo catalán está preparado para que así sea. Seguiremos en pie de Paz, ahora y siempre. Nuestros corazones lloran de tristeza pero tenemos la fortaleza de la Tierra Libre y nos mantendremos como un pueblo libre y en Paz.

Ninguna bala de goma, ninguna porra, ninguna brutalidad hará que el pueblo catalán desista de ser un pueblo Libre y en Paz.

Notas de navegación

Cambia dentro para que fuera cambie

Han pasado dos semanas del inicio de la escuela y los niños y niñas menores de 5-6 años siguen llorando desconsoladamente. Es difícil acostumbrarse al abandono; es tormentoso adaptarse al encierro en un lugar donde, por muy buenas intenciones que haya, es un lugar de entrenamiento para controlar las emociones y «normalizar» el sentir.

La escuela debería ser el lugar donde aprender a pensar y a decir, donde aprender a escuchar y contar las cosas que nos ocurren, que transcurren en nuestro vivir. En lugar de eso, en la escuela nos enseñan a memorizar, a ejercitar la obediencia y el silencio, a acumular fechas, nombres y conceptos que están desligados de la cotidianeidad, del convivir. ¿Acaso nadie se da cuenta de ello? Creo que sí, que somos muchas y muchos que pensamos que el sistema educativos actual no cumple los requisitos para crecer como personas, como seres humanos en un mundo donde todo cambia demasiado deprisa y no hay tiempo para sentir.

Me pregunto qué hacer ante tanta demencia, y la respuesta que calma la posible ansiedad es: Sé quién eres con la máxima coherencia, sin juicio ni luchas; sonrÍe ante la alienación ajena y siente que todo cuanto ocurre es perfecto tal y como es. Si algo no te gusta, cámbialo dentro de tí para que se refleje en el exterior tal como te gustaría que fuera. No dejes de insistir en ello. Ser quién eres; que no te doblegue la insatisfacción y que la acción sea la de pleno sentido.

Nada cambia fuera si el cambio no viene de dentro.

Notas de navegación

El coral de nuestros mares se muere

El coral es un ser vivo formado por colonias de multitudes de individuos unidos entre sí. Su complejidad interna y su belleza se están muriendo. El calentamiento de las aguas por el efecto invernadero del planeta, está blanqueando su exuberante apariencia como grito de alerta a una muerte que acontece en la mayoría de casos en menos de seis meses. Biólogos marinos entristecen de impotencia al documentar la paulatina y rápida desaparición de kilómetros y kilómetros de bosques marinos inertes bajo el agua.

La solución está en nuestras manos y ya fue alertada hace más de treinta años cuando el mundo se reía de las amenazas de la devastación. ¿Qué está ocurriendo en nuestro mundo externo e interno que no conseguimos armonizar la vida que nos habita? El pensamiento se pierde en la destrucción inminente de nuestro planeta y las fuerzas se desvanecen ante tal atmósfera. ¿Cómo recomponerse de la devastación? ¿cómo sintonizar con la paz que deseamos?

Aunque el cuerpo pida letargo, reclame lucha o nostalgia, o no encuentre sentido, respira. Escucha música que te haga danzar desde dentro, déjate abrazar por todo el amor que nos rodea y se feliz en las pequeñas cosas del día a día. Insiste a todo instante porque la batalla final acaba de empezar y no hay tregua. ¡Hay tanto dolor que arrastra! pero sigue, continúa una y otra vez, llegará el momento en que el bienestar será real y nada habrá cambiado pero todo será distinto. En tu interior está la respuesta a todo lo que ansías. Hemos buscado fuera demasiado tiempo; yo casi me pierdo de verdad. He pasado miedo, terror y me he sentido casi morir, pero respiro. El aire entra y el aire sale; el compás de la vida vuelve a vibrar en la consciencia. Sigo respirando y me dejo abrazar por la tierra que me sostiene. La Vida me cuida, la Vida me cuida. La Vida me cuida. La Vida me sigue cuidando. La muerte ha pasado de largo.

Educación Biocéntrica

Frases con pleno sentido

En Castellfollit de la Roca, Parque Natural de la zona volcánica de la Garrotxa, Girona, hay un campo de fútbol donde se encuentra escrito en letras muy grandes: «Un equipo, un sentimiento«. ¿Qué quiere decir?

El equipo infantil está entrenando. Hay una clara jugada de gol; pase de pelota a uno de los jugadores delante de la portería contraria; todo despejado; chuta con fuerza y el balón sale fuera. No ha entrado. La desilusión del pequeño jugador se hace evidente: – No lo entiendo. He fallado.- dice desconcertado.  El juego se para, el entrenador reúne al equipo y pregunta: ¿Y ahora qué?. Otro pequeño jugador responde: – La próxima vez lo haremos mejor.- contesta. El equipo sonrie; algunas palmadas entre ellos y el juego continúa.

Una frase con pleno sentido genera acciones pro-vida capaces de transformar nuestro mundo interno y nuestra sociedad.

Taller vivencial de expresión oral y escrita

Sábado, 16 de septiembre de 10 a 13,30h

Herbodietética TRISKEL, carrer Solsona, 18, Terrassa