Notas de navegación

¿desde dónde?

La intención es energía focal con la que dirigimos acciones que construyen y descontruyen. Ambas fuerzas son imprescindibles para la evolución de la Vida.

A veces me pregunto qué sentido tiene escribir, decir, dialogar, cuando todo parte y regresa al mismo lugar; ese lugar que no es lugar, que es percibible y percibido, donde Nada es Todo y el Todo es Vacío Pleno. Me cuestiono la vida como una caminante sin rumbo más que el vivir, sabedora en el núcleo de la célula, que experienciar es lo que cuenta. Ese contar es autoreferenciado.

Autoreferenciado quiere decir que todo lo que percibo que es el vivir tiene como referencia mi propia visión, mi momento, el instante en el que estoy navegando, el tiempo de navegación, el aire que me lleva y que me aquieta, …Yo soy la referencia, más ¿qué es Yo Soy?.

En los sistemas de dominancia, sean encubiertos y descubiertos, sutiles y densos, frágiles y pesados, la referencia del ser naciente, siempre se halla fuera del sí mismo. Para las pedagogías modernas, basadas en estudios, investigaciones y análisis segmentarios, Ser en el mundo es personalizado por nuestra madre, padre, abuela, abuelo, maestras en la escuela, ídolos de las artes, gurús espirituales, avatares, y más recientemente influencers y otros… Siempre fuera de nosotras mismas, siempre alguien a quien poder parecerse, a quien seguir, a quien superar, a quien combatir. Si bien esto parece la mejor propuesta para enfocarnos hacia un destino que nos satisfaga, desde una mirada biocéntrica, esta perspectiva sigue alimentando la ilusión de la separación, donde para Ser hay que ir hacia algún lugar, una meta, un destino donde llegar.

Esta perspectiva de Ser, no ha sido ni es así en todas las partes del mundo. Los pueblos originarios de la Tierra, las culturas que guardan y mantienen la sabiduría de la Marona, la Mare, la Pacha, de la Gran Madre, se referencian en la Vida representada en todo lo viviente.

la Vida es Somos y Soy


Aunque cambiante en su forma, la Vida Es permanente; lo cambiante, lo que muda es la expresión dinámica de Ella que se destruye y construye al ritmo de la evolución: yo conmigo, con la otra, con el cosmos, tal como propone Rolando Toro.

Desde la mirada androcéntrica, referenciarse en la Vida carga etiquetas de: primitivo desde la omnipresente ciencia; animismo desde la immaculada iglesia católica apostólica romana y sus derivados religiosos; y de simple desde la compleja emocionalidad urbana (añadiría europea pero aunque sería apropiado, estaría olvidando todos los pueblos originarios de la misma Europa que forman parte de la Cultura de la Tierra, aunque silenciada).

Cuando la referencia es la Vida, no hay cómo no percibir la pertenencia pues es el estado natural de todo lo viviente. Al identificarnos en lo personal o la expresión dinámica, evolutiva y cambiante del ser, perdemos el centro y por mucho que en nuestro lenguajear hablemos de biocentrismo, sigue siendo mente. Moojibaba dice que lo personal es como las nubes en el cielo: solemos encantarnos en sus formas, sus colores, … pero las nubes son pasajeras, como todo lo personal. Aquello que permanece es el cielo. Mientras nos sigamos creyendo nubes siendo cielo, pasaremos de un estado de percibir a otro, según el viento que nos sople.

La dualidad del pensamiento reduccionista, ahora sí añado, de la vieja Europa, ha potenciado la separación hasta su propia muerte y consecuente transformación; porque en la Vida sólo perdura lo que permanece y lo que perdura tiene el nombre de Amor, como el estribillo de la canción de SIlvio Rodríguez Sólo el amor, que dice así:

(...)
Sólo el amor alumbra lo que perdura
Sólo el amor convierte en milagro el barro
(...)
Sólo el amor engendra la maravilla
Sólo el amor consigue encender lo muerto

Aquí te dejo el video de la canción entera por si te apetece escucharla.


La palabra Amor alberga un conocimiento eterno, fractal, universal y autoreferenciado. El uso y abuso indiscriminado que se ha hecho de ella, nos ha llevada a confundir la ilusión con certeza y ante tanta locura, ¿cómo discernir la Verdad?.

El tiempo presente, la nueva era de la evolución, nos pide regresar a lo que en geometría sería el punto que es círculo que es Cero para replantearnos creencias, costumbres, maneras de hacer, de percibir y de pensar. Prácticamente todo o casi todo lo aprendido está contaminado de egocentrismo y el ego al centro ha dado todo de sí. Ha llegado el momento del cambio, y aunque el cambio se dará sí o sí por la propia inercia de la evolución, requiere total atención, máxima atención. Para sembrar semillas sanas debemos estar desnudos de pasado, desnudos en presente.

estar con” nos separa

ser con” nos une

Vamos a conseguirlo juntas, no hay duda; no hay como no conseguirlo porque la evolución no se detiene pues es Vida. Ni tan sólo en la muerte se detiene pues es transformación. La clave para saber si vives o estás muriendo puede ser ¿desde dónde percibo lo que percibo? ¿qué hay en el último de los últimos desde dónde? Sólo Allí podremos construir lo construido y reiniciar unidas lo que fué desunido.

Amor y Servicio

PD. Aprovecho para comunicarte que durante el mes próximo voy a dedicarme de pleno a mi proyecto Cuentos biocéntricos: cuentos ilustrados para disfrutar contando y leyendo con grandes y pequeños, en comunidad de dos o más, para crear el conocer y el conoci-miento.

Nos vemos a la vuelta. Disfruta.

Notas de navegación

El Vergel de las Hadas: un lugar para el encuentro del Ser

En el viaje que cada quien emprende en la búsqueda de respuestas a preguntas formuladas desde el eco del tiempo, pasamos por diferentes paisajes que nos llevan a relaciones diversas, silencios, ilusiones que se desvanecen, algunas permanecen… y así vamos haciendo nuestro andar, como si fuéramos al encuentro de un destino, un lugar preciso donde poder estar y quedarse. Con el tiempo y lo vivido, vamos percibiendo que no hay más lugar que el hogar interno, aquel en el que ya habitamos como cuerpo, alma y espíritu.

En ese encontrarnos dentro, regresar al contacto con la naturaleza, Gaia, la Pacha, se torna imprescindible para apaciguar el ruido de la mente, el barullo que genera la línea cuando no se percibe curva y andas y andas sin saber que ya estás regresando, que nunca te has ido pues no hay donde ir. Todo Es.

Si esta Unidad es Verdad y para significar verdad vuelvo a citar a Dan Winter “La Verdad es un punto de fricción donde chocan dos fuerzas con la misma intensidad pero en sentido contrario“, donde realmente puedes percibirte Una con la Vida, es en la Naturaleza. Entre los maestros árboles, los líquenes, los pájaros, los gusanos, las hadas, las plantas, las flores, los insectos, las lombrices, las ninfas, las bacterias, … Las respuestas a nuestra locura aparente se hallan allí, en ese silencio de la plenitud armónica de convivencia donde los mensajes no son palabras, son sentires de colores, de formas espirales, circulares, concéntricas, fractales eternos de proporción áurea que convergen en puntos constantes de verdad que Es Una y Son Cero. Aromas y fragancias de fertilidad.

El Vergel de las Hadas

Siempre he necesitado mantener contacto directo con la naturaleza; era la única manera de oxigenarme de toda la toxicidad de la gran urbe donde vivía: coches, masificación de personas, ritmo acelerado, edificios altos, contaminación acústica, ambiental y emocional. Era demasiado para mí, así que decidí encontrar un lugar relativamente cerca de la gran ciudad y suficientemente lejos para andar con ritmo orgánico, donde el aire fuera limpio y la naturaleza estuviera tan cerca que no necesitara desplazarme. Y lo encontré.

Mi pueblo no es el mejor del mundo, ni el más orgánico, ni el menos contaminado y hay muchas cosas por hacer aún en muchos aspectos, pero es el lugar donde habito y aquí me hallo. Con el paso de los años, paseando por sus calles y entornos, he ido encontrando rincones maravillosos donde me percibo Una con la Vida, envuelta en la Pacha, arropada por su saber añejo, sabroso, siempre dispuesta.

Uno de mis recientes descubrimientos es El Vergel de las Hadas, a ocho minutos en coche y treinta paseando. Allí la Unidad se vive, se experimenta, y ejerce con el conocer y el hacer. Allí también, el humano puede dejar de ser gente y regresar a ser humano. Adalú y Santi habitan el lugar junto con sus hijos. Ellos son los guardianes del Vergel, transmiten todo lo aprendido a lo largo de más de treinta años viviendo con sentido, aprendiendo de la Pacha, recordando como se hacía y como hacer para colaborar con la Tierra, con la Vida para nutrirnos sin desnutrirla, para disfrutar de la autonomía que nos brinda Gaia, para aprender sus ciclos, sus ondulaciones, sus necesidades, que son las nuestras si dejamos que Ella nos nutra.

Cada jueves nos encontramos de 9 a 12h y si llueve aprovechamos para aprender e indagar aspectos más teóricos del cuido de la vida; cuando ya podemos salir a la tierra entonces hacemos lo que haya que hacer en el momento, lo que toque hacer por la temporada, por el clima, por la hora. Santi nos enseña con pasión y sabiduría, Adalú añade comentarios y una tarta casera teción horneada con infusión improvisada con lo que haya. Me siento feliz de haberlos encontrado.

En el Vergel de las Hadas, no solo aprendemos a cuidar la Tierra, a distinguir las plantas y sus usos, las técnicas ancestrales, la química, el terreno, … también recuperamos la vivencia de la comunidad, porque las tareas se vuelven comunitarias cuando hay qué hacer y así, germina en los corazones las semillas del Amor y el Respeto al Vivir. Gracias Santi y Adalú.

Aquí te dejo algunas fotos del último día.

Notas de navegación

Re-encuentro presencial de las Mujeres Jardín: proyecto biocéntrico de mujeres escritoras y poetas del grupo de Biodanza para +65años

Esta mañana ha sido nuestro primer encuentro presencial con las Mujeres Jardín. Hacía casi tres meses que sólo podíamos hablar por teléfono puesto que el promedio de edad de este grupo es de 80 años y sólo tres de ellas usan tecnología internet, las demás el teléfono fijo. Se estaba haciendo difícil mantener un estado de ánimo óptimo para el bienestar y la salud sólo a través del teléfono y durante tanto tiempo; sabemos que la ausencia de contacto afectivo, de miradas, de piel con piel, de silencios compartidos en presencia, poco a poco nos va matando de tristeza.

Necesitábamos encontrarnos, así que aprovechando la fase de desconfinamiento en la que nos encontramos aqui en mi pueblo, lancé la propuesta de reencuentro. El planteamiento era encontrarnos en espacio abierto para compartir en Círculo de Cultura nuestro sentir y, honrar la memoria de nuestro amado Jazmín que partió de súbito, sin poder despedirnos de ella, sin verla, sin dejarle flores, sin un entierro, … nada, sólo el silencio y el sentir que se puede compartir a través de un teléfono.

Las Mujeres Jardín son muy valientes y saben de muerte, de morir y renacer, aunque casi todas siempre lo han vivido en silencio, sin poderse entretener mucho porque había que trabajar, llevar la casa, los hijos e hijas, los deberes de la escuela, el marido, la compra, la ropa, las horas extras, el huerto, los suegros,… Ahora es distinto: la mayoría viven solas ya que la mujer suele ser más longeva que el hombre y ellos se marchan antes que ellas. La soledad por tanto, es una compañía común en su cotidiano, están acostumbradas a ella pero en este período de reclusión, la soledad se convirtió en aislamiento y eso ha sido difícil de sobrellevar, ha pesado mucho, a veces demasiado.

En Biodanza y Educación Biocéntrica, recuperamos el ritual, lo valorizamos, lo hacemos presente como gesto de amor cotidiano para dar forma a nuestros espacios como fuente de conexión con lo primordial. Así que pensando en Carmen me vino la imagen del Mandala.

El mandala es una representación geométrica y figurativa de la creación de la Vida en el universo. Se inicia en un Centro desde donde va expandiéndose en espiral concéntrica hasta el infinito, recreando formas que reproducen los patrones fractales de la creación de la Vida. Los monjes tibetanos son los grandes maestros de este arte que, en su expresión lineal (representando la energía masculina del universo) se denomina yantras y en su expresión figurativa (expresión del femenino) se llama mandalas. Es un arte efímero pues suele hacerse con arena muy fina teñida de colores que se desvanece con el siplo del aire, con la lluvia, incluso con la intención, evocando así que estamos de paso por la vida, la impermanencia de la forma, la transformación de todo el universo material, colaborando así a la expansión y evolución de la Vida. Me pareció perfecto para honrar la memoria de nuestra flor.

Me he despertado muy temprano para ir al bosque a recolectar el material para nuestro mandala. El bosque estaba resplandeciente; ha llovido y todo respira vida. El cesto se ha llenado de flores, hojas, tallos, piedras, ramitas, corteza de árboles, flores secas, … ¡Es tan abundante el jardín de la Naturaleza!

He llegado diez minutos antes al punto de encuentro. Enseguida han empezado a aparecer, una a una, a veces en par, todas con mascarilla y sus ojos brillando de emoción. Algún abrazo se ha permitido, todo progresivo, sin prisa. Nos hemos desplazado hasta el lugar idóneo y allí en nuestro círculo improvisado, entre dos bancos del parque de detrás de la Iglesia, hemos iniciado nuestro compartir. No había mucho que decir , había tanta emoción que las palabras no salían, así que les he explicado porqué he elegido crear un mandala en honor a nuestro Jazmín. Durante la explicación teórica: dónde surge el arte de crear mandalas, el significado, el efecto que casua en nuestro organismo psicobiológico, … ha surgido el diálogo: miedo a que algo tan bello como el mandala pensando en la Carmen, pueda ser destrozado por algún transeúnte, el sentir de una, el silencio de la otra, las miradas entre ellas, los gestos que sin pensar se volvían caricia,… Me encanta escucharlas en sus reflexiones, sus miedos, sus certezas, sus respuestas, cómo se apoyan unas a otras. ¡Es maravilloso compartir con ellas esta espacio!

La creación ha ido tomando forma poco a poco, en silencio. Las máscaras se han ido dejado a un lado progresivamente, ha surgido darnos la mano alrededor del mandala. Dos de las flores han leído un escrito cada una sobre sus sentires, recuerdos y vivencias con Carmen que no habian podido compartir con nadie. Su lectura ha sido muy emotiva. Hemos recordado a nuestro jazmín en su hermosa risa, repetido frases concretas que ella decía, sus gestos, su generosidad, su honradez, su hacer y su alegría.

Las campanas del campanario sonaban cada 15′ acompañandonos con su melodía. Los pájaros cantaban, el aire suave acariciaba nuestra piel y el Sol lo iluminaba todo. Al terminar, hemos decidido que nos vamos a encontrar cada martes las 10 de la mañana.

Siento una gran gratitud. Una gran dicha.

Nota: estoy creando un video con las fotos de hoy. Me está costando más de lo que creían así que cuando lo tenga listo, lo comparto. Por ahora sólo os dejo una foto de nuestra creación.

Con Amor y Servicio.

Notas de navegación

Autoamor vs. más-turbación. La sexualidad femenina desde el hemisferio derecho.

Hace unos años participé en un curso de sexualidad femenina impartido por Doña Mariana. La llamada surgió de dentro, como un grito ahogado que necesitaba ser escuchado, ¿qué era ser mujer para mí? ¿qué significaba el femenino en mi vida? ¿qué lugar ocupaba? En mi proceso de autodescubrimiento, los círculos de mujeres me ofrecían cobijo para expresar mi voz que, a pesar de todo el trabajo hecho en terapias y otros sistemas, seguía oprimiéndome, pero algo más tenía que haber, algo más había de descubrir. En el Círculo me recomendaron a Marianna y allí que fui.

En ese curso aprendí mucho sobre mí misma. Salí con respuestas y sobretodo con muchas preguntas que me hacían cuestionar de dónde venían mis creencias, mis prejuicios, cuánto ignoraba de mi cuerpo, de mi sexualidad. Uno de los regalos más maravillosos que obtuve fue la palabra AUTOAMOR, Doña Mariana la usa substituyendo la palabra masturbación por el peso cultural que carga y también por su composición: más-turbación.

Nunca me había masturbado, no es que lo hiciéramos en el curso, pero allí me abrí a la posibilidad. Compartir experiencias entre todas las mujeres sobre cómo vivíamos la sexualidad, las múltiples maneras de sentir, de vivir, de experienciar, fue en sí mismo una fuente de inspiración. Recuerdo que siendo pequeña, unos 7 años o quizás más, sentía mucho placer con el roce de las sábanas en mis pequeños pezones despuntando como flores en primavera. Era tanto el goce que deseaba que llegara la noche para deleitarme con las sábanas y deshacerme en sensaciones nuevas que me impregnaban de placer y de temor a la vez. Se lo conté a mi mamá y ella me contestó mientras cocinaba, como sacándole importancia, que no era malo sentir placer pero era mejor evitarlo por si podía perjudicarme y llevarme por mal camino. Así que, descarté los roces y me dediqué a borrar literalmente mis sensaciones, por si acaso.

El camino de mi sexualidad ha sido “extraño” por decirlo de alguna manera. Recibí abusos sexuales de niña por parte de un familiar muy cercano y eso condicionó mi relación con las personas y conmigo misma, aunque mi mente lo borró por completo hasta que con más de 30 años de edad resurgieron los recuerdos. Digo “extraño” porque dentro de la atrocidad y las huellas que deja el abuso sexual, (el 9,8 de cada 10 mujeres han recibido abusos sexuales de todo tipo a lo largo de su vida: desde miradas lascivas repetitivas hasta violaciones múltiples), hoy puedo decir que esta experiencia vivida en la niñez, ha sido una de las fuentes de superación y de inspiración a lo largo de mi vida, que me ha llevado a especializarme en el Femenino Sagrado.

Las preguntas inocentes que solemos hacer en la niñez sobre la sexualidad, en general, suelen recibir respuestas superficiales, incómodas, desviadas, insuficientes e incompletas. Con el tiempo se acaba dando por sentado muchas cosas que no se dicen ni se han dicho nunca pero se sobreentiende que se saben, y así andamos en silencios incómodos, ocultos, en comentarios entre risas y frivolidades, normalizando actitudes que no deberíamos pero que por ignorancia, miedo y vergüenza, dejamos que ocurran pues nos enseñaron que “mejor calladitas”, sin crear problemas. Yo crecí así; muchas de las mujeres de mi generación crecimos así y no es que nuestras mamás fueran malas; la sexualidad femenina tiene un recorrido muy doloroso en la historia humana, pero lo peor es que aún hoy sigue siendo causa de sufrimiento, de angustia, de desilusión en muchísimos casos, después de más de cuarenta años.

Algunas diréis que estoy exagerando, que ahora las niñas ya saben cómo evitar embarazos, que conocen los diferentes métodos anticonceptivos, que las menstruación es una etapa del ciclo de la mujer que a veces duele y es incómoda pero con analgésicos puedes hacer vida normal y con tampones (ahora empieza el uso de la copa menstrual) “no se nota nada”. Sí, es verdad, pero estamos a años luz de educar a nuestras hijas e hijos en la única sexualidad que existe, la integradora, la que potencia nuestro Ser y nos mantiene despiertas, conscientes y equilibradas. Libres al fina y al cabo, no sólo para decidir si embarazarnos o no, para sentirnos completas.

Para mí, el AutoAmor ha sido un descubrimiento que ha pasado por diferentes etapas (seguro que hay más pero yo he detectado estas): la negación tipo “eso son tonterías”, “a mi no me hace falta”; la fribolización con frases como “ya estoy servida”, “¿para qué, si tengo pareja?; y el olvido justificado por un “no lo necesito”, “canalizo la energía hacia la creatividad”, “ha dejado de interesarme”, “me aburre”. Todo lo vivido forma parte del camino y está bien, así que si en algo te sientes identificada no te culpes por nada, sólo recuerda que estamos experimentando el vivir y que no hemos de llegar a ninguna parte; de hecho el único lugar donde llegar, si es que podemos decirlo así, es a ti misma.

El sexo, el corazón y la mente son caminos de autodescubrimiento que llevan a la Libertad, a la realización del Ser, a la Iluminación no como una meta, sino como Ser. Si tu sexualidad esta aún por descubrir aunque tengas la edad que tengas, no te desalientes, sigue adelante sin miedo; descubrirás una de las más maravillosas formas de Amar-te, y añado el pronombre reflexivo porque cuando me amo, según la Ley de la Unidad, estamos amando-nos. Es absolutamente inevitable.

El AutoAmor es un estado de consciencia que te permite generar un espacio de autoreconocimiento desde el hemisferio derecho. Eso quiere decir que vamos a descubrirnos desde lo sutil, lo invisible, la intuición, la curiosidad, la apertura de mente y corazón, para que el agua que fluye por todo nuestro cuerpo nos guíe y nos nutra. Por supuesto este espacio es de no-tiempo; todo gira en una espiral progresiva y armónica regida por la Geometría Sagrada. ¡Hay tanto para experimentar! Resignificar la caricia, el tacto, el tiempo, el orgasmo, la forma de mi sexo, mi sabor, el olor de mi sexo… Relájate, crea un espacio hermoso para amarte, ponte velas, música que te guste, aromas,… lo que te venga en gusto. Te lo mereces. Descubre poco a poco qué hermoso es volver a ser inocente. No hay un destino, sólo camino.

Con Amor y Servicio

Notas de navegación

Energía Libre: hacia el Punto Cero

Siempre he pensado que la energía debería ser libre e ilimitada. Hace unos años, me dediqué a investigar el tema y encontré los trabajos y las investigaciones de Nikola Tesla. Seguí investigando y supe que ya era realidad en el día de hoy, aunque con muchas dificultades. El Imperio es muy voraz y destruye todo lo que puede resquebrajarle. Ahora ya no hay marcha atrás. Seguimos avanzando en la caída del Imperio y el resurgimiento del Bien Común.

Por si desconoces el trabajo de Tesla y de otros investigadores, aquí te dejo un texto aclaratorio extraído del libro El antiguo secreto de la Flor de la Vida, volumen 1, de Drunvalo Melchizedek. Dice así:

Desde la época de Tesla, los gobiernos no han permitido que salga a la luz el conocimiento del Punto Cero. ¿Por qué? Tesla quería darle al mundo energía gratis e ilimitada, que sabía que provenía de la tecnología de punto cero. Pero J.P. Morgan, dueño de muchas de las minas de cobre, no quiso que la electricidad fuera gratuita. En su lugar, quería que la electricidad pasara a través de cables de cobre, para poder medirlo, cobrarla al público y hacer dinero. Consiguieron parar a Tesla y el mundo ha sido controlado desde entonces. Desde aquel momento, en los cuarenta, cualquier persona que investigara la tecnología del punto cero y que hablara al público sobre ello, era asesinada o desaparecía, hasta hace poco.

En 1997 una compañía de vídeo Lightworks (Trabajos de Luz) reunió secretamente a algunos de estos científicos y filmó sus trabajos. Contaron la historia de lo que ha sucedido desde los cuarenta y mostraron modelos claros de los inventos en funcionamiento. Mostraron máquinas que, una vez trabajando, brindaban más electricidad que la que requerían para funcionar. Mostraron baterías que nunca necesitan cargarse. Enseñaron cómo se puede convertir un motor ordinario de gasolina, para funcionar con agua corriente con más poder que la gasolina. Mostraron paneles que producen agua en continua ebullición , con la condición de que la temperatura exterior esté por encima de 1ºC. Mostraron muchos otros inventos científicos considerados imposibles para los estándares de hoy en día.

Aqui tienes el vídeo. Espero que te inspire. Está en inglés, subtitulado al castellano. El audio es de baja calidad.

(…) El 13 de febrero de 1998 Alemania patentó una máquina de energía libre basada en carbono, una hoja delgada de material que puede producir 400 watts de electricidad para siempre. Esto significa que todos los pequeños aparatos como las computadoras, los secadores de pelo, las batidoras, linternas, etc., no necesitan ser conectados a la red eléctrica. Es el fin de la vieja forma y el nacimiento de la energía libre ilimitada.

El camino está trazado, ahora cabe caminar por el y hacer realidad lo que ya es. Te dejo un enlace donde encontrarás más información al respecto, con videos y conferencias.

Notas de navegación

La división desde la Unidad

Cuando tienes la certeza que la Unidad es lo único que existe, quiere decir que tu bagaje por los senderos del autodescubrimiento ha llegado a un punto de inflexión en el que no hay vuelta atrás. Quizás sea ese tu momento, quizás esa es tu realidad presente. Ante esta certeza, a menudo surge la pregunta: si todo es Unidad, si el bien y el mal no existen como nos lo han enseñado, si todo se resume a un experienciar y todo es Uno ¿Qué hacer delante de las relaciones tóxicas? ¿cómo manejo la separación desde la certeza de la Unidad? ¿será que estoy equivocada cuando requiero distancia, alejamiento, incluso olvido de una relación, de una persona, de una situación que no me conviene? ¿Cómo afronto en paz “tu a lo tuyo y yo a lo mío”?.

Muchas relaciones se vuelven tóxicas o quizás lo han sido desde el principio y no teníamos capacidad para aceptarlo, para enfrentarnos a ello, o simplemente queríamos experimentar, probar, jugar. Cuando digo relaciones me refiero a los vínculos afectivos que se generan entre amistades, amantes, familia, parejas, vecinos/as, … personas que de alguna manera u otra te importan y afectan en tu cotidiano; en especial quisiera hacer referencia a los vínculos íntimos de familia y del par. Doy por sentado que sabes que todo cuanto nos ocurre es una guía para recordar qué somos en verdad, así que no me voy a entretener con eso. Mi intención es compartir contigo parte de mi experiencia, por si puede serte útil. Si no te interesa, sólo tienes que dejarla pasar.

Para mí, encontrar la coherencia entre lo que siento que es una certeza y el vivir y convivir en este mundo aparentemente dividido, ha significado un camino de error/acierto en el que el sufrimiento, la soledad, la angustia, la culpa, la desesperación, fueron dejando paso al silencio, la observación, la contemplación, la autoindagación cada vez más allá de mí, más profunda si cabe decirlo así, más sincera, y sobretodo más amorosa conmigo. Las señales que llegaban de múltiples formas y maneras, fueron dándome aliento para seguir creyéndome a pesar de las múltiples tempestades y los desafíos. La persona con la que en algún momento me había identificado pensando que era yo, fue desvaneciéndose poco a poco hasta descubrir Aquello que siempre he sido, que siempre Es.

En esta búsqueda insaciable de mi alma, el aire me proporcionó la visión del Sueño y me enseñó a volar alto, lejos, me educó en el ver y el percibir. El fuego me enseñó a transmutar sin quemar, a ser ceniza, a danzar, a no hacerme daño. Después vino el agua que instruyó en el arte del navegar, salvando tormentas y tsunamis, moldeando mis deseos y anhelos. Y por último fue la Tierra que ha nutrido mis raíces y las ha extendido en Su útero para sentirme pertenecer y así aprender a contemplar aquello que Soy a través del espejo de la Naturaleza.

Te cuento todo esto para decirte que las preguntas formuladas en el principio de la narración, tuvieron respuesta observando a los animales mamíferos, como hacen con sus crías, cómo les enseñan el respecto en el clan, a cazar, a defenderse, a protegerse, a ser valientes, a ser lo que son en Libertad. Ellos me dieron la clave de cómo vivir en Unidad en este mundo donde la división, la lucha por conquistar, poseer, por ser más y mejor que el otro aún pisándolo, desvalorizando, subyugando, esclavizando, sometiendo, está bien visto.

Los lobos fueron los primeros mamíferos que observé, luego las ballenas y los grandes cetáceos, después vinieron los felinos. Todos maestros, guías para el ser humano, de hecho todos cuánto existe. Observando su comportamiento, su manera de vivir y de convivir, de hacer, aprecié la Unidad más allá de cualquier situación. Aprendí que ante el cazador hay que protegerse, esconderse, huir y si no hay otra salida, matar. Que la colaboración entre especies es un hecho más allá de las diferencias, que el instinto es clave para vivir en este mundo y nosotras, las personas, los seres humanos, hemos sido privados de la Gracia desde hace mucho, mucho tiempo, pues la Gracia es Femenino y éste ha sido tan maltratado, violado, pisado, esclavizado, abusado, destrozado que nos hemos olvidado de nuestra naturaleza esencial, instintiva, intuitiva, la que conecta con la Tierra, la Vida, la Unidad.

Este post es una llamada al instinto, al retorno del Femenino Sagrado para que tu, hombre, mujer o con aquello en lo que te identifiques, recuerdes hacerlo presente en tu vida, en tu cotidiano, en tus decisiones, en tus haceres. Descubre qué es el Femenino en tí, en tu cuerpo, en tus genitales más allá del género (al fin y al cabo es una palabra que surgió en 1947 o algo así para designar las funciones de cada quien según el patrón patriarcal); aprende a vivir en el estado del tiempo de Kairós (Presente) y en el de Aión (Eterno) y usa Kronos tan sólo en los momentos que se requiera. Conéctate de nuevo a la experiencia de la Unidad, restaurando el Femenino en tí, en tus hijos e hijas, en tus relaciones. No hablo de banderas, de -ismos ni -istas, hablo a tu Ser.

Es momento de restaurar el Femenino al lugar que le corresponde y en Unidad, tejer esta nueva revolución de lo inesperado que es el vivir.

Con Amor y Servicio

Notas de navegación

Cuando el espejo soy yo

Una de las posibilidades que nos está ofreciendo esta pandemia es el uso de las tecnologías para comunicarnos. Para muchas personas mayores, quiero decir más allá de la adolescencia, supone un encuentro nuevo, inexplorado, un reto en muchos aspectos, no sólo el tecnológico. La experiencia de comunicarnos con el resto del mundo a través de una pantalla, nos posibilita mirar al otro, verlo y también verme a mí misma. “Verme a mí misma” puede ser un descubrimiento verdaderamente trascendente. Por supuesto no estoy hablando de los/las adolescentes que usan el móvil de forma habitual como una tercera mano y crean su imagen a partir del “postureo” que imita aquello con lo que se identifican. Hablo de las personas adultas que con el tiempo o quizás nunca, dejaron de mirarse al espejo, dejaron de verse, se olvidaron de encontrarse.

¿Qué es un espejo? La etimología de la palabra espejo apunta a “instrumento de mirar, de observar” diferenciado de ver, ya que observar implica la intención de la mirada, el acto de aprender, el interrogante, si podemos decirlo así. Cuando este instrumento de mirar nos refleja a nosotras mismas, ocurre una revolución interior, un reencuentro inesperado de quién soy yo, qué soy yo.

Ante cuestiones así sólo cabe el Amor y lo escribo en mayúscula para distinguirlo del pseudo-amor que nos han vendido como verdad, cuando sólo es una mentira disfrazada. El Amor en mayúscula es aquel que no juzga ni califica, el que acoge e incluye, el que une, vive y respira para el Bien Común. Digo Bien Común porque el Amor no distingue entre buenos y malos, ni blanco ni negro como nos han enseñado a nosotros. El Amor en mayúscula es Unidad, el Cero mismo. ¿Dónde hallo el Cero, la Unidad, el Amor? Las respuestas se encuentran en el interior, dentro de cada una de nosotras. La llave que abre este paisaje donde habitamos, es el silencio, la atención en el silencio, la contemplación del silencio que me permite escuchar el canto del pájaro, el susurro del viento, la danza de las flores, el tambor de mi corazón. Entonces es cuando el ruido del pensar se desvanece y puedo ser agua como la lluvia, aire como el viento, tierra como nutriente y fuego como cobijo.

Ahora, en este tiempo de pandemia, todo apunta al interior, no te dejes engañar, incluso la pantalla que usamos para comunicarnos con los que amamos, ahora se presenta como el vínculo de mirar mirándome.

¿Qué veo cuando me miro? Puedes ver muchas cosas. Yo te invito a que te mires desde el silencio, sin palabras, sin historia, sin pasado, sólo vacío porque es en el vacío donde creamos. Es en el vacío donde nacemos. Que no te confundan las palabras. Vacíate de los prejuicios, de las creencias, de las ilusiones, vacíate de todo hasta que encuentres el Sonido del Vacío.

El reflejo del Vacío, que se inició con el interrogante ¿qué soy yo?, te devuelve Yo Soy. Yo Soy.

Ahora, vive en Ello y deja que así sea. ¿Es mucho para tí?

Notas de navegación

De ausencias y soledad

El 17 de marzo de 2020 teníamos sesión de Biodanza con las Mujeres Jardín. Era el día en que íbamos a decidir la publicación del segundo artículo pero no tuvimos la oportunidad: la pandemia se había declarado y el retiro estava vigente, así que el artículo quedó a la espera del siguiente encuentro. Ha pasado un mes y seguimos sin encontrarnos. Tardaremos aún muchos días, así que vamos a publicarlo, sobretodo por las flores que ya no están en nuestro hermoso jardín, flores que partieron dejándonos el aroma eterno de los abrazos, las risas, las ruedas de mecimiento, las miradas, la ternura de estar juntas, presentes y de alguna forma, para siempre. Especialmente dedicado a Carmen Jiménez, nuestro florido Jazmín al que no pudimos despedir porque ahora morirse es … ¿qué es morirse en estos tiempos donde nadie se reune para decir el último adiós, donde las personas mueren solas (aunque no fue el caso de nuestro Jazmín que estuvo acompañada de su querida nieta Sara que trabaja en el Hospital Taulí) sin ceremonia, sin ritual, sin seres amados a los que mirar? Es cierto que el personal sanitario, todo el equipo de salud y digo todo porque incluyo a todos, desde los camilleros y personal de limpieza, hasta los médicos, todos están sufriendo más que nadie las consecuencias de esta pandemia que tanto duele y al mismo tiempo nos invita a una profunda reflexión sobre el vivir y el morir.

Un mes y las Mujeres Jardín siguen escribiendo, – Ahora más que nunca- dicen. Hablamos por teléfono, compartimos risas y llantos, mantenemos el vínculo porque la mayoría de ellas no tienen cómo hacer videollamadas, sólo teléfono. Seguimos adelante danzando al son de la música con une, confiando en el ser humano, en su capacidad de innovación y creatividad, en su empeño por vivir, pero muchas cosas habrán de cambiar.

El mundo se ha parado dicen, y aunque seguimos en este retiro forzado, las guerras en más de 40 países del mundo continuan, la venta de armas para que estas guerras sigan su juego macabro continúa, la venta de esclavas sexuales, niñas y niños vendidos como animales y objetos de uso y desuso continúa, el hambre en muchos países continúa robando vidas sobretodo de infantes y ancianos, los campos de refugiados siguen sufriendo el olvido, mientras el humano, sujeto como un perro atado por sus propias cadenas, está en arresto domiciliario. ¿de qué se nos acusa? De locura. La Naturaleza, la Gran Madre, Gaia, Pachamama, ha decidido que es suficiente: hemos sobrepasado el límite de la destrucción masiva del planeta y de los seres que la habitamos, y no hay más tolerancia. Nos toca reflexionar, nos toca establecer nuevas bases para recrear este mundo de locos donde la ley del más “fuerte” es la que impera, y digo fuerte aludiendo al poder inventado del ego superlativo apartado de la vida y dedicado al lucro y la posesión a cualquier precio.

La llamada de Ser Uno no es un eslogan publicitario aunque así nos lo han hechos creer los mecanismos del sistema que absorben verdades y las manipulan para que pierdan credibilidad. Ser Uno es la alternativa de vida que impulsa la propia evolución. No hay venganza, ni resentimiento, ni tan sólo juicio en la Naturaleza; es la Ley Natural de la Armonía y el Equilibro, de la Homeostasis universal. Los humanos nos hemos vuelto células cancerígenas que hay que aislar y destruir para que la Vida recupere su estado natural y los que sobrevivamos aprovechemos la oportunidad para Vivir en Paz. Así actúa la Vida. El Equilibrio Armónico del sistema prevalece a cualquier proliferación egóica.

¿Qué vamos a hacer con todo esto? ¿Qué queremos que ocurra después de esta pandemia existencial? ¿Qué papel queremos ocupar en el mundo?

Es momento de dialogar, de crear espacios virtuales de coloquio, de debate, de cuestionarnos, de escucharnos, de autocrítica, de definir estrategias de cambio que no sean simples parches que paren la hemorragia. Precisamos restablecer nuestro papel de tribu humana en la Tierra y andar a la par con la Vida, entendiendo que no es sólo un aspecto biológico. Somos mente, consciencia, seres cósmicos y eternos experimentándonos como tal. Hemos olvidado nuestra causa de ser. Debemos recordar. Las abuelas ¡tienen tanto que contarnos!!! Ellas pueden hacernos recordar lo que permanece más allá del tiempo. Escúchalas para que su voz permanezca viva, presente. Ellas y los infantes sufren retiro forzado pero tienen voz, la más noble de todas las voces humanas.

Para ti Carmen Jiménez, por tu hermosa sonrisa que permanece viva en nosotras.

En este enlace encontrarás el segundo artículo de las Mujeres Jardín.

Notas de navegación

¿Espiritualidad? Ah si…

¿Sabías que cuando miramos el cielo en la noche, todo cuanto ves a simple vista, es el brazo de la Via Láctea donde habitamos, más alguna galaxia más? Eso quiere decir que desde nuestra infinita “pequeñez” biológica, percibimos una parte de la inmensidad que es la Vida. ¿Te has parado a observar esa inmensidad? Esos centenares y miles de cuerpos celestes cohabitando entre sí, conmigo y contigo incluidas, con la araña del patio que se esconde de la lluvia, con la flor del jardín y el roble del bosque.

Cuando eso ocurre, me relajo sin más y sonrío. No puedo dejar de percibir una Paz que va más allá de las palabras pero que es sentida por algo que me habita dentro y fuera, que lo ocupa todo como un Todo en un Nada. Y casi sin respirar, me asombro. Quizás asombrar no sea la palabra adecuada, pero cuál es la que encaja cuando no hay palabras sólo Presencia.

Sí, sólo Presencia sin palabras ni pensamientos. Sólo Presencia ante la perfecta fractalidad de la Vida, patrones eternos que se repiten sin fin, como una hormiga o un insecto que al mirarnos vea nuestros campos bio-magnéticos, nuestras redes neuronales conectando y desconectando, entrelazándose entre sí en una danza infinita de la que tan sólo percibimos lo suficiente para recordar que somos seres cósmicos, más allá de la individualidad.

Somos seres biológicos, psicológicos, sociales y cósmicos, y añado cósmicos más que espirituales porque debemos nombrar el Cosmos para que se nos haga presente en nuestro cotidiano y nos recuerde que desde tiempos remotos las culturas originarias de la Tierra estaban aquí mismo, con nosotros, mirando el Cosmos en su transformación permanente.

Hablamos de espiritualidad y hacemos referencia al espíritu, a la esencia que somos. A través de la meditación podemos alcanzar estados de percepción que nos permitan vivenciar la eternidad del Ser, pero… sólo mirando el firmamento en la noche, puedes percibir al Gran Espíritu que todo habita, también aquí en nuestra “pequeñez e insignificancia” fractalidad.

Nuestros ancestros, las culturas originarias y los pueblos indígenas, les bastaba con tenderse en el pasto y mirar: la Naturaleza en la Tierra y la Luz en el Cielo. ¿cuántas meditaciones necesitaras para sentirte espíritu? ¿Cuántas prácticas deberás realizar para sentir el Ser Cósmico que ya eres?.

Me pregunto si la espiritualidad es algo que también hemos inventado para explicar aquello que es obvio, que siempre ha sido, es y será a pesar de nuestro olvido, de nuestros enganches emocionales, de las vivencias limitantes a las que nos aferramos aún. La observación de la Naturaleza proporciona estados de éxtasis y de consciencia amplificada, sólo estando Presentes, Aquí-Ahora, en el tiempo eterno de Aión.

Todo cuanto nos rodea nos habla del Ser, representado fractalmente en cada ser viviente, sea cual sea su tamaño, condición, raza, … Nada hay en el Uni-verso que esté separado; eso sólo existe en nuestra mente menor identificada en aquello que cree ver y sentir porque no nos han enseñado a vivir siendo.

EL mundo se ha parado decimos estos días, pero no: es el ser humano que ha dejado de intoxicar su entorno y la Naturaleza rebrota, los animales ocupan espacios antes vetados sólo para humanos, los pájaros cantan con más confiados, la primavera sigue su esplendor, pero este año aún más, pues ha dejado de luchar contra la locura humana.

El cautiverio nos pide reencontrarnos con uno mismo, con nuestro mundo, con nuestras relaciones, con nuestra visión, y algunos nos sentimos afortunados, otros desdichados. En estos días la lucha ya no es la que está fuera, ahora la lucha está en el interior de aquellas personas que prefieren repetir el viejo paradigma que dice que sólo luchando venceremos, pero yo te repito las palabras de los sabios que dicen: No eres un ser viviendo la vida, Eres la Vida.

La mirada que la Vida nos invita a ver, puedes encontrarla en el Cielo que, a pesar de que lo hayas olvidado y no recuerdes cómo mirarlo, siempre está allí. Las nubes pasarán, las tormentas pasarán, pero Tú igual que el Cielo, permanece. No necesitas ser espiritual. Sé Aquello que permanece, dentro y fuera, pues nada existe ni fuera ni dentro. Todo Es. Antes que Uno es Cero: espiral eterna.

Dedicado a todas las personas que aún olvidamos y aún recordamos.

Gratitud.

Notas de navegación

La nueva populación emergente

Dicen que no, pero es verdad que todo cambia, hasta nosotros los humanos (risas ;). Estamos confirmando en este presente lo que en el futuro ya es una realidad, así que no andemos más con chiquitas y hablemos claro, limpio, sin rodeos: no hay clases en la comunidad humana. No hay clases. Sí, sí, has oído bien: clase obrera, clase adinerada, clase media, clase de cole aburrida donde no te dejan mover y te hacen creer un sin fin de “verdades” caducadas [hay no, que esto todavía existe y mucho, ¿o no tanto?]. En cada una de nuestras acciones, estamos afirmando el futuro que deseamos y que por ende, ya es una realidad; así que no demores en pensamientos-basura, pensamientos ruido, recuerdos-dolor, recuerdos-culpa, o cualquier otro pensamiento que te desvíe de la única Real-deidad: Yo Soy Eso Omnipotente, Inmutable, Omnisiciente, Infinito, No-Nacido, Perfecto, nombrado con diferentes nombres que vienen todos a decir lo mismo: Zero, que viene antes del Uno ya que es gracias al Zero que puede explicarse como Uno, Unidad, Totalidad, Dios, Budha,… Todo está en tí, mí,… Yo.

En la conciencia colectiva de la humanidad y de todos los seres de la Tierra, la vibración se alza con Voz potente y clara: Unidad, Juntas, Unidas, y no es que antes hubiera separación (eso sólo fue una ilusión que aún perdura en el tiempo). La Unidad, Juntas, es desde el Corazón, el órgano de la Acción, que culmina en las manos que Dan y Reciben; juntas como personas hermanadas en nuestra condición humana, pero también en nuestra condición de seres vivos, habitantes de este planeta y compartiendo Hogar Gaia. Hemos de abandonar la separación como realidad y transmutarla al siguiente paso para que la vivencia de la Unidad no sea sólo una teoría compartida sino un vivencia de tribu, de manada. Nadie nos enseñó a hacerlo en nuestro mundo occidentalizado, estandarizado, desinformado, però en nuestro interior existe una semilla germinando que crece y crece rítmicamente, con la certeza del Futuro ya escrito. No somos creadoras de realidades, como nos ha hecho crear la NewAge, el Secreto y el mentalismo exotérico. Somos vasijas donde reflejar la Luz del Gran Sol, la que ha existido y existirá siempre; no necesitamos crear nada ya que la Vida ya sabe organizarse y llevar su cometido. Nuestro hacer debe estar centrado en ser contenedores del Agua más pura y cristalina posible, capaz de reflejar con la mayor nitidez posible, Aquello que Es, Aquello que Somos.

Nuestras acciones dan forma a posibilidades y la posibilidad que estamos plasmando es la de la Tierra Prometida donde la Paz reina en todos los reinos y todos y cada uno de los habitantes es/somos Guardián de la Paz. No es tú, y yo; es Yo Soy.

Nací en una familia donde mis abuelos trabajaban los dos porque así lo decidieron juntos. Mi abuela Catalina era de la alta burguesía catalana, vivía en el barrio de Tres Torres de Barcelona, en una de las mansiones señoriales rodeada de la familia, servicio doméstico, jardineros que cuidaban el jardín de la mansión, modista para sus trajes a medida, casa de veraneo en la playa, coches,… y se enamoró de mi abuelo, obrero, republicano, sindicalista. Cuando la familia de mi abuela se negó a aceptar su amor por un hombre de clase social inferior a la suya, mi abuela renunció a todo lujo y cambió su gran pamela de señorita pudiente por un moño raso, sus vestidos lujosos con miriñaque por ropa humilde, se lanzó a la calle con otras mujeres y hombres a hablar en las plazas de la mentira del capitalismo y de toda su maquinaria, se unió a otras mujeres para reivindicar los derechos de la mujer, tuvo tres hijos aunque sólo sobrivió la última niña, mi madre, que se hizo mujer trabajando como sus padres, se casó con un hombre, carpintero de oficio, y nos tuvo a mi hermana y a mí, que trabajamos desde los 14 años haciendo manualidades, “canguros” y apaños para poder salir con la “colla” y no pedir dinero en casa; y me casé y tuve dos hijos, y seguí trabajando en casa y fuera de ella para ganar suficiente dinero que cubriera la guardería, el alquiler, el teléfono, el coche, el fin de semana en la naturaleza, las clases de batería, el centro excursionista, la ropa, la luz,… y escuchar en mi interior una voz imperceptible, insistente, sutil, diciéndome “no llegamos a fin de mes”, “no hay suficiente dinero”, “falta dinero”.

Hoy, con 57 años, divorciada, habiendo criado a mis hijos prácticamente sola, compaginando la maternidad con Ser persona, con el trabajo, con la casa que se cae a trozos si no la mantienes, etc, etc,… hoy, organizando la ropa, necesitaba mover la balda del armario para que cupiera la colcha grande. He intentado hacerlo con las manos pero he necesitado una herramienta que me ayudara a sacar los ajustes. Mientras estaba haciéndolo, he pensado “No hemos tenido dinero, pero hemos tenido recursos”, “Hemos sido una familia con recursos” y de repente, me he alegrado, porque el dinero es un recurso más però sólo complementario. Hay tantas formas de reconocer-nos properas, abundantes, …

Todo está cambiando. Ya es una realidad. Hagámoslo unidos, juntas, en una misma vibración sonora que suene por doquier. Somos gente de recursos haciendo posible que el cambio de paradigma sea una realidad consolidándose. No soy yo, o tú, quien lo hace posible; somos la Intención y la Acción juntas, unidas. Ubuntu.