Notas de navegación

Cambia dentro para que fuera cambie

Han pasado dos semanas del inicio de la escuela y los niños y niñas menores de 5-6 años siguen llorando desconsoladamente. Es difícil acostumbrarse al abandono; es tormentoso adaptarse al encierro en un lugar donde, por muy buenas intenciones que haya, es un lugar de entrenamiento para controlar las emociones y «normalizar» el sentir.

La escuela debería ser el lugar donde aprender a pensar y a decir, donde aprender a escuchar y contar las cosas que nos ocurren, que transcurren en nuestro vivir. En lugar de eso, en la escuela nos enseñan a memorizar, a ejercitar la obediencia y el silencio, a acumular fechas, nombres y conceptos que están desligados de la cotidianeidad, del convivir. ¿Acaso nadie se da cuenta de ello? Creo que sí, que somos muchas y muchos que pensamos que el sistema educativos actual no cumple los requisitos para crecer como personas, como seres humanos en un mundo donde todo cambia demasiado deprisa y no hay tiempo para sentir.

Me pregunto qué hacer ante tanta demencia, y la respuesta que calma la posible ansiedad es: Sé quién eres con la máxima coherencia, sin juicio ni luchas; sonrÍe ante la alienación ajena y siente que todo cuanto ocurre es perfecto tal y como es. Si algo no te gusta, cámbialo dentro de tí para que se refleje en el exterior tal como te gustaría que fuera. No dejes de insistir en ello. Ser quién eres; que no te doblegue la insatisfacción y que la acción sea la de pleno sentido.

Nada cambia fuera si el cambio no viene de dentro.

Educación Biocéntrica

Frases con pleno sentido

En Castellfollit de la Roca, Parque Natural de la zona volcánica de la Garrotxa, Girona, hay un campo de fútbol donde se encuentra escrito en letras muy grandes: «Un equipo, un sentimiento«. ¿Qué quiere decir?

El equipo infantil está entrenando. Hay una clara jugada de gol; pase de pelota a uno de los jugadores delante de la portería contraria; todo despejado; chuta con fuerza y el balón sale fuera. No ha entrado. La desilusión del pequeño jugador se hace evidente: – No lo entiendo. He fallado.- dice desconcertado.  El juego se para, el entrenador reúne al equipo y pregunta: ¿Y ahora qué?. Otro pequeño jugador responde: – La próxima vez lo haremos mejor.- contesta. El equipo sonrie; algunas palmadas entre ellos y el juego continúa.

Una frase con pleno sentido genera acciones pro-vida capaces de transformar nuestro mundo interno y nuestra sociedad.

Taller vivencial de expresión oral y escrita

Sábado, 16 de septiembre de 10 a 13,30h

Herbodietética TRISKEL, carrer Solsona, 18, Terrassa

Notas de navegación

Benaurança

Benaurança és una palabra catalana que traducida al castellano quiere decir Bienaventuranza.

Buenaventura es una palabra que se populariza como Buena Hora, Buena Dicha, Buenos Augurios, Buena Nueva. Dependiendo de la comunidad cultural, se daba una connotación u otra.

A mi particularmente me agrada porque la asocio a loar la Buena Andanza por la Vida.

Educación Biocéntrica

Visión circular asférica

Llevo días acostumbrando mi percepción a mirar redondo. Sí. Es un ejercicio musculo-esquelètico-sistèmico que permite estar en serendivia.

¿Conoces la palabra Serendivia?……..     ……Si no la conoces, juega a imaginar su significado.

Puedes separarla en dos partes, iguales, desiguales y leer los resultados.

Inténtalo. ;)¨çOÇC@

Por sonido, a mi me suena así: SerenayDivina.  Cuando releo la palabra que ha salido SERENAYyVina,……………. SerenYynna,….. podría ser una bailarina hungarenya, una cíngara bailando entre las estrellas, ojos azabache, luz de Luna la Ilumina,……

Por gramática, podría ser: Serèndívina, …. Sèrum, Ser. en En Divina. SER EN DÏVINA….. y entonces, me sale la poética y dice que complementa con SER EN DIVINA Comunidad, vecindad, Hermandad.

 

En lenguaje poético, científico, inventivo,…. Hay infinidad de posibilidades, y eso sería una manera de introducir la visión circular asférica. Pero antes te cuento el significado de SereNDiviA.

Serendivia

Hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando algo distinto

 

Cuando percibimos con el hemisferio derecho de nuestro cerebro humano, la visión se expande; ejerce un movimiento de expansión que afecta al sistema periférico nervioso y activa el conjunto muscular ocular, ejerciendo así una modificación en todo el sistema nervioso central. El efecto inmediato, siendo inmediato & (infinito), es de Bien Estar.

Bien Estar es fonéticamente compatible. Por su frecuencia de uso,  pasó a denominarse bienestar.

Cuando dos palabras se unen por la frecuencia de uso, podemos decir que nace un vínculo. Vinculo es una palabra de usos variados, como muchas. En el caso de la vinculación de Bien y Estar, es una vinculación armónica, podríamos decir de mutuo acuerdo, afectiva, bienvenida, saludable.

La palabra saludable proviene de salus, salud. Esta palabra pertenece según los romanos, a las palabras benéficas, que aportan bienestar, retornan; son palabras circulares o también llamadas palabras generadoras por generar acciones que promueven vida.

La circularidad, es un estado de serendivia donde ocurre lo inesperado sólo cuando llega al punto de partida. Son palabras que gozan la virtud del retorno al inicio, al cuerpo, a la corporeidad vivida.

¿qué es la corporeidad vivida? es un estado serendívico donde Jo Soy Consciente del Aire que Respiran mis Pulmones; del latido de mi corazón, pom-pom, bom-bom… Es el Tiempo de Aión, eterno y cíclico, representado como la serpiente que se muerde la cola, que nos brinda escuchar la voz interior; ella sabe qué hacemos aquí y cual es nuestra vocación.

Mira en rEDOndO. VivE en redOndO, estuDia en reDonDo, cOcina en redOndO, cOnduCe en reDOndO. Mira POr el retrOviSOr de tu auto; justo en ese espejito añadido en el ángulo del retrOvisor de arriBa del conduCtor. … ese espejito es de cristal cOnvEXO; su efecto es COmo si enfOcaras con una lente  zOOM. Cristal convexo, también llamado ASfERiCO.

BeSoS

 

 

 

Notas de navegación

Desde 100 metros más abajo/arriba

Hay una sensación hecha vivencia, que me gustaría explicarla mediante una escena de la película 100 metros del director Marcel Barrena, interpretada por Dani Rovira, Karra Elejalde, Alexandra Jiménez, David Verdaguer, entre otros.

Se trata del momento en que Ramón le pregunta a Suegro: – ¿quieres saber cómo me siento yo?, y Suegro afirma. En ese momento se encuentran situados sobre la cima de una enorme peñasco rodeado de hermosas montañas que recuerdan la Serra del Montseny (Catalunya) y su abundante floresta. Ramón invita a Suegro a que abra los brazos y ruede sobre sí. Suegro asiente e inicia su danza. Ramón lo acompaña y, cuando Suegro ya empieza a rodarle la cabeza y perder el equilibrio, se para y se encuentra con Ramón presente, allí sonriente, mirándolo, y le dice: Pues así es como me siento yo en mi vida.

Hay un mensaje de confianza que trasciende fronteras culturales, costumbres, creencias, y se integra en la vivencia comunitaria. Vivir la certeza que cada acción que mueve las energías de la Vida, es en Sí mismo Perfecta, es una vivencia que podemos llamar «Vivencia Biocéntrica». La Vida ha sido puesta al centro y la comunidad elige que sea autosostenida.

Las dudas, incertidumbres, zarandeos, descoloques que acontezcan en el camino, son parte del Guión de la Divinidad, que sigue en Vibración, Vibra-acción, Vibr-oración, Vitalización,…

Podemos crear más vida.  Si no, que se lo digan a Sebastiao Salgado película dirigida por Wim Wenders sobre Sebastião Salgado, fotógrado brasilero.

 

Educación Biocéntrica

Cuándo perdemos el estado de inocencia que nos hace vivir confiantes

Llegado el momento, nos paramos a pensar y decimos: ¿Cuándo perdí la inocencia?, ese estado natural en el que la vida es un estar ahí, experimentado cómo es ese ser, esa forma presente, su textura, qué nos hace sentir.

Si nos ponemos «modo bebé»: que no camina todavía, que está echado panza arriba en algún lugar cómodo (sea toalla mullida, colchoneta, suelo de madera, hierba,…), explorando esas cosas que se mueven delante y cuando las atrapo en [mis] manos (llenas de babas porque he estado probando gustos y sabores), todo [mi] cuerpo se mueve, aunque no soy consciente de que eso es mi cuerpo. En esa etapa que dura algunos años, vivimos un estado de inocencia absoluta todavía: el exterior es una exploración, sea como sea.

Nacemos inocentes. Da igual que la religión católica, apostólica y romana se haya empeñado tantos lustros en inculcarnos la culpa del pecado original. Es mentira: la culpa No existe. Es un estado emocional que genera emociones como el miedo, la ira, la miseria, la carencia, la rabia, el no-merecimiento, la humillación, la tristeza, la aceptación de algo inaceptable por mandato divino, con «d» minúscula. La losa que depositó la Iglesia Romana como fuerza imperial en toda Europa y Latinoamérica, ha durado unas cuantas centurias, suficientes como para completar el ciclo de la transformación.

Nuestros pensamientos están, en alguna medida, entrelazados con esa información del inconsciente colectivo que intenta repetir patrones por inercia. Una de las claves para acomodar el organismo, a las nuevas acciones que vibran ahora con nuevos patrones vibracionales en nuestros centros de poder, también llamados chakras y otros nombres, es entender cómo funcionan los pensamientos: qué acciones ejercen en el universo vibracional, que frecuencia emiten, cómo inciden en la plasmación de hechos palpables al ojo y el tacto humano. ¿Cómo es lo que llamamos realidad?

Mi experiencia como exploradora de mundos es: lo único que existe es Yo Soy, YoSoy, YoSoY, una palabra palíndrome, igual que SOMOS, sobre todo en castellano. En otras lenguas e idiomas no tiene la misma fuerza (la enseñanza viene de las lenguas antiguas (sànscrito, arameo) donde se usaba el reflexivo para explicarlo todo). La referencia es siempre Yo Soy, todo pasa a través de Mí, entra y sale a través del pensamiento. El pensamiento es el generador de la acción que culmina en la voz que genera nuevas visiones, y así sucesivamente, creando un ciclo, una esfera de energía en movimiento.

Cuando el pensamiento es atrapado por otro pensamiento propio que observa, sin incidir, en lo que ocurre, [gráficamente sería la acción orgánica del hemisferio izquierdo y el hemisferio derecho]. Cuando el observador interviene, lo hace formulando preguntas que incitan la curiosidad, el deseo de saber más, de investigar, de descubrir, de explorar, experimentar, entonces, podemos decir que estamos aprehendiendo, integrando, transmutando. Así es la vida, una constante transmutación, muy rápida por cierto. Sólo cabe observar el tiempo de gestación de una vida humana: nueve meses aproximadamente para pasar de ser una sola célula a un organismo complejo, sistémico, evolutivo, … que llamamos ser humano. Nueve meses para nacer. Nuestro mundo va muy deprisa y para vivir hemos de adaptarnos constantemente.

Como seres humanos nos nutrimos por los estímulos externos, que generan en nosotros modificaciones en nuestro organismo, ya sea en nuestro sistema nervioso, óseo, digestivo y endocrino, afectando a su vez nuestra salud física, emocional y sensitiva. Los eco-factores pueden ser positivos (+) y negativos (-). Estos últimos definen lo más denso y los (+) lo más sutil. Son energías, por tanto no tienen emociones, por tanto el bien y el mal no existe, son experiencias, aprendizaje.

La experiencia es un aprendizaje circular, nos educan para vivir sólo linealmente y eso no es posible ya que no corresponde a la vida. La vida es circular, es espirales concéntricas en redes complejas de comunicación.

Nuestro sistema educativo vive desconectado de su Fuente Primaria porque el ser humano se alejó tanto de Sí para experimentarse, que se olvidó de su origen. Recordar el origen es Presente Perfecto.

El Presente es Ahora, es reflexivo, círculo completo: va, se para, regresa. Es momento de reflexión (acción de reflejar) nuevamente. En una temporalidad abstracta, este círculo reflexivo es un Aliento, una respiración de un Ser gigante, llamado Universo [respiro: entro aire, aguanto el aire, suelto el aire], en esa respiración sonora, ha generado todo lo que conocemos.  Estamos en un momento planetario de reflexión: volver hacia dentro, a nuestro interior, el de la Tierra y, recordarnos que SOMOS, otra palabra palíndrome, que se puede leer igual de derecha a izquierda que de izquierda a derecha.

La educación es la clave del retorno, la acción de educar en las escuelas, las familias, los barrios, las vecinas y vecinos, las amistades, la comunidad. Es la comunidad la que nos educa y es en ella donde gestamos nuestra realidad como creemos que es.  Nos cabe llevar a la comunidad, de nuevo, espacios de encuentro afectivo donde dialogar y contarnos qué nos ocurre, escucharnos, atendernos y tejer en comunidad lo que sirve al pueblo, a sus habitante y a la Vida.

Eso es lo que haremos en el encuentro de educadoras y educadores biocéntricos de Iberia, este Julio 2016. Puedes participar si estás especialmente interesada interasado en la educación. + info

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La Carta de la Vida

(Apuntes de la 1a Formació Intensiva de Educación Biocéntrica en España, marzo 2016)

Fuente inspiradora

El II Encuentro Nordestino de Educación y Ciudadanía y el II Encuentro Nordestino de Educación Biocéntrica, realizados en Fortaleza-Ce, en el período del 11 al 14 de marzo de 2010, contó con la presencia de cerca de 600 inscritos de las áreas de Educación, Salud y Organizaciones y Movimientos Sociales/Comunitarios, entre otras. Los participantes eran oriundos de varias ciudades del estado de Ceará, representantes de varios estados del nordeste y otros estados de Brazil y de países de Amèrica Latina.

Los Encuentros fueron promovidos por el Instituto Nordeste Ciudadania – INEC y Universidade Biocêntrica, con apoyo del Centro de Desenvolvimiento Humano – CDH y muchos otros socios.

Además de las reflexiones en mesas de Diálogo. Vivencias pedagógicas y presentaciones culturales, fueron realizados 8 foros temáticos, utilizando la metodología de Círculos de Cultura, con los siguientes temas Generadores:

  1. Educación Biocénrica en las organizaciones Emprendedoras y Responsabilidad Social.
  2. Ecología y Sostenibilidad en el desarrollo de las ciudades.
  3. Educación Biocéntrica y Acciones comunitarias.
  4. La acción de Biodanza en la Danza de la Vida
  5. Educadores Biocéntricos en la Escuela
  6. Ciudadanía y Desarrollo
  7. Etnias e Inclusión Social
  8. Ciudad saludable

Los Círculos de Cultura, que tienen como soporte teórico la Educación Idealógica de Paulo Freire y son recreados en la acción pedagógica de la Educación Biocéntrica en Cearà, garantizaron que cada participante pudiese dar su contribución directa en el Encuentro, reafirmando el compromiso universal con el Aquí y Ahora y con el futuro de la vida humana y de todos los seres vivos de la Tierra.

La síntesis final de estas reflexiones y contribuciones quedó expresada en la Carta de la Vida, con directrices interdependientes, que expresan una alianza amorosa de compromiso con la Vida.

 

Llamado

La Carta de la Vida presenta una invitación, un deseo, una esperanza, que nacieron del cuidado y de la vinculación profunda con la vida. Es un llamado a la conciencia planetaria de cuidar la vida en todas sus manifestaciones.

Se destina a toda la humanidad como un documento que se propone presentar directrices y acciones para la valorización y el cuidado y la celebración de la vida en el planeta Tierra. En la cual cada persona hace parte de la tela del Universo, con su inmensa capacidad de generar formar distintas de vida en la magnífica danza cósmica.

Comprendemos que la Vida merece ser enaltecida y considerada como algo sagrado. El misterio que la involucra nos incumbe y nos da la responsabilidad de preservarla y reverenciarla en su grandeza, debiendo ser comprendida y puesta encima de cualquier verdad o dogma de fe, para que su continuidad y evolución puedan ser garantizadas.

Para eso, necesitamos tenerla como principio mayor, como una gran maestra de nuestras acciones en el mundo. Cualquier pensamiento, actitud, o movimiento nuestro, debe tener como principio La Vida.

Seguir los principios de la Carta de la Vida significa firmar un compromiso de expansión y aplicación del Principio Biocéntrica en la escuela, en las comunidades, en las organizaciones, y en las diversas instituciones creadas por el ser humano en la búsqueda de una convivencia armoniosa, en búsqueda del placer de vivir juntas.

Solamente una educación para vivir, a través de la valoración del afecto, la vivencia de solidaridad, podrás transformar la visión fragmentada de la realidad en una percepción armoniosa de la existencia, orientada y vivenciada dentro de un profundo sentimiento de amor y de pertenencia a la vida.

Creemos que con es compromiso sagrado de respeto a la Vida, podremos proporcionar un cambio en el curso de la historia de la humanidad, una inversión de valores anti-vida, para una cultura orientada por el vivencia del afecto, de la alegría en presencia del otro-otra, de igualdad, de justicia, de belleza, de misterio, de contacto con la naturaleza.

La Carta de la Vida nos invita a hacer parte de esa conspiración de amor, una conspiración por el acto de vivir.

 

Caminos

  1. Estimular el acto de cuidar como un aprendizaje continuo, vivenciando de manera afectiva y solidaria todas las instancias de la vida social.
  2. Promover la sostenibilidad de los asentamientos humanos, sustituyendo la tristeza por la alegría, el miedo de la presencia del otro por la confianza de poder caminar juntos con respeto a la diversidad (de etnia, género, sexualidad, deficiencias y otros) en la búsqueda incesante de la construcción de un lugar donde sea posible la convivencia armónica, orientada por el conocimiento, nutrición y el cuidado de la vida.
  3. Fortalecer la conexión con la vida por medio de la expresión de los potenciales genéticos de vitalidad, sexualidad, creatividad, afectividad y trascendencia, asumiéndolos como sujeto de una realidad social.
  4. Fortalecer la identidad saludable, la integración del ser, por la vivencia de vinculación consigo mismo, con el otro y con la totalidad, teniendo como inspiración el Principio Biocéntrica – la vida como centro del universo.
  5. Buscar la humanización de la escuela por el fortalecimiento de vínculos afectivos entre educadores y educando, lo que irá a facilitar aprendizajes y significativos fundamentados en una educación volcada a la vida.
  6. Promover el desarrollo humano y la ciudadanía por medio de redes de sostenibilidad universal, cuidando de la vida con responsabilidad, amor y ética.
  7. Redescubrir nuestra humanidad, reconociendo las historias de vida y valorando las raíces de nuestra ancestralidad, sugerida en un árbol de la sabiduría universal que se fructifica por medio del protagonismo del mestizaje de los pueblos, y del conocimiento de la diversidad cultural.
  8. Contribuir en la construcción de una ciudad saludable, que ofrezca oportunidades de educación, salud, habitación, saneamiento ambiental, con respeto, cuidado y amor a todos los seres vivos. Teniendo la participación popular como elemento central para su equilibrio social, ecológico y espacial.
Educación Biocéntrica

Educación biocéntrica en el hogar

Desde la distancia, hace años que conozco a una mujer especial. Se llama Cristina, es la nieta de mis vecinos. Su abuela materna me ha ido contando sus pasos  y, aunque no hablaba mucho con ella, he sentido afinidad de almas desde el inicio.

La vida nos ha llevado a encontrarnos y compartir momentos muy especiales. Cristina esta preparándose para asumir votos de monja budista. Su reciente viaje a Tibet, le brindó la oportunidad de encontrar el camino que guía sus pasos en su pasaje por la tierra. Ríe a menudo y su rasurada cabeza le proporciona una belleza especial. Con ella hemos iniciado lo que podemos llamar «Viernes de meditación budista». Fue una propuesta que surgió del deseo de compartir un espacio de meditación con personas amigas.

La base del budismo es la compasión. Yo no soy budista pero la comprensión de la compasión, el significado de esta palabra que hace tiempo me atrae y no podía integrar, está llegando a través de las meditaciones budistas que Cristina nos ofrece todos los viernes en mi casa.

Una semana más, nos encontramos el viernes antes de las 17h ,que es la hora de inicio de la meditación. En está ocasión mi querida amiga Lola venía acompañada de su sobrino Alex de 10 años. Durante la hora que nos iba a ocupar la práctica, Alex prefirió deambular por la casa con nuestro perro Roc y distraerse a su manera.

En esta ocasión meditamos acompañadas de mantras tibetanos cantados por una mujer. Fue una meditación muy especial para mí: la compasión dejó de ser una palabra para convertirse en una vivencia.

Al término, Álex se acercó y se sentó con nosotras. Estábamos compartiendo los beneficios de la meditación, inquietudes, sensaciones que habíamos tenido. Alex escuchaba atento y, de forma natural se involucró en el diálogo contándonos sus pensamientos, y en el devenir de la danza mágica que se genera cuando las palabras son vivencia, surgió la pregunta ¿qué ocurre después de la muerte?. Se había dirigido a mí directamente, a lo que le contesté – ¿Tú que crees?.

Generamos un espacio biocéntrico donde la vida se manifestaba tal y como es, sin distinciones que nos separen. Cada ser es un mundo de sabiduría particular, individual, que se complementa con todo lo que existe a su alrededor.

La conversación se desarrollaba plácidamente, con silencios, miradas, escucha, experiencias, palabras que brotaban del sentir.  Al rato, Alex manifestó que, sobre todo en la escuela, se encontraba que quería preguntar cosas, decir su parecer, hablar de lo que él pensaba y que casi nunca podía.  Entonces hablamos de lo importante que era nutrirse de otras fuentes para conocer. Le expliqué que en la escuela se aprenden conocimientos que están enfocados a nutrir una parte de la vida, pero no toda y que por ese motivo era importante que leyera otros libros que en la escuela no encontraría. Y seguimos hablando de internet, la información que se puede encontrar por la red, cómo localizar el contenido apropiado, el acompañamiento, …. y así durante un tiempo poseído por Kairós donde todo fluye en corrientes de amor y respeto.

Más tarde me percaté de la falta de bibliografía para la infancia. Quise buscar algún libro de mi biblioteca para ofrecerle, y encontré algún cuento interesante pero nada sobre la muerte, la espiritualidad, la unidad del principio femenino y masculino, Gaia como Ser,… la visión cosmogónica de la vida, la perspectiva sistémica para la educación infantil. Fluyó en mí la visión de un libro con ilustraciones hermosas y me despertó el deseo de escribir para la nueva infancia que tanto tiene para ofrecernos.

Pensé en el mudismo al que la sociedad nos somete desde corta edad. Me estremezco al recordarme a mi misma con tantos pensamientos que no se expresaban porque no había espacios para ello, en la escuela, en casa; sólo en mis juegos. La razón infantil limpia, sin aditivos añadidos más que los de la propia vida. Ser.

Quizás encuentre el momento para contar desde mi experiencia, la sabiduría que se manifiesta en mi sentir, lo que he aprendido de otros seres pensantes que me han aportado luz al conocimiento y ayudado a crear mi propio comprensión de la vida, complementaria a la de otras, a la de todas las personas que vivimos y cohabitamos este planeta.

Amo la Vida. Amo el Presente. Me amo. Este es mi decreto hoy.

Rolando Toro http://www.scuolatoro.com
Rolando Toro
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Notas de navegación

Iluminando la sombra

«La muerte consiste en una disolución mayor en la que el alma se percata de que el cuerpo es sólo una sombra, una imagen proyectada en la pantalla del teatro cósmico» Paramahansa Yogananda. La segunda venida de Cristo, vol. II discurso 52.

En mi trabajo monográfico de titulación como Facilitadora de Biodanza, presenté el tema que más ha ocupado mi vida con el título «Hablamos de muerte«. En Biodanza, los trabajos de titulación son intelectuales y vivenciales por lo que es imprescindible estudiar las bases teóricas en las que se fundamenta Biodanza (una extensa bibliografía), contrarrestar opiniones, cuestionar, dialogar, valorar las propias vivencias y las del grupo donde re-aprendemos a experimentarnos como seres individuales y comunitarios y a profundizar en la intensa vivencia de pertenecer a la vida.

Juntar todo ello en un trabajo monográfico es un reto y, ¡cómo no! un camino de evolución.

Orientada por los directores de la tesis, escribirla para mí fue saber que no tendría suficiente espacio/tiempo para compartir cuánto había aprendido  hasta ese momento.  ¡Hay tantos aspectos, tantos matices que componen la propia historia, viva y en movimiento constante….! Obviamente la terminé y la presenté en la ceremonia de titulación donde directores y directoras de escuelas de Biodanza, colegas titulados y sin titular, familia, amigas, hermanos de caminada, oyentes y otros presentes, acompañaron mi ofrenda y la honraron.

Al concluir, lancé un deseo: ¡Algún día completaré este trabajo y lo publicaré como un libro!. El momento todavía no ha llegado. Antes he de abrir espacios internos que estando presentes en mi vida y decisivos en mi expresión de «ser en el mundo», los he presentado a medias, de escondidas, esquivando palabras que definieran mi construcción del sentir. Y hoy me libero de esa sombra para honrar maestros de vida, ancestros que sembraron la simiente de mi compromiso espiritual, compañeros espiritistas de todo el mundo conocidos y por conocer, para honrarme a mí misma por el amor y la devoción con la que vivo la vida en este juego de voluntades, y sobre todo, para honrar a Dios sobre todas las cosas, como el Principio Inteligente y Causa Primera de toda Creación.

¿Por qué he mantenido oculta mi vida vinculada al Espiritismo? He tenido tanto miedo al juicio, la discriminación, el exilio que impone nuestra sociedad ante lo desconocido, que no encontraba coraje para enfrentarme a tanta mediocridad y sucumbí al engaño social aceptado en el mundo, conformándome en etiquetas de «rareza» para ocultar la verdad de mi caminar.

«El propósito del paso de cada alma por esta tierra es aprender a ver más allá de la evanescencia de los  fenómenos y contemplar la Realidad Eterna. Por tentadora o persuasiva que sea la fastuosidad con que se manifieste maya (la ilusión cósmica), no debemos permitir que desvíe nuestra atención del Señor Infinito, que es quien luce el cosmos sutil y vaporoso como un simple disfraz. (…) la Creación es Gozo y Belleza.» Paramahansa Yogananda. 

El Espiritismo ha sido en mi vida, la sustentación de mi alma inquieta e identificada con la conciencia espiritual. Me ha dado todo lo que he necesitado para ser la persona que soy: ha nutrido mis propósitos existenciales, me ha educado en la diversidad y la Unidad, ha impulsado mi ansia de conocimiento saciándome siempre con su sapiencia y bondad, me ha conducido por los caminos angostos de la compasión y el amor, y siempre, siempre, siempre, me ha sostenido en volandas cuando no encontraba más fuerzas para caminar.

Más allá de sincretismos religiosos, se encuentra la sencilla verdad de un mensaje eterno repitiéndose como eco en el firmamento.

El Espiritismo es la ciencia del alma que permite conocer la complejidad de la vida. Su pensamiento es sistémico desde 1857, fecha de la primera edición del Libro de los Espíritus donde se acuña la palabra Espiritismo por primera vez para definir la filosofía de los Espíritus y diferenciarla de Espiritualismo. En este tratado filosófico y científico, se encuentra la base del conocimiento de la Vida y afirma que no es definitivo ni concluyente,  ya que la vida es movimiento y evolución y por ello el Espiritismo como ciencia y filosofía, seguirá los avances científicos, modificando sus postulados si fuera necesario y evolucionando con el conocimiento de la vida. Hasta el momento, no ha habido ningún cambio en las respuestas dadas por  los Espíritus, y sí confirmaciones basadas en la Cuántica, Neurociencia, Astronomía, Etología y Ciencias de la Vida, posteriores al nacimiento del Espiritismo.

Mi destino es la búsqueda de la verdad. No puedo evitarlo, me nutro de la sabiduría que perdura en el tiempo, de la progresiva comprensión de las Leyes de la Vida, y me fascina la necesidad infinita del ser humano de penetrar en el conocimiento para explicar el qué de todo cuanto existe. Y así, navegando por la vida, me encontré con Biodanza, que le puso cuerpo a todo cuanto aprendí del Espiritismo. Nada era nuevo excepto la manera de transmitirlo, y así seguí estudiando, ampliando conocimientos y maravillándome de la riqueza del lenguaje humano capaz de decir las mismas cosas con palabras distintas. Se acentuó mi pasión por las palabras.

Ayer, mi amigo Alfredo me llamó por teléfono para comunicarme, lleno de entusiasmo y gratitud que, después del trabajo de Educación Biocéntrica presentado en CEADS el pasado sábado, una mujer participante a la que el día anterior le habían diagnosticado cáncer, salió del taller renovada, con una nueva perspectiva de vida, nuevos propósitos, ímpetu vital y alegría de vivir.

No tengo palabras para definir mi sentir.

Me emociona que la vida sea tan hermosa, capaz de transformar la sombra en luz cuando dejamos que los reflejos se nos presenten como nuestra propia belleza, sumando consciencia. Escucharnos a través de las vivencias, mirarnos con el espíritu de la hermandad, mostrar nuestro afecto honrando la presencia de cada una de nosotras, es vivir la Consciencia Crística que habita nuestro interior.

«Cuando la inmanencia de Dios se hace patente en el entendimiento del hombre, despierta en él la comprensión de que tiene el deber y el privilegio de adorar a Dios en el templo de su propio ser y en el templo de todos los seres y objetos del universo». Paramahansa Yogananda

 

Gratitud sincera.gracias