Biodanza

Biodanza y la nueva pobreza. Registro 20.102.013

Diario de navegación Proyecto «La Trobada, el trobador i la trobairitz». Biodanza para personas afectadas de la nueva pobreza. Data estelar 20.102.013

Han pasado dos semanas de la primera sesión de este programa piloto de tres meses. Durante el viaje de mi hogar a «La Trobada» pensé en la posibilidad de que vinieran menos personas: el día estaba frío, lluvioso e invitaba a recogimiento. Si no había un motivo suficiente poderoso para moverse, la sesión de Biodanza sería difícil con pocos participantes.

Me preguntaba los motivos que pueden hacernos olvidar que pertenecemos a la vida y que somos parte de ella,  las causas que nos desvinculan del movimiento eterno que mantiene la evolución y la armonía con Unidad. Recordaba cuan amargo resulta sentirse desafortunado, maltratada y en plena borrasca de culpabilidad,  desarraigo y sentimiento de fracaso. Podría ser que las personas que habían venido el primer día, se dejaran vencer por la miseria que nos envuelve.  Podría ser que….. y así anduve unas dos calles desde la estación de tren  hasta que, cerca de «La Trobada»,  volví a la realidad: todo es perfecto. Sonreí para mis adentros y continué.

Subí las escaleras que me llevan a la sala donde todo ocurre y encuentro dos participantes de la primera sesión que hicimos en verano para presentar el proyecto. Han pasado casi cuatro meses y al vernos, sonrisa nos domina y surge abrazo inevitable. Es así Biodanza cuando cala el ser. Hablamos unos instantes para ponernos al día de novedades y empiezan a venir más participantes. En sus rostros se dibuja alegría de encuentro, besos y algún abrazo. Siento felicidad.

Preparamos el espacio: altavoces, ordenador, aguas, sillas. El círculo está creado y esperamos algunos minutos a algún despistado. Iniciamos 15′ más tarde de lo acordado. Recuerdo la importancia de la puntualidad.

Al mirar el círculo, no puedo dejar de sentir satisfacción, que se intensifica al escuchar sus relatos de vivencia.  Hablan de sensación extraña al salir de la sesión. Una mezcla entre sorpresa  y  bienestar. – Todo era tan natural que me dejé llevar por las propuestas- dijo G. Y seguían diciendo:  Al día siguiente de Biodanza, mantenía esa sensación de alegría y bienestar. – Nada ha cambiado pero puedo percibir mi realidad de otra manera, con mayor perspectiva- compartían en general, cada una con sus palabras.

Para J, le era especialmente confortable volver a percibir el placer de «este mundo alternativo» (nos describía), que había tenido que dejar por no poder pagarlo. Ya conocía Biodanza y reencontrarla fue placentero para J, nos dijo.

Todas las personas del círculo, manifestaron firmes deseos de que Biodanza llegará a más personas que están en su misma situación de nueva pobreza. – Hay que hacer una gran rueda!- dijo M con voz alta.

Antes de iniciar la parte correspondiente a movimiento-danza, ocupamos un tiempo con asuntos administrativos referentes a la ficha de participación, compromiso de asistencia, recogida de datos para registrar los resultados que obtengamos con la experiencia, permisos de imagen y asegurar que todos los datos facilitados por las personas participantes, serán utilizados exclusivamente para el proyecto.

Habían transcurrido  45′ más o menos desde el inicio de la sesión. Era momento de danzar.

Repetimos propuestas básicas: caminar, coordinación, sincronización y progresiva desaceleración para llegar a la introducción de la caricia.  ¡Cuan importante es la consigna! Cada vivencia propuesta se adapta, moldea y acomoda  al grupo y su momento para estimular el mayor beneficio posible. Propusimos acariciamiento de manos en grupo, como momento de celebrar las manos, lo mucho que podemos hacer con ellas; celebrarlas con danza melódica de manos en grupo agradecidas de ser honradas, sin entretenerse en reconocer de quien son; manteniendo movimiento danzante desacelerado.

Sus ojos se cerraron y música inició compases.  Bajamos intensidad de luz. Sus manos  inauguraron danza lenta de agua. En su rostro aparecían progresivamente los rasgos de placidez. El movimiento era lento y suave, sus manos danzaban entre aguas de afecto presente. Transcurridos tres minutos, música finalizó y manos se encontraron en centro apacible donde brotó, de forma espontánea, abrazo colectivo tierno, dulce, afectivo. Y allí quedaron en íntasis orgánica, recomponiendo fragmentos del ser.

En la rueda de balanceo, repetimos la misma canción que en sesión anterior, porque experiencia me dice que repetir ciertas canciones en vivencias concretas, crea una emoción de reconocimiento que potencia confianza y progresiva entrega. Lo conocido, cuando gustoso, vuelve a ser presente y ocupa espacios-confort en piel y sentidos, adaptándonos así, progresivamente, a ecofactores positivos que impulsan identidad saludable y potenciales genéticos.

Al terminar nos miramos,  y alguna dijo  – ¡Biodanza ha de llegar a muchas más personas!!!.

Nos reencontramos en quince días.  🙂

 

Educación Biocéntrica

Educación biocéntrica para personas de la nueva pobreza

Diario de navegación Proyecto La Trobada, el trobador i la trobairitz. Data estelar 15.102.013

Aunque el título del proyecto pueda parecerte extraño, quiero explicarte el significado de cada palabra porque cada una de ellas, está implícitamente vinculada al proyecto social «Restaurant la Trobada» de Terrassa, Barcelona.

Primero te cuento que el Restaurant la Trobada, surge como proyecto de ayuda a las personas que sufren lo que llaman «nueva pobreza». Se trata de mujeres y hombres como tú y como yo que, debido a las consecuencias de la crisis económica actual , se encuentran sin empleo, sin recursos económicos suficientes para cubrir necesidades básicas, sin apoyo familiar en muchas ocasiones, sin hogar donde dormir, con escaso sentimiento de arraigo y autoestima debilitada por la angustia de sobrevivir.Cada vez hay más personas en esta situación de nueva pobreza y, aunque existen comedores y dormitorios sociales donde las personas sin recursos pueden acudir, la beneficencia alimenta y abriga el cuerpo pero tiene poca incidencia en la dignidad. El Restaurant la Trobada promueve el intercambio de trabajo por comida. Desde el Servicio Social del Ajuntament de Terrassa, son derivadas algunas de las personas que se encuentran en la situación de «nueva pobreza» para recibir un menú diario a cambio de dos horas de trabajo. Son los llamados «clientes de tiempo» que se diferencian de los «clientes de euro» que pagan el menú con euros. Para saber más sobre el proyecto, te invito a que clikes el enlace Restaurant la Trobada

Trobada en catalán se traduce al castellano como «encuentro entre dos o más personas para dialogar o crear juntas algo común». La palabra trobador en catalán quiere decir igual que en castellano trovador «compositor e intérprete de Occitania a finales del siglo XI. Persona hecha para componer, inventar, crear». Trobairitz es el femenino de trobador, que existieron también entre los siglos XII y XIII.  Me pareció que jugar con estas palabras me abría la posibilidad de encontrarnos como trovadores, unidos para componer nuevas canciones de vida y prosperidad para todas las personas.

Conocí éste proyecto a través de una compañera del Cercle de Dones LLuna de Castellar del Vallés, pueblo donde vivo. En la luna nueva de marzo de este año 2013, Núria nos contó su experiencia como voluntaria de este proyecto que estaba iniciando su aventura. Enseguida me vibró dentro y después de conocer a Pau, coordinador del proyecto, visitar el Restaurante, comer en él y relacionarme con las personas que lo componen, decidí implicarme ofreciendo sesiones de Biodanza para usuarias y voluntarias, como proceso de integración, aumentar autoestima, creatividad, capacidad de transcender, vínculo afectivo, reforzar identidad saludable y estimular el sentimiento de comunidad con el propósito de generar acciones que repercutan en el bien de la misma.

Después de trámites burocráticos y acuerdos entre las diferentes asociaciones que apoyan el proyecto, hicimos una sesión de presentación en junio donde participaron unas cuantas personas usuarias y voluntarias. La aceptación fue contundente. Vino el verano y en septiembre reiniciamos la propuesta y tras presentar el proyecto redactado con intenciones, objetivos, metodología a seguir y programa detallado, el pasado martes 15 de octubre iniciamos el programa piloto que tendrá una duración de tres meses con sesiones de educación biocéntrica quincenales en el mismo local del Restaurant.

Me he decidido a compartir diario de navegación del proyecto porque doy fe que compartir lo que sabemos, aquello que vamos experimentando, es generar vida, construir comunidad y sumar conocimientos. Es abrir el pecho para dar lo mejor de sí misma, sabiendo que estamos contribuyendo a dignificar la comunidad humana, a restaurar su condición y posibilitar acciones que generan vida y promueven su evolución. Esta es la propuesta de Educación Biocéntrica.

Como experiencia personal sobre la «nueva pobreza» te cuento que durante año y medio, he estado participando en el Movimiento 15M donde he podido conocer de cerca a personas que han tenido que desalojar sus casas con hijos a cuestas y sin pertenencias por no tener dinero para pagar hipotecas. He acompañado en la recogida de alimentos reciclados de supermercados y mercados, para cocinarlos y dar de comer a muchas personas; he participado en varios mercados de intercambio y en mercados con moneda social,… He podido convivir con rostros repletos de desamor, incertidumbre, desarraigo y profundo sentimiento de derrota. Trabajar con ellas, requiere de la metodología de Educación Biocéntrica porque permite que entremos hablando desde el corazón, el lenguaje universal.

La palabra es el recurso de comunicación más conocido y utilizado. Cuando iniciamos pequeñas rondas de presentación donde las personas pueden decir sus palabras mientras se miran y son miradas, va naciendo una musicalidad grupal que termina en sonrisa siempre. Y digo siempre porque no puedo decir otra verdad. Siempre, siempre, surge la sonrisa. A veces discreta, otras abierta y resonante, siempre luminosa que emerge entre ojos y piel. La alegría se hace presente pausadamente, toma su asiento entre nosotras y brilla.

El principio de progresividad que propone Biodanza, es sagrado para nosotras facilitadoras. Recrear un ambiente tranquilo, pausado, son silencios que surgen de forma natural, propicia que personas que tienen el sufrimiento, la angustia y el desarraigo en la piel, suelten de a poquito las tensiones y así aflore su naturaleza afectiva, su ser natural.

Pasados 15 minutos del horario establecido, nos sentamos en sillas del restaurante en ronda. Todas las personas presentes se conocían entre sí, excepto dos. Eran usuarias y voluntarias con curiosidad de saber qué era eso de la Biodanza. Me presenté. Les conté cómo conocí la Biodanza, qué efecto causó en mí la primera sesión, por qué decidí formarme como facilitadora. Mi relato era sincero, sin pretensiones de agradar. Seguimos con la historia de Rolando Toro, sus inicios como educador, psicólogo, su espíritu convencido de cambiar el mundo y restituir la nostalgia de amor que sufre.

Sus rostros fueron tomando color. No es que antes no lo tuviera, pero empezaba a notar cambios en su piel. «La palabra hablada está constituida por tres clases de vibraciones: la energía física (el sonido), la energía vital, que se activa con la voluntad del orador; y el pensamiento. Cada palabra que el hombre pronuncia deja rastros de vibraciones en su cuerpo y cerebros físicos (…)»  Paramahanda Yogananda.

Hablamos también de la implicación en el proyecto tanto de mi parte como por la suya y de la intención de publicar los resultados, para lo que necesitaba su consentimiento para recoger datos.  A todas sin excepción les pareció bien.

Para la sesión, había preparado 5 vivencias básicas con el objetivo de soltar el cuerpo y sentir la presencia del otro y del grupo. La vivencia grupal incentiva el sentimiento de pertenencia y me parece importante empezar por aquí.

Iniciamos una ronda para explicar la simbología del círculo en biodanza. Después un caminar rítmico y a partir de la mitad de la canción, les fuí indicando que fueran saludándose con los que se cruzaban, primero de forma discreta hasta que pudimos llegar al encuentro de amigos.

Seguimos con coordinación ritmica, y luego rueda rítmica con un paso común. Aquí empezó, de forma natural, a surgir el juego de imitar los movimientos que uno de ellos hacía, mientras cambiaban de protagonista. La canción duró 4′ aproximadamente y terminaron riendo a carcajadas y con algún abrazo.  La risa les produjo sed y nos tomamos un tiempo para beber agua, ir al baño mientras seguían conscientes de no hablar. Alguna palabra se les escapaba pero mantenían la intención de comunicarse con el cuerpo solo.

Seguimos con sincronización melódica con cambios. Algunas parejas se cogían por la cintura y alguna reclinaba la cabeza en la otra persona.

Continuamos con ronda de balanceo suave. Ojos cerrados, entrelazados por la cintura y dejándose mecer por el movimiento suave del grupo. Sus rostros estaban relajados, desprendían placidez. Desde la mirada de facilitadora, estos momentos son de extraordinaria belleza. Siempre me conmueve presenciar como la música, el movimiento, la intención, la propuesta, destapa el ser que habita dentro y emerge belleza natural, hermosa, cristalina.

Seguí con una música de activación suave donde pudimos mirarnos. Habían pasado 1h45m exactamente.

Al terminar eran mujeres y hombres más bellas, como siempre ocurre. Comentaban entre ellas, «estoy muy bien, pero me siento rara. No estoy acostumbrada a tanto amor». «Que distinto de lo que me imaginaba». «Que bien me siento». «Estoy contento». «Qué fácil me resulta mirar al otro y normalmente no me pase. Siempre voy con la cabeza baja».

Decidieron intentar convencer a más personas vinculadas al proyecto para que vinieran a participar de las sesiones, buscar a otras usuarias que ya no estaban porque se les había terminado el plazo de los cuatro meses.  Decían que estaban seguras que les iba a ir muy bien.

Sugerí que si les apetecía, escribieran sus sensaciones, pensamientos o lo que quisieran y llevaran un diario de biodanza. Algunas dijeron que si.

Para la  próxima sesión, quedamos en que traería las fichas de las personas participantes para rellenar sus datos y algun test de satisfacción y bienestar para hacer el seguimiento.

Nos despedimos con besos, algún abrazo y muchas muchas sonrisas. El acercamiento físico ha empezado. Buena señal.

Biodanza

Biodanza para familiares de enfermos crónicos

Trabajo de tres años de experiencia con datos estadísticos del programa piloto desarrollado en Castellar del Vallés (Barcelona).Programa subvencionado por el Ayuntamiento de Castellar del Vallès (Barcelona).

El proyecto social de Biodanza para familiares de enfermos crónicos tiene como título “El recreo del cuidador” y surgió a partir de la necesidad social de dar un espacio de cuidado y descompresión a la persona que, por circunstancias familiares, ha tenido que asumir el rol de cuidador de un familiar afectado por una enfermedad crónica.

El Ayuntamiento de mi pueblo, Castellar del Vallés (Barcelona), sensible a esta necesidad, solicitó mis servicios para aplicar la Biodanza en este colectivo de personas.

Las características de las personas llamadas “cuidadoras” de sus familiares enfermos crónicos son: pérdida de su actividad laboral para asumir los cuidados de la persona dependiente; pérdida progresiva de las relaciones sociales; gastos económicos añadidos que incluyen en el 93,7% de los casos, los gastos médicos y de soporte domiciliario que sólo en parte están cubiertos por las entidades públicas, y la pérdida añadida de los ingresos de su ocupación laboral. Todos estos factores afectan directamente a la salud y el bienestar del “cuidador”.

La visión de salud y bienestar pasa por procesos biológicos y por las interacciones ambientales, sociales, culturales y educativas que afectan directamente a la identidad del ser humano. El actual abordaje psicológico del principio de identidad afirma que la persona está en constante transformación sin dejar de ser la misma. Rolando Toro, el creador del Sistema Biodanza, así como otros pensadores, educadores, científicos, filósofos e investigadores, afirman que la identidad es permeable a la música por lo que puede transformar la conciencia propia de sentirse vivo y experimentarse a sí mismo. En este sentido el Sistema Biodanza aporta las herramientas necesarias para que las personas con rol de “cuidadores” puedan resignificar el sentido de “ser persona” (etimológicamente per sonare “para sonar”) y manifestarse con su propio “sonido” en la vida. En definitiva, recuperar su expresión de identidad, olvidada por el rol que desempeñan.

Grup Cuidadors Castelllar del Vallès

El programa piloto se desarrolló con un grupo de 12 mujeres con edades comprendidas entre 41-69 años, con participación voluntaria en le proyecto, grado de capacidad funcional i/o cognitiva independiente, residentes en el municipio de Castellar del Vallès y al cargo de los cuidados de familiares afectados por enfermedades crónicas y/o degenerativas. Todas las beneficiarias del proyecto fueron seleccionadas por el Ayuntamiento de Castellar del Vallès. El índice de participación fue del 95,9%.

Para la valoración del proyecto se hicieron servir:

• Test de sobrecarga del cuidador, validado para evaluar los índices de sobrecarga del cuidador con diferentes indicadores.

• Test de satisfacción personal del taller, con diferentes indicadores.
Los resultados obtenidos fueron plenamente satisfactorios hasta el punto de seguir con el proyecto subvencionado por el Ayuntamiento de Castellar del Vallés (Barcelona) por tres años más con incremento de dos sesiones semanales en horarios distintos para poder asumir las necesidades actuales de la población.

El Ayuntamiento, así como el Área de Bienestar Social en colaboración con el personal médico-sanitario del Centro de Atención Primaria de Castellar del Vallès, siguen trabajando para ampliar la demanda del servicio al cuidador.

Documento del proyecto de Biodansa social – Esbarjo del cuidador

Presentación de los resultados obtenidos: clika

Biodanza

Biodanza para afectadas por Fibromialgia y Sindrome de Fatiga Crònica (SFC)

Trabajo desarrollado desde abril de 2008 a mayo de 2009 con mujeres afectadas y diagnosticadas de fibromialgia y/o SFC en colaboración con la Associació Catalana d’Afectats de Fibromiàlgia (ACAF), en su sede de Sabadell (Barcelona).

Desde abril del 2008 hasta mayo del 2009, doce mujeres afectadas y diagnosticadas de Fibromialgia i/o Síndrome de Fatiga Crónica, pertenecientes a la Associació Catalana d’Afectats de Fibromialgia (ACAF), en su sede de Sabadell (Barcelona), asisten semanalmente a sesiones de Biodanza de 2 horas de duración.

En el primer período trimestral, la regularidad de las sesiones era quincenal. Después del período vacacional estival, las sesiones son semanales, siendo el proceso de integración mucho más rápido.

Biodansa i ACAF (Sabadell)Las propias beneficiarias, han diseñado un proyecto de salut y ayuda comunitaria a personas afectadas por la fibromialgia y/o el síndrome de fatiga crónica, que titularon «Proyecto de ayuda con dignidad», aportando la vivencia íntima de lo que significa estar afectada por una enfermedad como la fibromialgia, y el reencuentro existencial que ha supuesto la práctica biocéntrica en su proceso de salud y  recuperación de calidad de vida.

El testimonio de estas mujeres, respecto a los efectos producidos por la aplicación del prinicipio biocéntrico en sus vidas, es estadísticamente mesurable.

Metodología

La aplicación metodológica aplicada en las sesiones ha sido el Sistema Biodanza y  Educación Biocéntrica.La práctica semanal de Biodanza permitió incorporar la herramienta biocéntrica del Círculo de Cultura, pudiendo así documentar su experiencia vivencial.

Ver presentación de presentación de resultados «Ayuda con dignidad»

Notas de navegación

Iluminando la sombra

«La muerte consiste en una disolución mayor en la que el alma se percata de que el cuerpo es sólo una sombra, una imagen proyectada en la pantalla del teatro cósmico» Paramahansa Yogananda. La segunda venida de Cristo, vol. II discurso 52.

En mi trabajo monográfico de titulación como Facilitadora de Biodanza, presenté el tema que más ha ocupado mi vida con el título «Hablamos de muerte«. En Biodanza, los trabajos de titulación son intelectuales y vivenciales por lo que es imprescindible estudiar las bases teóricas en las que se fundamenta Biodanza (una extensa bibliografía), contrarrestar opiniones, cuestionar, dialogar, valorar las propias vivencias y las del grupo donde re-aprendemos a experimentarnos como seres individuales y comunitarios y a profundizar en la intensa vivencia de pertenecer a la vida.

Juntar todo ello en un trabajo monográfico es un reto y, ¡cómo no! un camino de evolución.

Orientada por los directores de la tesis, escribirla para mí fue saber que no tendría suficiente espacio/tiempo para compartir cuánto había aprendido  hasta ese momento.  ¡Hay tantos aspectos, tantos matices que componen la propia historia, viva y en movimiento constante….! Obviamente la terminé y la presenté en la ceremonia de titulación donde directores y directoras de escuelas de Biodanza, colegas titulados y sin titular, familia, amigas, hermanos de caminada, oyentes y otros presentes, acompañaron mi ofrenda y la honraron.

Al concluir, lancé un deseo: ¡Algún día completaré este trabajo y lo publicaré como un libro!. El momento todavía no ha llegado. Antes he de abrir espacios internos que estando presentes en mi vida y decisivos en mi expresión de «ser en el mundo», los he presentado a medias, de escondidas, esquivando palabras que definieran mi construcción del sentir. Y hoy me libero de esa sombra para honrar maestros de vida, ancestros que sembraron la simiente de mi compromiso espiritual, compañeros espiritistas de todo el mundo conocidos y por conocer, para honrarme a mí misma por el amor y la devoción con la que vivo la vida en este juego de voluntades, y sobre todo, para honrar a Dios sobre todas las cosas, como el Principio Inteligente y Causa Primera de toda Creación.

¿Por qué he mantenido oculta mi vida vinculada al Espiritismo? He tenido tanto miedo al juicio, la discriminación, el exilio que impone nuestra sociedad ante lo desconocido, que no encontraba coraje para enfrentarme a tanta mediocridad y sucumbí al engaño social aceptado en el mundo, conformándome en etiquetas de «rareza» para ocultar la verdad de mi caminar.

«El propósito del paso de cada alma por esta tierra es aprender a ver más allá de la evanescencia de los  fenómenos y contemplar la Realidad Eterna. Por tentadora o persuasiva que sea la fastuosidad con que se manifieste maya (la ilusión cósmica), no debemos permitir que desvíe nuestra atención del Señor Infinito, que es quien luce el cosmos sutil y vaporoso como un simple disfraz. (…) la Creación es Gozo y Belleza.» Paramahansa Yogananda. 

El Espiritismo ha sido en mi vida, la sustentación de mi alma inquieta e identificada con la conciencia espiritual. Me ha dado todo lo que he necesitado para ser la persona que soy: ha nutrido mis propósitos existenciales, me ha educado en la diversidad y la Unidad, ha impulsado mi ansia de conocimiento saciándome siempre con su sapiencia y bondad, me ha conducido por los caminos angostos de la compasión y el amor, y siempre, siempre, siempre, me ha sostenido en volandas cuando no encontraba más fuerzas para caminar.

Más allá de sincretismos religiosos, se encuentra la sencilla verdad de un mensaje eterno repitiéndose como eco en el firmamento.

El Espiritismo es la ciencia del alma que permite conocer la complejidad de la vida. Su pensamiento es sistémico desde 1857, fecha de la primera edición del Libro de los Espíritus donde se acuña la palabra Espiritismo por primera vez para definir la filosofía de los Espíritus y diferenciarla de Espiritualismo. En este tratado filosófico y científico, se encuentra la base del conocimiento de la Vida y afirma que no es definitivo ni concluyente,  ya que la vida es movimiento y evolución y por ello el Espiritismo como ciencia y filosofía, seguirá los avances científicos, modificando sus postulados si fuera necesario y evolucionando con el conocimiento de la vida. Hasta el momento, no ha habido ningún cambio en las respuestas dadas por  los Espíritus, y sí confirmaciones basadas en la Cuántica, Neurociencia, Astronomía, Etología y Ciencias de la Vida, posteriores al nacimiento del Espiritismo.

Mi destino es la búsqueda de la verdad. No puedo evitarlo, me nutro de la sabiduría que perdura en el tiempo, de la progresiva comprensión de las Leyes de la Vida, y me fascina la necesidad infinita del ser humano de penetrar en el conocimiento para explicar el qué de todo cuanto existe. Y así, navegando por la vida, me encontré con Biodanza, que le puso cuerpo a todo cuanto aprendí del Espiritismo. Nada era nuevo excepto la manera de transmitirlo, y así seguí estudiando, ampliando conocimientos y maravillándome de la riqueza del lenguaje humano capaz de decir las mismas cosas con palabras distintas. Se acentuó mi pasión por las palabras.

Ayer, mi amigo Alfredo me llamó por teléfono para comunicarme, lleno de entusiasmo y gratitud que, después del trabajo de Educación Biocéntrica presentado en CEADS el pasado sábado, una mujer participante a la que el día anterior le habían diagnosticado cáncer, salió del taller renovada, con una nueva perspectiva de vida, nuevos propósitos, ímpetu vital y alegría de vivir.

No tengo palabras para definir mi sentir.

Me emociona que la vida sea tan hermosa, capaz de transformar la sombra en luz cuando dejamos que los reflejos se nos presenten como nuestra propia belleza, sumando consciencia. Escucharnos a través de las vivencias, mirarnos con el espíritu de la hermandad, mostrar nuestro afecto honrando la presencia de cada una de nosotras, es vivir la Consciencia Crística que habita nuestro interior.

«Cuando la inmanencia de Dios se hace patente en el entendimiento del hombre, despierta en él la comprensión de que tiene el deber y el privilegio de adorar a Dios en el templo de su propio ser y en el templo de todos los seres y objetos del universo». Paramahansa Yogananda

 

Gratitud sincera.gracias

Educación Biocéntrica

Construyendo el conocer de Consciencia Crística

Esta tarde, en el Centre Espírita Amalia Domingo Soler (CEADS) de Barcelona, hemos dialogado sobre Consciencia crística.

¿Qué es Consciencia Crística?, ¿Vas a hablar de eso, no?, me dijeron hace unos dias. En realidad, no. – dije- contesté.

En Educación Biocéntrica, no nos interesa tanto impartir conferencias, charlas o seminarios, como construir el conocimiento colectivamente a partir de las experiencias de vida, relatos de vivencias, intuiciones y la expresión de nuestra propia sabiduría interior. Cada ser tiene un bagaje personal, íntimo, individual que se expande en lo colectivo a partir de la vivencia. Compartir nuestros sentires, posibilita sumar saberes de vida que enriquecen la comprensión de la vida y fortalecen la sensación maravillosa de ser en el mundo, pertenecer a la comunidad, ser escuchado, porque cada experiencia vivida es única, auténtica, sentida y pertenece a la vida. Con ella crecemos individualmente y en colectivo, de ahí la importancia de ponerle palabras a nuestro sentir, porque parte de mi hacia la vida, enriqueciéndola con lo vivido y honrando el eterno presente que nos une en vertiginosa espiral de transformación y creación.

Desde la metodología de Educación Biocéntrica, hemos propuesto construir el saber sobre Consciencia Crística. Lo hemos hecho juntas, escuchando y expresando en palabras lo que sentimos sobre una palabra concreta, generadora, que nos proporcionar descubrir en nosotras mismas el verdadero significado, que no es mío ni tuyo, ni estático ni rotundo, es de la vida y permanece vivo en la medida que sigo viviendo, sintiendo, latiendo, pulsando. Se transforma conmigo y navega por las aguas de la evolución.

Han surgido palabras que definían «Conciencia» como la presencia de lo preexistente en frente de cada una de nosotras, y la responsabilidad de «saber» y ser coherente con lo sabido. El diálogo transcurría entre ejemplos, experiencias de vida, sensaciones, rescate de frases hechas que tomaban un nuevo sentido, hasta sintetizar lo compartido en un significado colectivo, lleno de sentido.

Con la palabra «Crística» han resonado luces de paz y misericordia, ausencia de tiempo, transparencia y vivencia de amor lejano conocido. ¿Hasta donde abarca el Cristo revivido? Somos divinos-, decían.

El diálogo se extendía sereno entre sonrisas, miradas y recuerdos. Las voces del compartir sonaban alegres, olvidadas de cansancio y el tiempo dejaba de tener prisa para sentarse a compartir y dejarse ser. Han quedado incógnitas, preguntas al viento listas para seguir jugando. ¿Cuan consciente soy de lo que siento? ¿Crístico incluye sombra o solo es presencia de luz? ¿Hay conciencia buena y consciencia mala?

Las respuestas son vivencias que a su vez generan otras preguntas y otras vivencias que siguen viviendo a través de relatos, diálogos, reflexiones y silencios. En Educación Biocéntrica hacemos síntesis y no conclusiones porque todo lo expresado sigue vivo en cada una de nosotras y en todas a la vez. Nada se concluye ni es definitivo.

No hay más maestra que la propia maestría de ser en el mundo y ésta es la propuesta biocéntrica. Cada una de nosotras es la vida que escojo vivir. En comunidad, compartiendo, crecemos como individuos y en colectivo y construimos el conocimiento a medida que dejamos que fluya de nosotras la vivencia de existir y compartir.

Después de las palabras, el silencio, la mirada del reposo en la presencia de la otra. Mirar por ser, para honrarnos, reconocer el ser divino que eres y que me reflejas. Puedo verte porque eres parte de mi misma. Danzando al son de la música, hemos compartido alegría de sentirnos vivas, aquí, ahora, siempre.

La rueda seguía aún sin música. La danza estaba presente entrelazada a las miradas y las manos cogidas. Hemos terminado con esta canción.

Aquí os la dejo. Que la disfrutéis!

Notas de navegación

Biodansa, connexió amb la vida

Ahir dimecres 11 d’abril, a Espai Berkana, varen venir l’equip de BTV (Televisió de Barcelona) a filmar-nos per un reportatge sobre el I Festival de Biodansa a Barcelona que estem organitzant un grup afí de facilitadores de Biodansa Barcelona i rodalies amb la finalitat de commemorar el naixement de Rolando Toro, el creador del sistema Biodansa, i donar a conèixer aquest sistema d’integració humana.

L’equip de BTV va ser molt professional i atent, eficaç i amable. Les preguntes que ens feia la periodista Jessica Moreno, eren encertades i expressades amb molt de gust. Convidaven a parlar i explicar-se de bon grat.

Quan la reportera em preguntà com vaig conèixer la Biodansa, de seguida vaig transportar-me al moment clau en que Biodansa em rescatà de l’oblit de “ser en la vida”. Si havia hagut un primer contacte anterior, on una amiga brasilera em va convidar a conèixer Biodansa ara fa uns vint anys. Llavors ja em va enamorar però va ser uns anys desprès, quan vaig decidir retrobar-la per què entrés de ple en la meva vida. Necessitava sentir-me viva, connectada al cos, a l’alegria de viure. I sí, Biodansa em va salvar.

Dic salvar per què aleshores, corrien temps difícils per a mi: estava en un procés terapèutic de recuperació existencial. La meva vida s’havia capgirat de tal manera que em sentia perduda, desorientada, desconnectada de tot i sense cap direcció. Havia iniciat un recorregut terapèutic que m’anava situant pas a pas en l’acceptació, la integració i el progressiu empoderament de la meva pròpia vida, però malgrat tot estava en ordre, l’alegria dormia entre somnis i anhels.

Des del psicoanàlisi fins l’art-teràpia, vaig transitar per diferents sistemes, tècniques i abordatges. Cada teràpia te eines de treball que ajuden a veure les coses d’altres maneres, a abordar la vida i les situacions de forma que en puguem treure-hi profit. De cadascuna en vaig treure benefici però em faltava connectar amb el cos, sentir en la pell que tot estava bé, en harmonia i creixement.

Mirant de trobar la manera d’anar més lluny, vaig recordar la sensació que m’havia provocat Biodansa al conèixer-la: plaer de ser més enllà d’estar, alegria de viure, connexió amb els instints, potenciar l’expressió sincera i creativa…. No ho vaig dubtar: havia de trobar la Biodansa per acabar de recuperar-me, de sentir-me viva, profunda i intensament viva. I així va ser.

Els beneficis que provoca la Biodansa son a nivell orgànic i existencial. El nostre organisme és viu, per tant, sensible, influenciable i transpirable a tot el que genera vida. La música és una de les expressions més complertes de la vida i te la capacitat d’incidir en la identitat.

Els efectes que provoca la música en els éssers vius, alteren estructures que modifiquen la bios orgànica i existencial, incrementant l’estat de salut i benestar. Sense anar més lluny i per no estendre’ns gaire, el nostre organisme està composat d’un 70% d’aigua aproximadament en la persona adulta. En els estudis del científic Masaru Emoto amb els cristalls de l’aigua, va mostrar la sensibilitat d’aquest element viu, la interconnexió entre tota vida, l’estructura ordenada de tota organització vital i la transformació inherent a tota vida.

Així, la música (element imprescindible a Biodansa) mou, transforma les nostres aigua internes/externes i modificar la seva estructura possibilitant-nos crear estats de salut a partir de les intencions que hi posem.

Jo estava decidida a sentir-me viva. Després de tot el que havia passat i a on havia arribat en la meva recuperació existencial, volia aspirar al màxim i Biodansa m’ho va proporcionar. La música, vivenciar-la fins poder ser música dintre d’un entorn protegit on grup i facilitadora son continent afectiu que, sense paraules està present, viu amb tu, sense judici ni opinió, només presència i essència. Va ser el que necessitava per reconnectar-me a la vida i sentir-me viva, que la vida era dintre meu, que sóc vida i participo de la vida, que no és fora si no dintre de mi, amb mi, a través de mi. Que sóc estimable pel que jo sóc, no pel que faci o desfaci. Ser al centre de la roda, al mig de la vida amb la vida mirant-me i gaudint-la.

Part del grup de Formació de Biodansa
Part del grup de Formació de Biodansa

En la primera sessió vaig poder vessar aigües internes que brollaven de la font mateixa de la nit fosca. No era dolor, més aviat una mena d’enyorança íntima reconeixent la presència de l’altre en mi, sensació de pertinença, vincle afectiu i calor de llar. Plorar/riure sense haver de demanar disculpes ni justificar-se per sentir així. Trobar-me amb mirades de presència, silencis musicals, mans d’afectes que ni esperen ni demanen, només hi son. Encara ara se m’humitegen les finestres del cos que habito en recordar les sensacions.

I és que Biodansa és això: la vivència de sentir-se viva i per això en evocar memòries, les sensacions tornen presents regalant-me presències, benestar, confort.

Un altre company, al ser preguntat: què t’aporta la Biodansa? , contestà: “M’ha fet millor persona, les meves relacions han canviat, sóc més feliç”. I no és que la Biodansa ens canviï, si no que ens mostra qui som de veritat, retornant-nos progressivament a l’origen i l’essència del jo, quan aquest jo no és contaminat per l’engany del poder que proporciona tenir, i ens recorda que el veritable poder és Ser. Senzillament ser. Només ser.

Reportatge de Biodansa a BTV, Infobarris, minut 7:40 del divendres 19 d’abril 2013

Teresa Vazquez Tendero, Facilitadora del Sistema Biodansa Rolando Toro

Cursos, Educación Biocéntrica

Cosmohabitar

Què és cosmo-habitar?

És una paraula composada de cosmos i habitar. Si ens adrecem al diccionari, trobem que cosmos fa referència a l’univers, a l’origen de la humanitat i la naturalesa. Si busquem habitar trobem sinònims d’ocupar, residir, construir un espai. Aquestes definicions son interessants dintre d’un context acadèmic però a nosaltres ens ocupa construir el coneixement; millor dit: reconstruir el coneixement a partir de les paraules expressades en un espai/temps d’escolta, on cada paraula es resignifica i amplifica amb vivències, experiències, records, somnis, il·lusions, olors, formes,… que conformen el verdader coneixement de la vida.

Per això treballem amb Educació Biocèntrica, per aprendre a reconstruir dialogant i compartint  saviesa que hom tenim.  La saviesa no està en la lletra que sabem, la titulació acadèmica ni els llibres que hem llegit. La saviesa és personal, íntima, individual i col·lectiva, biografia del ser que sent i es transforma.

Crear espais d’escolta i reaprenentatge comunitari per construir i construir-nos simultàniament en el món que ens mereixem.

Objectius

Cosmohabitar és sentir-me present en la vida, compartir la bellesa del vent que sense veure’l habita en mi i en la vida.

Cosmohabitar es poder trascendir els limits que em fan sentir allunyada del primordial i entristida pel món que m’ignora.

Cosmohabitar és trovar-me en un espai indiferenciat on el jo és submergeix en l’altre i en la progressiva fusió em trobo viva i vivint. No hi ha soletat ni angoixa, nomès vida que pulsa i ens impulsa.

Cosmohabitar em fa preguntar ón acaba el jo i comença l’altre? És el mateix adintre que afora?mujercosmo

Vivenciar la sacralitat de ser, amb mi i l’altre sent l’altre tot el que jo puc arribar a ser també. Viure i conviure com Una, trascenditn les disferències que ens separen i transformant-les amb complements del que sóc.

Cosmohabitar és vivència ecològica del ser que habito quan el ser és tambè Ser Un.

Metodologia de treball

L’educació biocèntrica proporciona un espai de diàleg vivencial on la paraula és expressió, vivència que ressona en el nostre habitacle corporal configurant el nostre espai interior i la manera de mostrar-nos al món. Les eines que utilitza l’educació biocèntrica estan basades en la vivència ontològica i epistemològica de: l’educació popular de Paulo Freire, la teoria de la complexitat d’Edgar Morín, la intel·ligència afectiva de Rolando Toro, la biologia de l’amor de Humberto Maturana i la metodologia reflexiu-dialògica-vivencial (MDV). Com a element integrador del procés constructiu, utilitza el sistema Biodansa per possibilitar l’experiència profunda de sentir-nos vives mitjançant propostes en grup que potencien el benestar, la salut i la integració saludable del procés reflexiu.

Cosmo-habitar – Taller d’Educació Biocèntrica. Diumenge 5 de maig – de 17 a 20h a Espai Berkana – carrer Vidriol 7 -Barcelona

Facilita el taller

Teresa Vázquez, facilitadora titulada del Sistema Biodanza Rolando Toro per la International Biocentric Foundation (IBF), col·legiada núm BAR0823. Màster de Neurociència aplicada,  Biodansa aquàtica i Eduació Biocèntrica. Escriptora. Artesana Teixidora.

Preu: 20€ – Si alguna persona anhela fer el taller i la seva situació econòmica no s’ho permet, podem parlar-ne.

Inscripcions a tevazte@gmail.com –  tel de contacte. 649.085.439       http://www.universbiocentric.wordpress.com

Educación Biocéntrica

La otra: mirada, espejo, maestra

Introducción

Martin Heidegger cuando analizó la esencia del existir, creó la palabra en alemán dasein para definir lo que se ha traducido como «ser en el mundo». Para Heidegger, según escribe en su «Carta sobre Humanismo», la palabra «mundo no significa en ningún caso un ente ni un ámbito del ente, sino la apertura del Ser». Para el filósofo alemán, mundo es un fenómeno unitario que representa ontológicamente un carácter del existir mismo y, por tanto, “ser en el mundo” solo puede hacerse (según Heidegger) de forma plena y comprensiva desde un punto de vista fenomenológico del concepto del mundo.

Cuando hablamos de la esencia del existir, podemos abordar el tema desde múltiples ángulos de visión. Muchos autores han escrito sobre éste tema. Yo escojo el abordaje de Martin Heidegger por ser parte de la teoría de Biodanza y uno de sus fundamentos epistemológicos.

Qué és la otra?

Ser en el mundo implica pertenencia, un poder observarse involucrada en los acontecimientos cotidianos de la vida como una parte implícita del todo, des de las estrellas escondidas por la reluciente luminosidad del astro Rey, las mareas que balancean las aguas de vida, las aves que nidan su permanencia contribuyendo al equilibrio homeostático planetario, el autobus que diariamente pasa a la misma hora para transportarme a mi lugar de trabajo, el perro que ladra cuando percibe el gato callejero,…  Todo está inmerso en el mundo como manifestación de la diversidad y de la unidad.

Tambien ocurre con la identidad que está sujeta a transformaciones constantes sin dejar de ser la misma. Si consideramos la etimología del concepto identidad, proviene del latín identitas, identitatis, derivado de ídem (adjetivo,pronombre demostrativo), que significa «lo mismo», formado según el modelo de ens «ser». Encontramos algunas acepciones que remiten a la cualidad de «Idéntico», y otra que alude a la «relación entre cosas idénticas».

Así, mi identidad se conforma del ser mismo, íntegro en mi e idéntico al otro. Podemos decir que somos en apariencia respecto al otro, cuerpos humanos de la misma especie, constituidos por los mismos elementos aunque en diferentes proporciones. Estas proporciones aluden a nuestras diferencias dentro de mismicidad. El caso es que la otra, es la misma persona que yo, con proporciones distintas que diseñan las diferencias dentro de la complejidad de las forma de vida. Estas diferencias hacen de cada una de nosotras espejos de la otra, completando la diversidad y haciendo patente la identidad a través de la otra. Lo que yo veo, percibo en la otra, está en mi en alguna proporción, de lo contrario no podría identificarlo.

Paramahansa Yogananda, en «Autobiografía de un yogui» dice: «Los rishis enseñaron que cada ser fue creador por Dios como un alma: un alma destinada a expresar en forma única algún atributo especial del Infinito, antes de reasumir su Identidad Absoluta». 

Entonces, ¿qué es la otra? ¿Qué papel desempeña en mi ser en el mundo, en mi percepción de la vida?  ¿Podemos disociar el «yo» del «nosotros»?. El yo sin el nosotros no existiría. ¿En qué medida está implícita la otra en mi proyecto existencial?

De repente, la otra pasa a tener un papel tan protagonista como yo misma: espejo, mirada, maestra. Es la oportunidad de reconocer la belleza, magnificencia e inteligencia divina de la biodiversidad, la complementariedad de ser en el mundo, en la vida, de compartir nave. La competitividad pasa a ser una fase de la evolución humana por la que asienta la identidad y no una manera de vivir.

Quizás el problema radica en la identificación, o más fin en el foco de la identificación que también va construyendo nuestro ser en el mundo. Educados en identificarnos en las formas y satisfacer patrones impuestos al servicio del lucro y el poder esclavizante, relegamos al olvido y al menosprecio los instintos, las intuiciones, las percepciones sensoriales, el lenguaje del silencio y el «yo biológico» que siente, percibe y es. Ahí radica una maravillosa fuente de sabiduría donde aprender a integrar lo que soy y lo pienso con lo que expreso y muestro; tomar conciencia de que cada acto realizado, palabra manifestada y pensamiento sentido, repercuten en la estructura de la realidad que percibimos y vivenciamos porque somos identidades únicas con la única misión de ser en el mundo, yo, tu y nosotras.

Vivenciar  la otra

En Educación Biocéntrica las palabras tienen la importancia de la construcción del conocimiento y el compartir saberes. Hablar de identidad, de «yo» tiene sentido cuando involucramos la vivencia en el juego de la construcción, porque la vivencia resignifica conceptos abstractos que forman parte de un mundo teórico/retórico que ensaya entender la vida y explicarla. Es en el diálogo donde creamos el verdadero conocimiento porque dialogar es construir comunitariamente a partir de compartir experiencias de vida que tejen la identidad planetaria, la pertenencia, la unicidad, la alteridad, la comunidad, y posibilita cambios existenciales que favorecen la vida y su evolución.

Cuando la palabra ha emitido su vibración sonora, ha compartido su saber, ha dejado espacios de silencio, de escucha, de íntasis y éxtasis, el cuerpo aparece como receptor/emisor de todo lo registrado y es momento de danzar, no como movimiento estético, pensado y elaborado, si no como transmisor del sentir. Puede parecer difícil. Acostumbran a  entretejerse patrones de «no se danzar»,»no tengo ritmo», «no me sale bien», pero ese ruido se aquieta cuando la música aparece calma, integrando el espacio, los cuerpos, la atmósfera. La mirada desconcha su miedo y su vergüenza para encontrase progresivamente con la otra y surge la sorpresa ineludible de la presencia que pulsa al son de ser en el mundo, sonriendo, fiel a su propósito existencial.

Educación Biocéntrica utiliza como mediadora la Biodanza y como eje impulsor el Principio Biocéntrico que coloca la vida en el lugar sagrado que le corresponde, el centro, la mónada, el punto de partida de toda creación.

Vivenciar qué es la otra, cómo repercute en mi, como influye en mis relaciones, mis reacciones y mi «ser en el mundo», cuánto me entrego/doy en la relación con la otra,….. Todo una vivencia. Ven a sentirla.

Co-habitar. 2º Taller de Educación Biocéntrica de la trilogia «Habitar». Domingo 7 de abril a Espai Berkana – BCN.

mans donades

Educación Biocéntrica

Vivir con. Convivir.

Convivir.  Esta palabra me causa vacío, ausencia de presencia, mentiras escondidas en rincones inusuales para hacerse presentes de repente, descaradas y opulentas, jactándose de mirada inocente. ¡Cuánto puede sentir una sola palabra!!!

Nuestro universo humano repleto de palabras, sonidos expresados con voz que llena espacios sin saber bien qué ocurre con ellos. Y hablamos y decimos sin conciencia sonora, sin tomar cuenta que todo cuanto existe vibra y por tanto, es movimiento, se acerca, nos rodea, cohabita con nosotras, influyendo relaciones y respuestas.

Nuestra mentes, educadas en la apariencia, acallan instintos que pulsan por verdadero y, en lugar de escuchar viento, cosas, cielo, universo entero e interno, hablamos y convertimos palabras en palabrería, desconectadas del sentir, de piel, mirada y placer.

Convivir. ¿cuántas veces he deseado que “vivir con” fuera distinto, divertido, alegre, erotizante, placentero, cálido, suave, fresco, nutritivo, aireado, predominantemente acuoso? Permanecía ignorante e ignorada hasta que un buen día, la palabra “habitar” me encontró. Estaba allí, presente, con sonrisa amplia, mirada sincera, corazón valiente. Miraba de frente, altanera como geranio y jazmín en patio andaluz.

El tiempo se paró un instante. Aire y tierra prestaron atención y agua se detuvo. Fuego estaba calmo, crepitando sus brasas cálidas. Yo, presente. Casi alegre. Y así, despacito, iniciamos juego de amor, donde habitar mostraba estar y después, de a poquito con el calor del hogar, fue quitándose ropa hasta “ser”. Habitar ahora es palabra amiga, sueño real de vida, juego y caricia.

Y sucedieron ciclos de transformación. Uno tras otro circularon ajenos al tiempo, mostrándome belleza del verbo ser. Conjugamos juntos variadas formas de habitar. La primera fue “yo habito”. ¡Qué descubrimiento! Habitar me, habitar en mi, experimentar mi hábitat, recorrer hasta reconocer mi “ser en la vida” y cantar al viento “yo soy”.

Andando entre praderas de ser, me topé con “tu habitas”. ¿Son distintos? ¿tu es la otra? ¿qué es “tu”?. “yo/tu” son lo mismo, sólo que en frente, pensé primero. Después fui descubriendo que “tu” cambiaba posición con mucha rapidez, tanta que a veces desconcertaba, pero si “yo” seguía en centro, mantenía unidad más allá de aparente ilusión o imaginario, como llaman algunos. Así, yo/tu (1) son parte del “ser” . Son diferenciados en la unidad y mantienen su identidad mientras conviven, reforzándose mutuamente.

I Encuentro de Biodanza para la Cooperación y el Intercambio
I Encuentro de Biodanza para la Cooperación y el Intercambio

“Vivir en la alegría de “ser con otro” significa “convivir”, adquirir la capacidad de vínculo afectivo”, dice Rolando Toro.

Ahora es tiempo de “nosotros habitamos” y es cuando la constante se perpetua y se expande fractalmente hacia el universo cada vez más conocido. Permanece la unidad, el uno. Más allá de fantasía y Lucifer se descubre la luz de la unidad que coexiste en toda creación. Y me expando con la otra, y continuo expandiéndome con las otras criaturas vivientes, sin fin. ¿Hasta donde? Hasta la eterna Unidad.

¡Cuánto hay en una palabra!!!! Cuánto vivido y por vivir, cuanto aprendido y por aprender, descubierto y por redescubrir. Todo escrito en cada piedra, arena y viento, sonando en la eterna canción de la Vida. Hay mucho por contarnos, por compartir, porque juntas formamos el conocimiento de la vida. Lo que yo vivo, tu vives, es lo que conforma la realidad cuando le ponemos nuestras palabras y éstas toman vida y sentido, tejiendo red extensa de conocimiento de ser.

Esta es una verdad que aprendí de maestras que me mostraron la importancia de la escucha y la construcción dialogante. Compartir saberes. Las palabras son creaciones de vida. Nosotras, criaturas humanas, tenemos el don de crear con la vibración de la palabra. Redescubrir esta gracia es reencontrar goces, alegrías y caminos por andar juntas, co-crear, recrear, multiplicar, crecer, expandir y conjugar verbos de arte y creación. Ven a compartir tus palabras conmigo, con nosotras, con otras. ¿Qué es cohabitar? ¿Qué te evoca? Cuéntame donde te transporta y amplifiquemos el conocimiento juntas.

Hombres, mujeres, transexuales, hobbits, elfos, duendes, hadas, enanos, ogros, y otras criaturas en sonidos de paz, estáis invitados a participar de “Cohabitar. Taller d’Educació Biocèntrica”, el domingo 7 de abril 2013, de 17 a 20h. Espai Berkana – carrer Vidriol, 7 Barcelona.

Amor y Servicio

1) Martin Buber, filósofo 1878-1965). «Yo y yu», editado en 1923.